domingo, 16 de noviembre de 2014

LAS IKASTOLAS DEL SUR DE NAVARRA, PREOCUPADAS POR EL DESARROLLO DE LA REFORMA DE LA LEY DEL EUSKERA

La reclamada y ansiada modificación de la ley del euskera ha pillado con el pie cambiado a las ikastolas navarras en especial a las situadas en la denominada zona no vascófona. No tienen ninguna duda de que la extensión de la enseñanza pública en euskera es una “buena noticia” para la sociedad navarra y, aunque creen que la propuesta es “insuficiente”, consideran que es un paso adelante en la normalización del euskera. Una labor, recuerdan, que durante varias décadas sólo ellas, es decir, miles de familias y profesionales, han desarrollado casi en soledad. De ahí que las ikastolas pidan ahora que se les tenga en cuenta a la hora de impulsar la reforma.

Reconocen que la incertidumbre y cierta preocupación planean por los centros, ya que algunos podrían verse afectados por la implantación del modelo D público, pero sí algo saben en las ikastolas es trabajar en favor del euskera. Se sienten orgullosas de sus fortalezas y creen que las familias sabrán valorarlas, como hasta ahora. Entre ellas destacan el proyecto integral en euskera, que trasciende el ámbito educativo y abarca lo cultural y social; el modelo cooperativo que supone la participación e implicación de las familias en el día a día del centro; la estabilidad del profesorado y los resultados académicos.

Para las ikastolas de la zona no vascófona, la reforma de la ley del euskera es positivo, por lo que supone de avance, pero creen que se ha quedado corta. Asimismo consideran que tienen mucho que decir en esa propuesta a tenor de su dilatada experiencia. “Siempre que haya un avance en la normalización de nuestra lengua será una buena noticia”, afirmó el presidente de Erentzun ikastola de Viana Iban Izurza, que lamentó que “sólo se haya cambiado el ámbito de la educación y no se haya eliminado la zonificación”. En este sentido, Susana Garralda, la presidenta de Zangoza ikastola cree que la reforma es “positiva”, ya que contribuirá a una mayor presencia del euskera. No obstante considera que “se ha desarrollado el aspecto que estaba más avanzado y deja fuera otros que aumentarían el uso del euskera en la vida cotidiana”.

Una opinión similar tiene la presidenta de Ibaialde ikastola de Lodosa, Ana Mendizabal, que puso el acento en la necesidad de que “se cuente con las ikastolas, ya que llevamos trabajando por la educación en euskara muchos años antes de la aplicación de una ley incomprensible”. En su opinión, la clase política debe entender que “pierde una oportunidad si no cuenta con nuestro conocimiento, experiencia y movilización a la hora de darle la forma más adecuada a la ley del euskera”.

Las ikastolas del sur defienden a capa y espada el trabajo y esfuerzo realizados durante las últimas décadas. Una labor que, en su opinión, es valorada por la sociedad navarra, “aunque a veces en algunas zonas cuesta”. Un indicador es el que aporta el presidente de Erentzun. “De cada cien familias, treinta deciden matricular a sus hijos en la ikastola”, afirma Izurza para añadir que “estamos muy contentos con al respuesta de las familias; las solicitudes están aumentando”. Para este presidente, las ikastolas sitas en la zona no vascófona han dado cabida a “una demanda popular que cada día es más y más grande y que la Administración ha sido incapaz de escuchar”. En el caso de Viana, los inicios no fueron fáciles. “Hace 36 años unos padres y madres preocupados por la educación de sus hijos se juntaron para poner en marcha esta iniciativa. Con mucho sacrificio, pocos recursos y mucha fe hemos logrado llevar a cabo con la garantía de éxito que tiene a día de hoy. Una educación de calidad y plurilingüe”, afirmó.

En esta misma línea, la presidenta de Ibaialde ikastola recuerda como “durante muchos años hemos creado en esta zona una educación integral en euskera. Un modelo que trasciende la educación ya que también logramos enseñar a nuestros hijos la cultura, costumbres y todo lo que conlleva una convivencia cultural en euskera”. Y esta labor ha dado sus frutos. “Un nutrido grupo de exalumnos están ya trabajando y aportando valor a la sociedad”, asegura Mendizabal para añadir que “los resultados son muy buenos entre el alumnado, con uno dominio del euskera y del inglés, difícilmente superable”.

Por su parte, la presidenta de Zangoza recordó que la labor de euskaldunización en la zona no vascófona “ha sido desarrollada casi exclusivamente por las ikastolas y por entidades como AEK que mantienen grupos deficitarios de adultos que aprenden euskera”. En ese trabajo, apuntó Garralda, el apoyo económico y social del resto de las ikastolas “ha sido decisivo”, ya que sin él muchos centros de la zona no vascófona “no podríamos seguir adelante”. En este sentido, la presidenta asegura que los dos últimos años “han sido muy importantes” para este centro ya que ha logrado la acreditación de calidad y han acogido el Oinez, por lo que “la situación económica es tranquila”.

El presidente de Erentzun reconoció que la situación “es delicada” y en las ikastolas “impera la incertidumbre con esta reforma de la ley”. En este sentido, Izurza recordó que las familias que viven fuera “realizan un esfuerzo enorme asumiendo el gasto de transporte mientras que a las que optan por un modelo público sí tienen plaza gratuita”. Sin embargo, el presidente de Erentzun es positivo. “Seguiremos trabajando con la misma intensidad que tantos frutos nos ha dado”, afirma Izurza, que cree que serán muchas las familias que seguirán optando por las ikastolas. “La calidad del modelo está consolidada. Las familias saben muy bien lo que tenemos, un material educativo propio y unos profesionales formados en esta materia y un método de aprendizaje premiado a nivel europeo”, añadió.

En opinión de Garralda el trabajo realizado por las ikastolas en estos años ha sido “indispensable” para llegar a la actual reforma de la ley. “Las ikastolas trascendemos el ámbito educativo y constituimos un movimiento social cuyo eje es la lengua y cultura que hemos recibido”, afirmó. En cuanto a la futura competencia con la enseñanza pública, esta presidenta es consciente de que hay familias que “prefieren una enseñanza pública gratuita y por tanto accesible para todos frente a una concertada que se tilda de elitista”. Ahora bien, esta presidenta señaló que las ikastolas “es un modelo distinto, por su régimen cooperativo” y afirmó que en Zagonza ikastola “no tenemos ningún lujo. Las familias nos hacemos cargo de labores de limpieza y mantenimiento del centro y asumimos, no sin esfuerzo, el coste de la educación”, algo que “puede ser determinante para que muchos opten por la pública”.

Por ello, la presidenta de Lodosa cree que “es de justicia” que la Administración asuma los gastos de transporte y comedor. “Hay que saber mantener lo que ya está establecido. Hemos trabajado durante años para conseguir algo que la ley de denominación de zona no nos daba y hay que tenerlo en cuenta. Y no ha sido una lucha en beneficio propio sino de la comarca y de Navarra”, aseguró Mendizabal que no oculta su preocupación porque “se intenten crear líneas en modelo D teniendo algo que puede dar solución al problema”. En lo que respecta a su centro, su presidenta reconoce que “está situada en una zona necesitada de apoyo y que, pese al creciente interés y sensibilización logrados respecto al euskera, es el momento de que la normalización llegue a la clase política”. Ahora bien, Mendizabal es optimista. “Vamos a lograr estabilizar la situación actual que tanto daña pero que no nos empaña la sonrisa”.

María Olazarán, en Diario de Noticias