martes, 14 de julio de 2015

AL HABLA CON IÑIGO ARREGUI, ALCALDE DE GARÍNOAIN

Garinoain ha aprendido la lección de la legislatura anterior, en la que no se presentó ninguna candidatura del pueblo, y tuvieron que apechugar con una corporación paracaidista que les trajo de cabeza de principio a fin. En esta ocasión, las múltiples asambleas, buzoneos y listas abiertas configuraron la Agrupación Unidos por Garinoain (AUPG), la única opción presentada, con la que obtuvieron 230 votos y siete concejales. Al frente, Iñigo Aguerri, el nuevo alcalde de la localidad, casi por casualidad, explica, dada la poca diferencia de votos con la segunda compañera de la lista. Ello no significa que vaya a desaparecer la agrupación vecinal Aúpa Garinoain, motor activo, que seguirá trabajando como hasta ahora o mejor, ya que cuenta con el apoyo municipal.
Una de las ambiciones de la nueva corporación es mantener el interés de la vida municipal, muy degradada en los cuatros años anteriores “en los que no se podía hacer nada, ni siquiera asistir a los Plenos con normalidad, porque siempre estaba la presencia de la Guardia Civil”, comenta Arregui. Su intención es trabajar de manera mancomunada entre todos los pueblos de la Baldorba porque va a redundar en beneficio de todos.
De momento, se han hecho comisiones abiertas al público para readecuar los edificios municipales a las necesidades del pueblo y entre sus prioridades están la nueva adjudicación de los comunales, hacer las obras de la Casa Consistorial (apuntalada desde hace dos años), renovación de las calles, mantener el pulso al pueblo “que estaba muy abandonado” y fomentar la participación mediante la información.
Pero antes de pasar página a la zozobra que les llevó la etapa anterior, tienen que deshacer algunos de los regalos envenenados que les han dejado en el camino. Así, tienen que solucionar pagos pendientes, alegación a las cuentas de 2014 o exigir la devolución de más de 5.000€ cobrados indebidamente por algunos corporativos de Derecha Navarra y Española (DNE). “Había reuniones de temas supramunicipales a las que no iban y ahora quieren justificar esas asistencias, imposibles de demostrar, mediante un folio escrito a mano y sin membrete oficial, en la que señalan un montón de reuniones en mes y medio, sin señalar ni hora ni lugar”, asevera enfadado.
Pero hay más. El alcalde asegura que “nos hemos encontrado facturas abonadas a abogados y arquitectos sobre informes que no están en el Ayuntamiento”.
Demasiadas tareas pendientes para los nuevos ediles pero también muchas ganas de cerrar etapas pasadas, porque, en cualquier caso, Arregui mira al futuro.
La Voz de la Merindad