sábado, 29 de noviembre de 2014

TRIPLE EMPATE EN ARABA ENTRE PNV, PP Y EH BILDU

Araba se presenta en esta serie de encuestas de Invesco para GARA como el territorio en el que mayor igualdad hay entre los tres primeros partidos, tanto en lo referido a las Juntas Generales como en las previsiones para el Ayuntamiento de Gasteiz. Las diferencias en estimación de voto entre PNV, EH Bildu y PP están en ambas insti- tuciones dentro de los márgenes de error fijados en la ficha técnica. Además, dado que las elecciones forales se dirimen en tres circunscripciones, aunque la de la capital sea la de mayor peso, cualquier pequeña alteración en alguna de ellas puede hacer bailar los resultados.

Por ejemplo, el trabajo final determina que el PNV ganaría las elecciones a Juntas Generales con 14 escaños, y le seguirían EH Bildu y PP con 12 cada uno. Sin embargo, el análisis de la letra pequeña contempla que los jeltzales pueden perder uno de esos representantes en la circunscripción de Gasteiz y otro en la de Aiara.

Por contra, los resultados de la coalición independentista podrían oscilar entre perder un procurador en Gasteiz a ganar uno en esta circunscripción y también en las dos restantes, lo que en el mejor de los casos para EH Bildu podría llevarle a los 15 escaños, convirtiéndose en la primera fuerza.

La tendencia del PP es negativa e indica que, de los 12 escaños que podría lograr, tiene en peligro uno en Gasteiz y uno en Zuia, Lautada, Errioxa.

Quiere esto decir que el trabajo que realicen los partidos de aquí a las elecciones puede ser determinante y conviene cuidar los 13 escaños que se reparten fuera de la capital, en zonas de menor población y donde el impacto de cada papeleta es más importante.

La nueva Araba
El surgimiento de Bildu primero y EH Bildu después, ha supuesto un enorme cambio en el mapa electoral alavés, hasta el punto de que el independentismo de izquierda opta a ser la primera fuerza en Araba, como ya lo fue de hecho en las elecciones al Parlamento Europeo del pasado mes de junio, aunque sean estos unos comicios poco representativos en lo relativo a resultados más locales.

Pero también hay que subrayar que en este sondeo, EH Bildu, con un 16,4%, es la primera fuerza en intención directa de voto declarada por los encuestados. Le siguen el PP, con el 13,8%, y el PNV, con el 12,5%. Podemos, con un 10,9% de voto directo, supera al PSE, que tiene un 8%.

En todo caso, a la hora de hacer cálculos no puede olvidarse que un 20,9% de los encuestados dicen no saber qué votarían si ahora hubiera elecciones municipales y forales, y un 9,6% no contesta a la pregunta.

Por ello es importante dejar que los expertos valoren todos los datos con los que cuentan, y ofrezcan una fotografía más enfocada de la realidad electoral.

Y en esa fotografía realizada por Invesco lo que primero destaca es que el PP cae del cómodo 26,7% en el que se encontraba en 2007 y 2011, a la estimación actual del 20,3%, lo que supone perder 4 escaños y, como ya se ha explicado, podría darse todavía una bajada mayor.

Tampoco el PSE sale bien retratado. Sigue con su tendencia descendente, perdiendo en porcentaje y en escaños, quedando fuera de las opciones de gobierno, salvo como segunda fuerza en una coalición.

Mientras el unionismo pierde fuerza, tanto el PNV como EH Bildu se mantienen al alza. Ganarían un escaño cada uno y se encaraman a los dos primeros puestos de las JJGG.

En la Cámara foral entraría por primera vez UPyD, gracias al voto que obtendría en la capital alavesa. Aunque su porcentaje de voto en el conjunto del territorio queda en por debajo del 3%, en la circunscripción de Gasteiz alcanzaría el 3,5%, mínimo exigido para obtener representación, lo que le daría derecho a un juntero.

De las Juntas Generales desaparecería Ezker Batua, que en 2011 obtuvo 2 procuradoras, que tras una negociación vergonzante, terminaron permitiendo que el PP acabara gobernando en la Diputación. Después llegaron las escisiones y los extraños movimientos dentro del propio grupo, hasta llegar a la irrelevancia actual.

Habrá que ver si Ezker Anitza opta también en Araba por la candidatura Irabazi, junto a Equo y Alternativa Republicana, y el apoyo que esta iniciativa puede tener en competencia con Podemos, formación emergente a la que esta encuesta le pronostica un 8,5% del porcentaje de voto y 4 escaños.

La fuerza de Podemos parece estar en Gasteiz, puesto que no obtendría representación en ninguna de las otras dos circunscripciones. En todo caso, el reparto que se dibuja en este sondeo no hace pronosticar que el partido de Pablo Iglesias tenga en Araba un peso relevante a la hora de inclinar gobiernos hacia un lado u otro, lo que sí podría ocurrir en Gipuzkoa y, por lo visto en el «Navarrómetro» (aunque se tome como tendencia y no en su literalidad), también en Nafarroa.

Maroto no baja lo suficiente
Por lo que compete al Ayuntamiento de Gasteiz, se observa también una fuerte caída del PP, que baja del 30% al 22,7% de los votos, dejándose 2 concejales, hasta quedar en 7. Pero, aún así, sigue apareciendo como la primera fuerza en el municipio y Javier Maroto podría seguir siendo alcalde.

Y eso que la valoración del Ayuntamiento de Gasteiz no es nada positiva. El 21,4% califica su actuación de muy mala y un 23,2% de mala. En total, un suspenso por parte del 44,6% de los encuestados. Solo un 9,5% ve bien o muy bien la labor del consistorio. El resto se refugia en el «regular». Es la peor valoración de los tres ayuntamientos (Bilbo, Donostia y Gasteiz) estudiados hasta el momento.

La nota personal del alcalde también es la peor de todas. En Gasteiz la nota negativa es del 37,8%, que se divide a partes iguales entre el «mal» y el «muy mal». Entre tanto, la valoración positiva es del 21%, del que solo el 3,5 la ve «muy bien».

Aún así, la candidatura de Javier Maroto ganaría las elecciones, lo que le daría ese concejal de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores, PNV y EH Bildu. Solo una agrupación de las fuerzas de la oposición podría arrebatarle la alcaldía. Aunque todavía queda tiempo para mayo.

Los actuales gobernantes sacan muy mala nota
Los actuales gobernantes, Javier De Andrés en la Diputación, y Javier Maroto, en el Ayuntamiento, no sacan buena nota, y eso que tampoco ninguno de sus contrincante llega al aprobado. Entre los candidatos a la Diputación, el actual diputado general es el que mayor porcentaje de «muy mal» acumula, llegando a nada menos que el 37,9%, a los que sumar un 18,5% que lo valoran «mal». Pero al menos tiene un 11,8% de notas positivas. La candidata del PSE, Cristina González, no tiene ni siquiera ese consuelo. Con un conocimiento del 80% de los encuestados, solo el 0,9% le da un «muy bien» y apenas el 3,8% un «bien». Por contra, suma un 58,5% de valoraciones negativas.

Los candidatos de PNV y EH Bildu se mueven en valoraciones más equilibradas, tanto los candidatos a la Diputación como los del Ayuntamiento. Son quienes más se acercan al aprobado de todos los encuestados y los que reciben una valoración menos crítica hacia su persona. Miren Larrion, recién llegada, es reconocida ya por el 63,8% de los encuestados. Quizá por el tamaño del territorio, casi todos los candidatos son bastante conocidos.