domingo, 5 de octubre de 2014

IRIBAS, ESTRATEGIA ELECTORAL Y EUSKAL HERRIA

Dice el mundo nacionalista español que Euskal Herria es una entelequia, que según la RAE, en su segunda acepción, significa cosa irreal. Lo repiten hasta la saciedad, y para ello se valen únicamente de su marco legal actual, de su ideología excluyente y autoritaria, de la negación. Acabamos de vivir un episodio más de la santa cruzada a todo lo que suene a vasco en este territorio f(l)oral tan amante (dicen) de sus tradiciones y tan olvidadizo de su historia. Libre es tanto UPN como otros tantos partidos políticos y sindicatos de abrazar el Estado de las autonomías, equiparando su Constitución a palabra de Dios, olvidando -en más de un caso- que hace no tanto tiempo algunos de ellos hablaban de una unidad cultural y política de los territorios hoy divididos administrativamente en la CAV y la Comunidad Foral de Navarra. Iribas quiere significarse en el empeño de borrar toda mención del ser vasco de Navarra de los libros de texto y de los centros educativos. Mezcla para ello material reivindicativo de una plataforma contra la LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa), una hoja de un periódico abertzale y material didáctico que no puede precisar si se emplea en las aulas navarras. Sus palabras suenan a inquisición amenazante, a censura tardo franquista, a imposición de su realidad. Hubo otro tiempo en el que otro Iribas, nacido en Estella en 1845 y de nombre Gregorio, sostenía que “la Euskalherria es siempre una”. Abogado carlista, maestro de ciencias morales y políticas y vecino de Tudela. En 1894 editó Los derechos de Navarra, una colección de artículos escritos a raíz de la Gamazada. En este libro defendía la foralidad de Navarra, a la par de la unidad de Euskal Herria, del País Éuskaro. Este libro recibió la felicitación del Ayuntamiento de Tudela, por acuerdo tomado en marzo de 1894, afirmando que el libro contaba “con el aplauso de todos los navarros”.

El debate sobre el euskera, y sobre Euskal Herria, es un debate que en demasiadas ocasiones se hace desde la lectura historicista e ideológica, desde el recelo partidista y desde la exclusión e imposición. La historia ha sido siempre escrita por el vencedor, por quien ostenta el poder político, y en este camino ha encontrado el partido perfecto, cuya principal misión en la tierra es alejarnos de todo lo vasco, de su idioma, de sus tradiciones, de su historia común. No podemos caer en la tentación de responder desde las tripas, desde el enfado. En los últimos años han aparecido una serie de publicaciones sobre nuestra historia común que nos hacen ver más allá de los prejuicios nacionalistas españoles que Euskal Herria ha estado presente a lo largo de los siglos, en su cartografía y en los testimonios históricos. En esta cruzada por hacer desaparecer el mapa del mapa, dejan de manifiesto que su objetivo es crear una España hegemonista, una comunidad foral diferenciada de todo lo vasco pero similar a lo español, y que se afirman negando a los demás y a costa de tergiversar la historia caen en el ridículo al llevar al plano educativo la estrategia ya anunciada por UPN de centrarse en la eliminación de la transitoria cuarta, y para ello nos presentan esta nuevo episodio de caza de brujas ya iniciada el pasado curso con el supuesto informe de la Guardia Civil que ponía bajo sospecha de terrorismo a cualquier docente navarro que trabaje en el modelo D, al que siguió una inspección minuciosa del material utilizado en los centros escolares de este modelo educativo. Dejaron para una nueva entrega del culebrón los libros utilizados en el área de lengua y literatura, o tal vez desde inspección supusieron que los mapas lingüísticos eran neutros, ya que no muestran una realidad administrativa. UPN lleva el debate a un punto ridículo. Hasta ahora los mapas han sido geográficos, lingüísticos, históricos, pero ahora UPN ha inventado una nueva categoría: mapas legales e ilegales. STEE-EILAS preguntó en Mesa Sectorial de manera irónica sobre las intenciones del departamento de declarar ilegal el propio mapa de Bonaparte, Carte des Sept Provinces Basques, la délimitation actuelle de l’euscara, datado en 1866 y considerado uno de los primeros estudios científicos de los dialectos del euskera. En las próximas semanas Iribas y su equipo censor mirarán toda mención aparecida en el material educativo que tenga que ver con lo vasco, posiblemente hasta el punto irrisorio de mirar en los cajones y armarios en busca de material potencialmente peligroso para la Navarra foral sin querer ver que ese férreo control ideológico es el reflejo de una burda utilización política por parte de UPN de la educación.

Amaia Zubieta y Kepa Yécora, en representación del sindicato STEE-EILAS