viernes, 18 de septiembre de 2015

QUE SE BUSQUE LA POLICÍA NACIONAL OTRO LUGAR PARA SU EXPOSICIÓN

Situación difícil en el ayuntamiento de Iruñea: el Caballero Oscuro había dejado apalabrada una exposición de la Policía Nacional en la Ciudadela, de contenido peliagudo -y muy poco cultural, dicho sea de paso-. Sí, la Ciudadela, ese espacio público que ha sido usado durante años para que los amiguetes de UPN -ya fueran empresas o instituciones "amigas"- pudieran usarlo a su antojo mientras que la gente normal estábamos obligados a peregrinar por Pamplona en busca de salas para hacer cualquier tipo de exposición, charla o reunión.
Es decir que, mientras que el ayuntamiento de UPN se ha dedicado durante lustros a negar cualquier tipo de actividad a asociaciones o personas que no fueran de su cuerda, ahora se escandalizan porque la Policía Nacional tenga que buscar un sitio diferente para su exposición...
Recuerdo que hace exactamente 7 años, recién aterrizado en la ciudad, se me ocurrió ir a pedir un local para proyectar "La columna de los 8.000". A mí, por mi cuenta y riesgo. Me parecía un documental muy bonito y muy necesario sobre el asesinato de 8.000 civiles en Extremadura durante la Guerra Civil. El funcionario en cuestión, siguiendo los criterios de la alcaldía, me imagino, me comunicó que en los locales municipales no se permitían "cosas de política".
Me fui muy extrañado, pero no recuerdo que el equipo de gobierno me llamara al día siguiente para ofrecerme ninguna alternativa para proyectar el documental. No creo que se la hayan ofrecido a los cientos de asociaciones de Pamplona a las que se le ha negado el uso de espacios públicos. ¿Por qué deberíamos atender de manera privilegiada a la Policía Nacional? La Policía Nacional no es, en absoluto, una asociación de vecinos sin recursos ni un simple ciudadano que no tiene más opción que usar los espacios públicos para hacer una actividad. La Policía Nacional no es ninguna ONG desvalida ni desamparada ante los poderes públicos: es una institución poderosa y bien conectada que, sin duda, será capaz de encontrar un sitio más apropiado para hacer sus exposiciones y exponer en ellas su posicionamiento político o lo que les plazca...
Y, mientras tanto, vamos a devolverle la Ciudadela -y todos los espacios públicos- a la gente.

Arturo Rojillo, en su página de Facebook