domingo, 8 de noviembre de 2015

IBARRETXE PLANTEA UNA NUEVA DENOMINACIÓN PARA EL VINO DE LA RIOJA ALAVESA: "NABARRA"

La polémica búsqueda de una diferenciación y de una personalidad propia para los vinos elaborados en la Rioja Alavesa, al margen de la Denominación de Origen Calificada (DOC) Rioja, dio ayer un nuevo paso en Laguardia. La villa amurallada celebraba su Día de Acción de Gracias, con encierros, cohetes y música, y la niebla abrazó a todo el valle del Ebro sin distinción de mugas ni deslindes provinciales. Para ver el sol había que subirse al puerto de Herrera.

Bajo esa bruma y en el que fuera palacio del fabulista Samaniego, el profesor Ibarretxe, el exlehendakari, dio una clase magistral sobre la cultura y la identidad como motores económicos en el marco del congreso sobre identidad y diferenciación en el sector vitivinícola. El político nacionalista propuso ante la globalización que la comarca alavesa debe optar entre tres caminos: la subdenominación, dentro del Rioja, una vía que se desvanece; la inclusión en una marca nueva como ‘Vino vasco’, o la más chocante, integrarse en una nueva denominación Nabarra (con ‘b’), basada en criterios históricistas.

Con un lenguaje efectista, citando al Papa Francisco y a Ortega y Gasset, Juan José Ibarretxe trasladó a una concurrencia de viticultores y bodegueros, necesitados de buenos argumentos para separarse del paraguas emocional y territorial que es Rioja, el grueso de sus tesis sobre el caso vasco y sus trabajos de investigación acerca del desarrollo humano sostenible.

«Vine hace muchos años aquí cuando las cosas estaban mal para pediros que os unierais en asociaciones. También he venido para deciros que cuidarais la formación. Y ahora lo hago para deciros que si no basáis vuestra presencia en el mundo en la cultura y en la identidad , políticamente nunca seréis independientes y económicamente seréis subdesarrollados. No estaréis en la agenda mundial. ‘The K is the Key’ (‘La cultura es la llave’)», les dijo.

Frente a las teorías de universalismo que se asocian al progreso o las de la homegeneización, hay que anteponer la identidad y la cultura propias, defendió Ibarretxe. El exlehendakari criticó, por ejemplo, la pérdida de las lenguas en el mundo y cómo el resurgir de algunas es un factor económico. Subrayó que son los países pequeños, capaces de forjar su propio destino, como Suiza o Dinamarca, los que más desarrollo humano, talento, competitividad o poder de innovación tienen.

En cuanto a su preferencia por una nueva denominación, Ibarretxe se refirió a los lazos históricos de la llamada Sonsierra riojana, la comarca natural que está situada entre el río Ebro y la Sierra de Cantabria y que perteneció al reino de Navarra hasta el siglo XV. «Hay que reivindicar que Euskadi es Navarra. Mi amatxu es Navarra. Hay que darle una vuelta a esas instituciones medievales como las parzonerías que gestionan territorios comunes», subrayó.

En cuanto a la solución al dilema que se planteaba en el congreso, el político alavés utilizó un refrán en euskera, ‘Ezina ekinez egina’ (’lo imposible se consigue haciendo’) para animar a los presentes a «buscar caminos o inventarlos. Para tener un producto propio hace falta investigación, desarrollo, innovación y cultura. Lo demás es autoestima», concluyó.

El temor a perder en este camino iniciado por la Rioja Alavesa el sello del nombre Rioja asusta y atenaza a muchos bodegueros de la comarca. El experto en cooperativas Txus González manifestó que la preocupación que se vive es fruto de la incertidumbre existente por el futuro y que la Rioja Alavesa debe cuidar sus diferencias y hacerlo como un colectivo cohesionado. González apostó por la denominación La Sonsierra Alavesa.

Por su parte, el catalán Josep María Sabaté, que habló sobre la legislación, aseguró que no es tan difícil crear una denominación propia porque la decisión última depende de la Unión Europea.


Una cuestión de "pura supervivencia"
El técnico de la Casa del Vino y escritor, Miguel Larreina, antepuso a cualquier otra argumentación que la diferenciación de los vinos de la Rioja Alavesa es «una cuestión de pura supervivencia». Larreina cerró las intervenciones de la mañana en un congreso que moderó el catedrático de Derecho Administrativo, Iñaki Lasagabaster, un hombre que también estuvo en la elaboración del Plan Ibarretxe y en la vía alternativa para resolver el conflicto del Condado de Treviño.

Larreina subrayó las muchas diferencias que existen entre la Rioja Alavesa y las demás subzonas de la denominaciñon Rioja. Algunas sorprenden como el suelo, arcilloso-calcáreo para la parte alavesa y de aluvión para el resto. Pero esa singularidad se ve acrecentada por aspectos como el paisaje -ladera contra llanura-, la dependencia de la viña como monocultivo, total en la zona vasca, y mucho menos dependiente en la mayor parte de la denominación donde se cultivan cereal o frutas. La Rioja Alavesa no puede crecer más frente al aumento de superficie permanente del resto de la denominación. Y sin embargo, en los rendimientos económicos y en calidad, la zona alavesa es líder.

Grupo Correo