martes, 1 de diciembre de 2015

PROHIBIDO ESTUDIAR EN LA UPV

Uno de los infinitos ejemplos ilustrativos de la distancia insalvable que existe entre la proclamación de derechos y su posibilidad objetiva de hacerse efectivos, es el derecho a la educación en el interior de las cárceles. Durante muchos años, profesorado de la Universidad del País Vasco en coordinación con el de la UNED de Bergara, en calidad de tutores podíamos realizar visitas a todas aquellas personas presas que se matriculaban para hacer su carrera universitaria.
Poco a poco, se iban recortando los permisos para poder realizar estas visitas y cada vez las dificultades para realizar los viajes tutoriales eran mayores: prohibición progresiva sin justificación alguna a profesorado para realizar las visitas, limitación de días concretos para visitar a un gran número de alumnas de alumnos, entorpecimiento y fiscalización de materiales para el estudio, etcétera. Objetivo: desmotivar, desmoralizar y tratar de suspender de facto el derecho a la educación de las personas presas, ya en sí con grandes problemas añadidos para estudiar en condiciones dentro de las prisiones.
Finalmente el Gobierno español prohibió estudiar al alumnado preso en la UPV, y tan solo, pueden cursar sus estudios a través de la UNED. Esta medida se tomo como parte de la estrategia de aislamiento personal y social hacia las personas presas en general y, sobre todo, hacia el colectivo de presas y presos políticos vascos en particular, que eran, quienes mayoritariamente realizaban estudios universitarios. Un nuevo castigo añadido para tratar de hacer más penosa la estancia en prisión y presionarles psicológicamente.
Ahora desde diversos agentes sociales y sindicales venimos realizando una campaña dirigida a que se levante esta prohibición, movilizándonos e informando sobre la importancia que tiene el poder aprovechar el tiempo en prisión estudiando y, pudiendo hacerlo además con tutorías personalizadas, en euskera, y sin que suponga estudiar una carga económica para las familias de las personas encarceladas.
César Manzanos, doctor en Sociología (en GARA)