sábado, 26 de diciembre de 2015

EL GOBIERNO IMPULSA EL DEBATE SOBRE CÓMO ABORDAR LA EDUCACIÓN SEXUAL EN LAS AULAS

“Colaborar con el Departamento de Educación en la elaboración del programa de educación afectivo sexual para su aplicación en la red escolar navarra”. Esta es una de las medidas recogidas en el borrador del decreto sobre salud sexual y reproductiva, presentado a finales de octubre por el Departamento foral de Salud y conocido, sobre todo, por regular la prestación “preferente” en el Servicio Navarro de Salud de las interrupciones voluntarias del embarazo. No obstante, el texto hasta el momento barajado, en el que se sigue trabajando con la previsión ahora de que pueda ser aprobado en torno al mes de febrero de 2016, es ambicioso y fomentará otros debates vinculados a la salud sexual y reproductiva; uno de los principales será cómo se aborda en las aulas la educación sexual.
En el calendario previsto en la primera versión del decreto, se apuesta por incluir en un año, desde su publicación en el Boletín Oficial de Navarra, el desarrollo de medidas para la inclusión de la educación afectivo sexual en el curriculum de las enseñanzas no universitarias. No se concreta más, pero sí se marca este plazo para abordar una reivindicación planteada por diversos colectivos sociales: exigen pasos hacia, por ejemplo, la educación en igualdad porque lamentan que, hasta ahora, esa educación afectivo sexual depende más de la disposición de cada centro educativo e, incluso, de cada docente.
Desde diversos sindicatos que representan al profesorado ya reconocieron su expectación por cómo se concreta esta medida, si a través de una nueva asignatura o de las tutorías, sin ocultar tampoco sus dudas por cómo encaja la comunidad educativa esta posibilidad.
Preguntado sobre estas medidas, el director general de Salud, Luis Gabilondo, subraya que esa será la labor de Educación. No obstante, recuerda que la ley de salud sexual y reproductiva ya contempla medidas en este sentido (la norma señala, desde 2010, que los poderes públicos tienen que garantizar la educación afectivo sexual en los contenidos formales del sistema educativo), “otra cuestión es que no se haya hecho. Nosotros no lo hemos incorporado solo por iniciativa propia, sino que hay un mandato legal de que desde el sistema educativo se desarrolle la educación afectivo sexual como un elemento más. El problema es que este tema siempre ha estado discriminado, no se le ha dado la normalidad que requiere”.
Gabilondo, por su parte, defiende que avanzar en la educación afectivo sexual es una medida con una gran “repercusión” en la vida de las personas, por las consecuencias que tienen “comportamientos machistas, embarazos no deseados, riesgo de enfermedades de transmisión sexual... Y, pese a ello, es un tema proscrito, por razones más ideológicas que de otro tipo”.
¿Quiere eso decir que Navarra está preparada para afrontar este debate? Por el momento, entre las alegaciones presentadas al decreto ya se han solicitado cambios en torno a la introducción de estos contenidos en el sistema educativo. Algunas piden un paso atrás; otras, un paso adelante.
Entre las primeras figuran, por ejemplo, las alegaciones presentadas por la Federación Católica de Padres de Alumnos y Padres de Familia, Concapa Navarra. Su presidente, Pedro Baile, sostiene que “hay aspectos (del decreto) con los que no estamos de acuerdo” porque, en su opinión, pueden “colisionar” con las decisiones de las familias al abordar este tema. Y recuerda que se trata de un tema “sensible” y que, además, debería plantearse en el Consejo Escolar, paso que han echado en falta.
La otra cara de la moneda la pone, por ejemplo, la Comisión Ciudadana Antisida, que colabora con centros educativos ofreciendo charlas sobre educación sexual y que también ha presentado alegaciones, pero en su caso por ejemplo para pedir que se impulse un centro juvenil especializado en esta cuestión.
La comisión forma parte del programa Gozamenez/Con mucho gusto, una iniciativa sobre sexualidad y juventud con 15 años de experiencia y que recibe financiación del Gobierno foral, y que incluye a diversas asociaciones que son las que más se han movilizado para proponer mejoras en este decreto. En este caso, el programa apuesta por abordar la sexualidad desde un punto de vista más positivo, y por hablar de ello abiertamente en las aulas.
Dos opiniones contrarias ante un tema clave al abordar la igualdad, la diversidad y sí, las enfermedades de transmisión sexual, los abortos y los embarazos no deseados. El objetivo de Salud es desarrollar este tema de forma “prudente y normalizada”, y cómo conseguirlo será uno de los grandes debates que acompañarán al desarrollo de este decreto.

Diario de Noticias