martes, 25 de noviembre de 2014

LA BIOMETANIZACIÓN NO ES LA SOLUCIÓN

El pasado 23 de octubre el Director General de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, en la reunión de la Comisión de Seguimiento del PIGRN, informó de la revisión el citado Plan debido a dos razones: 1ª, La decisión de no construir una incineradora, la cual se llevaba el 92 % del presupuesto del Plan. 2ª, La nueva Propuesta de Directiva de Residuos de la Comisión Europea, con la consiguiente modificación del Plan Estatal.

El Gobierno de Navarra ha creado un “Portal de Transparencia” para recibir sugerencias a la revisión del PIGRN, pero sin ninguna propuesta de su parte y finalizando el plazo de recepción el día 21 de noviembre. Una urgencia inusual para un proceso racional y participativo, puede tener consecuencias técnicas, económicas y de rechazo social negativas.

El objetivo de llegar a la aprobación inicial de esa reforma en Enero de 2015, con la probable pretensión de aprobarla definitivamente antes de las elecciones municipales y autonómicas, puede llevar a un nuevo PIGRN muy deficiente técnicamente y, lo que es más grave, no democrático en su gestación y desarrollo, porque no se debe condicionar a él a los nuevos Ayuntamientos, Parlamento y Gobierno de Navarra salidos de las urnas.  

La principal modificación que va a producirse en la legislación europea y estatal se refiere al tratamiento de la materia orgánica (MO), los biorresiduos… asunto pendiente de solución en Navarra y que actualmente tiene como expresión más visible el desarrollo de sistemas de recogida selectiva de dicha MO mediante el 5º Contenedor (en la Comarca de Pamplona, Ribera Alta, etc.), con el sistema puerta a puerta (PaP) en otras Mancomunidades, o con ambos sistemas compartidos. Más importante es la creciente implantación del compostaje comunitario, ya que además de la selección previa de los biorresiduos supone el tratamiento completo de los mismos hasta la obtención del recurso final, el abono orgánico natural.

Mientras algunas Mancomunidades han optado por el compostaje de la fracción orgánica, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha optado, dicen que transitoriamente y hasta disponer de infraestructura propia, por enviar sus biorresiduos del 5º Contenedor a la planta de biometanización de purines en Caparroso. Todo un despropósito, tanto por la lejanía de donde se generan biorresiduos, como por el desperdicio que supone la pérdida de sus propiedades orgánicas para fabricar un magnifico compost. Además, el control y decisión sobre los productos finales pasan a ser privados, en vez de públicos.

El fracaso de la planta de biometanización en Arazuri y Empresas de tratamientos de purines como Ecoenergía de Artajona y Bioenergía de Ultzama, -que están en quiebra y paradas o casi-, hace que no tenga sentido el que para reflotarlas se lleven a ellas biorresiduos selectivamente recogidos como los del 5º Contenedor.

A nivel estatal la mayor parte de estas plantas están paradas o son deficitarias, por lo que hace ya años nadie se plantea su construcción. Ambientalmente son un despropósito y en muchos casos funcionan porque se hace la vista gorda sobre sus emisiones y vertidos. Una de las pocas que funciona es la de “El Culebrete” (Tudela) con un material orgánico resultante sobre el que el Departamento de Medio Ambiente debería explicar sus características, cumplimiento de la normativa sobre abonos y enmiendas orgánicas, utilización actual, costes de su producción, etc. Se nos había prometido la producción de un compost de calidad, pero se tienen noticias del mismo.

Para tratar la materia orgánica recogida selectivamente, se observa una creciente oferta comercial por parte de las plantas privadas de biometanización de purines. El caso citado de Bioenergía Ultzama es el más reciente. ¿Es la solución social, ambiental y económica más adecuada para la materia orgánica, o es la solución económica para sacar de apuros y recuperar beneficio privado de esa planta en quiebra?

La Propuesta de Directiva Europea es clara. En el primer punto de la exposición de motivos, indica textualmente que “la gestión de los residuos debe mejorarse con vistas a proteger, preservar y mejorar la calidad del medio ambiente y la protección de la salud humana y a garantizar la utilización prudente y racional de los recursos naturales “. 

En el punto 11 añade “Con la combinación de objetivos de reciclado y restricciones al vertido contenidas en ésta propuesta, los objetivos de recuperación de energía ya no son necesarios por lo que deben eliminarse”.

En el punto 12, indica que “en lo posible, los Estados no deben apoyar el vertido ni la incineración de los residuos”.

Por los anteriores motivos, el artículo 22 de la citada Propuesta de Directiva dice textualmente:
A  fin de reducir al mínimo la contaminación de los materiales de residuos, los Estados miembros garantizarán la recogida separada de los biorresiduos para 2025.
La Comisión realizará una evaluación sobre la gestión de biorresiduos con miras a presentar, si procede, una propuesta. La evaluación examinará la pertinencia de establecer requisitos mínimos para la gestión de biorresiduos y criterios de calidad para el compost y el digestato procedentes de biorresiduos, con el fin de garantizar un alto nivel de protección de la salud humana y el medio ambiente” 

En la actualidad, sólo la materia orgánica procedente del compostaje de los biorresiduos recogidos selectivamente puede comercializarse como compost. La digestión en una planta de purines de los biorresiduos domiciliarios no puede en ningún caso denominarse compost y su vertido debe estar sometido a un estricto control, a través de un gestor autorizado, debido a su alto riesgo de contaminación.

La recomendación del tratamiento de biorresiduos a los países del Mediterráneo es clara. Por razones ambientales y económicas debe fomentarse el compostaje en plantas sencillas de pequeño tamaño, con una capacidad de tratamiento entre 500 y 1000 toneladas al año. El compost obtenido deberá ser de alta calidad según la legislación vigente. Todo está pensado para la protección del suelo, objetivo esencial para la producción de los alimentos y de la vida.


Ana Malón, Julen Mendiguren, Juan del Barrio, de la Compañía de las 3 Erres (Reducir, Reciclar, Reutilizar)