jueves, 3 de septiembre de 2015

OBSERVACIONES SOBRE EL DRAMA Y LA ACOGIDA DE EMIGRANTES Y REFUGIADOS

Asistimos a un goteo diario con la llegada masivas a Europa de emigrantes y ahora de refugiados políticos y sociales. Esta realidad tendrá explicaciones múltiples que ocuparía mucho espacio y no es este el caso.
Este fenómeno emigratorio hacia los países ricos se prevé que se acrecente en el futuro debido a varias razones: aumento de las guerras de rapiña promovidas para los países ricos, el paro, aumento del calentamiento global con las consecuencias que esto conlleva: cataclismos, sequías, hambrunas, epidemias...
Estas emigraciones a Europa sin duda están acarreando ya consecuencias sociales, políticas, económicas y culturales que tendrá que soportar la ciudadanía europea, entre las que se encuentran el aumento entre otros de los servicios sociales, sanitarios, viviendas y en la enseñanza… en un momento de recesión económica y donde no se vislumbra cambio. También el paro actual aumentará creándose un ejército de reserva de parados permanente que sin duda beneficiará a las patronales.
Ante este previsible futuro, la ciudadanía está reaccionando de diferentes modos. a) creando e impulsando partidos y organizaciones xenófobas, fascistas o radicales que propugnan cerrar Europa a la emigración de todo tipo. b) Dando la espalda a los partidos socialdemócratas y de izquierda, como ya está corriendo en Europa.
Esta reacción de la ciudadanía europea tiene varias explicaciones: 1) que considera que con la llegada de la emigración su cultura, puestos de trabajo, economía y calidad de vida se ponen en peligro. 2) Que los Gobiernos (excepto Suiza) no consultan a la ciudadanía sobre la llegada de los emigrantes, realidad que como he comentado de una u otra manera afectará a dicha ciudadanía. 3) Que EEUU ha promovido y promueve con la ayuda de los gobiernos europeos guerras desestabilizadoras en Oriente, tales como Irak, Libia, Siria, etc. cuyas consecuencias también las soporta Europa de diferente manera.
Pero como no podemos ni debemos olvidarnos del aspecto humanitario, no creo que la solución a estas tragedias venga con la llegada masiva de emigrantes a Europa, porque ésta no tendrá límite en el futuro, sino que los países ricos se replanteen su voracidad respecto a estos los países pobres, olvidándose de promover el caos con conflictos y guerras de rapiña desestabilizadoras.
También es imprescindible apoyarles generosamente para que la vida sea posible como lo ha sido hasta hace pocos años. Y sobre todo hacerles justicia sobre los efectos devastadores del cambio climático -impulsado mayoritariamente por los países desarrollados- tendrá en esos frágiles estados que apenas han contribuido al mismo con sus limitadas emisiones de C02.
La ciudadanía europea tiene que elegir entre el "buenismo" filantrópico y la racionalidad operativa, porque esto se nos está yendo de las manos.

Juan del Barrio