viernes, 15 de agosto de 2014

JOLGORIO AL RITMO DE LA ERA

Aunque unos cincuenta municipios de Navarra empezaron ayer sus fiestas en honor a la Virgen de la Asunción, las de Tafalla se llevan gran parte de las miradas. Así, con mano temblorosa por los nervios, la concejala de Igualdad de la ciudad del Cidacos, Ana Ozcáriz, encendió la mecha que dio inicio a siete días ininterrumpidos de fiesta. Un cohete ilustrado para homenajear, en esta ocasión, al navarro Baile de la Era.

A las 11.00 horas, mientras la plaza del Ayuntamiento estaba casi vacía, las terrazas se llenaban de tafalleses y tafallesas que iban preparando el cuerpo para lo que les espera. Por las calles desfilaban quienes se dirigían a la jarana, engalanados con sus blusas azules -de la peña El Cierzo-, verdes -de El Empuje- o a pequeños cuadros azules y blancos -de El Aguazón-. Pero Tafalla no entiende de colores y entre las cuadrillas se daban innumerables combinaciones de miembros de las tres peñas.

Mientras, dentro de la sala principal del primer piso de la Casa Consistorial, la concejala de Igualdad era la más demandada por tener el privilegio de inaugurar las fiestas de este año. Ozcáriz, de Iniciativa por Tafalla (una escisión de Izquierda Unida que se dio hace varios años), confesó estar “con mucha ilusión y ganas, pero muy nerviosa; he trabajado hasta las 11.00 horas y ahora es cuando me está subiendo todo el nervio”, a lo que se sumaba “mucha emoción porque nunca pensé que iba a tirar el cohete de mi pueblo”, confesó. El cohete también se llevó muchas de las miradas. Como es tradición desde 1974, el exconserje de la Casa Consistorial, Ramón Esquíroz, decoró este petardo festivo haciendo, en esta ocasión, una dedicatoria al tradicional Baile de la Era, también conocido como la danza de Larrain.

A pocos minutos del mediodía, la salida al balcón de la consejera de Igualdad era esperada por una plaza abarratoda principalmente por jóvenes que rondaban la veintena. Muchos de ellos vestían una mitra de cartón con una ikurriña estampada. Junto a ellos podían verse varias banderas que pedían la marcha de UPN, acompañadas por gritos de “UPN kanpora” (“fuera UPN”, en euskera) que se hicieron escuchar poco antes y poco después del mediodía.

Cuando las agujas marcaron las 12.00 horas, Ozcáriz preparaba la garganta para su grito de inauguración: “Tafalleses, tafallesas, viva la Virgen de la Asunción, viva San Sebastián. Por unas fiestas igualitarias, por los presentes y los ausentes. ¡Viva Tafalla, Gora Tafalla! Jai zoriontzuak!”.

Tras el cohete, Ana Ozcáriz, que estaba acompañada por varios familiares y amigos, aseguró que esta experiencia “por mucho que lo piense, es imposible decir lo que se siente, porque es una emoción muy fuerte, preciosa e inexplicable”. Así, apuntó que tuvo muy presente a su padre, recientemente fallecido, en este día especial.

Muy de cerca la seguía la alcaldesa de Tafalla, Cristina Sota (UPN), quien aseguró sentirse “muy nerviosa y emocionada” y subrayó que vio a su compañera “muy bien y contenta en su labor”, refiriéndose a Ozcáriz.

Ante los gritos que se escuchaban al otro lado del balcón, Sota señaló que “ya sabemos que son los cuatro de siempre, que van repartiendo banderas a diestro y siniestro y creo que sobran en estas fiestas, porque además es algo que yo creo que no comparte la ciudadanía”.

Cerca de Ozcáriz también estaba su madre, Esperanza Arana, visiblemente emocionada y rodeada del resto de familiares. Arana afirmó sentirse “muy orgullosa, muy contenta y muy emocionada” y que estos días previos al chupinazo vio a su hija “muy tranquila, porque ella es así; incluso estaba yo más nerviosa”, apuntó.

Diario de Noticias