martes, 19 de agosto de 2014

LAS TRABAJADORAS DE LA RESIDENCIA DE SAN MARTÍN DE UNX CUMPLEN UN MES DE HUELGA

Las trabajadoras de la residencia Santa Zita de San Martín de Unx han cumplido un mes de huelga indefinida resistiendo a las coacciones y los abusos de IDEA, la empresa que gestiona este servicio municipal, y van a seguir adelante hasta conseguir la firma de un convenio que, como mínimo, garantice el cumplimiento de todas las condiciones laborales y salariales. En este sentido, la cláusula que impida un descuelgue unilateral de la empresa (opción legalizada por la reforma laboral de Rajoy) es el escollo principal para la renovación de un convenio, cuya negociación se inició hace ya 20 meses.
Ante la cerrazón de la empresa y tras varias movilizaciones, la plantilla de Santa Zita, representada por ELA, inició el 16 de julio una huelga indefinida que IDEA ha tratado de desactivar aplicando unos servicios mínimos abusivos y, finalmente, con el despido de dos trabajadoras y amonestaciones para el resto del colectivo. Ante ello, los servicios jurídicos del sindicato van a denunciar esta conducta de la empresa y la plantilla, por su parte, va a redoblar sus esfuerzos para lograr un convenio que impida la inaplicación unilateral de lo pactado.
Para ello, es imprescindible el apoyo del Ayuntamiento de San Martín de Unx que, a pesar de su compromiso expreso a favor de las trabajadoras (pleno de marzo de 2013), ha vuelto este verano a conceder el servicio a IDEA en un proceso plagado de prisas y, probablemente, de irregularidades. Aún así, en el pliego de condiciones se exige la ultraactividad del convenio, la subrogación de la plantilla si cambia el gestor del centro y se impide el descuelgue del convenio. Es decir, ni más ni menos que lo exigido por la plantilla para firmar el convenio.
Así las cosas, el Ayuntamiento de San Martín de Unx no puede seguir encubriendo los abusos e incumplimientos de esta empresa (sin ir más lejos, sigue sin cubrirse el puesto de enfermera), y debe poner en práctica su compromiso oficial de apoyo a las trabajadoras. Así lo solicitan también los familiares de los residentes en Santa Zita, a quienes la plantilla agradece su apoyo y comprensión. Todo ello deberá ser tenido en cuenta por el consistorio, que se arriesga a provocar un notable descontento entre los vecinos.
En cuanto a la empresa, sus directivos no han aportado nada a la negociación desde hace mes y medio, más allá de afirmar falsamente que “en ningún sitio se acuerda lo que exigen las trabajadoras”. Basta con consultar el convenio firmado por ELA en residencias de Gipuzkoa (eso sí, después de un conflicto de meses) para comprobar que este tipo de acuerdos no solo son posibles, sino cada vez más frecuentes.

Pamplona-Iruñea, 19 de agosto de 2014