jueves, 18 de abril de 2013

DESESTIMADA LA DENUNCIA A CONDA POR EL ATROPELLO MORTAL DE GARÍNOAIN


La juez María Luisa Bustillo Gandarillas ha desestimado la denuncia penal interpuesta a Conda y al Gobierno de Navarra por parte de la familia de un anciano fallecido en Garínoain tras un doble atropello el 4 de enero cuando bajó de un autobús en la carretera N-121.

Los hijos del atropellado, Jesús Arróniz Yoldi, denunciaron en el Juzgado de Instrucción Nº 1 de Tafalla a ambas partes al considerar "irregular desde el punto de vista penal, por imprudente, el hecho de dejar a un anciano con dificultades físicas en una carretera nacional, de noche y sin iluminación, con la inevitable necesidad de cruzar la carretera". La juez, sin embargo, no encuentra indicios de criminalidad en el asunto para llevar a cabo un seguimiento penal, motivo por el cual archivó la causa.

Ahora, tras agotar la vía penal, los familiares de Jesús Arróniz estudian la posibilidad de iniciar un proceso civil, aunque aseguran que no están interesados en lucrarse con el hecho. "Sólo queremos esclarecer el asunto, una explicación. No nos interesa el dinero", detalló Eulogio Arróniz, hijo del fallecido, tras conocer la resolución de la juez. 

En representación del resto de hermanos, Eulogio Arróniz mostró la "indignación" de todos por no recibir "ni una llamada" del Gobierno de Navarra y la empresa de autobuses. "La única posibilidad que nos quedaba para esclarecer los hechos era el juicio y nos han dejado sin opción", lamentó.

CAMBIOS EN LAS PARADAS TRAS EL ACCIDENTE MORTAL

Jesús Arróniz, vecino de Cárcar de 84 años, falleció la noche del pasado 4 de enero al ser atropellado dos veces en la carretera N-121 (Pamplona-Tudela), en el término municipal de Garínoain. El accidente se produjo cuando bajó del autobús a las ocho de la tarde en la parada exterior de Garínoain y fue arrollado por dos vehículos.

Tras el atropello mortal, el departamento de Fomento del Gobierno de Navarra ordenó a Conda suprimir la parada común de Barásoain y Garínoain en la carretera nacional y dejar a los pasajeros en el centro de ambas localidades. Además, prohibió todas las parada en vías o zonas que no garantizaban la seguridad de los usuarios.

La cifra de atropellos en la Comunidad foral ha sufrido un dramático ascenso en los últimos años. En 2012, diez personas perdieron la vida por este motivo, dos veces y media más que el año anterior. En lo que va de año, tres personas han fallecido arrolladas en la carreteras navarras.

Diario de Navarra