martes, 25 de agosto de 2015

VASCONIA, SÍ

Julio de 1522, el castillo de Amaiur cae ante el ejercito castellano del conde de Miranda. El estado Navarro soberano exhala por ultima vez, ya nunca volverá a ser un estado independiente. El viejo reino vascón ha sido liquidado en 3 asaltos, 1200, 1463 y 1512.

Se configura bajo la corona Española, fruto de la unión de los reinos de Aragón y Castilla un periodo crecimiento exponencial motivado en gran grado por las herencias familiares recibidas territorios y títulos y por el cuantioso aporte de oro y bienes procedente de américa de forma regular, esta corona, no es en sí la corona de un único reino sino un rey que reina en distintos reinos, algunos peninsulares y otros no, es por tanto un rey compartido entre varios reinos cada cual con un fuero y cuerpo legal y jurídico enormemente independiente.

El primer rey de todo ese conglomerado es Carlos I (V de alemania), su periplo por los reinos peninsulares con el fin de ser aceptado como rey por la nobleza y recibir el erario publico de cada reino fue largo, 1518 Aragón, 1519 llega a las cortes catalanas, Valencia 1528, nada que ver con la coronación por la puerta de atras de Felipe VI.

Durante los siguientes dos siglos asistiremos a la continuidad de los reinos peninsulares con respeto a sus fueros y leyes en su absoluta integridad, conformando un estado peninsular al que es agregado portugal durante algunos años y con múltiples variaciones en cuanto a los reinos extrapeninsulares, se conforma de alguna manera un reino de reinos en los que prima de manera evidente una absoluta disformidad cultural, lingüística y social y que existen de alguna manera como reinos independientes y donde no es preceptivo ni interesante tratar de instalar cambio alguno, cada reino es regido por sus propias cortes.

Es esa y no otra la riqueza mas grande del imperio Español, unas gentes de una diversidad e independencia sin paragón, solo unidas por la figura de un monarca común que conquista para sí todos los territorios que le son posibles, pero que respeta de manera cautelosa cada uno de los preceptos y leyes de todos los reinos.

Como muestra de esa diversidad podriamos citar que ni el 60% de la población de toda España hablaba el castellano y muy probablemente solo el 50% como lengua materna, no es cuestionado por ningún autor que a mediados del siglo XVII, de Tafalla a Dantxarinea no se hablaba otra lengua que la vasca, así M. Lecuona, halló una lista de pueblos del Obispado de Pamplona, fechada en 1587, donde se precisa el carácter idiomático de ellos. Según dicha lista, el 90% de dichos pueblos eran vascófonos (453 de 536), por su parte J. M. Barandiarán, basándose en un cuaderno llamado «Pueblos de Álava por vicarías» de fines del XVIII, demuestra que en esa época el euskera se hablaba en gran parte de Álava, incluidos muchos pueblos de la vicaría de Vitoria, Garibay dice en 1571, que por aquel entonces el vasco se hablaba «en las prouincias de Guipuzcoa, Alaua, Bizcaya, y en grande parte del reyno de Nauarra, y en particular en todo el distrito de la merindad de Pamplona (...)».

En los siglos XV y XVI, probablemente, el euskera se ve obligado a abandonar las riberas del Ebro, en la Rioja alavesa, y su frontera sube al norte. Caro Baroja recoge un testimonio de comienzos del siglo XVI según el cual «en Vitoria se habla castellano, pero entienden el vascuence, y en los más de los pueblos se habla esta lengua». En el siglo XVII el euskera sigue perdiendo terreno en Álava. Según Caro Baroja, en dos siglos (de 1587 a 1778) el euskera apenas retrocedió en Navarra así dice: «Tafalla y Estella eran en el siglo XVIII, como en el XVI, las ciudades del límite meridional. En Estella, como en Pamplona, el vasco era la lengua común en el siglo XVII»

Todo este equilibrio basado en la riqueza cultural y la libertad de cada reino llega a su fin en 1707 con los decretos de nueva planta, la venganza Borbónica por la posición austracista de Cataluña, Aragón, Valencia y Baleares termina con un reino fundado hace 700 años y con todos y cada uno de los resortes de libertad de catalanes, valencianos y baleares, comienza de esta manera una nueva etapa en que estos reinos desaparecen de facto y pasan a ser parte del reino de España.

Imagino que por aquel entonces ya habrá quien ponía en entredicho la mera existencia de estos reinos y promovió siempre su abolición, ya en 1712 nos encontramos estas instrucciones a los corregidores del nuevo reino de España

"Pondrá el mayor cuidado en introducir la lengua castellana, a cuyo fin dará las providencias más templadas y disimuladas para que se consiga el efecto, sin que se note el cuidado"

Durante todo el siglo XVIII son constantes los intentos de introducir la lengua castellana como vehículo único en cualquiera de los territorios de la corona, aun siendo esto contra natura y se fuerzan leyes y decretos para que la asimilación de la lengua castellana sea lo mas rápido posible, esto lleva a un retroceso a la lengua catalana y vasca y a la extinción de la lengua aragonesa.

Es por tanto un siglo de preparación a lo que quedaba por venir, un siglo en el que comienza la persecución sistemática de la riqueza de España a favor de una unificación y desaparición de la misma. Llamemosle el principio de la enfermedad. El listado de acciones en contra de esta riqueza es enorme, mas acusado cuanto mayor es el influjo de los consejeros Borbonicos en los reyes españoles, sabemos hasta que punto en Francia se ha abogado siempre por la uniformidad.

Nace por tanto un obsesión centralizadora y uniformadora española que va a durar 3 siglos y que pretende construir una España absolutamente diferente a la España inicial y fundacional, una España no basada en la riqueza sino en la uniformidad y donde una parte, Castilla, impone al resto su lengua, leyes, usos y costumbres, este es un resumen de algunas de las acciones de este siglo en Vasconia:

1776: Se prohíben los libros en euskera.

1768: Se prohíbe el euskera en la enseñanza de las primeras letras (Real Cédula de Carlos III).

1772: Se prohíben los libros de contabilidad en euskera.

1801: Se prohíben las obras teatrales en euskera.

1803. Se establecen castigos corporales por hablar euskera en la escuela.

Estamos en marzo de 1812, de forma extraordinaria reunidos en Cadiz bajo el asedio de tropas francesas las cortes españolas redactan una constitución con importantes novedades respecto al modo de entender el estado de hace solo 10 años que no era sino una monarquía absoluta.

Este nuevo "invento" aboga por el sufragio universal masculino, la nacionalidad española, la abolición de cualquier señorio, ley o traba regional que entorpezca la creación de una nación única, nadie se acuerda ese día de que dos siglos antes los reyes españoles hacían el paseillo reverencial para conseguir se aceptados por los reinos peninsulares como monarcas y que de ese paseillo nacía un respeto común por lo propio y lo ajeno y mas importante un equilibrio entre pueblos que carecían de mayores elementos en común que el mismo rey.

Al mas estilo Francés de la reciente revolución francesa de 1789, los españoles ahora sitiados por las tropas francesas creen que la solución a todos sus males pasa por la creación de un estado similar al francés, potencia militar del momento. En la condición humana suele pasar estas cosas, las ideas y deseos de unos van por un camino y la realidad va por otro. Este será uno de los innumerables "inventos" del españolismo para transformar un reino de reinos en un país unificado.

Con arreglo a este nuevo orden que a la postre duraría dos años, pero sería el germen de la aparición de nuevos intentos uniformadores y constituyentes, tienen lugar diversas políticas al efecto de seguir destruyendo la riqueza para crear algo uniforme, estas son algunas de ellas relacionadas a nuestra Vasconia:

1857: Obligatoriedad de la escolaridad sólo en castellano. (Ley Moyano)

1862: Se prohíbe el euskera en toda clase de escritura pública.

1867: Se prohíbe el euskera en obras dramáticas (Real Orden de Isabel II)

1902: Orden que castiga a los maestros que enseñen en su idioma o dialecto. (R.O. de Alfonso XIII y Romanones)

1923: Prohibición del euskera en actos oficiales. (Alfon XIII y Primo de Rivera)

1925: Se retiran los libros de texto en euskera y suspensión de empleo y sueldo a quienes enseñen en dicha lengua.

Este año 1812, es cuando se confirma la defunción de España desde su agónica enfermedad de 1707, el reino de reinos termina su vida como representante y garante de los derechos de pueblos peninsulares bajo la misma corona, es por tanto la defunción de la España primigenia, la España fundacional y equilibrada de la unión de diferentes, es el último capitulo de la imposición de una mayoría castellana sobre las minorías vasca, aragonesa y catalana.

Los siguientes inventos y recreaciones legales de la mayoría castellana para dotar de un corpus legal a los territorios de España estarán siempre ligadas a la pretensión de abolir la diferencia y la libertad fundacional para crear algo uniforme, producto de estas pretensiones tendrán lugar 3 guerras carlistas con motivo de la abolición foral, cuerpo de derecho vasco y excusa de los reyes castellanos para mantener dividido el reino de Navarra desde el año 1200, con el reino de Navarra y territorios forales como principal foco bélico.

El siglo XIX transcurre en 3 guerras en un periodo de 43 años, con un total de 14 años de guerra, y numerosas alteraciones en el corpus político español que no termina (ni nos extraña) de encontrar acomodo para encajar los territorios forales, Navarra y Cataluña en su esquema de estado mientras se produce el continuo saqueo cultural que antes hemos descrito.

Durante este siglo la influencia ilustrada cree que un estado debe promover una sola lengua y abolir las diferencias para construir algo nuevo e igualitario, abolir y reducir a la mínima expresión cualquier diferencia(riqueza) para crear un estado moderno, así en 130 años asistimos aparte de a 3 guerras carlistas al regreso de Fernando VII, trienio liberal, constitución de 1837 (otro invento), revolución de 1868, Primo de Rivera, una muestra de como la inestabilidad política se había adueñado de España y que uno tras otro todos y cada uno de los "inventos" promulgados por la mayoría castellana chocaba con la realidad de la sociedad.

Digamos que todo esta inestabilidad y la profunda agresión cultural a las diferentes culturas de España es el caldo de cultivo de lo que queda por venir.

Es julio de 1936 y todo el trabajo de dos siglos arrollando la diferencia y dibujando una idea de pais forjada por la mayoria y que nada tiene que ver con la España original va a tomar ahora su sitio en la historia, ultranacionalistas españoles se juramentan a matar o morir por una idea de estado creada sobre el papel desde hace 130 años, por un modelo de sociedad artificial creado en las escuelas y en las prohibiciones legales y que nada se parece a la España inicial del siglo XVI.

Españoles matando porque en cataluña no se hable catalan, cuando en la Cataluña que entrego en 1519 a Carlos I 300.000 libras, no había siquiera un 1% de castellanohablantes. Que pensarían estos catalanes si se levantasen de las tumbas.

En este punto la España que ya llevaba 130 años vistiendose de harapos legales tras su defunción y mas de 200 desde sus primeros síntomas en 1707, era ya una sombra de lo que suponía la España plural y diversa de los siglos XVI y XVII, un engendro político donde nadie recordaba que su propia familia nunca hablo castellano, o ni siquiera tuvo por ley que servir al ejercito español, era por tanto ya otro país, otro lugar y nada parecido al lugar donde Carlos I dio su glorioso paseo. las hordas de la uniformidad prosiguen con su trabajo de campo y así nos encontramos mas acciones como estas:

1937: Prohibición de hablar en euskera.

1938: Prohibido el euskera en los registros.

1939: Prohibido el euskera en la rotulación de hoteles.

1940: Prohibido el euskera en tribunales y comercios.

1944: Prohibido el euskera en las escrituras públicas.

1947: Prohibido el euskera en las revistas.

1948: Prohibido el euskera en las escuelas.

1954: Prohibido el euskera en la radio.

1964: Prohibido el euskera en discos y en publicidad.

Es Noviembre de 1975, el instigador del último invento españolista muere en la cama, deja un rosario de muertos a su paso, una guerra, torturados, cunetas y el retraso agudo de un país que encara el ultimo cuarto del siglo XX, la maquinaria empieza a idear un nuevo escenario al que hay que dotar de un nuevo invento, hay que tratar de solucionar errores anteriores de diseño pero manteniendo los principios del régimen anterior, se trata de una nueva creación que permita continuar manteniendo esa idea de España de la derecha nacionalista española pero dando algo a quienes durante años han sufrido la represión cultural y social de la mayoría castellana, esto es vascos y catalanes. Dar algo pero sin reconocer nada claro!

Hay quien desde la derecha no esta contento con esto y se prefiere un subterfugio de dar todo a todos y así parece que nadie tiene nada, es el último intento de volver a hacer funcionar lo que desde 1800 no funciona, de crear de nuevo un estado asumiendo que en 1812 estaban en lo correcto y cediendo a unos y a otros competencias que no son al fin y al cabo sino sobornos para tratar de colmar aspiraciones mayores.

Este nuevo invento castellano no funcionará, hoy por hoy el nacionalismo vasco gana en Navarra y los territorios forales y Catalunya encara su independencia desde unas elecciones autonómicas porque se le ha prohibido votar decidir. No funcionará porque la única España posible es la de un reino de reinos o si se prefiere hoy en día un reino de estados o un estado de estados, porque por muchas vueltas que se de a la constitución siempre será un paso atrás de quienes formaron por primera vez parte de ese reino de reinos y porque las minorías de vascos y catalanes con respecto a hace 3 siglos no han hecho sino ceder, en todos los aspectos, cultural social y político.

Por tanto es hora de tomar un camino nuevo, España murió, la España en la que los vascos depositaron sus libertades no ha hecho sino metamorfosearse en 40 inventos diferentes que nos tienen presos como pueblo, es hora de crear un estado, un estado vasco para dotar al pueblo vasco de su sitio entre los pueblos de Europa, el proyecto Español acabo, la España de hoy en día solo es un nicho de corrupción que no retiene ni uno solo de los valores del pueblo vasco. Por tanto hermanos vascos... vamos a por Navarra, nuestro estado!

Borja Llona, en Diario de Noticias