jueves, 18 de diciembre de 2014

AUTORIZAN LA RETIRADA DE DOS NIDOS DE CIGÜEÑA DEL PARADOR DE OLITE

Los dos nidos de cigüeña ubicados en el Parador de Olite tienen los días contados. El departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra ha autorizado su retirada, a petición del propio Parador, por el riesgo que estos pueden suponer tanto para los viandantes como para el edificio, declarado Monumento Nacional, ya que pueden superar los 500 kilos.

Al tratarse de una especie protegida por la normativa ambiental, desde el departamento de Medio Ambiente explican que los nidos no se pueden retirar en época de reproducción, de ahí que los vecinos hayan decidido movilizarse a marchas forzadas, emprendiendo una recogida de firmas para evitar su retirada (que puede llevarse a cabo en cualquier momento).

Para evitar que a su regreso de tierras más cálidas las cigüeñas vuelvan al Parador, Medio Ambiente recomienda colocar una estructura para evitar que las zancudas aniden nuevamente en el edificio.

El Parador, en concreto, cuenta con dos nidos. El primero data de 1993, mientras que el segundo, de menor tamaño, se construyó en 2013.

Recordar que hasta que en 1985 un grupo de vecinos, entre los que se encontraba Pablo Eslava, decidieron construir un nido y colocarlo en el campanario de la Iglesia de Santa María, las cigüeñas llevaban varias décadas sin anidar en Olite. Lo hicieron utilizando una tabla de madera como soporte y realizando un entramado a base de sarmientos y ramas de platanera. Pese al esfuerzo, tuvieron que transcurrir ocho años para que la primera pareja de cigüeñas anidase en él. Fue en 1993, aunque ese mismo año decidieron marcharse al Parador, lugar al que siguen regresando fielmente desde hace 21 años.

El mismo Eslava explicaba en un artículo publicado en la revista La Grama de marzo de 1986 que en el año 1944 fueron destruidos dos nidos situados en la Torre del Homenaje “para llevar a cabo la reconstrucción del Palacio”. Más tarde, en 1963, las zancudas que seguían anidando en las diferentes torres del Palacio “murieron envenenadas al consumir estricnina colocada por el hombre en el campo”. Aunque regresaron un año después, ya no lo hicieron más. Es por ello que media docena de vecinos de Olite decidieron ponerse en contacto con el grupo ecologista Edelweiss, que estaba instalando nidos artificiales en la provincia de Madrid, para que les orientase en la construcción del nido de Santa María.

No es de extrañar, por tanto, que muchos olitenses opinen que “con los años que nos ha costado recuperar la especie, y teniendo en cuenta que las molestias y los daños que producen son mínimos, no creemos que su retirada esté justificada”.

Recordar que el año pasado se quitó un nido de un árbol situado junto a las piscinas, mientras que hace algunos años se retiró también otro situado junto a la estación de tren, en una torre del alta tensión.

Diario de Noticias

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