sábado, 10 de enero de 2015

HERIDO DE CONSIDERACIÓN UN HOMBRE EN PERALTA AL SER ATACADO POR UN PERRO

Un vecino de Peralta de 72 años de edad, Miguel Balduz Navarro, resultó ayer herido de cierta consideración al ser atacado por un perro de gran tamaño cuando se encontraba en su huerta, situada a las afueras de la localidad. El hombre pudo escapar del animal después de ser mordido en la cabeza, la oreja y los brazos, heridas de las que fue tratado en un primer momento en el centro de salud y después en el Complejo Hospitalario de Navarra (CHN).

El suceso ocurrió ayer por la mañana en una zona de huertas donde Miguel Balduz tiene un pequeño terreno, colindante con la finca donde se encontraba el perro que le atacó, un animal de unos 4 años de edad y de más de 60 kilos de peso que tuvo que ser sacrificado por agentes de la Policía Foral después del suceso dada la agresividad que mostraba y que impedía que reducirlo. El Cuerpo autonómico también se encarga de investigar las circunstancias por los cuales el can pudo salir del cerramiento en el que se encontraba con el fin de depurar posibles responsabilidades.

Según recordaba ayer la víctima, de vuelta ya en su domicilio, “este perro era muy dócil de cachorro, pero al hacerse adulto ya se veía que iba a dar problemas. Hace unas semanas le llamé y me enseñó los dientes. Le dije al dueño que tuviera cuidado, que iba a liarla. Recientemente también se produjo otra situación parecida con otra persona que tiene una huerta cerca de la mía y que también tiene unos perros”.

Cuando se produjo ayer el ataque, Miguel Balduz se disponía a irse a su casa. “Salí de mi huerta y entonces vi al perro que cruzaba la alambrada y venía a por mí. Me ha tirado al suelo y cuando se ha cansado de morderme se ha ido un momento. Entonces he aprovechado para levantarme y ha vuelto a morderme otra vez en la cabeza y en la oreja, he intentado cubrirme con los brazos como he podido”, relataba horas después del suceso. A continuación, el hombre recogió a su perro y se montó en su coche para dirigirse a su domicilio. En compañía de su esposa acudieron al centro de salud de Peralta, desde donde solicitaron una ambulancia para trasladarlo a Pamplona, ya que presentaba heridas de cierta consideración por las mordeduras tanto en la cabeza como en los brazos, lesiones de las que fue atendido en el Complejo Hospitalario de Navarra (CHN). Miguel afirmaba ayer encontrarse “dolorido pero bien en general” a pesar del ataque y reconocía que podría haber sido peor. “Por suerte el perro ha decidido soltarme y he podido escapar”, concluyó.

Diario de Noticias