viernes, 23 de octubre de 2015

LEUCEMIA EN FUKUSHIMA

Un Chernóbil a cámara lenta, apuntó Eduard Rodríguez Farré pocos días después del mayor desastre nuclear de todos los tiempos. No se equivocó. Seguimos en ello.
Por primera vez hasta el momento el Gobierno nipón ha reconocido –martes, 20 de octubre- que un ex trabajador de la central nuclear de Fukushima Daichi, dedicado a trabajos de limpieza tras la hecatombe, sufre una leucemia.
¿Cuál es el origen de la enfermedad? Las radiaciones que se generaron tras el accidente nuclear de marzo del año 2011.
Se sabe que otros trabajadores de Fukushima Daiichi, una zona seriamente afectada por el tsunami de 2011, sufren de cáncer. Pero es la primera vez que el Ministerio de Sanidad nipón, la primera vale la pena insistir, “admite oficialmente una relación de causa y efecto entre las radiaciones y la enfermedad”.
Hay que solidarizarse con los trabajadores afectados, por supuesto, con los ciudadanos que pudieron ver dañada su salud. Hay que apoyar en lo que se pueda. Pero hay que seguir manifestando nuestra radical oposición a la más que peligrosa y no controlada industria nuclear.
El gobierno pro-atómico nipón piensa y apuesta por los intereses de las multinacionales niponas y no, en cambio y en primer lugar, en los riesgos que conlleva su apuesta para salud de la ciudadanía al defender de nuevo este tipo de energía y permitir la puesta en funcionamiento de muchas centrales atómicas del país. Estas noticias del primer caso de leucemia de Fukushima llegan después de una semana en la que Japón reabriera de nuevo su segundo reactor nuclear en el complejo Sendai en Kyushu. Como se recuerda, los reactores comerciales de Japón fueron parados, tras la movilización ciudadana, en mayo de 2012.
"Esto es un golpe masivo para la Agencia Internacional de Energía Atómica, la cual comunicó en septiembre de este año [2015] que no se esperaban ningún efecto a la salud debido a la exposición a la radiación emitido por el accidente", dijo la agencia ambiental NGO Greenpeace en un comunicado. Tienen razón.
Unas 44.000 personas han trabajado hasta el momento en la planta de Fukushima como parte de una limpieza de proyectos. Se calcula que unos 15 mil trabajadores han sido expuestos a radiación excediendo los 10 milisieverts. La exposición ocurrió en las proximidades de los edificios de los reactores dañados.
Hay que tomar tomas las medidas que sean necesarias para la protección de la ciudadanía, no para seguir abonando la cuenta de resultados de TEPCO, la corporación propietaria de Fukushima y otras centrales atómicas.

Rosa Guevara Landa, en Rebelión