viernes, 1 de agosto de 2014

LA FAMILIA PUJOL

Y ahora va y resulta que todos lo sabían. No se qué me indigna más, si saber que Pujol, el Honorable Pujol, se ha comportado como el Capo protector de su numerosa y corrupta familia o leer en la prensa que periodistas, políticos, funcionarios, empresarios... TODOS conocían el funcionamiento de este clan y todos, por diversos motivos, consideraban que era menos malo callar y sacar la parte proporcional de beneficio.

Lo del Honorable ha sido un mazazo. Compartieras o no su ideario, yo no lo comparto en absoluto, era un referente político desde “siempre”, últimos años del franquismo, toda la transición y hasta ayer mismo. Lo que se  dice un hombre de estado. Vamos, si hasta su guiñol tenía más talla que muchos de los políticos que pululan por los diferentes partidos.

¿Por qué un hombre que iba a pasar a la Historia pierde la perpectiva ética? ¿Dónde estaban sus asesores? ¿Dónde estaban sus colaboradores y equipo? La presencia de estos líderes carismáticos que ocupan todo, lo impregnan todo, y todo pasa por su perspectiva y criterio puede ser catastrófico para cualquier proyecto. ¿Quién va a osar criticar al rector supremo? Está visto que el miedo a ser defenestrado es superior a cualquier otra consideración.

Y es saludable tomar nota de los riesgos de este tipo de liderazgo.

El que todos lo supieran y acataran la omertá es algo que me produce verdadero vértigo. Los presidentes del gobierno, tanto los del PSOE como los del PP, conocían la situación. Lo mismo que los servicios de inteligencia, el Rey, contratistas y empresarios, igual que muchos funcionarios y políticos.

Unos y otros necesitaban a Pujol para el equilibrio político nacional  o sacaban alguna contrapartida. Ahora los intereses han cambiado  y son  los mismos que van a sacarle los ojos.

Claro que, vistos los otros cortijos repartidos por todo el suelo patrio, era un hoy por ti mañana por mi. Como dicen los de Podemos, “la casta”,  y la casta se auto-protege aunque sean de diferentes partidos, porque guardar silencio en este, como en los otros casos de manifiesta corrupción, ¿no los convierte en cómplices de la situación?.

Sería un interesante ejercicio calcular y conocer cuántas personas se han acercado a la tesis de Podemos después de este último episodio de desprestigio de la política. Y es otra vuelta a la tuerca.

Y seguimos repitiendo como un mantra que todos los políticos no son iguales, que hay más políticos honrados que corruptos y que la política es la más noble de las tareas. Y yo lo creo fírmemente.  

Por eso mismo nuestro  ejercicio de la política tiene que ser transparente, los procedimientos tanto internos como externos diáfanos y los mecanismos de control de las personas que se dedican a la misma un elemento consustancial con el quehacer cotidiano.

Ana Ansa (Zabaltzen)