domingo, 22 de julio de 2018

EL SECTOR ULTRA DE LA POLICÍA TRATA DE IMPONER SU TERRITORIO AL NUEVO DELEGADO EN NAFARROA

José Luis Arasti, nuevo delegado del Gobierno en Nafarroa, se ve metido en aprietos por las maniobras de una Policía dirigida por un comisario favorecido por Fernández Díaz, bajo cuyo liderazgo medran grupúsculos reaccionarios. Buscan hacer de Arasti un títere, algo que ya lograron con Carmen Alba.
La excusa ha sido la demanda de justicia para Germán Rodriguez y los heridos de aquellos sanfermines de 1978. La Policía española intenta forzar un procedimiento contra los que pusieron en fachadas y balcones pancartas denunciando que la cargas de los grises de aquel año, en las que murió Rodríguez y hubo 11 heridos de bala, fueron un crimen de Estado.
El atestado policial es pura filfa. No hay caso o, al menos, resulta dudoso que un juez se avenga a abrir diligencias, según las fuentes consultadas por este periódico. Por eso la Policía no ha remitido las indagaciones a ningún juez. Frente a ello, optó por vestir de gravedad al caso llamando a los propietarios de los pisos a declarar a Chinchilla. Todos dijeron que no. Finalmente, una pareja aceptó después de que los policías insistieran por teléfono de que solo les llamaban «en calidad de testigos».
El efecto buscado se ha conseguido. El nuevo delegado del Gobierno del PSOE, José Luis Arasti, se ha visto en un doble brete. El Parlamento navarro le ha pedido comparecer, cosa que su predecesora, Carmen Alba, jamás hizo. Y mientras Arasti se decide entre imprimir un nuevo talante a la Delegación o el continuismo, Podemos ya ha solicitado que acuda al Congreso a dar explicaciones por la persecución a quienes demandan justicia y la desclasificación de secretos de los Sanfermines de 1978. Unos hechos que cometió una Policía oficialmente franquista, pero cuya denuncia constituye «injurias al Estado» para los policías de Chinchilla.
La primera reacción por parte de la Delegación fue un comunicado oficial que busca un equilibrio imposible. La Delegación trataba de justificar el proceder de los policías, pero a su vez definía oficialmente como «asesinato» la muerte de Germán Rodríguez. Es tan absurdo que, si lo que se va a investigar son supuestas injurias, la Policia tendría que investigar también a la propia Delegación, ya que calificar lo sucedido como asesinato es ir más allá que lo que decía la pancarta, que hablaba simplemente de «crimen». Y, para más inri de Arasti, EH Bildu ha registrado una moción en el Parlamento para cuestionar este comunicado de la Delegación y en la que se recuerda la petición unánime para desclasificar los papeles.

Los hombres en la sombra
Carmen Alba, la exdelegada, nunca controló a la Policía. Se dejó llevar y su mandato estuvo marcado por los recortes a la libertad de expresión y reunión. Jerárquicamente, quien está al mando es Daniel Rodríguez, jefe superior de la Policía en Nafarroa desde 2012. En una entrega de medallas en enero de este año –en la que estuvo presente GARA– Rodríguez arengó a los suyos para actuar contra aquellos «que quieren contar de otra manera la barbarie etarra». Y, en particular, al jefe superior los que más le preocupaban ese día son aquellos que cuestionan el relato oficial «desde las instituciones».
A este cántabro, los sucesos de los sanfermines de 1978 no le pillan demasiado lejos. Él estaba terminando la carrera en la Universidad Militar de Zaragoza. Según la primera entrevista que concedió a su llegada a Nafarroa, quien le imprimió «carácter y vocación» fue su padre, un militar franquista mutilado de guerra. Su primer destino fue Oviedo, adonde llegó como teniente de los antidisturbios. En los 80 reconoce haber cargado muchos fines de semana por las calles de la parte vieja de Iruñea. Y muy probablemente, acompañó en aquellas cargas a algunos de los grises de Sanfermines de 1978.
Según Eldiario.es, Rodríguez pertenece a un grupo de comisarios afines al PP favorecidos por el ministro Jorge Fernández Díaz. Este medio sostiene que el jefe superior de la Policía en Nafarroa llegó al cargo de forma irregular, pues no tenía titulación suficiente. No obstante, una maniobra de Eugenio Pino, líder fáctico del cuerpo con Fernández Díaz, habría permitido subsanar esta irregularidad en 2016, cuatro años después del nombramiento.
No obstante, Rodríguez no es el único elemento dentro del cuerpo cuya ideología choca con la que se presume al nuevo delegado. Los responsables del sindicato SUP en Nafarroa se destacaron el año pasado en una amarga polémica contra la periodista Cristina Fallarás. Los ataques del SUP Navarra contra Fallarás (por criticar la periodista unas pintadas fascistas en Otsaportillo) derivaron en amenazas de muerte anónimas. Acabó interviniendo la Asociación de la Prensa de Madrid. Ahora, la cuenta en Twitter del SUP Navarra se ha vuelto a activar al calor de la polémica en torno a Germán. Esta vez, para señalar a Ione Belarra (Podemos) por cuestionar la operación. La tratan de inculta y le animan a leerse la Constitución.
Además, uno de los últimos mensajes de la cuenta de Twitter de la filial navarra del SUP recoge la formación de un grupo que se opone a la retirada del recurso contra la Ley de Abusos Policiales del Parlamento de Gasteiz, del que forma parte el propio SUP junto con Covite y la AVT, así como otros sindicatos de policías. El mensaje reza así: «Cuando los políticos fanáticos quieren reescribir la historia ignoran el cumplimiento de la ley y las sentencias judiciales. Los políticos no pueden “rejuzgar” lo que un juez hizo en su momento. El PSOE no puede ser cómplice de los amigos de ETA, no retiren el recurso».

Aritz Intxusta, en GARA

PROGRAMA DE LAS FIESTAS DE LA JUVENTUD 2018 EN CAPARROSO

Jueves 19 de Julio:
19:30h. Salida de la V Travesía de barcas por el río Aragón desde la zona de las pozas.
20:30h. Entrega de premios de la V Travesía de barcas por el río Aragón en la plaza del Ayuntamiento.
Viernes 20 de Julio:
10:30h. Almuerzo popular en la plaza del Ayuntamiento. Pinchos de chistorra + bebida, por 1,5€.
11:30h. Imposición de pañuelicos a la Junta del Club Iluna y entrega del premio al ganador del Concurso de Carteles.
12:00h. Cohete anunciador de las fiestas y, seguidamente, ronda con los gigantes y cabezudos acompañados por la charanga Aburrecalles hasta la zona de bares.
18:00h. Ronda desde la zona de bares hasta el encierro con la charanga Aburrecalles.
18:30-20:00h. Encierro desde la Cabrería con la ganadería Merino.
21:00h. Cena en la plaza del Ayuntamiento, bocadillos + bebida, por 3€.
22:30-02:30h. Conciertos en la plaza del Ayuntamiento: Dinamita, Sofokaos y Las Gafas de Mike. Colaboran: Bar la Gloria y Bar Brasil.
03:00h. Ronda desde la plaza del ayuntamiento a la zona de bares con la charanga Aburrecalles.
Sábado 21 de Julio:
11:00-18:00h. Parque infantil en Avenida Navarra.
12:00h. Comienzo del Concurso de paellas.
14:30h. Recogida de paellas por el jurado.
16:00h. Música de ambiente y entrega de premios a las paellas ganadoras del concurso.
18:30-20:00h. Encierro desde la Cabrería con la ganadería Eulogio Mateo.
20:15h. Ronda con los gigantes y cabezudos por el recorrido habitual acompañados por la charanga de Arre.
21:00h. Cubata concierto en la zona de bares.
00:00-06:00h. Camión-espectáculo ‘Fiesta Salou – Dj Moncho’, en la zona de bares. Colaboran: bar Monaghan, bar Alkatraz, bar Remolino y barra de la Sociedad ‘La Previsión’.
Domingo 22 de Julio:
11:00-12:00h. Encierro con la ganadería Pedro Domínguez.
11:30h. Animación, pintacaras y muñecos para los más pequeños en la plaza del Ayuntamiento.
16:30h. Gorriti y sus animales en las pistas de la escuela.
18:00h. Ronda desde la zona de bares hasta el recorrido del encierro con la charanga de Arre.
18:30-19:30h. Encierro desde la Cabrería con la ganadería Pedro Domínguez.
20:00h. Ronda de despedida de los gigantes y cabezudos por el recorrido habitual acompañados por la charanga de Arre.
23:00-00:00h. Encierro nocturno con la ganadería Pedro Domínguez.
00:00h. Pobre de mí y despedida de las fiestas.

sábado, 21 de julio de 2018

SEÑOR GUERRA: POR SU CULPA SEGUIMOS BOXEANDO CON EL FANTASMA FRANCO

Alfonso Guerra nos ha regalado este jueves la declaración más trascendental que se ha hecho en los últimos meses sobre el problema que nuestro país sigue teniendo al enfrentarse a su historia más reciente. El que fuera todopoderoso vicepresidente del Gobierno de Felipe González, quizás sin quererlo, ha resumido cuál es la actitud que la democracia española mantiene desde 1977 respecto a todo lo que representó la dictadura: olvido para las víctimas, indiferencia por lo ocurrido y pasividad de cara al presente y al futuro. Esa fue la estrategia diseñada por los políticos que, como él, realizaron la Transición. Esa fue la actitud que dejaron atada y bien atada hasta nuestros días.

Lo que Guerra afirmó, con la expresión de hartazgo que manifiesta alguien que se cree intelectualmente superior al resto de los mortales por tener que opinar sobre minucias, es que no le interesaba nada el debate abierto sobre la posible exhumación de los restos de Franco: "Aquí hay una serie de gente, por cierto jóvenes, que están todo el día boxeando con el fantasma de Franco. A mí Franco no me interesa; se murió hace tantos años… no tengo ningún interés". Una gran aportación, sin duda, aunque ya la hubiésemos escuchado antes por boca de Pablo Casado, Esperanza Aguirre, Mariano Rajoy o Albert Rivera. Quizás siendo consciente de su sintonía con la derecha más, llamémosle nostálgica, Guerra se sintió obligado a completar su profunda reflexión sobre el dictador: "Ya hizo sufrir mucho a España como para que estemos todo el día alrededor de Franco. Franco se murió, está enterrado y ojalá la piedra esa que tiene encima… ¡ojalá que se hundiera la piedra! No me interesa nada".

Déjenme que incida en tres de sus expresiones porque son muy significativas: "una serie de gente", "por cierto jóvenes" y "¡ojalá se hundiera la piedra!". Empezando por la primera, sería de agradecer que alguien que se llama socialista no tratara con ese desprecio a quienes luchan por recuperar los restos de sus seres queridos que fueron asesinados por la dictadura, muchos de ellos por haber militado en el PSOE o en la UGT, y que continúan enterrados en las cunetas. Sería de agradecer que hubiera llamado "una serie de gente" a quienes se manifestaron el pasado domingo en Cuelgamuros cantando el Cara al sol y haciendo el saludo fascista; o a quienes han hecho pintadas amenazantes en las sedes de partidos democráticos, entre ellos el suyo, advirtiendo de que "el Valle no se toca". No puedo dejar de preguntarme si el señor Guerra creerá que quienes siguen hablando de Hitler y honrando la memoria de las víctimas del Holocausto son igualmente "una serie de gente".

"Por cierto jóvenes", decía también como argumento supuestamente descalificador hacia quienes se ocupan y preocupan de estos temas. Cada día tengo más claro que durante la Transición se propagó un virus entre una parte de nuestra clase política y también periodística. Un virus ególatra que les hizo creerse los mejores, los únicos paladines de la libertad, nuestros salvadores… Ellos estuvieron en Mayo del 68, ellos corrieron delante de los grises, Ellos nos bendijeron regalándonos generosamente la democracia, Ellos hicieron tan bien las cosas que ya nadie es digno, ni lo será nunca, de retocar su magistral obra. Los "por cierto jóvenes" no tienen el derecho a opinar de lo ocurrido, ni la inteligencia suficiente como para poder analizar la Historia. Bastante suerte tienen de haber heredado esta España paradisíaca que construyeron Ellos con tanto esfuerzo y tanta heroica osadía. Guerra no tuvo, sin embargo, ni una palabra para otro joven: ese que puede liderar el PP y que insultó una vez más a las víctimas del franquismo al inventarse, sin ruborizarse, una España paralela en la que "desde 1975 y 1978, cualquier familiar puede buscar los restos de sus seres queridos con pleno apoyo de diputaciones, ayuntamientos y autonomías". No parece pues que Pablo Casado entre en el grupo de los "por cierto jóvenes" a los que no traga Alfonso.

La tercera expresión es, quizás, la más relevante: "¡Ojalá se hunda la piedra!" que cubre el cuerpo de Franco. Sí señor Guerra, sí. Y ojalá se acabe el paro, y ojalá dejen de morir inmigrantes en el Mediterráneo, y ojalá no haya más asesinatos machistas… Pero ¿no cree que desde la política se puede hacer algo para ayudar a conseguirlo? ¿O quizás, en el fondo, no es usted tan distinto a esa ministra que pedía ayuda a la Virgen del Rocío para reducir la tasa de desempleo? La respuesta a ambas preguntas es "no". Guerra es maquiavélico, no ingenuo.

Si hoy dice lo que dice es porque defenderá hasta la muerte la irresponsabilidad que su generación cometió al echar una tonelada de tierra sobre nuestra historia reciente. Desde el primer día, tras la muerte de Franco, los líderes de la izquierda de este país decían en público "ojalá se hunda la piedra", mientras en privado miraban para otro lado. Creo, honestamente, que los españoles sí debemos agradecer y mucho el trabajo que nuestros políticos hicieron durante la Transición. Es fácil criticar 40 años después, cuando no nos amenaza el Ejército con dar un golpe de Estado, ni debemos desactivar el poderoso aparato franquista cimentado durante cuatro décadas de dictadura. Con algunas sombras, pero más luces se conquistó la libertad (más o menos) y debemos seguir felicitándonos por ello.

Eso no es óbice para que también se señale lo que se hizo mal porque ¡no!, señor Guerra, ustedes no eran perfectos. Somos muchos los que no podemos aplaudir, entre otras cosas, lo ocurrido a partir de 1982. El PSOE tuvo 15 años de gobierno, 8 de ellos con usted de vicepresidente, para romper los lazos que nos seguían amarrando a la dictadura. No se trataba de hacer nada extraordinario: bastaba seguir el ejemplo de Alemania o Italia en 1945 o el que después nos darían desde Chile o Argentina. Solo se trataba de situar a la dictadura y a sus asesinos en el pozo histórico que les correspondía, al tiempo que se sacaba del olvido y de la humillación a quienes sufrieron y murieron en aquellos años por defender nuestra libertad.

Ese Guerra que hoy da lecciones a los "por cierto jóvenes" era uno de los socialistas que tuvieron el poder para llevarlo a cabo y, sin embargo, optó/optaron por no hacer nada. Deseaban, o eso decían, que se hundiera la piedra, pero decidieron dejar las cosas como estaban. Eso fue lo que provocó que no se revisaran las mentiras históricas inventadas por los franquistas; que las nuevas generaciones de españoles no encontraran en sus libros de texto los capítulos dedicados a la dictadura y crecieran sin tener ni idea de la magnitud que tuvo la represión; que las ciudades y pueblos siguieran infectadas de símbolos de la dictadura; que se perpetuara una inmoral e injusta equidistancia entre víctimas y verdugos, entre demócratas y fascistas; que se hicieran homenajes institucionales a aquella División Azul nazi; que miles de exiliados murieran de viejos en Francia, sin un mísero homenaje de su patria y completamente olvidados; que existiera una Fundación Francisco Franco que se permita en nuestros días realizar llamamientos para "un nuevo alzamiento"; que el tirano asesino continuara enterrado como un héroe mientras sus decenas de miles de víctimas seguían humilladas y enterradas en una jodida cuneta.

Esa es la cruda realidad señor Guerra. Esa es la explicación de por qué estamos como estamos. Usted, los suyos y los que vinieron después se limitaron a esperar que la piedra cayera por sí sola sobre el dictador. Ustedes no hicieron bien su trabajo. Esa y no otra es la razón por la que hoy muchos "por cierto jóvenes" y no tan jóvenes nos vemos obligados a seguir boxeando contra el fantasma de Franco.

Carlos Hernández, en eldiario.es

jueves, 19 de julio de 2018

LLARENA SE RINDE A EUROPA

Primero ridículo, después capitulación y, finalmente, refugio en el tribunal patrio, de espaldas a la justicia europea. El juez Pablo Llarena, desautorizado hasta extremos que exigirían su inmediata renuncia al caso, igual que la de los miembros de la Sala Segunda del Tribunal Supremo que lo han avalado hasta la fecha, ha retirado todas las euroórdenes que estaban en curso en diferentes estados europeos. La del president Carles Puigdemont en Alemania, los consellers Toni Comín, Meritxell Serret y Lluís Puig en Bélgica, la consellera Clara Ponsatí en Escocia y la secretaria general de Esquerra Republicana, Marta Rovira, en Suiza, junto a la exdiputada de la CUP Anna Gabriel, también en el país helvético. 

Los siete políticos independentistas catalanes seguirán siendo ciudadanos libres en países libres. La justicia española queda seriamente tocada y su prestigio internacional muy dañado. No hay, en estos momentos, capas de protección para ocultar en el planeta el desaguisado que ha montado el Estado español, que por un lado se inventó un inexistente golpe de estado y, por el otro, se resiste a investigar las revelaciones sobre el patrimonio del anterior jefe del Estado formuladas por su muy amiga Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

Es obvio que hemos de felicitarnos por los efectos colaterales que tiene la decisión de Llarena y declarar muy convencidos que se ha acabado haciendo justicia con los exiliados gracias a la decisión de Alemania y Bélgica. La estrategia de la internacionalización con políticos catalanes en diferentes países ha sido demoledora para dejar al descubierto la gran mentira del Estado español puesta en marcha el pasado otoño para suspender la autonomía catalana, derribar al Govern en un golpe blando y al amparo de la Constitución, y situar al frente de la Generalitat en las elecciones del pasado 21 de diciembre un Govern afín y al independentismo en los bancos de la oposición en el Parlament. La decisión alemana ha propiciado un efecto dominó en otros estados y al juez Llarena le ha entrado miedo.

Ahora se podrá disfrazar todo lo que se quiera y acusar a Alemania de insolidaridad con España o de dar cobijo con sus decisiones al independentismo catalán. Todo serán excusas. La única realidad es que se pueden construir con el control político, mediático y la correspondiente inyección de dinero toda una sarta de mentiras dentro de nuestras fronteras, pero Europa es otra cosa. La democracia es otra cosa, la justicia también es otra cosa.

El nuevo gobierno de Pedro Sánchez no debería equivocarse en la lectura, primero, de la decisión alemana y, ahora, de la decisión del juez Llarena. Es del todo evidente ya que el magistrado del Tribunal Supremo, después de su desautorización, concentrará el escarmiento en los presos políticos catalanes, como ha hecho hasta la fecha. En los dos caminos posibles, asumir su error o seguir adelante haciendo caso omiso, tomará el segundo. El gobierno español tiene instrumentos suficientes, empezando por la Fiscalía General del Estado, para impedir esta huida a la desesperada. Hasta la fecha se ha hecho de todo menos justicia y a esta situación hay que ponerle fin. Los presos catalanes deben quedar inmediatamente en libertad y tener en otoño un juicio justo. Cosa que ahora, lamentablemente, no está garantizado.

José Antich, en elnacional.cat

11'3 MILLONES DE EUROS PARA LA 1ª FASE DE LA VARIANTE SUR DE TAFALLA

El Gobierno de Navarra ha acordado autorizar al director general de Obras Públicas la celebración del contrato de obras de la fase I de la variante sur de Tafalla. Los trabajos se iniciarán en noviembre o diciembre de este año, con una duración prevista de 15 meses, y un valor estimado de 11.300.422, IVA incluido.
Esta autorización es necesaria al tratarse de un gasto plurianual. En concreto, 50.000 euros se abonarán con cargo al presupuesto de 2018; 8.218.488 euros con cargo a 2019; y los 3.031.933 euros a los presupuestos de 2020.

Descripción de las obras
Este proyecto consiste en la construcción de una carretera de nuevo trazado que tiene su inicio en la intersección actual entre la NA-132 (Estella-Sangüesa) y la NA-6140 (Tafalla-Miranda de Arga) y su final en la conexión con la N-121 (Pamplona-Zaragoza) en el entorno de su cruce con la autopista AP-15. Tanto el inicio como el final de la variante se resuelve mediante intersección en glorieta.

El proyecto también incluye una nueva glorieta frente al polígono industrial La Nava para resolver la intersección de las carreteras N-121, NA-8602 (travesía de Olite) y el acceso al polígono.

La longitud total de la variante es de 2.850 m y sus principales características son: 2 carriles de 3,5 m y arcenes de 1,5 m en ambas márgenes. En la zona de terraplén se disponen bermas de 1 m en los márgenes, mientras que en las zonas de desmonte se disponen cunetas de 2 m de ancho más bermas de 1 m al pie del desmonte. Las glorietas tienen una sección tipo formada por dos carriles de 4,5 m cada uno, con arcén exterior de 1,5 m, interior de 0,5 m y berma exterior de 0,75 m. El firme estará formado por 15 cm de mezcla bituminosa y 20 cm de suelo de cemento, sobre explanada mejorada tipo E3.

Con el fin de garantizar la permeabilidad transversal de la vía y minimizar el efecto barrera se proyectan tres estructuras a distinto nivel que permitirán cruzar la nueva carretera desde la red de caminos existentes. Son dos pasos superiores, uno en el pk 0+690 y otro en el pk 2+660, y un paso inferior en el pk 2+020.

El proyecto incluye la reposición de once caminos y varios servicios afectados que son interceptados por el trazado de la variante: 3 líneas eléctricas aéreas, 5 canalizaciones de telefonía, 3 afecciones a la red de gas, 3 afecciones a la red de abastecimiento de la Mancomunidad de Mairaga, 1 afección a la red de saneamiento de pluviales, 6 afecciones a la infraestructura de riego de Aguacanal, 4 afecciones a la red de acequias de la Comunidad de Regantes, y 2 afecciones a la red de alumbrado, una del Ayuntamiento de Tafalla y otra propiedad de Audenasa.

Con estas obras complementarias se proyecta la instalación de una pantalla de protección sonora de 300 m de longitud y 3 m de altura en el margen derecho del tronco de la variante entre los ppkk 0+225 y 0+52, y se dotan de iluminación la intersección con la N-121 y la intersección con el polígono de La Nava.

Gobierno de Navarra

miércoles, 18 de julio de 2018

SÁNCHEZ YA EJERCE DE ALCAHUETE

Decían de Rajoy, pero el dominio de la elipsis demostrado este martes por Pedro Sánchez para evitar hablar de las mangancias atribuidas al anterior jefe del Estado han sido de académico de la Lengua, nivel Pérez Reverte o superior. El presidente ha articulado varias frases sin sujeto para contestar a las demandas de algunos grupos parlamentarios de crear una comisión de investigación sobre los negocios de nuestro cazador de elefantes favorito, y ni siquiera le ha hecho falta referirse a ese rey emérito del que estamos hablando, ni a la tentación rubia que vivía arriba y abajo suyo en aquellas noches locas en Suiza ni a la monarquía como institución para irse a toda pastilla por los cerros de Úbeda, provincia de Jaén.

Ya hubiera sido complicado no citar el nombre de pila de Campechano I y mucho más no mencionar el escándalo de las cintas grabadas a la bella Corinna sobre su ardoroso caballero renqueante. Evitar de una tacada cualquier referencia al caso y a la pareja y resolver la cuestión con un ya hablaremos del particular cuando comparezca el director del CNI ha sido un glorioso ejercicio de castellano al alcance de pocos elegidos. Si se ha encargado a la RAE una versión de la Constitución con lenguaje inclusivo es porque el nuevo inquilino de la Moncloa es modesto y no quiere alardear de su manejo de las omisiones, del asíndeton y hasta de la epanadiplosis, que eso sí que es para nota.

A nadie se le escapan las razones de la prudencia presidencial ante esta pústula sobrevenida que, sin comerlo ni beberlo, amenaza con derramar toneladas de pus sobre toda la acción del Ejecutivo. ¿Está el Gobierno en disposición de aceptar una investigación parlamentaria cuya primera medida sería llamar a declarar a su emérita enormidad para preguntarle si de aquellos polvos suyos vienen estos lodos? ¿Impulsará Hacienda una investigación tributaria al patriarca de los Borbones para comprobar si son ciertos sus testaferros, sus cuentas en Suiza y sus supuestas comisiones de golfo apandador?  ¿Habrá algún juez o fiscal con el valor necesario para actuar de oficio ante unas revelaciones, que más allá del pretendido chantaje del tal Villarejo, harían tambalear el modelo de Estado y a la coronada cabeza que lo representa?

Del no rotundo a estas preguntas cabe presumir que todo, si es que interesa que haya algo, se deslizará hacia la extorsión aparentemente perpetrada por el comisario en jefe de las cloacas, ya que indagar sobre la verdad conlleva asumir el mayor de los peligros, que es encontrarla. Y eso no puede consentirse porque desenmascararía al impune y a toda una corte de encubridores –presidentes, ministros, altos funcionarios, espías- que llevan décadas estando en el secreto y sirviendo de cooperadores necesarios a esta cleptomanía de manual. Tendría su aquel que ahora que estamos a punto de exhumar a Franco diéramos la extremaunción a toda una dinastía.

A cambio de no desestabilizar al régimen, Sánchez pasa a formar parte de la legión de alcahuetes con rango de general y tendrá que aceptar de buen grado comerse buena parte del  marrón como parte de su dieta. Compartiendo mesa y digestión estarán los líderes de esos partidos que se llaman de Estado y que, en realidad, son de cortijo, y creen que corriendo las cortinas y tapando las rapacerías hacen un servicio a una sociedad harta de que la ley sea igual para todos menos para los de siempre.

De hecho, fue inevitable ligar este presentido gatuperio con el anuncio de que el Gobierno no publicará el nombre de los beneficiarios de la amnistía fiscal de Montoro con la excusa de la irretroactividad de las leyes y la seguridad jurídica, principios que, al parecer, Sánchez desconocía cuando estaba en la oposición y prometía una vez a la semana dar a conocer la lista en cuanto el taxi le dejara en la Moncloa. Que se haya especulado con la posibilidad de que el patrón del Bribón figure en la misma a través de sus interpuestos es simplemente una maldita casualidad. “No voy a prevaricar, señorías”, advirtió el presidente. Si no fuera para llorar daría hasta risa.

Juan Carlos Escudier, en Público

martes, 17 de julio de 2018

"NO SOLO HACEMOS LO QUE LA SOCIEDAD NECESITA SINO QUE CONTRIBUIMOS A UN CAMBIO"

Visitamos la Universidad Pública de Navarra a las puertas de los Sanfermines. En el camino al despacho de Alfonso Carlosena, rector desde 2015, nos cruzamos con profesoras a las que les resulta extraña esta tranquilidad entre los jardines que en setiembre volverán a animarse con las alumnas y alumnos.
¿Qué función tiene la Universidad en la sociedad de hoy?
Hemos pasado de ser una institución que formaba personas más cualificadas a actuar como agentes de desarrollo económico y social. La razón de ello es que a nuestra función formativa se le ha añadido una función investigadora, de transmisión de conocimiento, de extensión universitaria, incluso estamos implicados en la creación de empresas de base tecnológica.
¿Cuál es su modelo propio?

Es una universidad pública bastante generalista. Ha tenido un peso importante de las ingenierías, pero en los últimos años cubrimos otros ámbitos con grados que tienen que ver con las ciencias y la biomedicina. Estamos planificando un nuevo grado sobre relaciones internacionales, historia y humanidades. Nuestra actividad debe ser local, nacional e internacional, pero uno de nuestros objetivos claros debe ser la contribución al desarrollo regional.
¿Qué retos y carencias tienen?

Curiosamente en España las universidades son financiadas por las comunidades autónomas; sin embargo, el marco legal es nacional. Venimos abogando por un cambio en ese marco que nos dé un nivel mayor de responsabilidad y autonomía. Luego, en particular, en la UPNA tenemos un problema de renovación generacional. La universidad nació hace 31 años y sobre todo en el personal de administración tenemos una concentración muy importante de personas de entre 50 y 55 años, que se jubilarán en 10-15 años y que hay que renovar. En el profesorado también se da esa circunstancia. La estructura administrativa estaba pensada para una época en la que la universidad era diferente. Ahora ya es diferente y lo será todavía más. Entonces, es una oportunidad para cambiar. Otro reto tiene que ver con la digitalización. Ahí están cuestiones como la introducción de una forma mucho más sistemática de nuevas tecnologías y de formación on line. Siendo una universidad presencial, es algo que tenemos que incorporar cada vez más. La UPNA también tiene un reto importante que habrá que ir resolviendo que tiene que ver con la ordenación urbanística del campus, que lleva pendiente muchos años. En la crisis se paralizó y hay que abordarlo, para que la universidad pueda desarrollarse con nuevos edificios.
¿Ya se ha superado la crisis?

Estamos en una situación presupuestaria similar a la que teníamos hace 10 años. Pero todavía no estamos en una situación que sería la deseable. Hemos mejorado, sobre todo estos tres últimos años, pero la Universidad tiene nuevos retos y desde el punto de vista de la financiación hay otras necesidades.
¿Cómo va la implantación del grado de Medicina?

Estamos trabajando en el desarrollo académico, que tiene que derivar en la propuesta de la memoria de verificación, que es lo que debe ir a la agencia nacional para obtener la verificación y poder impartir el grado. En el trabajo académico vamos bien. El estudio de viabilidad estará finalizado dentro de pocos días y nos dará una idea de cuáles son las necesidades financieras. Si todo va bien, podría estar en marcha para el curso 2019.
¿Qué supone este paso?

Siempre he defendido Medicina porque es bueno para la Comunidad de Navarra. Por una parte, para responder a la gran demanda de estudiantes y, por otra, para un fortalecimiento del sistema público de salud. Desde el punto de vista de la Universidad supone una complejidad enorme, un cambio radical en la estructura.
¿Cuántas alumnas y alumnos estudian en la UPNA?

Hay bastante equilibrio, con un poco más de mujeres. Depende del año. Cada año entran unos 1.800 alumnos y salen otros tantos. En titulaciones que tienen que ver con la salud o con cuestiones sociales hay una mayoría muy evidente de mujeres y, en la ingenierías, de hombres. Tenemos muchas actividades de difusión de nuestra labor donde podemos promover que haya más mujeres en la ciencia.
¿Qué oportunidades de empleo tienen los alumnos?

La empleabilidad es muy alta. Es difícil dar datos precisos, sobre todo porque hay muchos alumnos que están fuera del país. De entre los estudiantes que hacen prácticas en empresas a través de la Universidad una vez terminada la carrera, un 66% continúa trabajando allí.
¿Qué relevancia tiene la internacionalización?

Es una de las cuestiones en las que todas las universidades estamos muy implicados. Es algo que ha sido muy natural en la parte investigadora. En cuanto a los alumnos estamos haciendo un esfuerzo para intentar que la mayoría puedan ir a otros países. Aparte de los programas Erasmus, en los que somos líderes en la concesión, tenemos programas con Sudamérica, Asia y Norteamérica. Un 27% de los alumnos se ha movido. Tenemos convenios con 300 universidades en 50 países. En la cooperación al desarrollo hay movimiento a África.
¿Qué trabajo realizan en el Grupo 9 de Universidades?

El G9 es una asociación de universidades donde compartimos experiencias. Además, nuestras iniciativas sirven a todo el sistema universitario español. El otro lugar en el que estamos, el Campus Iberus, es un modelo de agregación de universidades donde hacemos grados, másteres y proyectos de investigación comunes o concurrimos a convocatorias europeas juntos. Un éxito reciente ha sido traer estudiantes de doctorado de alto nivel con financiación europea.
¿Qué aportación le gustaría realizar personalmente?

He intentado transformar la Universidad para que sea un motor de desarrollo económico y social y para que conecte mejor con el entorno. Que desde fuera se vea como una entidad cercana que aporta mucho. Siempre nos han acusado de ser la torre de marfil, de vivir para nosotros mismos, pero creo que eso ha cambiado. No solo hacemos lo que la sociedad necesita sino que intentamos cambiar la sociedad.
¿Cuáles son las líneas de investigación más importantes?

Los problemas son multidisciplinares, por lo que hace unos cinco años creamos institutos para abordar la investigación multidisciplinar. Tenemos un instituto de ciudades inteligentes, otro de materiales avanzados, un tercero de economía y negocios y otro de cadena alimentaria. Hay dos más en fase de definición, uno de biotecnología y otro de humanidades.

«Ha aumentado la oferta tanto en euskara como en inglés»
¿Qué novedades tienen para el curso que viene en cuanto a titulaciones?

Las cuatro titulaciones que se implantan son Ciencias, Ciencia de datos, Biotecnología e Ingeniería biomédica. Tenemos, además, títulos no oficiales nuevos. Y ha aumentado la oferta tanto en euskara como en inglés. Tenemos 18 grados más los cuatro del año que viene, y las combinaciones de doble grado.
¿Cuál es su oferta en euskara?

En torno al 15% de asignaturas se pueden cursar en euskara (en inglés, un 16%). En la oferta para el año que viene ha crecido más el euskara que el inglés. Tenemos un plan director de euskara y lo que intenta es que esté presente en la propia vida universitaria, en todas las actividades. No ya tanto por una cuestión de demanda sino porque es una lengua propia. En investigación el lenguaje dominante es el inglés, pero también hay sitio para el euskara. Esto es algo presente frente a una visión a veces simplista que plantea tener grados en euskara. Planteamos que el estudiante pueda hacer casi su propio menú, donde pueda combinar castellano, euskara e inglés. La idea es tener una oferta suficiente que la vamos consiguiendo poco a poco de manera desequilibrada, porque hay grados donde es más fácil y otros donde es más difícil. Además, no suelen coincidir con aquellos donde hay más o menos demanda. Pero eso es muy difícil de resolver. Buscamos que los alumnos puedan preservar el uso del euskara y mejorar sus habilidades en esta lengua también desde el punto de vista de la empleabilidad.
¿Qué conocimiento del euskara tienen alumnas y profesoras?


Redondeando mucho, un 30% de los alumnos entran con un conocimiento alto o muy alto de euskara. Hace 10-15 años eran un 20%. Un 15% del profesorado puede impartir clase en euskara y un 10% lo hace. Los datos varían mucho por centros y por titulaciones. Resulta complicado hacer planificación, sobre todo en el ámbito donde se critica que no hay mucha oferta en euskara, en la salud, donde ya de por sí es muy difícil encontrar profesorado.
Maider Iantzi, en GARA