lunes, 30 de marzo de 2020

GEROA BAI RECUERDA A SÁNCHEZ QUE LA UNIFORMIDAD EN ESTA CRISIS NO ESTÁ SIENDO EFICAZ

Tras la publicación esta pasada noche del Real Decreto-ley 10/2020, de 29 de marzo, por el que se regula un permiso retribuido recuperable para las personas trabajadoras por cuenta ajena que no presten servicios esenciales, Geroa Bai recuerda al Presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, que ha quedado acreditado que la uniformidad en esta crisis no está siendo una herramienta eficaz, tal y como ocurrió por ejemplo en la centralización de la compra de recursos de EPIs (Equipos de Protección Individual), de tests y de respiradores, y pide a la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, que asuma el liderazgo que le corresponde frente a una actitud de inercia.

Sin dejar de lado que lo que no está en discusión es la salud de las personas y el empeño en su salvaguarda, la coalición considera inaceptables las formas en las que en las últimas horas se han sucedido las acontecimientos en torno al Real Decreto aprobado ayer por el Gobierno central: un Decreto que se filtra el viernes, que se anuncia el sábado y que se publica el domingo pasadas las 23.30 horas, con una moratoria de 24 horas, dejando a empresas, trabajadores y trabajadoras y administraciones como los Ayuntamientos y como la propia Administración Foral en una situación de inseguridad, indefensión e incertidumbre que solo podemos calificar de despropósito, por el escaso margen que ofrece para adaptarse al mismo.

Para Geroa Bai, el Decreto es preocupante también en el fondo, ya que aplica una tabla rasa en el conjunto del Estado y no da una respuesta acorde a las necesidades, los retos y la situación de Navarra. La coalición afirma que la economía navarra no puede someterse a las mismas soluciones que otras comunidades, y recuerda que el PIB de la Comunidad Foral depende en más del 30% de la industria, por lo que no es la mejor solución para Navarra aplicar una receta pensada para comunidades ligadas al turismo o a otros sectores.

Geroa Bai subraya además que el Decreto no despeja con claridad cuestiones como la situación en que queda el sector de los trabajadores y trabajadoras autónomos, uno de los grandes olvidados en esta crisis, y señala que no contempla, al contrario que el italiano, sectores claves en la economía navarra, como es el de I+D de desarrollo tecnológico.

Por todo ello, Geroa Bai afirma que la mejor cooperación es la coordinación de recursos y no la dirección centralizada, y apunta que no podemos limitarnos a seguir los pasos dados por el Gobierno Central realizando mínimas o nulas adaptaciones de sus decisiones, si estas no son las decisiones buenas para Navarra.

En este sentido, la coalición insta al Gobierno de Navarra a crear un directorio que aclare las dudas que surgen sobre la aplicación de este Real Decreto, tal y como se ha hecho en otros ámbitos como el Brexit, la Plataforma Next, o la ayuda psicológica puesta en marcha durante la crisis del COVID-19.

domingo, 29 de marzo de 2020

LA TORMENTA PERFECTA DE AUTORITARISMO

Marea roja es una película de 1995 cuyo argumento gira en torno al conflicto que estalla en un submarino atómico norteamericano entre el capitán de la nave y el segundo de a bordo, en el contexto de una crisis internacional que amenaza con desencadenar una guerra nuclear. Al poco de empezar la misión se produce un incendio en el submarino. Mientras los equipos de emergencia tratan de sofocar el fuego, el capitán pide al resto de la tripulación que realice unos ejercicios de combate. Su ayudante se desespera hasta el límite de la insubordinación ante lo que le parece una irresponsabilidad en una situación crítica. Cuando todo acaba, el capitán le explica que ese era el momento idóneo para hacer unas maniobras, lo más parecido que cabía imaginar a las condiciones de estrés y caos que se dan en una batalla real.

La respuesta al incendio del coronavirus está siendo no solo una movilización general de todos los recursos sanitarios públicos, sino también de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado e incluso el Ejército, con atribuciones sin precedentes en la historia de nuestra democracia. Seguramente son medidas inevitables, pero plantean desafíos evidentes por lo que toca a la salvaguarda de las libertades ciudadanas y al mantenimiento de los límites legales del uso de la fuerza por parte del Estado. Hay gente a la que la preocupación por un problema como ese, mientras miles de muertos se amontonan en las morgues, le resulta irresponsable y frívola. El deterioro de la democracia puede parecer un fenómeno transitorio y, sobre todo, un precio a pagar razonable en el contexto de una catástrofe sin parangón. En mi opinión, las cosas son justo al contrario. La fortaleza del Estado de derecho se demuestra en los momentos de crisis. Pensar que los derechos civiles son para cuando nos los podemos permitir es sencillamente no creer en los derechos civiles. Si en algún momento necesitamos que funcionen los mecanismos de control de las fuerzas de seguridad es cuando les otorgamos poderes extraordinarios. Y con frecuencia las pérdidas en libertades no son transitorias, sino que dejan secuelas en las instituciones y la cultura política de un país. De hecho, España sufre un déficit histórico, heredado del franquismo, en lo que respecta a la supervisión ciudadana del monopolio de la fuerza por parte del Estado. Se trata de un problema que se acentuó en el contexto de la lucha antiterrorista, cuando cualquier duda sobre las actuaciones judiciales o policiales era interpretada como un signo de deslealtad o complicidad con la violencia.

¿De verdad es razonable que la policía haya impuesto 150.000 sanciones relacionadas con el coronavirus en 12 días (el triple que en Italia en un mes)? Además, hay indicios razonables de que la vigilancia policial del confinamiento está deparando, como mínimo, algunos abusos de poder no meramente anecdóticos. En las redes sociales proliferan los vídeos y testimonios que documentan los excesos policiales y, sobre todo, un repertorio asombroso de arbitrariedades. Hace unos días, el administrador de una cuenta de Facebook que reúne a una gran cantidad de policías (tiene más de 130.000 seguidores), lanzaba un mensaje de alarma que resume bastante bien el problema: “Os pido calma y mano izquierda, compañeros. (…) Esto se ha convertido en una cacería absurda, en un descontrol de macarrismo uniformado. Somos policías”. Es comprensible que los agentes estén abrumados por una tarea gigantesca y que en ocasiones la tensión o el cansancio les lleven a cometer errores. Tampoco estoy sugiriendo de ningún modo que sea una pauta generalizada. El problema es el clima de impunidad que ampara esas conductas minoritarias.

Porque lo cierto es que muchas personas justifican e incluso jalean los abusos de poder. Esta especie de masoquismo ciudadano, de subordinación entusiasta, forma parte de un fenómeno más amplio de normalización del linchamiento social. Las personas que vigilan desde la ventana de su casa a sus vecinos y acosan a quienes salen a la calle por un motivo que no les parece apropiado se han convertido en el paisaje social de muchos barrios durante el confinamiento. Esta especie de comunitarismo represivo era bastante previsible, en realidad. A menudo, las catástrofes aumentan la cohesión, pero al precio de un incremento de la coacción social. El resultado es que ahora tenemos una patrulla ciudadana tras cada visillo. La España de los balcones era el país de los chivatos de terraza. Los medios de comunicación han señalado que muchas veces las víctimas del acoso balconero son, en realidad, personas que disfrutan de alguna excepción legal al confinamiento: niños con trastornos de la conducta, enfermos que necesitan caminar por prescripción médica o personas que salen de su domicilio para ayudar a familiares dependientes. Incluso ha llegado a surgir alguna iniciativa para que quienes tienen derecho a salir a la calle durante el confinamiento lleven una prenda distintiva que los vecinos al acecho puedan reconocer desde sus ventanas. Como si el problema fuera la puntería de los chivatos. Tal vez aún más estremecedora es su falta de empatía cuando aciertan, su incapacidad para preguntarse qué puede haber llevado a alguien a quebrantar el confinamiento arriesgándose a una multa y a los reproches de sus vecinos. Hay mucha gente imprudente e insolidaria, sin duda, pero hay también personas desesperadas, que viven muy solas y están asustadas, hacinadas en pisos diminutos o en situaciones familiares insostenibles, con problemas graves de ansiedad...

La resaca que dejará la ampliación del poder policial en nuestras instituciones combinada con la normalización del acoso social puede producir una tormenta perfecta de autoritarismo. En especial, porque se solapa sobre una tendencia aún no generalizada, pero sí creciente hacia la normalización de la democracia iliberal en nuestro país. Es un proceso que tiene hitos legales, como la ley de partidos y la ley mordaza, pero en el que también está desempeñando un papel destacado el Poder Judicial. La Audiencia Nacional parece haberse especializado en la persecución de supuestos delitos de opinión completamente triviales. Del mismo modo, en el contexto de la crisis catalana hemos asistido a una intensísima movilización judicial de dudosa compatibilidad con la separación de poderes. ¿Qué ocurrirá cuando se levante el confinamiento y la catástrofe económica que se avecina empiece a dar lugar a movilizaciones laborales o sociales? ¿Jueces y policías se dejarán arrastrar por la inercia represiva creada durante el estado de alarma? ¿Se seguirá apelando a la excepcionalidad de la situación y a la unidad frente a la catástrofe? ¿Continuarán las metáforas bélicas para exhortarnos a acatar las decisiones del Gobierno?

En muchos lugares del mundo la derecha radical se está imponiendo como una alternativa al derrumbe de la globalización neoliberal, ofreciendo una promesa de orden y retorno a los viejos buenos tiempos anteriores a la Gran Recesión. Las inmensas conmociones económicas que va a desencadenar la pandemia del coronavirus son un escenario perfecto para una extrema derecha capaz de conjugar un programa económico posneoliberal con una gestión inteligente del rencor social y el miedo colectivo. En realidad, un país en cuarentena se parece mucho a las distopías políticas de la nueva ultraderecha: el Ejército en la calle, llamamientos a la unidad nacional, limitación del poder autonómico, comunitarismo represivo y ruedas de prensa en prime time a cargo de un general cuyos comunicados parecen un diálogo desechado de La escopeta nacional.

César Rondueles, profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid (en El País)

martes, 24 de marzo de 2020

EL CORONAVIRUS EN EL SISTEMA PENITENCIARIO

A cada uno, según su sensibilidad, le preocupa uno u otro de  los problemas de la sociedad. Creo que estamos obligados a reflexionar sobre ellos y a formarnos al respecto un criterio ético de comportamiento en consonancia con el humanismo que cada cual haya asumido. El mío, que es resultado de varias influencias, me ha hecho especialmente sensible  a la situación de los colectivos marginados en la sociedad. Creo que uno de ellos puede ser la población más pobre de los reclusos de los centros penitenciarios, donde también hay un grupo importante de indigentes, necesitados de todo tipo de ayuda. Algunos, por distintas razones, carecen hasta de un lugar donde salir a disfrutar de los permisos de salida a los que tendrían derecho. Precisamente mi servicio de voluntariado lo hago en una ONG que trata de ser un hogar adecuado de acogida. De ahí mi preocupación por la situación de las cárceles en este difícil momento en el que vivimos, impactados por el agresivo coronavirus.

Podemos informarnos de la normativa que el Ministerio de Interior dio para afrontar la situación en prisiones y también podemos conocer los problemas que hay entre los funcionarios de prisiones, que, sin duda, ellos mismos deben disponer de todos los medios preventivos seguros para no contagiar ni contagiarse. Sería importante que la sociedad recibiera información detallada sobre la situación en todas las prisiones. Este un colectivo de muchísimo riesgo si no se cumplen las normas y no se disponen de los medios necesarios para prevenir el contagio.

Por mi parte, quiero unirme al escrito que un grupo de asociaciones han enviado hace unos días al Ministerio del Interior y a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. En él solicitan, “dada la crítica situación de la asistencia sanitaria dentro de prisión y de los efectos que el coronavirus puede tener en una población especialmente vulnerable, una serie de medidas urgentes para velar por los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad”, mostrando su preocupación por “los efectos que puede tener el coronavirus en la salud y en los derechos de las personas presas”.

Piden además en el referido escrito que se refuerce de inmediato las plantillas de personal sanitario dentro de prisión; que las medidas preventivas que se adopten no les supongan más restricción de los derechos fundamentales de la que ya tienen en la actualidad por su propia condición de reclusión; cualquier aislamiento que deba adoptarse por medidas de prevención de contagios debe hacerse con criterios estrictamente médicos; se pide que los centros penitenciarios hagan un esfuerzo comunicacional para que los reclusos mantengan la relación con su familia y la sociedad; se solicita la “gratuidad de las llamadas telefónicas extras. Hay que tener en cuenta que se han anulado todos los permisos penitenciarios y la entrada en la cárcel de las ONGs y de otros agentes externos habituales. También piden estas asociaciones que se valore la posibilidad de que, en determinados casos, se puedan adoptar otras medidas para internos enfermos graves y de más de 70 años por constituir un grupo con doble riesgo, y también para los que están en prisión preventiva.

Estas organizaciones sociales, académicas y profesionales, dedicadas a la promoción de los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad, señalan que se trata de “adoptar medidas urgentes que eviten, por un lado, la propagación del coronavirus dentro de las cárceles y, por otro, que se garanticen los derechos fundamentales en igualdad de condiciones con la ciudadanía”.

Marzo  de 2020
José María Álvarez Rodríguez (Foro Gaspar García Laviana)  (publicado por Redes Cristianas)

jueves, 19 de marzo de 2020

PABLO ARCHANCO, DE OSASUNA AL EXILIO

Pablo Archanco Zubiri (Iruña 15.1.1892-Buenos Aires, 4.4.1962) falleció en el exilio en Argentina, donde residía con su familia desde 1938.
Su vinculación con Osasuna aparece en 1927. Era directivo y ejercía de contable. Desconocemos su relación anterior con el club hasta ese año. Desde sus inicios, los clubes de fútbol navarros estaban asociados en la Federación Guipuzcoana. En julio de 1928 se constituye la Federación Navarra. Pablo participa desde el principio y es elegido su primer presidente. Regresará a Osasuna como directivo en 1935. Año histórico, produciéndose el primer ascenso a Primera división. Osasuna compite y lo hace muy bien, disputa dos semifinales consecutivas de Copa Presidente de La República.
Su formación académica era de nivel superior. Era Ingeniero Agrícola y de profesión maestro en la Escuela de Peritos de la Diputación de Navarra. Estaba afiliado al sindicato ELA. Formaba parte del grupo de maestros y maestras que renovó los métodos educativos durante el período republicano. Impulsando la participación, siendo la pluralidad una de las señas de identidad, con el objetivo de ser socializadores y localistas (amantes de lo más próximo).
Pertenecía a la sociedad Euskeraren Adiskideak (Los amigos del euskera), fundada en 1925 y secretario de la misma a partir de 1931. Continuando el trabajo iniciado por Arturo Campión con la Sociedad Euskara de Navarra, de finales del siglo XIX, cuyo objetivo era "enseñar, sostener, fomentar y extender el euskara". En este y otros proyectos como Eusko Ikaskuntza coinciden ilustres osasunistas como Eladio Zilbeti, Domingo Beúnza, Fortunato Aguirre, Miguel Blanco... y el mismo Pablo.
En ésta época, en los ambientes que frecuentaba Pablo sobre todo, era muy frecuente acudir a clases de euskera, lengua que llegó a dominar hasta convertirse en profesor. Fundó la primera Ikastola de Pamplona junto a Aingeru Irigarai y fue miembro del Patronato pamplonés de las Escuelas Vascas, desempeñando numerosas actividades para asegurar el funcionamiento de esta pionera ikastola navarra.
Coincide, junto a otros directivos de Osasuna como Ramón Bengaray, José Javier Villafranca, los hermanos Azagra y otros amigos en la fundación de la piscina Larreina. El primer vaso de agua que albergaba competiciones de natación en Iruña.
De familia carlista, desde muy joven simpatizaba con éste movimiento, evolucionando, desde un punto de vista cultural primero, hacia el nacionalismo para acabar fundando Euzko Gastetxu Batza. En ésta y otras organizaciones como Juventud Vasca coinciden varios fundadores de Osasuna como Cristóbal Manso, Pedro Ardaiz, Nestor Aldave, Txomin Meaurio, Inocencio San José, Francisco Altadill, Fortunato Aguirre, etcétera.
Afiliado al PNV, destacó por impulsar el Estatuto General de Estado Vasco de Eusko Ikaskuntza en 1931 y solicitó aplazar la reunión de ayuntamientos que tuvo lugar en Pamplona en 1932. Formó parte de la Comisión de los Veinte que participó en la unificación PNV-CNV. Después de aquello, tras la Asamblea de Bergara, se distanció del recién unificado Partido y aparece en la fundación de ANV. Partido laico de izquierdas que defendía objetivos nacionalistas desde un punto de vista de clase trabajadora.
En 1933 se constituye ANV en Navarra. Durante el período republicano, Pablo es su dirigente más importante. Forma parte del Comité Nacional del partido, al mismo tiempo que comienza una intensa lucha política para resolver el problema agrario en Navarra. Junto a José Ignacio Irujo volverá a formar parte del ejecutivo del partido en 1936.
Ese mismo año, ANV se presenta a las elecciones bajo la coalición del Frente Popular Navarro, donde participan socialistas, comunistas, nacionalistas de izquierdas, Izquierda Republicana, POUM y UGT. El candidato por ANV es J.C. Basterra que, junto a Jesús Monzón, Aquiles Cuadra, Ramón Bengaray y Tomás Ariz, recorrerían Navarra aquella temporada dando mítines.
El FP ganó las elecciones generales en España; en Navarra, sin embargo, el resultado no fue el esperado, la hegemonía política pertenecía a las derechas. Seis meses después de las elecciones, tres de ellos (Bengaray, Ariz y Cuadra) serían fusilados por los sublevados.
El 18 de julio de 1936, llegan noticias del golpe de Estado. En Pamplona los requetés se concentran en la Plaza del Castillo. Es entonces cuando su hermano le aconseja huir en vez de permanecer escondido, sabía perfectamente que estaba en las listas de personas que iban a ser detenidas y posteriormente fusiladas. Logra pasar a Francia. Argimiro, uno de sus hermanos, es detenido y encarcelado hasta en cuatro ocasiones entre 1936 y 1940.
Tras un periodo en Iparralde, se instala en Donibane Garazi y Baiona, donde trabajará también como profesor, en 1938 se exilia a Argentina junto a su mujer Araceli Arbizu y sus cuatro hijos (Miren, Maialen, Jon y Amaia). En Argentina la comunidad vasco-navarra siempre fue importante e influyente, con entidades como el centro Laurak Bat. Según el historiador Iosu Chueca, contaba además con el apoyo de parte de autoridades, que permitieron y posibilitaron el asentamiento de todos los ciudadanos vascos que quisieran hacerlo, no así el exilio republicano español.
Archanco, como miembro del Gobierno Vasco en el exilio, es enviado como delegado a Chile para recabar apoyos. A su regreso a Buenos Aires, trabaja como profesor de euskera y colabora con la revistas Eusko Deya, Galeuzka y Tierra Vasca. Falleció en la capital argentina el 4 de abril de 1962. Firmaba con el seudónimo Irunsheme.
El triunfo de Franco y la instauración de su larga dictadura frenó el desarrollo de proyectos democráticos y populares en los que Pablo y sectores importantes de la sociedad navarra estaban comprometidos: El euskera, la profesionalización de Osasuna y su participación en la élite, la renovación y modernización de la educación, la reforma agraria y el reparto de la tierra, un Estatuto común vasco-navarro, etcétera. Todo ello se vio truncado por muchos años.
Después de la guerra, el apellido Archanco aparece vinculado a Osasuna en varios casos. Su hermano Antonio, carlista, alcalde de Pamplona entre 1942 y 1944, abandonaría la vara de mando para hacerse con la presidencia del club. Otro familiar, Javier Archanco, formaba parte del equipo en las temporadas de la guerra e inmediatamente posteriores. Miguel Archanco fue directivo y presidente del club, actualmente a la espera de resolución judicial tras el proceso a varios exdirectivos del club por amaño de partidos.
En 2016 el alcalde Asiron propuso el nombre de Pablo Archanco para el cambio de nombre de la plaza Conde Rodezno, uno de los líderes golpistas de 1936. Finalmente, aceptó el nombre de Plaza de la Libertad que defendían el resto de fuerzas políticas.

Osasunaren Memoria

miércoles, 18 de marzo de 2020

JUAN CARLOS I: MUCHO MÁS QUE LA CORRUPCIÓN DE UN EX REY

“El Rey viaja a Arabia Saudí para allanar el camino a proyectos empresariales”. El rey que iba a Arabia Saudí por temas empresariales no era Juan Carlos I, era Felipe VI en 2017, quien según ABC llevaba ya varios años intentando evitar que los españoles conociésemos los casos de corrupción relacionados (algunos) con negocios en Arabia Saudí. Los "proyectos empresariales" a los que se refiere la noticia son varios: uno de ellos el AVE del que surgieron las comisiones que hoy conocemos.

Según confiesa el comunicado de la Casa Real del 15 de marzo, Felipe VI conocía la existencia de los negocios irregulares de Juan Carlos I hace al menos un año. No lo denunció de forma conocida, no le quitó la asignación económica, no renunció a la herencia (económica)… hasta que nos enteramos los demás. Como en el caso Urdangarín, la Casa Real no reacciona cuando se entera de los casos sino cuando nos enteramos los ciudadanos.

El 3 de febrero de 2011 Juan Carlos de Borbón creó el marquesado de Villar Mir, otorgado a Juan Miguel Villar Mir, cuya biografía es muy completa. Ministro de Arias Navarro en los 70, fundador del grupo constructor OHL y perejil de todas las salsas corruptas: su nombre figuraba en la libreta de Bárcenas, en el caso Zaplana, en el caso Lezo… Es, por supuesto, uno de los agraciados con los contratos del AVE saudí con los que Juan Carlos I obtuvo al menos 100 millones en comisiones ilegales, cuyos "proyectos empresariales" habría seguido "allanando" el nuevo rey Felipe VI en su viaje de 2017. Villar Mir es también el suegro de López Madrid, su hombre en OHL, condenado por las tarjetas black, detenido por el caso Lezo, investigado en un puñado de asuntos extremadamente turbios y a quien la reina Letizia Ortiz llamó "compi yogui" en el cariñoso mensaje para arroparle tras el escándalo de las tarjetas black: “Te escribí cuando salió el artículo de lo de las tarjetas en la mierda de LOC y ya sabes lo que pienso Javier. Sabemos quién eres, sabes quiénes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde. Un beso compi yogui (miss you!!!)”. En la conversación intervenía Felipe VI más prudente (no en vano lleva toda la vida estudiando para el cargo) recomendando continuar la conversación en persona, no por escrito. La continuidad dinástica en OHL va de la mano de la continuidad dinástica en Zarzuela con un hilo conductor: la corrupción y el desprecio a los intereses de los españoles.

La posición de la monarquía en la economía y la política exterior española de los últimos cuarenta años no ha sido neutra, ni es cosa de los últimos años, ni se ha limitado a la construcción. Y, desde luego, lo que la ha guiado no ha sido nunca los intereses de los españoles.

Los inicios del reinado de Juan Carlos I en plena crisis mundial del petróleo no permitían equívocos: se le atribuye (Jesús Cacho: El negocio de la libertad, Ed Foca, 1998) el acuerdo con Arabia Saudí por el que cobraría una comisión por cada barril de petróleo que importara España de la tiranía saudí. España condicionaba a este negocio ilegal la economía española en un momento tan frágil. Contaba Cacho  que cuando un "ingenuo" responsable español de CAMPSA, entonces pública, consiguió en 1979 un acuerdo para importar petróleo kuwaití más barato, el Gobierno le llamó a capítulo porque ese tema no se podía tocar: España tenía que centrarse en la importación de petróleo saudí aunque le saliera más caro porque a Juan Carlos I le salía personalmente más rentable. Son los mismos años en los que el rey Juan Carlos pedía al Sha de Persia dinero para financiar a UCD (Gregorio Morán: “Adolfo Suárez: ambición y destino”, Debate, 2009): el partido en el Gobierno, que garantizaba el negocio petrolero del propio rey Juan Carlos; el partido que se opuso a una consulta a los españoles sobre la monarquía porque, según Adolfo Suárez confesaría años después, la habrían perdido. La financiación ilegal de partidos políticos también empezó de su mano.

No hace falta decir que en estas décadas la construcción y la energía han sido pilares de la corrupción que ha sufrido nuestro país y que ha condicionado nuestra economía poniéndola al servicio de negocios muy fértiles para una pequeñísima élite político-empresarial frente a los intereses del conjunto de los españoles.  Las dos grandes crisis que ha vivido nuestro país hasta la actual han sido la del petróleo y la inmobiliaria y en ninguna de las dos primó el interés general sobre el interés de una pequeña minoría: más bien al contrario, las crisis causaron mucho sufrimiento para la inmensa mayoría y un ingente botín para muy poquitos.

La corrupción de Zarzuela ha acompañado, si no condicionado, las políticas económicas y exteriores más perniciosas para nuestro país.
La protección cortesana a las irregularidades de la Casa Real ha retorcido aspectos cruciales de nuestra democracia. La cultura política y mediática que pretendió blindar al monarca ha ido avanzando hacia una cultura profundamente antidemocrática, que sustituye la deliberación republicana y la fiscalización del poder por el peloteo cortesano. Esa cultura política ha corroído en España los cimientos imprescindibles para una democracia liberal avanzada.

Muchísimos medios de comunicación abdicaron de su obligación con el derecho fundamental de los españoles a la información silenciando casos de corrupción conocidos y convirtiendo los viajes de negocios para obtener comisiones en “misiones del mejor embajador que tiene España”. Cuando hay grietas en la sumisión voluntaria del aparato mediático aparece el Código Penal con una sobreprotección de la Corona más propia de regímenes autoritarios.

Las instituciones democráticas (desde los más altos tribunales hasta el Congreso de los Diputados pasando por todos los Gobiernos que hemos tenido) se han deteriorado retorciendo, cuando no vulnerando obscenamente, la legalidad para mantener ocultas las ilegalidades cometidas desde Zarzuela. Apenas hace unos días la Mesa del Congreso de los Diputados se negaba a tramitar la petición de comisión de investigación a sabiendas de que tenía perfecta cobertura constitucional (el artículo 76.1 faculta la creación de estas comisiones sobre “cualquier asunto de interés público” independientemente de que sea o no judicializable). El PSOE, Ciudadanos, Vox y el Partido Popular deberían tener la decencia de pedir perdón a los españoles por haber dado cobertura consciente a la corrupción saltándose la legalidad y, sobre todo, los principios democráticos y liberales.

Esa cultura cortesana y corrupta para la que es más importante proteger al jefe que guardar una mínima decencia va de la mano de los peores lastres de la cultura política y mediática española, en la que el sectarismo asume que todo vale, la mentira, la ilegalidad, el robo, con tal de defender una trinchera que no se evalúa, no se controla, no se fiscaliza. Es también la cultura económica que ha sometido los intereses legítimos del común de los españoles al interés privado, ilegítimo y frecuentemente ilegal de una élite corrupta.

La cultura cortesana irradiada desde Zarzuela contiene todos y cada uno de los lastres de la política española. Ha debilitado las posibilidades económicas de España, las ha sometido a intereses de élite y no de conjunto (con el consiguiente desprecio por unos servicios públicos que no importan a esa élite: ahora que vemos cuánto dependemos de los servicios públicos, ¿alguien recuerda un solo miembro de la Familia Real que usara la sanidad o la educación públicas?) y en vez de servir a las instituciones españolas se han servido de ellas.

Felipe VI está intentando jugar con los tiempos para salvar una institución condenada, su propio cargo. Es muy simbólico que su comunicado intentando una voladura controlada del "caso Juan Carlos I" fuera apenas unos minutos antes del aplauso que los españoles dábamos al personal sanitario. Como esos jugadores de fútbol que pretenden que el árbitro olvide sacarles tarjeta porque tras su falta siguió la jugada por ley de la ventaja, Felipe VI sabe que España no puede pararse ahora y que guardamos el monumental escándalo para después de la crisis sanitaria y económica en la que estamos centrados los demás y que él está intentando aprovechar para esconderse.

Sin embargo, precisamente la batalla es de tal envergadura que a la vuelta tendremos que repensar muchas cosas. Tendremos que repensar una Europa necesaria pero hoy insuficiente para afrontar crisis que son siempre conjuntas; tendremos que examinar el desmantelamiento y privatización de servicios públicos, especialmente sanitarios y recuperarlos; y también tendremos que repensar una estructura institucional debilitada por intereses ajenos al pueblo español para que el país deje de estar al servicio de los intereses concretos de unas élites minúsculas, a cuyo frente ha estado siempre la Casa Real.

Hugo Martínez Abarca, en Cuarto Poder

viernes, 13 de marzo de 2020

CHINA: COVID-19 EN TRES FASES

Los últimos datos conocidos apuntan a que China ha entrado en una nueva fase de la epidemia del nuevo coronavirus. En los últimos días, tienden a bajar exponencialmente los casos confirmados y las muertes asociadas. Atrás quedan las dos etapas previas. La primera, caracterizada por la negación del brote, el ocultamiento de los datos y la represión de los facultativos informantes. Lo que para unos obedeció a la natural tendencia a la opacidad del sistema para otros fue simple resultado de la impericia, pero ambos factores pudieron confluir. Sea como fuere, el silencio y la demora en el lanzamiento de la alerta sanitaria condicionaron negativamente su rápida expansión.

La segunda, a la vista de la gravedad de la crisis, la adopción de medidas expeditivas y de gran impacto contrastó vivamente con la primera actitud, sin importar que afectara no solo a la vida cotidiana de millones de personas sino a la propia estabilidad del desarrollo socioeconómico del país. La imposición de la mayor cuarentena de la historia supuso el punto de inflexión que marcó tanto el cambio en el comportamiento de las autoridades como también la toma de conciencia masiva en la sociedad. La sensible mejora de la transparencia en la información también ayudó a una mejor percepción de la crisis.

Si la primera fase provocó malestar, indignación y rechazo, la segunda derivó en reconocimiento por el enorme sacrificio implícito en la magnitud de las medidas de prevención y control adoptadas. La propia OMS lo ha destacado llamando la atención sobre la valentía y flexibilidad de las decisiones así como su eficiencia e innovación (incluyendo el uso de big data, inteligencia artificial, 5G y otros medios técnicos a una escala inusual hasta hoy día). En este aspecto, al margen de otros hipotéticos usos, se han podido generar cantidades masivas de datos relacionados con cada caso y facilitar su consulta en línea por los hospitales, adaptando y agilizando los tratamientos a los pacientes. Y todo ello desde un sistema público de salud fortalecido.

A falta de cuantificación, todos reconocen que la economía china experimentará una importante contracción, dependiendo su magnitud final de si el brote se resuelve o no en breve. Una rápida superación es improbable, sobre todo teniendo en cuenta el nivel de propagación mundial que está manifestando y la importante imbricación de la economía del gigante asiático con la internacional.

En China, la producción se está reanudando poco a poco. Las autoridades insisten en la fortaleza estructural de su economía y de su capacidad para remontar la compleja situación actual. El Consejo de Estado ha dispuesto varios paquetes de medidas de impulso que podrían incrementarse en las próximas semanas. Pero el impacto sobre las actividades económicas y sobre el conjunto de la sociedad, serán considerables. No será fácil.

Asimismo, las implicaciones políticas de su mayor crisis de salud pública de la historia reciente, no pueden pasar por alto. Los graves errores de la primera fase, que tanta indignación provocaron, fueron compensados a ojos de muchos con los aciertos de la fase siguiente. De una u otra forma, de cara al futuro, probablemente no bastará con utilizar a las autoridades locales como chivo expiatorio para explicar el pésimo manejo inicial del brote y habrá lecciones que extraer para eliminar el secretismo en la gestión de las alertas.

Xi Jinping y el PCCh han querido demostrar la enorme capacidad sistémica para conjurar un desafío de esta naturaleza. Es verdad que ningún otro país del mundo lo podría hacer de igual forma. Su escala es incomparable. Pero para ellos hay también una lección: es absurdo maquillar la realidad, aunque los tiempos varíen, esta acaba por imponerse sobre cualquier otro propósito.

El COVID-19 apareció primero en China pero eso no significa que necesariamente se originara en China. Pese a ello, la chinofobia alcanzó niveles que nunca se detectaron en otros episodios similares (como el de la gripe A originada en EEUU en 2009, por ejemplo, que provocó casi 20.000 muertos en todo el mundo). No es un hecho casual. Como quizá tampoco la desmedida atención informativa en este caso, a diferencia de otros anteriores similares.

Inmerso cada vez más en la pugna estratégica con China, en EEUU se pasó de casi celebrar el brote porque “traería de vuelta empleos” a “exigir disculpas”, como hizo un presentador de la Fox News, palabras que no hacen sino alimentar la xenofobia. El COVID-19 también nos retrata a cada uno.

Xulio Ríos, director del Observatorio de la Política China

lunes, 9 de marzo de 2020

BARDEAREN FAUNAREN BABESERAKO JARDUNALDIETAN PARTE HARTUKO DU DEFENTSA MINISTERIOAK

Maniobra militarren ondoren faunari buruzko jardunaldi zientifikoak antolatu ditu Bardeako Batzordeak. Ekologistak Martxan taldeak ohar baten bidez salatu duenez, Ingurumen Ministerioa "irudia garbitzen" saiatzen ari da, bai Bardeako Komunitatearena, baita Natura Parke eta Biosfera Erreserba baten erdian Tiro Poligonoa existitzearena ere.

Bardeak eta Biodiversidad Fundazioak (Ingurumen Ministerioa) faunaren babesari buruzko dibulgazio jardunaldiak antolatu dituztelako sortu da protesta; jardunaldi horietan Defentsa Ministerioak parte hartuko du, eta jardunaldietako bat tiro eremuaren instalazioen barruan ere eginen dute, inguru horretan maniobra militar batzuk egin eta hurrengo asteburuan.

"Bardean halako zentzugabekeriak eta kontraesanak gertatzen dira”, salatu du talde horrek; izan ere, "ia egun beretan ariketa militarrak eta dibulgazio jardunaldi zientifikoak egingo dituzte". Ildo horretan, maniobrak direla eta, Bardeak itxita geratuko direla gogorarazi dute, "natur parke osoari eta Nafarroako eta Aragoiko eremu mugakideei eragiten dien jarduera bat”, azpimarratu dute. Eta faunaren babesarekin zerikusia duen argudioa ere jarri dute mahai gainean: “Nabarmendu behar da erabat bateraezina dela maniobra horiek hazkuntza garaian egiten diren espezieen zaintzarekin ".

Plataforma ekologistaren aburuz, "harrigarria da Defentsa Ministerioaren parte-hartzea, Biosfera Erreserbaren barruko erabilera tradizionalen barruan erabilera militarra naturalizatu nahi duelako, eta jarduera militarra abeltzaintzako edo nekazaritzako erabilera tradizionalaren maila berean jartzen duelako".

Era berean, gogorarazi dute Bardeako lurraldearen erdian bonbardaketak egin eta "hazkuntza garaian" jaurtigaiak botatzen dituzten bitartean, Bardeako Komunitateak turistei sartzea debekatzen diela, enbarazurik egin ez dezaten. Bardeako webgunean argitaratutako oharraren arabera, "Bardeako komunitateak aldi baterako mugatzen du Ralla, Piskerra, La Gorra eta Zapatako urmaeletarako sarbidea otsaila, martxoa, apirila, maiatza, ekaina, uztaila eta abuztuan, hegazti habiagileen lasaitasuna zaindu eta bermatzeko".

Gogoratu behar da paraje horiek ia muga egiten dutela bonbardaketak egiten diren gune militarrarekin, eta horien emaitzak paraje horietatik 30 kilometro baino gehiagora entzuten direla.

Amaitzeko, kolektiboak honako hau adierazi du: "Azpimarratzekoa da Biodiversidad Fundazioak (Ingurumen Ministerioa) Bardeako Komunitatearen eta Armadaren irudia garbitzeko kanpainarekin bat egin duela, ingurumenaren kudeaketa eta jarduera militarra positiboak eta zuzenak direla saltzeko; izan ere, nabarmentzekoa da jariakina hegazti habiagile gisa edo zegoen sai zuriko lozain handi gisa galdu dela.

Euskalerria Irratiak

sábado, 7 de marzo de 2020

CINCO CONSIDERACIONES JURÍDICO-DEMOCRÁTICAS SOBRE LAS PRESUNTAS COMISIONES A JUAN CARLOS I

PRIMERA. Convengamos que los hechos que le atribuyen al ex-monarca son MUY GRAVES. De confirmarse, supondrían un acto de corrupción intolerable por una cuantía gigante de dinero (100 millones de euros) proveniente de una dictadura sangrienta que viola los derechos humanos
Ese dinero habría sido ilegítimamente robado al pueblo saudí y habría acabado en bolsillos del monarca por supuestos tratos de favor, lo cual es ya en sí mismo gravísimo. Pero además se habría cometido fraude fiscal cuanto menos en España al evadir ese dinero a Suiza.
A eso se agregaría, por si fuera poco, unas supuestas donaciones ilegales a Corinna Larsen, seguidas de supuestas amenazas o coacciones en las que hasta el CNI podría haberse visto implicado. Si todo esto es cierto, es sin duda gravísimo.
Y ello por no hablar de las sospechas que algo así levanta sobre otros posibles casos de corrupción en los que el Rey Emérito podría haber estado implicado, como una conducta reiterada. Comencemos con el análisis jurídico del asunto.

SEGUNDA. Algunos se han aprestado a decir q en virtud del artículo 56.3: "La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad". Y que por ello aunque sean ciertos los hechos que le imputan, Juan Carlos no puede ser juzgado por ellos. Esto es falso, puesto que la justificación de la inviolabilidad del rey (que aunque a muchos no nos guste, está en la constitución y hay que respetarla mientras no cambiemos la norma fundamental) tiene que ver con 2 motivos, y los dos se acaban al abdicar:
1) es un escudo para proteger al Jefe del Estado de presiones indebidas por parte de jueces o de cualquier otro poder del estado, una protección q tal vez merece de manera excepcional en calidad de "árbitro" y "moderador" del funcionamiento de las instituciones del estado (56.1);
y 2) el rey es inviolable porque, como sigue diciendo el 56.3 CE, "Sus actos estarán siempre refrendados", y como agrega el art. 64.2: "De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden". Esto es: el rey es inviolable porque en realidad no manda, pues siempre sus actos (en ejercicio de sus funciones) deben ser refrendados, y los que se hacen responsables de dichos actos son los que los refrendan (que es, ni más ni menos, que el Presidente del Gobierno). Pero esta lectura arroja dos conclusiones muy importantes:
.a) cuando el rey deja de ser rey, y por lo tanto su actos ya no deben ser refrendados, vuelve ser responsable de sus actos; y b) incluso mientras el rey es rey, solo es irresponsable por aquellos actos que son refrendados. Sería absurdo, e inaceptable desde cualquier interpretación mínimamente razonable y democrática de la constitución, que si el rey roba dinero o un objeto de una tienda, o agrede a alguien física o sexualmente, o asesina a un ciudadano, sus actos quedasen impunes y él fuera totalmente irresponsable por ellos.
En definitiva, el 56.3 solo protege al rey como inviolable cuando está ejerciendo sus funciones (cosa que no sería el caso en los supuestos hechos de las comisiones, puesto que no representaba al Estado en dichas transacciones) y en todo caso solo mientras es rey.

TERCERA. Aunque algunos de los hechos de los que le acusan se produjeron mientras era todavía monarca, el supuesto delito fiscal sería continuado. Habría seguido defraudando a Hacienda, es decir, a todos sus ex-súbditos, incluso después de abdicar.

CUARTA. La inviolabilidad del 56.3 sólo le hace jurídicamente irresponsable dentro del marco de la jurisdicción española en el q dicha constitución es aplicable. Fuera de ella, sus derechos se rigen por el derecho internacional y por el derecho de los demás países.
Y aunque los jefes de estado gozan de cierta inmunidad, ésta no es ilimitada y tampoco se extiende más allá del ejercicio de su cargo. Por lo tanto, Juan Carlos debe responder x sus supuestos delitos no solo en España, sino también ante otras jurisdicciones q puedan sere competentes

y QUINTA. Más allá de la cuestión jurídica, que para mí es clara y debe entenderse en los términos que he defendido aquí, los hechos que se le imputan son tan graves y el cargo que él ocupó tan importante que la ciudadanía española tiene todo el derecho a esclarecer la verdad.
Incluso aunque sostengamos que el Rey Emérito sigue siendo inviolable y por lo tanto no tiene responsabilidad jurídica, eso le eximiría de ser condenado penalmente, pero no le conferiría un derecho a mantener privacidad sobre estos hechos, sobre todo teniendo en cuenta la gravedad de los mismos y el rol político que Juan Carlos ha jugado en este país. Existe un derecho democrático básico de la ciudadanía a saber lo que han hecho sus representantes en sus cargos. Sí, también lo que han hecho aquellos que ni siquiera ha podido elegir democráticamente.

Por si alguien tenía dudas de si el Rey Emérito merecía que le erijan una estatua o que se mantenga su nombre en calles o plazas, o cómo debe figurar en los libros de historia, el pueblo tiene el derecho a saber si los gravísimos hechos de que le acusan son ciertos.

José Luis Martí, en Twitter

domingo, 1 de marzo de 2020

AZNAR Y SU GUIÑOL

Los que tenemos unos años –no hace tantos- y memoria, recordamos con fruición y un sano regodeo aquel programa "Las noticias del guiñol" que ofrecía Canal+ en la segunda mitad de los años 90. Se trataba de un informativo de humor y sátira política por el que desfilaban los principales líderes del momento representados por muñecos muy logrados. Entre ellos figuraba el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar López. Pues bien, cuando Wallapop, plataforma de ventas de objetos de segunda mano, acaba de poner a la venta el muñeco que en aquel célebre guiñol representaba a Aznar, resulta que el ex presidente y fundador de FAES ha puesto en marcha su propio teatro de marionetas en Euskadi situando a la cabeza del los títeres a un txotxongillo también en puro saldo, Carlos Iturgaiz. El intrépido acordeonista santurtziarra ha sido entronizado en el teatrillo vasco tal y como describe el anuncio de Wallapop, y viene "con todos los detalles: gafas, manos y mecanismo de uso".
A Aznar, cuando era presidente, no le gustaba nada aquel programa de Canal+; no soportaba verse manejado por mano ajena. Por eso, pasito a pasito, ha ido confeccionando su propio teatrillo de títeres desnudando a unos muñecos y vistiendo a otros hasta hacerse con un elenco a su imagen y semejanza. A uno de sus espantajos preferidos, Carlos Urquijo, le montó un chiringuito denominado Asociación Esteban de Garibay, quien correspondió al jefe invitándole a pronunciar una conferencia en Bilbo hace quince días bajo el título "El fortalecimiento de España en el País Vasco". Una visita inquietante, que vino a inaugurar el titirimundi planeado por el ex presidente para imponer su guiñol.
Ya está dicho casi todo sobre el muñeco protagonista impuesto para españolizar al PP vasco de una puñetera vez, que ya estaba bien de dirigentes tibios en españolidad, de títeres mediocres y de derechita cobarde. Reanimar a la marioneta ya arrumbada de Carlos Iturgaiz es recuperar el vigoroso espíritu del ¡Basta Ya!, del Foro de Ermua, de la bronca permanente, de una ETA eterna y del voto a dos manos. No le ha temblado el pulso al matasiete del trío de las Azores a la hora de mover los hilos. Consolidado ya el escenario del guiñol español, unidos de la mano el Polichinela Pablo y la bruja Piruja Cayetana, se desaloja del escenario a escobazos al villano Alfonso Alonso y entra a caballo trotón el hidalgo Iturgaiz desalojando a punta de espada a las marionetas que pudieran hacerle sombra.
Dejando de lado las andanzas guiñolescas de Aznar que han puesto patas arriba cualquier asomo de renovación del ya decadente PP vasco, los escasos dirigentes que quedan con un mínimo de sensatez deben tener una inmensa sensación de frustración, de saberse sacrificados en aras de un escenario más grandioso, el de una ultraderecha insolente, inclemente, xenófoba y patriotera, aquella foto de la Plaza de Colón que, sin duda, encandiló a Aznar y le animó a intervenir en el escenario vasco iniciando el festival con una representación carroñera en Ermua en la que actuaron el paladín y su capataz.
Aunque pretenda disfrazarse de adalid del constitucionalismo y muralla contra el nacionalismo, el liderazgo de Carlos Iturgaiz, ya lo vamos viendo, lleva la intención de unificar a la ultraderecha vasca, que la hay. Iturgaiz busca desesperadamente a los votantes de Vox para engordar su propia marioneta, pero no se da cuenta de que si entra el dragón en la escena acabará por devorar a quien le dio el papel. La cuesta abajo por la que viene deslizándose el Partido Popular desde hace ya media docena de elecciones, puede precipitarle en el abismo bajo el protagonismo del paladín Iturgaiz, único personaje capaz de aceptar el papelón suicida impuesto por el maese José María Aznar. Los guiños cómplices a Santiago Abascal, el compadreo con los cuatro gatos que combaten el foralismo y el tufo a naftalina de los nuevos muñecos del guiñol, sólo pueden vaticinar el derrumbe definitivo de una derecha centralista mínimamente civilizada. Lo que viene es el sorpasso que, con un poco de suerte, elegirá para el teatrillo a algún muñeco de Vox que desaloje a estacazos al del PP.

Pablo Muñoz, en Grupo Noticias

sábado, 29 de febrero de 2020

TUDELA, CON ESPARZA. VARIOS PUEBLOS RIBEROS, CON SAYAS

Puesta de largo de los dos equipos que competirán por el liderazgo de UPN. Los regionalistas encaran las primarias que se celebrarán el 17 de marzo y en el combate político Javier Esparza aparece como 'demasiado favorito', hecho que le puede perjudicar. 
El líder de la oposición realizó ayer en Tafalla una exhibición de músculo al rodearse de Enrique Maya, Yolanda Ibáñez, Carlos García Adanero, Iñaki Iriarte, María Jesús Valdemoros, Gonzalo Fuentes, Carlos Salvador o Juan Luis Sánchez de Muniáin.
La plana mayor de Tudela, liderada por el alcalde Alejandro Toquero y por la influyente Anichu Agüera, también apoyan a Esparza, que también cuenta con el favor de los alcaldes de Ablitas, Valtierra, Cascante y Monteagudo, de los líderes de la oposición de Arguedas, Cortes y Cabanillas y de José María Agramonte (presidente de Bardenas Reales).
Esparza cuenta con amplios apoyos entre los cuadros medios de UPN, recibe mimos disimulados de las cercanías de Miguel Sanz y tiene como gran hallazgo la creación de Navarra Suma, que reagrupó el voto conservador, se convirtió en ejemplo a seguir para el PP y Cs a nivel estatal y facilitó que los regionalistas recuperasen en junio del año pasado seis de las siete localidades con más habitantes de Navarra (Pamplona, Tudela, Barañáin, Burlada, Egüés y Estella).
El buñuelero Sergio Sayas, que esta mañana ha tenido sesión de fotos en el hotel pamplonés Muga de Beloso, cuenta con el apoyo de la castejonera Maribel García Malo, Lourdes Goicoechea, Amaya Larraya, la cirbonera Raquel Garbayo, el fiterano Raimundo Aguirre, Fermín Alonso, María Kutz, Luis Zarraluqui, Paz Prieto y los alcaldes de Fustiñana o Fitero.
Sayas, que conoce el partido como la palma de su mano, cuenta con una ventaja: puede ser considerado el 'candidato de las bases' (hecho que contribuyó al triunfo en las primarias de PSOE y PP de Pedro Sánchez y Pablo Casado, que no aparecían como favoritos ante Susana Díaz y Soraya Sáenz de Santamaría).
La gran desventaja de Sayas, por mucho que exhiba las siglas de UPN y cuente con un lema/palo muy acertado ("Recuperar la ilusión para recuperar Navarra"), es que no está siendo capaz de mostrar diferencias significativas con las políticas de Esparza.
Sayas está de acuerdo con el proyecto Navarra Suma, pero parece discrepar en el nombre de la coalición (que según él debiera contar con las siglas UPN). El diputado estatal puede contar con apoyos significativos en varios pueblos riberos (Cintruénigo, Fitero, Buñuel, Fustiñana o Castejón).
La frialdad con la que los militantes de UPN recibieron hace unos días a Esparza en el salón de actos del Hogar del Jubilado de Cintruénigo puede ser el síntoma de que el candidato favorito va a tener serias dificultades de cazar votos en algunas localidades cercanas a Sayas, que puede compensar en las bases de la Ribera su falta de apoyos entre la cúpula de su partido.
e-ribera

miércoles, 26 de febrero de 2020

NASUVINSA ESTUDIA UBICACIONES PARA UN NUEVO POLÍGONO INDUSTRIAL EN TAFALLA

Nasuvinsa está realizando un estudio de las diferentes propuestas de implantación de un nuevo polígono industrial en Tafalla, un "proceso de análisis de nuevas ubicaciones de suelo" que en estos momentos se encuentra en "una fase preliminar". La sociedad analiza siete alternativas diferentes.
Así lo ha puesto de manifiesto el gerente de Nasuvinsa, Alberto Bayona, en una comisión parlamentaria, solicitada por Navarra Suma, y en la que ha estado acompañado por el consejero de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos del Gobierno foral, José María Aierdi.
El consejero ha detallado que durante los últimos años, la sociedad pública de suelo y vivienda ha venido manteniendo con el Ayuntamiento de Tafalla reuniones de trabajo para analizar la disponibilidad de suelo industrial.
En el marco de este proceso, se ha analizado el índice de ocupación de los polígonos industriales existentes en este momento y, a la vista de los datos obtenidos, Nasuvinsa está realizando un estudio de las diferentes propuestas de implantación de un nuevo polígono.
En concreto, Alberto Bayona ha detallado que en la actualidad Tafalla cuenta con tres polígonos industriales (El Ábaco, Barraquiel y La Nava, repartido entre Tafalla y Olite) y que en el año 2017 el Ayuntamiento ya inició la elaboración del nuevo Plan General Municipal.
Sobre el polígono de La Nava, ha explicado que existen 12 parcelas disponibles, cuya superficie oscila entre un mínimo de 144 m2 y un máximo de 4.943 m2. Según ha indicado, el polígono tiene 209.107 m2 en parcelas industriales y en estos momentos están disponibles 16.025 m2, el 7,7%. "La disposición muy fragmentada y de pequeña dimensión de las parcelas puede llegar a condicionar el posicionamiento de diferentes empresas a función de sus necesidades", ha afirmado.
Respecto al polígono industrial Barraquiel, el gerente de Nasuvinsa ha explicado que las parcelas industriales suman 119.510 m2, de las que hay disponibles 3.526 m2, un 3%. En este sentido, ha precisado que la única parcela disponible tiene 3.526 m2 de superficie, por lo que "es muy limitado las posibilidades de desarrollo de este polígono".
En relación al polígono industrial El Ábaco, ha explicado que lo componen 49.100 m2 de parcelas industriales, con disponibilidad de 6.024 m2, un 12,3%. Ha detallado, además, que la superficie de las cuatro parcelas disponibles oscila entre un mínimo de 300 m2 y un máximo de 3.646 m2.
A la vista de este análisis de lo que "realmente existe ahora mismo en Tafalla", se constata que "habría 25.000 m2 disponibles de forma muy fragmentada y con unas dimensiones de parcela que oscilarían entre los 144 y 4.943 m2". Por ello, Nasuvinsa ha elaborado "en fase preliminar" un primer documento de "la posible disponibilidad de suelo" con siete posibilidades de implantación.
Diario de Navarra

EUSKERA, UN DERECHO A RESPETAR

Con frecuencia se suelen utilizar  bellas palabras  con respecto al euskera, patrimonio cultural, riqueza cultural,  es reconocida  como un tesoro a preservar en el preámbulo de  la Ley Foral del Euskera, y que se debe evitar su deterioro o pérdida, y se hace hincapié en su protección y respeto.
Que esto último se debe cumplir especialmente por todas las Instituciones Publicas de Navarra es algo que se debiera dar por entendido, aunque en algunos ámbitos administrativos  no lo demuestran.
Pero fundamentalmente el euskera, es un derecho lingüístico a utilizar por quienes lo conocen, y a garantizar su aprendizaje como  se reconoce en el artículo 2 de las disposiciones generales de la Ley Foro del Euskera:
“El castellano y el euskera son lenguas propias de Navarra y, en consecuencia, todos los ciudadanos tienen derecho a conocerlas y a usarlas.”

Reiteradamente, a pesar de los avances y cambios sociales que han ido modificando, contra viento y marea la situación de minorización sufrida por el euskera y sus hablantes, nos encontramos con actuaciones restrictivas que corresponde a un espíritu obstaculizador del reconocimiento de los derechos antes mencionados.
He aquí algunos de los más recientes:
La reducción del número de escuelas infantiles en euskera en Pamplona proponiendo un horizonte donde se reducen las mismas a sólo dos de un número actual de 12 y con un número de plazas inferior  a las existentes hace 5 años. No parece haber un respeto a lo propugnado en  el párrafo inicial de esta carta.
 En el tema de la enseñanza, hace unos pocos años se elimino la restricción a la enseñanza en euskera  en la denominada zona no vascófona  pero se introducen concepto que se contradicen entre sí, dado que estamos hablando de localidades, muchas veces de ámbito mediano o pequeño que no pueden cumplir los ritos que se ponen, y se elimina el factor de flexibilidad, como  parece que puede ocurrir en Mendigorria y que también ha servido de freno en otras localidades.
Si hablamos que se introducirá el euskera de una forma progresiva, pero ponemos un ratio al que no se llega por unos pocos alumnos, se elimina esa progresividad o gradualidad, cuando hay datos que indican que en un plazo de dos cursos se supera esa condición. 
No parece indicar esa rigidez  un animo de respeto y protección de los derechos de quienes lo demandan para sus hijos e hijas, y la misma  contradice lo que es  el enunciado principal “1. La incorporación del euskera a la enseñanza se llevará a cabo de forma gradual, progresiva y suficiente, mediante la creación, en los centros públicos existentes, de líneas en las que se imparta enseñanza en euskera en función de la demanda.” Art. 24 de la LFE.
Y al mismo tiempo que en otras ocasiones se nos mencionan voluntariedades, no imposiciones  y demás,  encontramos el reciente veto a la Comunidad Educativa del  Colegio Publico de Castejón sobre su salida del Sistema PAI, que contaba con la aprobación expresa del Claustro y el Consejo Escolar del que forman parte tanto una representación del profesorado como de las familias y de la administración.  O sea que si la Administración quiere puede flexibilizar o imponer  sus  propias normas, en un sentido y en otro. En  el caso del euskera, parece que siempre en el mismo.
En otros terrenos educativos, siguen existiendo los obstáculos para impartir Enseñanza Laboral  en euskera,  incluso en la Sakana. En el  universitario el único grado que se puede desarrollar íntegramente en euskera en la UPNA  es Magisterio, no habiéndose ampliado ni siquiera a Enfermería donde un estudio realizado en 2018 demostró  la demanda  y posibilidad  real dado el número de estudiantes conocedores del euskera, y habiéndose aprobado por el Parlamento el 15  de febrero del 2018 el siguiente acuerdo 
“Se insta al Gobierno de Navarra y a la UPNA a dar los pasos necesarios para ofertar en euskera todos los estudios que tengan demanda”.

 En este terreno no han dado ningún paso ninguno de los dos estamentos mencionado. Asímismo es patente el escaso aumento de los créditos y grados en euskera cuando el 30,75% del alumnado lo habla o lo entiende. No hay reconocimiento del derecho y las posibilidades de avanzar con el euskera en la UPNA.
Han resurgido también posturas restrictivas  y euskaráfobas contra el euskera por parte de diferentes sectores en la financiación de los medios de comunicación en euskera, también reconocidos como medios a potenciar, tanto por la Ley Foral del Euskera como por el Consejo Europeo de las Lengua, e incluso contra expresiones artísticas sometidas a censura.
Tampoco en todos los ayuntamientos, se toman las medidas que podrían influir en un aumento de la demanda del euskera, porque muchas veces la misma depende de la oferta, caso de escuekas infantiles, publicidad bilingüe y supresión de las mugas o fronteras, no sólo geográficas, sino mentales  con una disposición más abierta al reconocimiento de un riqueza cultural, objeto de protección real y un derecho a respetar y fomenta  realmente. Ni más, ni menos.
Afortunadamente existe una sociedad más plural, mar abierta, más integradora, que a pesar de estas actitudes y campañas mantiene una postura de respeto y apoyo a  nuestra vieja y moderna Lengua Navarrorum, y al derecho a aprenderlo y usarlo como lengua viva que es. Todos tenemos una cita en Pamplona  este sábado a las cinco de la tarde en la manifestación que denunciará esas situaciones expuestas, porque el euskera es un derecho. Ni más, ni menos.

Juan Javier Iturralde Maisterra (Iruñea)

lunes, 24 de febrero de 2020

PLATAFORMA POR UNA SANIDAD DIGNA EN BEIRE Y PITILLAS

La Plataforma por una Sanidad Digna en Beire y Pitillas acudirán a una sesión de trabajo del Parlamento de Navarra que ha obtenido el respaldo unánime de las agrupaciones parlamentarias en la que hablará de la reducción de la asistencia sanitaria en sus consultorios y la progresiva merma de los servicios públicos en estas zonas calificadas con riesgo de despoblación.
La Plataforma quiere agradecer de antemano la disposición que ha mostrado la consejería para dialogar de forma permanente pero critican que a principios de diciembre, bajo la excusa de la reorganización de los recursos para la atención presencial en la zona básica de Olite, se le informara de la reducción de las 30 horas semanales de atención entre los dos consultorios a 9 horas y media de atención entre los dos, con la particularidad de que además, en Beire, durante dos días seguidos desaparecía la atención presencial médica. Todo ello basándose en una redistribución de recursos médicos en base a unas ratios de población.
Desde la Plataforma, consideran insuficiente la solución que les han dado y que consiste en que esos dos días, exista en Beire atención de enfermería.
La Plataforma critica que, por un lado, el Departamento de Ordenación del Territorio les convocara para plantear ideas que luchen contra la despoblación y que por otro, se esté reduciendo no solo la atención sanitaria de la zona, sino que se esté dando un deterioro de los servicios públicos en el ámbito rural, traduciéndose en una reducción en la frecuencia y calidad de los transportes públicos (cierre de la estación de tren de Tafalla), una reducción de horas de atención en los ayuntamientos, en los Servicios Sociales de Base y en los consultorios médicos, una reducción del profesorado en los colegios, una reducción o eliminación de servicios de 0 a 3 años y una reducción de la oferta cultural.
Además, la Plataforma incide en la importancia del envejecimiento poblacional en el medio rural, algo recogido por el propio Departamento de Salud y la necesidad de mejorar la equidad territorial para afianzar el asentamiento de la población en el medio rural, algo que, insisten, no debe ser considerado como un gasto sino como una inversión en la vertebración y cohesión de Navarra, por no decir que es un derecho fundamental de cada persona.
Si de verdad está en la agenda política y es un tema prioritario en el proyecto de este Gobierno fijar población, cohesionar el territorio, establecer igualdad en el acceso a los servicios públicos, en la calidad de vida de nuestros pueblos y de las gentes que los habitamos, sin duda, tiene ocasión de tomar las medidas oportunas, medidas políticas y no de reorganización de recursos, para revertir dichos recortes y hacer una apuesta decidida por la vertebración y cohesión de nuestra Navarra.

Milagros Lacheta Beguiristain, en representación de la Plataforma por una Sanidad Digna en Beire y Pitillas

EL ORINAL DE ZALDIBAR

En una sociedad altamente tecnificada como la actual, entre un 7% y un 12% de las materias primas extraídas de la naturaleza por el hombre se convierten en bienes y productos. El resto se convierte en residuos. Sin embargo, no hay residuos en los ecosistemas naturales.

Los Residuos Sólidas Urbanos son de competencia municipal y representan tan sólo el 5% de todos los  producidos, siendo los industriales el resto de los residuos. Sin embargo se envían al ciudadano los mensajes culpabilizándolo de la producción de residuos. Deliberadamente se omite la responsabilidad del sector industrial, verdadero causante del problema. Además, es necesario distinguir en general el mayor impacto ambiental de los residuos industriales, que los urbanos.

Hablamos de los problemas de vertederos e incineradoras, resultado de un proceso largo y complejo, cuando las medidas deben tomarse en el inicio. Nos bombardean con mensajes de Economía Circular, en donde la prioridad es la prevención y reducción al máximo, lo cual choca con todas las campañas publicitarias, ofertas 2x1, luces de Navidad, Black Friday y otros, en gran medida fomentadas por las administraciones públicas. Si de verdad se quiere reducir en origen la producción de residuos, al menos habrá que legislar para que los fabricantes incorporen un mínimo de materiales reciclados, así como la duración de sus productos.

Nos dicen que la siguiente medida prioritaria es la reutilización de los productos como tales, pero poco se potencia desde los gobiernos. El caso de los envases de vidrio es paradigmático. En lugar de legislar sistemas de Depósito, Devolución y Retorno, asistimos atónitos a la impune destrucción de botellas para convertirlas en materia prima (con todo el consumo energético que representa), cuando en la mayoría de los casos, el contenedor o envase, es más importante energéticamente que el contenido. 

Y finalmente nos atosigan con el reciclaje, arma de dos filos, puesto que cuantos más productos se destinan a reciclar, es porque aumenta el consumo y disminuye la reutilización.

Vivimos en un mundo cerrado y finito, en donde la materia no se crea ni se destruye. Hablar de eliminación de residuos es falso. La incineración es verter con otro nombre, pasando los residuos de sólidos a gaseosos básicamente, y creando otros componentes más tóxicos como las dioxinas y furanos.

Pero depositar residuos en un vertedero (esconderlos debajo de la alfombra) debería estar sujeto a unas mínimas condiciones de gestión y control. Es necesario aunque no suficiente que tanto la gestión como el control sean públicos, en donde el coste de la operación incluya los costes ambientales, cosa que no ocurre.

¿Debe la administración garantizar y responsabilizarse en el tratamiento final de los residuos? Al menos deberá legislar para impedir utilizar ciertos productos tóxicos y peligrosos, especialmente si son difíciles de gestionar y sobre todo controlarlos.

El principio de “Quien contamina paga” se convierte en “El que paga puede contaminar...”. Pero en Zaldíbar ni eso va a pasar. Una vez más, beneficios privados y pérdidas públicas, incluida la salud. La Autorización Ambiental Integrada obligaba a Verter S.L. a constituir un seguro de responsabilidad civil de 1 millón de euros para cubrir el riesgo de indemnizaciones por los posibles daños causados a terceras personas o a sus bienes y los costes de reparación y recuperación del medio ambiente. Es evidente que esa cifra va a ser insuficiente y al final acabaremos pagando entre todos.

En sociedades opulentas, en donde el 20% de la humanidad consume el 80% de los recursos, causa de guerras y desplazamiento masivo de la población, ya va siendo hora de hablar de términos como economía decreciente, así como realizar acciones de principio de tubería para disminuir residuos e impactos asociados. Por eso insistimos una vez más que una diarrea no se cura con un orinal muy grande como el de Zaldíbar.

Los residuos son un problema no sólo ambiental y de salud  sino también social. Su solución pasa por una lucha contra la barbarie del consumo, de la falacia del crecimiento económico ilimitado, de la producción rápida y masiva, y del capitalismo voraz. Estamos inmersos en un modelo ineficiente con un consumo desaforado en el que la publicidad intenta convencernos de que a mayor consumo mayor satisfacción. Esta loca carrera no acaba nunca y a su vez provoca mayor insatisfacción y destrucción de los ecosistemas.

Por un mundo más responsable social y ambientalmente.

Jesús Arbizu, miembro de Lurra

jueves, 20 de febrero de 2020

LOS PLÁSTICOS EN LOS RÍOS

El domingo 2 de febrero una acción de voluntariado promovida por Alianza por el Clima en Navarra en la que participaron 400 personas, realizó una importante limpieza de residuos esparcidos en el río Arga, donde se llenaron 38 contenedores, fundamentalmente de plásticos.
La acción de limpieza se llevó a cabo en el tramo de rio que comprende desde Huarte hasta el polígono Landaben. Aguas arriba de este tramo el río Arga se muestra habitualmente limpio, lo que nos hablan del origen urbano de este impacto ambiental.
¿Como evitar o reducir el problema? No se trata de limpiar periódicamente las orillas de los ríos –que también es necesario- sino que el mayor esfuerzo debería ser el impedir que esa basura llegue al río y luego al mar. No es más limpio quien más limpia sino el que menos ensucia. Deberíamos ir al origen del problema con medidas eficaces para reducir los usos inadecuados y el empleo del plástico, especialmente en las zonas inundables. 
Los residuos recogidos son principalmente: Plástico film y mallas de plástico, que provienen de las huertas (invernaderos, cierres…). Bandejas de porexpan –que se desmenuzan en miles de trocitos- también empleadas en las huertas. Semilleros de alveolos procedentes de viveros. Tubos y otros residuos procedentes de obras y de acopios. Envases de latas y de plástico, botellas de vidrio. Residuos de las papeleras ubicadas en el parque fluvial. Toallitas perfumadas. Colillas que, arrojadas en la vía pública, llegan al río a través de las aguas pluviales. Voluminosos. Además aparecieron mobiliario de juegos infantiles, zonas de esparcimiento de perros y vallas metálicas, que cada año son inutilizados por las avenidas.
A la vista de los tipos de residuos mencionados, las soluciones para impedir que esa basura urbana llegue al río pueden tomar como referencia al Real Decreto 849/1986, de 11 de abril, por el que se aprueba el Reglamento del Dominio Público Hidráulico, y especialmente su Artículo 9 bis, que define las  “limitaciones a los usos en la zona de flujo preferente”. También  se nos ocurren otras que serían:  
La prohibición de instalación de invernaderos y de cierres de plástico en huertas. La alerta temprana de inundaciones y la revisión de huertas y viveros –por parte de los ayuntamientos- para que todo material que pueda ser arrastrado sea sujetado sobre el terreno o almacenado en las casetas de aperos. Nos referimos en concreto a los viveros del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Pamplona en Miluce, y de parte de la superficie de huertas en Miluce, Aranzadi, Magdalena y Huarte.
La prohibición de acopios de materiales que puedan ser arrastrados. La retirada permanente de las papeleras del Parque Fluvial en las zonas más inundables. El traslado de instalaciones, como juegos infantiles y zonas de esparcimiento de perros, y/o el diseño basculante de las vallas metálicas perpendiculares a la corriente. Y, en general son necesarias: Campañas dirigidas a los ciudadanos sobre el impacto de las toallitas, las colillas y los voluminosos. Prohibición de venta de toallitas perfumadas. La implantación de un sistema de depósito y devolución de envases (SDDR) como incentivo para evitar el abandono de estos envases (ya contemplado en la Ley Foral de residuos y su fiscalidad).
Hoy en día conocemos la cartografía de las zonas inundables, tenemos una buena predicción meteorológica, y se dan avisos de alerta (hasta para retirar coches en los aparcamientos situados en zona inundable). Nos falta iniciar la prevención de daños medioambientales al propio río.
Con el cambio climático estos episodios serán más frecuentes y de mayor entidad, por lo que tenemos que adaptarnos. La basura urbana en los ríos no es algo asociado irremediablemente al desarrollo; es perfectamente evitable si se incide en las causas y se toman medidas de prevención.
Ahora el tramo urbano del río está más limpio… hasta la próxima riada que puede ser mañana. Necesitamos que todo el esfuerzo de los voluntarios/as no haya inútil y temporal.

Ana Malón, Julen Mendiguren, Juan del Barrio, 
miembros de la Compañía de las 3 Erres, (Reducir, Reciclar, Reutilizar)

lunes, 17 de febrero de 2020

GRITO POR LA IGUALDAD

Hace cuatro años, en plena manifestación del 8 de marzo en Madrid, Sara Brun (Carcastillo, 1972) abrió los ojos y se dio cuenta de la injusticia pasada y la revolución pendiente. "En ese momento me puse las gafas moradas, y desde entonces todo lo que veo es feminismo en mi vida", asegura.

Escritora y realizadora de documentales y cortometrajes en los que lo rural es protagonista, Sara Brun ha llevado a su terreno profesional esa convicción que se inyectó en lo más hondo de su ser aquel 8 de marzo, y fruto de ello son varios libros publicados en torno al feminismo –el último editado por Penguin Random House– y un cortometraje muy reciente que está logrando un buen recorrido por festivales, pero con el que sobre todo su autora quiere llegar a la gente de a pie, tanto de las ciudades como de los pueblos, para dignificar a estos últimos.

El mundo en femenino es el título del libro ilustrado por Montse Galbany en el que la carcastilleja rescata a 50 pioneras españolas de todos los tiempos, cinco de ellas navarras, a las que devuelve al lugar que deben ocupar en la Historia. Un "grito por la igualdad", dice su autora, que pone en valor a cincuenta mujeres extraordinarias, valientes y vitales, de personalidad fuerte y cuyas hazañas, decisiones, aventuras u obras fueron tan (y a veces incluso más) importantes como las de sus contemporáneos masculinos, pero nunca se les ha reconocido.

"Antes de que el Códice Calixtino fuera escrito por un monje francés en el siglo XI y se convirtiera en la primera guía de viajes sobre el Camino de Santiago, Egeria, una gallega, había recorrido todos los lugares santos y también había dejado escrita una guía precisa y preciosa de todos ellos. Esto ocurrió en el siglo III, pero claro, como Egeria era mujer, su legado pasó desapercibido", cuenta la autora. Con Egeria inicia la travesía en esta obra ilustrada que llega hasta el siglo XXI con mujeres que, hijas de su tiempo, están labrando la historia del feminismo con su ejemplo, como la granjera de Figarol Silvia Lázaro, o la madre coraje además de abogada, psicóloga y experta en autismo Amaya Ariz.

Toda Aznárez, Juana la Loca, María Moliner, Ángela Ruiz Robles, Rebeca Atienza o Manuela Carmena son otras de las mujeres que figuran en este libro, que surge de la inquietud de Sara Brun por investigar sobre los efectos del patriarcado en la Historia y en nuestra vida actual. "El patriarcado lo empaña todo. Toda la existencia de la humanidad se levanta sobre él. Las mujeres hemos vivido siempre como si fuéramos menores de edad, y siendo consentidoras de eso porque en realidad no sabíamos que había otra cosa", reflexiona la escritora navarra, quien tiene la teoría de que la mujer ha sido relegada históricamente a un segundo plano "por su capacidad de parir". "Su valor reproductor le hizo ser moneda de cambio con el surgimiento de la agricultura y de la propiedad. Luego llegaron las religiones y todo lo que ello conlleva... y en la Ilustración también perdimos mucho. La mujer no podía ir a las universidades y se la retuvo todavía más en casa", cuenta. El momento que vivimos ahora, dice, es "un hito histórico". "Somos afortunadas de estar en el siglo XXI y poder ir todas, y todos, a lo mismo, a luchar por la igualdad". Ella es optimista en este cambio: "Quizá dentro de 50 años esto se estudie como historia porque ya estemos en el feminismo pleno", desea.

Las 50 mujeres que ha elegido para componer El mundo en femenino tienen ocupaciones muy diversas. "Si buceas en la historia, las que más aparecen son reinas, pero dentro de las reinas he querido coger a las que casi no se nombran. Muchas, y esto es triste, destacaron por actuar como hombres. Porque no había una manera propia de hacerlo como mujeres. Ahora es cuando vamos a empezar a tener un comportamiento puramente de mujer y vamos a ser poderosas por eso", augura Brun, quien desde el siglo III ha ido avanzando y descubriendo "a escritoras de las que nunca había oído hablar y que tienen textos maravillosos, pintoras, aventureras, piratas... de todo, igual que sabemos que hay hombres que hicieron y hacen de todo. Pero se nos ha contado la Historia desde un solo sexo que es masculino".

Toda Aznárez (875-958), el personaje más influyente de la corte navarra del siglo X y para Sara Brun "una superabuela"; la republicana y maestra asesinada Camino Oscoz (Pamplona, 1910-Pamplona, 1936); la "indomable" Fátima Djarra (Guinea- Bisáu, 1968), que desde Médicos del Mundo Navarra lucha para que la mutilación genital femenina deje de ser una realidad y deje de practicarse por desconocimiento; Amaya Ariz (Pamplona, 1971), "madre coraje", abogada, psicóloga y experta en autismo que lucha para ayudar a su hijo y a todos los niños con esta condición; y la ganadera de Figarol Silvia Lázaro (1983), quien personifica el avance de que "las granjeras ya no son solo las mujeres de los granjeros, sino granjeras con oficio propio", son las cinco navarras incluidas en El mundo en femenino, cuyas ilustraciones creadas por Montse Galbany inmortalizan a "mujeres guapas a la vez que extraordinarias. Grandes, con mucha personalidad, fuerza y vitalidad. Mujeres que gritan o que gritaron aunque no se les hizo caso. De todas ellas he aprendido algo", destaca Sara Brun, quien vive a caballo entre Carcastillo y Madrid, donde trabajó durante veinte años como productora de televisión.

El libro, que se publicó el pasado 6 de febrero, se presentará en Katakrak el próximo jueves, y el 7 de marzo en Carcastillo –en los dos sitios se proyectará además el cortometraje Rural es Feminista–. En fechas todavía por cerrar, habrá próximas presentaciones en Zaragoza, Madrid y Cáceres.

Sara Brun está convencida de que "va a llegar un momento en que vamos a tener que comernos la lechuga de nuestro huerto", y cree que las mujeres van a tener "un papel primordial ahí, en que la tierra vuelva a escribirse con T mayúscula; en su cuidado y su cultivo". Por eso termina su libro El mundo en femenino con una ganadera de este tiempo, y por eso se empeña en dignificar el medio rural a través de su trabajo audiovisual.

Muestra de ello es el cortometraje Rural es Feminista, que ha dirigido junto a Xavi Berraondo. Rodado en junio del año pasado entre Carcastillo, Murillo el Fruto, Santacara, Mélida y Figarol, plantea una historia de feminismo rural a través de "una señora mayor que es feminista, y a la que el feminismo le ha venido como a todas, de repente, y dice: ¡ostras!, que el cuadro es de este color, y llevo viéndolo de este otro toda mi vida...". Con este corto, sus directores buscan "visibilizar el feminismo en lo rural, y gritar que no nos vamos a quedar atrás en esta cuestión. De hecho, hay mucha conciencia feminista en el medio rural, y en él las asociaciones de mujeres van para adelante, van como un tiro", afirma Sara Brun. "Lo rural está invisibilizado del todo, e infravalorado. Y tenemos que gritar y defender lo nuestro, y sentirnos orgullosos de ello. No somos unos paletos por ser de pueblo. Porque los que viven en las ciudades se creen que todos queremos vivir como ellos, en la ciudad. Pues no es así. Lo que necesitamos son carreteras y servicios, pero no nos queremos mover de aquí", defiende Brun, quien en estos momentos rueda otro corto en Bardenas, "otra historia rural y feminista, en este caso de madres e hijas", y trabaja además en un futuro libro sobre la menstruación, "que siempre ha sido tema tabú".

La escritora y realizadora navarra tiene muy claro que el verdadero avance en la humanidad llegará cuando "los cuidados se valoren como el trabajo primordial". El cuidado de niños y ancianos, del Planeta... "Ahora son lo último de la lista, pero no podemos seguir sin cuidados. Hay que ponerlos en el nivel que tienen que estar. O nos destruiremos como raza".

Diario de Noticias

lunes, 3 de febrero de 2020

NAVARRA SUMA NECIOS

Hay algo que aterroriza mucho más que tener enemigos crueles o poderosos. Y es tenerlos necios. Esa es la mayor tragedia que uno puede sufrir en el debate social, porque del mentecato nada se aprende y todo se devalúa. Para discutir hay que ponerse a su altura, y en ese nivel siempre te gana. Además, decía Ortega y Gasset, “el malvado descansa algunas veces, el necio jamás”.
Sentí esa sensación de hastío al leer que Navarra Suma va a cambiar el programa educativo Conociendo Pamplona, porque les molesta que se hable tanto de los vascones y de su idioma, y poniendo en duda que fuera la lengua utilizada desde hace siglos por sus habitantes. Otra vez, vuelta la burra al trigo.
Jamás, ni durante el franquismo, ningún alcalde se hubiera atrevido a poner en duda que Iruña era una ciudad vascona y el vascuence su lengua primigenia. Antes bien, algunos hacían bandera de ello desde su españolidad, precisamente para diferenciarse del separatismo vasco disgregador. Ahora sin embargo llevan décadas negando la mayor y obligándonos a todos a discutir majaderías. En su desvarío senil, Del Burgo ha llegado a escribir que “la huella del vascuence como forjador de la identidad navarra es inapreciable”, lo cual es una memez, y más en él, que ha forjado su identidad precisamente en la persecución de la lengua.
Iruñea es “la Civitas vascona por antonomasia –decía Jimeno Jurío- Las gentes la llamarán Pompaelo, Pompeluna. Los vascones la conocerán con su nombre sustancial ‘la Ciudad’, Irunia, Iruña, Iruñea. Posiblemente los indígenas la llamaron así en reconocimiento de su capitalidad. Iruñea, la Ciudad, la cabeza de Vasconia”. Vasca por los cuatro costados, en su toponimia medieval rebosa el euskera. Las hablas romances, como el occitano, gascón o navarro, apenas incidieron en ella. 
Siendo Presidente del Gobierno, Miguel Sanz declaró que en las escuelas de Navarra había que enseñar “la verdadera historia”, no la de los vascos, “sino la de José María Lacarra”. Ergo, el corellano jamás leyó nada del ilustre estellica para quien “el núcleo originario del reino lo forman gentes de estirpe vasca”. Su capital, Iruñea, “vasca de lengua”.
Estas afirmaciones se vienen repitiendo desde los primeros manuscritos hasta el Espasa Calpe. El cronista Moret, autor en el siglo XVII de nuestros Anales, fue irunseme, bautizado en la parroquia de San Saturnino a la que, según dijo, “llámanle los naturales en su lengua vascónica Jaun Done Saturdi”. Según Moret, “précianse los navarros, como también sus finítimos los guipuzcoanos, alaveses y vizcaínos, traer su origen de los primitivos y originarios españoles”. El vascuence, “la lengua de los Navarros”. Estamos hablando de los Anales del Reino y no del Vasconia de Krutwig. Del padre Moret, y no de Sabino Arana.
Era 1645 cuando el vicario de San Cernin afirmaba que “la lengua bascónica es la lengua natural y materna de esta Ciudad de Pamplona y su Montaña, y la accidental y advenediza es la Castellana”. Y otro cura lo ratificaba: “de cien personas que confiesan, las noventa son en lengua bascongada”. Eran los parroquianos quienes exigían curas bascongados, “porque muchas personas que en la dicha ciudad hay de ordinario no saben ni entienden otra lengua”. En 1712, el doctor Joannes Etxeberri escribió Iruña eskualdunen hiri buruzagia. Pamplona, capital de los euskaldunas.
La castellanización fue avanzando inexorablemente, gracias al protervo trabajo de los Navarra Suma de entonces. En 1767, los leguleyos del Consejo Real, predecesores del actual Tribunal Superior de Justicia de Navarra, se alegraban del avance del castellano, gracias a los maestros que prohibían “hablar en bascuence” a los niños. Hoy día el TSJN no impone el castigo del anillo a los euskaldunes, pero están en ello.
Pese a todo, en 1784, ayer mismo, el bearnés Jaccques Faget de Baure escribía que “en Pamplona se habla español y euskara, la gente del pueblo usan indiferentemente las dos lenguas: la propia ciudad tiene dos nombres. En el idioma vasco se llama Irouna, buena ciudad, y en español, Pampelouna”.
En 1926 Joaquín Ilundain, alcalde derechista Pamplona, como Maya, escribió una guía de Pamplona, que podría servir de ejemplo al concejal Fernando Sesma: “Lo que hoy es provincia foral de Navarra fue, desde los orígenes de la historia de la península Ibérica, tierra de los vascos. Raza viril, fuerte y austera (…) los vascos del Pirineo constituyeron el Reino de Navarra”.
Todo esto se repite machaconamente en nuestra bibliografía. Hasta llegada la Transición, nadie osó llevar la contraria a una corriente historiográfica que unía a los navarros en lo más elemental: Fueros, Lengua y Vasconidad. Algunos de Navarra Suma lo saben, pero dejan obrar a sus peones, quizás porque piensan que este saqueo a la casa común de nuestra personalidad les conviene para levantar un edificio de nueva planta, basado en los cimientos exclusivos de la españolidad y el facherío carpetovetónico.
Yo al menos necesito pensar que esa suma de necios, que de forma tosca y ridícula dinamita lo más nuestro, está dirigida por alguien taimado, pero inteligente, que sabe lo que se hace: desgastarnos hablando del pasado para no hablar del futuro. Y de paso, lograr el “Domuit Vascones” con el arma letal del aburrimiento.

Jose Mari Esparza Zabalegi

domingo, 2 de febrero de 2020

"CERRADO POR INMATRICULACIÓN", EL LADO OCULTO DE UXUE

Uxue es un pueblo que se muere de lo que se mueren todos los pueblos: de falta de niños. Entre los 4 y 11 años hay diez chavales, por lo que su escuela se mantiene muy en precario. «Dos son míos», comenta el alcalde, Rubén Sánchez. La localidad necesita explotar al máximo su potencial para afincar población. Anclado a 815 metros de altitud, tiene algo de cereal y un poco de viña. Pero, fundamentalmente, su riqueza viene del turismo.

La basílica-fortaleza anima a miles de visitantes a trepar por la NA-132 y torcer por la serpenteante carretera local 5310 hasta este pueblo donde viven cien personas. Recorrer los 19 kilómetros desde Tafalla, la localidad de cierto tamaño más cercana, lleva unos 25 minutos. Así, en Uxue hay abiertos cuatro restaurantes y varios establecimientos donde venden productos típicos, siendo sus emblemas el pan de hogaza y las almendras garrapiñadas.

En las últimas semanas, ha estallado un conflicto que se había ido cociendo a lo largo de la última década. La basílica-fortaleza que corona la atalaya de Uxue (en realidad, el pueblo entero conforma una fortificación, en tanto que está dispuesto en calles laberínticas pensadas para dificultar el avance del enemigo) fue sometida con fondos públicos a varias intervenciones de envergadura entre el año 2000 y el 2010, destinadas a consolidarla, protegerla y hacerla más accesible y atractiva.

La discusión actual discurre entre el párroco y los vecinos. Pues en 2008, mientras se producían las obras de mejora, el Arzobispado se inscribió como suya la iglesia fortaleza. Y, a consecuencia de aquella inmatriculación, hoy las llaves no solo ya del templo, sino también del torreón y la sala donde guardan los paneles explicativos del conjunto arquitectónico las tiene el párroco. El principal motor turístico del pueblo no está, por tanto, accesible al público.

José Luis, el cura, nos ha citado en el interior de la basílica. Permitirá que GARA y NAIZ graben todo lo que de normal está cerrado por decisión del Arzobispado, a cambio de dos condiciones: no se le puede entrevistar y tampoco sacarle fotos. Las imágenes que ilustran esta información pertenecen a ese Uxue oculto y el vídeo se ha subido a la web de NAIZ.

En el interior de la basílica hay dos zonas que no se pueden visitar. La más evidente es la zona del altar que protege un enrejado. Allí se encuentran dos de piezas clave que reflejan la dualidad del edificio: la virgen que refleja su valor religioso y el corazón del rey Carlos II, que evidencia su valor histórico como enclave del extinto reino.

La virgen y el corazón
El lugar principal lo ocupa virgen de Uxue, que es negra, como la mayoría de las tallas que fueron descubiertas de forma milagrosa. Verla de cerca es un lujo. La tallaron en palisandro en el siglo XII. Cuenta la leyenda que un pastor la encontró gracias a una paloma y que de ahí le vino el nombre después al pueblo, como una variación de uxoa, que en euskara es paloma. La escultura fue distorsionada con un trono postizo en los 50.

El corazón momificado en un tarro de Carlos II se guarda en un pequeño cubículo abierto en la propia piedra. El rey dispuso que su corazón quedara allá, para mostrar cuánto le gustaba aquel lugar. Las entrañas estaban en Orreaga, pero se perdieron. Carlos II encaró la última gran ampliación del recinto, cuando construyó una universidad que no funcionó apenas, pues sobrevino la peste. Hoy solo quedan las paredes de la primera universidad de Nafarroa.

Es en esta dualidad donde reside el principal problema. ¿Qué pesa más? ¿Su valor de culto o el patrimonial-histórico? La inscripción por parte del Obispado de Córdoba de la Mezquita desató una enorme indignación. La basílica de Uxue no tiene tanto valor como la Gran Mezquita de Abderramán I. Y sin embargo, es de las pocas fortificaciones que sobrevivió del reino de Nafarroa, pues todos sus castillos fueron derribados a partir 1535, para acabar con los levantamientos posteriores a la conquista de 1512. El Cardenal Cisneros decretó tirar todas las fortificaciones... pero tirar una basílica era harina de otro costal. Por eso se salvó Uxue.

Bajando del debate teórico a lo concreto, el párroco abre ahora una puertecita lateral de la nave central y comienza a subir por las estrechas escaleras de piedra que dan al coro. Pasa junto a un delicado capitel que representa a Dalila cortándole el pelo a Sansón y, a su lado, a otro Sansón ya ciego siendo guiado por el lazarillo hasta el templo que derribará cuando le vuelva su fuerza sobrehumana.

Aunque el párroco no quiere entrevista alguna, va salpicando sus explicaciones con consideraciones de por qué gran parte está cerrado. Cuenta que le robaron la tablet y unos termostatos, que un anciano se cayó en esas escaleras y que alguien arrancó una página del enorme libro de canto gregoriano que habían colocado en el facistol. Dice que la iglesia está siempre abierta, que pocas están así, y que allá se ve lo fundamental.

Antes de salir afuera, pasa por la sacristía, abre una caja de pastas y ofrece unos chupitos de vino de comulgar. Y, a partir de ese momento, comienza otra parte una parte de la visita mucho más difícil de entender.

La torre y el ascensor
José Luis saca el manojo de llaves entra a una sala anexa, en la que hay una larguísima escalera metálica de caracol moderna, de las obras de 2010. Por ahí se sube en un primer lugar a una zona en la que se ven desde arriba la triple bóveda prerrománica del ábside, que está iluminada al detalle. Es, quizás, lo más impresionante de la última intervención del Gobierno. Este primer rellano también da al exterior por un pasillo que comunica las dos torres y que ofrece unas vistas increíbles.

Volvemos a subir por el estrecho caracol. Parada en las campanas y otro trecho todavía más largo. Serán unos 140 escalones en total, desde la base. José Luis justifica mantener esta parte cerrada en lo empinado y en el vértigo. Dice –y es cierto– que son complicadas si se va con tacones o si se tiene una edad. Afirma que llega a subir hasta tres veces acompañando a turistas. Tiene 79 años. La subida, eso sí, merece la pena. Se ven, a su vez, La Rioja y Aragón (Sofuentes y Catiliscar) con el Pirineo recortando el fondo. Por mucho que se hable de la paloma, ahí arriba se hace evidente la prioridad militar: se construyó para controlar del territorio.

Si no es lógico que haya que depender de un anciano para subir a la almena del torreón, menos lógica tiene todavía las dos salas que se abren ahora. La primera corresponde a la vieja morada de Carlos II, que hoy pasa por ser la casa parroquial. En ella se instaló un ascensor que da paso al paseo de ronda y al templo, que constituye más interesante del conjunto abierto. Las personas de movilidad reducida dependen del manojo de llaves del cura.

En la última sala están todos los paneles que elaboró Turismo explicando de cuanto se puede ver. Hay también un audiovisual de seis minutos que contextualiza y da sentido a todo el monumento, el apoyo básico a toda la visita. Esa parte también está oculta.

Sánchez, el alcalde, cuenta que con el cura se puede hablar de cualquier cosa, menos de las visitas. Además del propio párroco, una empresa de Iruñea tiene la exclusividad de visitar, por decisión del Arzobispado. Pero toda visita hay que concertarla por adelantado y solo bajan de la capital (son 50 minutos de viaje) si hay un grupo de más de diez.

El alcalde de Uxue dice que las obras no se hicieron pensando que esto acabara así, que hay otras empresas interesadas en visitas y que el pueblo vive del turismo. Las obras para adaptar el conjunto para hacerlo costaron 5.576.189,62 euros.

Aritz Intxusta, en GARA