jueves, 5 de noviembre de 2015

¡QUÉ VINICO "EL MILAGROSO"!

Ring….ring...¿es el Vaticano? 
Allora..allora. 
¿Con quien hablo? 
Soy el conserje. 
Quisiera hablar con mi amigo Francisco el Papa. 
Imposible! Hip…hip..está indispuesto hip..hip..
Bueno ..ya noto que ha llegado el cargamento de vino navarro. 
El vino, muy bueno, menuda fiesta, en el Vaticano nunca se había vivido una fiesta así, fue colectiva, y cantaban..como cantaban!! El “partisano” o bella… chao bella chao y terminaban que “viva el comunismo y la libertad”. La hemos montado buena! .. 
¿Y de que hablaban? 
Pues decían que había que cerrar una puertica secreta por donde entraban….” Es que soy muy tímido” y gritaban que entren todasss!!, y al fondo se escuchaba y todossss..por la puerta principal! Y que van hacer un Sínodo especial para integrar a las mujeres, las van a nombrar sacerdotisas y obispas. 
Y de Navarra decían algo? 
Si!..si! decían que los primeros en reconocer una Navarra independiente sería el Vaticano, para nombrar rápidamente un embajador, como ya tuvieron en otros tiempos, pero aquí surgió un problema, todos los de la Curia querían ser embajadores en Navarra. En sus mentes están los producticos que habían probado.
¿No se puede hablar con algún alto cargo? 
Imposible, están todos en sus habitaciones, fíjate, los fieles esperando para escuchar la misa y nos estamos vistiendo el jardinero y yo para celebrarla. No van a notar la diferencia, eso sí, la vamos a celebrar con este vínico milagroso, porque también hablaban de santificarlo y poner una botella en todos los altares. La misa la vamos a celebrar en honor a Navarra y hablaremos en el salmo de “los fueros de Navarra según San Mateo”. Si nos sale bien esta misa nos ascienden a sacerdotes de San Vinico. “como ahora se abre una nueva era costitucional?”. Estamos finalizando la misa y el jardinero después de terminar con dos botellas del “milagroso” hecha un grito: Goraaa! el San Vinico Navarro!! y los millones de personas que asistían…Goraaaaaaaa!!...! Me dice el conserje que en ese momento entraba en la plaza San Pedro corriendo y sudoroso el Cardenal Rouco que llegaba de España para frenar la caravana de productos navarricos, por ser “pecaminosos y separatistas”. Pero era demasiado tarde todo el Vaticano estaba impregnado de libertad, euforia, a tal punto que aparecen en una ventana dos cardenales de entre 90 y 100 años moviendo las caderas y escuchando la canción: "cha…cha..cha..que ricooo cha…cha..cha" y trago del “milagroso”. Rouco, que ve aquello, grrrrrrrrr..ahora mismo llamo al cielo para contarle al “Señor”lo que está pasando. Ring..ring..descuelgan y se escucha…"cha..cha…cha...." 
Rouco entra en cólera "grrrrrrr....",  ya no se puede confiar ni en……

Eguaras