domingo, 13 de septiembre de 2015

DOS LICENCIAS DE BAR PARALIZADAS EN IRUÑEA TIENEN DETRÁS A EDILES DE UPN

El pasado mes de agosto, tras reunirse con vecinos, hosteleros y comerciantes, el Ayuntamiento de Iruñea paralizó todas las licencias de bar para Alde Zaharra durante un año. La decisión se basó en la problemática de ruido y molestias que ha generado la explosión de nuevos establecimientos en los últimos años (más de 70). Esta moratoria afecta a seis licencias que aún estaban en proceso de trámite y cuya concesión deberá revisarse cuando termine la moratoria. UPN fue el único partido que se opuso tajantemente a esta paralización. Según ha sabido GARA, dos de esas seis licencias que han quedado paralizadas están vinculadas a sendos concejales de esta formación.

Se trata de peticiones para obtener licencia de actividad clasificada en dos de los mejores sitios de la ciudad. El primero de ellos se encuentra en la calle Calceteros, aunque el acceso sería por Mercaderes (ocupa los locales que antes albergaban una sede de Banesto). La segunda petición es para abrir una cafetería restaurante en Estafeta número 1, en la famosa curva del encierro.

Las vinculaciones del local de Calceteros con la exteniente de alcalde de la ciudad que hoy sigue como concejal, Ana Elizalde, han intentado disimularse. Se solicitaron a nombre de la empresa Integración de Servicios Plásticos Nuevos. Esta empresa, ubicada en Daganzo de Arriba (Madrid), poco o nada tiene que ver con una cafetería. Está dada de alta con licencia de actividad para «la fabricación de piezas de poliéster, semielaborados para interiorismo y reforzados con fibra de vidrio». Sin embargo, los administradores han sido el hermano de Elizalde, Fermín (dueño de ISN), y su esposa. La apertura del local ha sido judicializada por los vecinos.

Un concejal tras las gestiones
La segunda licencia relacionada con UPN llama la atención de una forma aún más poderosa, ya que quien está tramitando personalmente la concesión es el exconcejal de Urbanismo: Juanjo Echeverría. La licencia se ha solicitado para una sociedad vinculada al grupo transportista que ha comprado el emblemático edificio del número 1 de Estafeta. La empresa en cuestión tampoco tiene nada que ver con el negocio hostelero, sino que su actividad está centrada en asesoría e inversión. Según parece, el objetivo de la empresa es alquilar el bar. En las obras que ya están en marcha en ese bajo, aparece una publicidad en la que se ofrece el local para el alquiler y se proporciona un contacto. Ahí se indica que tendrá 260 metros cuadrados y también se desprende de ellos que se llamará Estafeta Curve.

El exconcejal de Urbanismo solicitó la licencia en julio, ya como edil «raso». Los datos de contacto de la empresa se han manipulado para que correspondan al despacho que comparte con su hermano tanto en el código postal como en la dirección en Iruñea (la empresa a la que dice representar está en Eguesibar). Se trata de un despacho centrado en estos asuntos en el que Echeverría trabaja como arquitecto. Al parecer, Echeverría no dejó este despacho mientras dirigía Urbanismo.

Resolver un «equilibrio roto» en ocho años
La paralización en la concesión de licencias de bares (en realidad se solicitan para restaurantes y cafeterías, ya que técnicamente un bar no puede tener cocina) es temporal. El Ayuntamiento se dio tiempo para analizar la situación con los colectivos de vecinos, los hosteleros y el pequeño comercio. La problemática es tal que ningún grupo se opuso, salvo UPN, que fue quien decidió eliminar la declaración de «zona saturada de bares» permitiendo la apertura masiva de nuevos locales. Durante este año de plazo en busca de solución, se creará «un nuevo foro de trabajo» que se va a reunir de forma periódica.

Desde que se diera barra libre a las licencias en 2006, han sido muchas las campañas lideradas por los vecinos de Alde Zaharra reclamando una solución al problema de ruidos por la noche y a la suciedad. Pequeños hosteleros también han denunciado que la mayoría de bares se han abierto para especular, ya que tienen detrás a inversores capitalistas que han visto una oportunidad única para obtener licencias con objeto de alquilar el local después.

Aritz Intxusta, en GARA