martes, 10 de enero de 2012

ELECCIONES GENERALES EN NAVARRA: CONTINUIDAD Y DIFERENCIAS CON LAS ELECCIONES DE MAYO

En estas elecciones, celebradas cinco meses después de las municipales y forales, predominan las tendencias de continuidad, sobre todo a escala española, que es la parte más importante, ya que se trata de elegir las Cortes Generales y el consiguiente gobierno de España. Sin embargo, en Navarra aparecen algunas novedades que nos han sorprendido.

UPN-PP. Saca 126.499 votos (38,3%), dos escaños y pierde 6.229 votos. La bajada de UPN-PP, en unas condiciones muy favorables y que le ha impedido conseguir el tercer escaño, han sido la mayor sorpresa de la cita electoral. A toro pasado, se pueden apuntar como posibles causas la denuncia en vísperas electorales por los sobresueldos clandestinos percibidos por los miembros del gobierno navarro a través de Caja Navarra, el conflicto a raíz de la alianza con el PP entre M. Sanz (dijo públicamente que no les votaría) y Y. Barcina, los bandazos a los que ambos partidos han sometido a su electorado con división primero, con unión después, los recortes sociales anunciados a la brava por UPN días antes de las elecciones… Estas razones brotan de modo automático. Pero no acaban de ser plenamente convincentes y es preferible dejar el tema abierto.

A pesar de ganar de calle las elecciones, el centro-derecha navarro sale más tocado de lo que entró. Se constata su dificultad para conseguir la mayoría absoluta con la que gobernar en Navarra. Queda en el alero el futuro de la alianza UPN-PP y previsiblemente será motivo de polémica interna. Sale debilitado el liderazgo de Barcina. La alianza con el PSN para la próxima legislatura les va a resultar muy necesaria y sale claramente perjudicada. Para nada les conviene cuestionar el gobierno actual de Navarra y adelantar las elecciones. Y como remate, por 243 votos le “regala” su escaño a Geroa-Bai y el segundo representante al nacionalismo-vasco, que con el 27,6% de los votos emitidos logra el 40% de la representación en el Congreso. Si bien es cierto que esto posee sobre todo un valor simbólico, pues apenas incide en la vida del congreso y en el gobierno de España.

PSN. Obtiene 72.914 votos (22,07%) y un escaño; pierde 45.000 votos (38,16%) y un escaño. El anunciado batacazo socialista se sitúa por debajo de su debacle estatal, perdiendo aquí 12,58 puntos frente a los 15,14 en el conjunto español. Se mantiene con claridad como segunda fuerza. Y posiblemente las pérdidas socialistas se han dispersado entre la abstención, votos nulos y blancos, Izquierda-Ezkerra, UPyD y nacionalismo-vasco. Los debates surgidos al calor de la debacle en el socialismo español giran en torno al mantenimiento de la función central desempeñada por el PSOE desde la restauración de la democracia, a la consistencia de la fragmentación de la izquierda, a una duración más o menos larga de la hegemonía de la derecha y especialmente a la necesidad de una reorientación y de un impulso potente del socialismo ante la nueva situación en que se encuentra. En Navarra se añaden dos problemas importantes. Uno, el persistente declive socialista que dura más de 15 años. Dos, la falta de argumentos sólidos ante su electorado, que justifiquen su presencia en el gobierno navarro hegemonizado por la derecha. El PSN no podía pactar un gobierno alternativo con Bildu sin la desaparición de ETA. Pero de ahí no se deducía su entrada en el gobierno de la derecha en plena crisis económica, sin ninguna necesidad, desdibujando la autonomía de su proyecto. Y esto previsiblemente les provocará controversias internas de mal cariz. El socialismo navarro necesita una reflexión profunda, un giro a la izquierda y energías renovadas para afrontar sus problemas específicos máxime ante la situación generada por la desaparición de ETA.

Amaiur. Logra 49.174 votos (14,88%), un escaño. Se trata de un resultado previsible en consonancia con las elecciones forales. En 1999 con EH (HB más Batzarre) superó los 47.000 votos (16%) Todo ello indica que ha recogido solo una parte pequeña del voto nacionalista-vasco moderado. Gana en 69 pueblos principalmente de la Montaña y de alguna localidad de la Zona Media. Por zonas consigue un 40,14% en la Montaña, un 20,85% en la zona de Sangüesa, un 14,1% en Pamplona, un 15,85% en la Comarca de Pamplona, un 10,15% en la Zona Media y un 2,82% en la Ribera. Sus resultados en Navarra suscitan varios comentarios. No consigue el monopolio abertzale en el Congreso como era su objetivo públicamente expresado. Es llamativo que Amauir consiga en Navarra unos resultados electorales sensiblemente inferiores a los obtenidos en la CAV. Y, a mi juicio, este hecho se debe a que la acción de ETA ofrece un balance político negativo para la causa nacionalista-vasca en Navarra a diferencia de la CAV, donde la pinza objetiva entre ETA y PNV sobre el PSE y el PP ha sido desgraciadamente muy eficaz. Y esta constatación se encadena con otra novedad que no se había producido durante todo el periodo democrático: la escasa diferencia de votos que le saca a G-Bai, representante genuino del nacionalismo-vasco moderado en nuestra comunidad.

Todo hace indicar que Amaiur va a intenta liderar la oposición en Navarra y en el Congreso ofreciendo una colaboración interesada y formalista a G-Bai en especial y en menor medida a Izquierda-Ezkerra (n). Sus principales retos son la reconversión y reorientación de la izquierda abertzale como una fuerza exclusivamente política y la administración de una coalición, que agrupa a diferentes corrientes. Por otro lado, los resultados electorales añaden más dificultades al aterrizaje foral de Aralar en Amaiur y más incertidumbre a lo que vaya a suceder con Na-Bai-2011. Asimismo, parece evidente la absorción de Aralar por la izquierda abertzale al plazo que sea y la subordinación de EA a la misma. Y está por ver hacia dónde se dirigirá su electorado.

Geroa-Bai. Alcanza 42.461 votos (12,8%) y un escaño. Por zonas obtiene un 19,43% en la Montaña, un 15,27% en la zona de Sangüesa, un 15,1% en Pamplona, un 15,74% en la Comarca de Pamplona, un 8,7% en la Zona Media y un 3,21% en la Ribera. Su resultado constituye un éxito indiscutible, que se ve reforzado por el escaño obtenido contra pronóstico y favorecido por la bajada del centro-derecha, y que también justifica la división ante el público abertzale.

¿Causas del éxito? G-Bai recoge una parte importante de la herencia de Na-Bai. De este modo, entronca con la existencia de un complejo que está funcionando bien electoralmente y que se basa en varios elementos: (1) la asunción positiva de la experiencia electoral de Na-Bai que es muy bien valorada por los sectores nacionalistas-vascos (en especial por sus corrientes moderadas) y que en este momento de cambio fuerte en sus filas desoye el llamamiento de EA y Aralar para incorporarse a Amaiur liderado por la izquierda abertzale; y, de igual modo, G-Bai resulta atractiva para sectores vasquistas de izquierdas, que fluctúan entre Izquierda-Ezkerra, Amaiur y el PSN; (2) la influencia de Diario de Noticias, que actúa al servicio del nacionalismo-vasco moderado de un modo incondicional y que se presenta como la alternativa a la prensa del centro-derecha; también ha contado con el apoyo decidido de otros medios de comunicación influyentes en nuestra comunidad; (3) Uxue enlaza perfectamente con estos sectores sociales y aparece como su mejor símbolo. Creo que la principal base electoral de G-Bai reside en el nacionalismo-vasco moderado que hoy superaría los 24-25.000 votos y consigue ampliarla entre un electorado situado a su izquierda.

G-Bai sale reforzada del envite electoral. Cuenta con recursos importantes (medios de comunicación, sectores decisivos de la comunidad nacionalista-vasca, sectores profesionales muy influyentes en la sociedad y liderazgo prestigiado) Por el contrario, es una fuerza política con una estructura débil; depende en demasía de una persona y de un periódico; resulta curiosa la presencia en la sombra del PNV (su ocultación durante la campaña ha sido muy descarada). Es difícil vaticinar qué será G-Bai en el futuro: ¿se orientará hacia el centro, hacia la izquierda o permanecerá en una indefinición vacua en bastantes cuestiones ajenas al hecho nacional?; ¿qué solución encontrará a esa imagen contradictoria (e incomoda a tenor de su solapamiento) entre el PNV y los independientes de corte nacionalista-vasco que son la base de apoyo a Uxue?; ¿logrará o no su consolidación organizativa?; ¿cuál será el desenlace de su disputa electoral con la izquierda abertzale de un lado y con Izquierda-Ezkerra (n) o con el PSN de otro?

Nacionalismo-vasco. Obtiene 91.645 votos (27,6%) y dos representantes en el Congreso. Se confirma, pues, la subida de las forales. Es difícil establecer comparaciones con las elecciones generales más recientes por las anomalías que se han producido en el espectro de la izquierda abertzale (llamamiento a la abstención en el año 2000, posteriores ilegalizaciones) En el 2008 se le atribuían unos 76.000-84.000 votos y un 21,5%-23,76% en función de los votos abstencionistas que se le adjudicaran. Wikipedia en 1979 le atribuía 78.224 votos (30,44%) y según nuestro calculo, excluyendo a UNAI-ORT, serían 59.762 (23,53%). A la luz de estos datos, parece razonable pensar que el nacionalismo-vasco sin la barrera de ETA y con el impulso de Na-Bai amplia sus apoyos. Y soy de los que piensa que hay un sector culturalmente vasquista donde puede ensanchar su fuerza electoral en función de cuál sea el resultado de su disputa con otras opciones situadas también en dicho espacio. En cualquiera de los casos, creo que la sociedad navarra les va a empujar a las dos corrientes abertzales hacia un nacionalismo moderado, si pretenden extender su influencia.

Izquierda-Ezkerra (n). Logra 18.261 votos (5,51%). Por zonas consigue un 2,42% en la Montaña, un 4,4% en la zona de Sangüesa, un 5,5% en Pamplona, un 7,23% en la Comarca de Pamplona, un 4,69% en la Zona Media y un 6,17% en la Ribera. Básicamente se mantienen los votos de las elecciones forales en unas condiciones difíciles frente al voto útil de nuestros competidores y con una presencia desfavorable en los medios de comunicación, especialmente entre los que se consideran progresistas. Los resultados confirman la existencia de un suelo electoral diferenciado para nuestra corriente en esta sociedad marcada por la pluralidad. Nuestro apoyo electoral se incrementa en las zonas urbanas y en la Ribera y nos permite disponer de un cauce institucional suficiente para ofrecer un proyecto de izquierdas, integrador entre los diferentes sentimientos de pertenencia y con cierta vocación renovadora. Se constata la existencia de una franja electoral importante en disputa con el PSN, con G-Bai y quizás con Amaiur. Y no recogemos suficientemente la desafección del PSOE.

De cara al futuro Izquierda-Ezkerra (n) va actuar en un contexto marcado por la crisis económica. Hasta la fecha sus efectos, a escala europea, son negativos para las fuerzas ubicadas a la izquierda de la social-democracia. La crisis ha traído un auge de la derecha y de la extrema derecha. Cierto que algo han subido las izquierdas diferentes del PSOE. Pero debemos interrogarnos por qué ante una pérdida electoral tan acusada del PSOE las fuerzas situadas a su izquierda no recogemos suficientemente ese caudal de votos. Y creo que esto tiene que ver con materias diferentes de las estrictamente electorales.

Con la desaparición de ETA el futuro se presenta más abierto y más normal. Lo cual significa un beneficio neto desde el punto de vista ético y emancipador para la vida política, permite una vida normal a las personas que sufren la injusta persecución de ETA y supone mayor claridad, normalidad e igualdad de condiciones entre las izquierdas.

Izquierda-Ezkerra (n) cuenta con varios puntos fuertes en su haber: claridad en su posición de izquierdas; posición independiente ante el nacionalismo-vasco; voluntad transversal y rotundo rechazo del frentismo; voluntad reformadora; cierta voluntad renovadora en la izquierda; realismo autocrítico; apuesta por una alternativa de gobierno basada en una alianza del centro-izquierda navarro; presencia institucional y política modesta pero significativa…

También partimos con varias limitaciones o puntos débiles: la debilidad en ideas, mitos, movimiento social de izquierdas es notable para ofrecer una referencia general potente y creíble (aquí reside, a mi juicio, una de las razones por las que estas izquierdas no consiguen atraer con más fuerza al electorado desafecto de la social-democracia); la conjunción de los componentes actuales de Izquierda-Ezkerra (n) está pendiente dado que no ha tenido tiempo de realizarse; la insuficiente conexión con una parte de la izquierda social comprometida que no es nacionalista-vasca; Izquierda-Ezkerra (n) cuenta con recursos, medios de comunicación, etcétera bastante menores que la derecha y el nacionalismo-vasco.

Sin entrar a desarrollar los planes de Izquierda-Ezkerra (n), me parece conveniente enunciar algunos retos que, a mi juicio, debe emprender con el fin de consolidarse y de ser una izquierda útil para la sociedad navarra.

En primer lugar, Izquierda-Ezkerra (n), además de atender muy bien su actividad institucional en el parlamento y en los ayuntamientos necesita, a mi juicio, fijar un plan a largo plazo y reflexionar a fondo sobre diversos temas de índole social e inter-identitaria, sobre la revisión y mejora de su cultura municipalista, sobre los dilemas que tiene actualmente la izquierda en países desarrollados. Esta reflexión debería servir, al mismo tiempo, para una colaboración entre gentes de izquierdas, del trabajo, de la cultura y de las diversas causas liberadoras. Y también debería cumplir la función de asentar una cultura común en la que se reconozcan las diversas fuerzas y gentes de Izquierda-Ezkerra (n).

En segundo lugar, Izquierda-Ezkerra debe potenciar la acción social. Esta constituye un espacio preferente para las fuerzas y personas de la coalición. Y, además, la crisis económica nos está poniendo de relieve y con un acusado dramatismo problemas sociales que creíamos superados. Por ello, se trata de abrir iniciativas sociales, de colaborar en movimientos sociales, de impulsar las demandas apremiantes que nos plantean los sectores más necesitados y los recortes sufridos por el Estado de Bienestar. A estas causas se pueden sumar la memoria histórica, la republica, el 15-M, la colaboración entre mayores, la convivencia entre personas de diferentes sentimientos nacionales... Como arrancamos desde muy abajo, me parece muy importante hacerlo desde todos los ámbitos y sobre todo desde el ámbito local. Con estas medidas reforzaríamos la cuestión social, el apoyo mutuo entre colectivos sociales y los espacios de solidaridad. Y también se fomentaría el voluntariado, el avance en los modelos de solidaridad, la búsqueda de vías complementarias entre el voluntariado y las instituciones. El espacio social tiene un valor identitario para Izquierda-Ezkerra (n), por ello debe enraizarse en él y puede ser, igualmente, un cauce para establecer unas bases muy buenas de colaboración entre las diversas gentes de Izquierda-Ezkerra.

En tercer lugar, es central para Izquierda-Ezkerra conseguir una buena conjunción entre sus componentes en el máximo de sitios. Esto ya se está alcanzando de forma muy positiva entre las direcciones de sus fuerzas constitutivas. Y ahora es necesario avanzar en las agrupaciones de concejales y concejalas por las diversas zonas de Navarra: Cuenca de Pamplona, donde hay representación municipal en casi todas las localidades; Ribera tudelana, donde hay representación municipal en 10 localidades y se puede ampliar a más lugares; Ribera Alta, donde hay representación municipal o personas de Izquierda-Ezkerra en bastantes poblaciones; Zona Media o Montaña, donde nuestra presencia se circunscribe a algunas localidades importantes como Estella, Tafalla (sin representación municipal), Alsasua, Baztán y donde se precisa una extensión mayor.

Y, por último, un reto fundamental de Izquierda-Ezkerra tiene que ver con la comunicación. Hay una parte que no depende de nosotros; me refiero a la actitud que mantengan determinados medios de comunicación hacia nuestra coalición. Pero sí que hemos de realizar un esfuerzo mayor en atender bien a las nuevas formas de comunicación (página web, redes sociales) y en editar con regularidad y con la máxima calidad boletines municipales que nos permitan establecer una buena comunicación con la sociedad y con las gentes de izquierdas.

Como se puede observar, se presenta una perspectiva muy estimulante, en un marco novedoso para la izquierda, sin interferencias negativas -como era la de ETA- y donde se pondrá a prueba la capacidad de la izquierda para renovarse, para estar en primera línea de la creatividad y del rigor, para predicar con el ejemplo valores como la solidaridad, la honradez y el espíritu autocrítico.

Jesús Urra, en Ezkerretik Berrituz