lunes, 18 de abril de 2016

REGINO AYESA, EUSKALDUN DE UXUE

“Esta es la mejor vista de Uxue, con la fortaleza y el caserío vistos desde el sur. A mí, al menos, es la que más me gusta”, dice Regino Aiesa mientras va señalando y nombrando algunos de los términos –Iturrondoa, Turtunbera, Busa, Basandia…- de su paisaje físico y emocional que, desde su sonido euskerico, siente arraigado con hondura en su interior. Porque a Regino, uxuetarra y euskaltzale, estos dos condicionantes, pueblo y lengua, le han vertebrado su existencia y ser lo que es.
“El euskera no ha desaparecido nunca de Ujué. Llegamos a perder la conciencia de lo que estábamos hablando pero la lengua vasca, a pesar de su progresiva pérdida de espacio, salpicaba con montones de vocablos, expresiones, dichos y maneras de construir las frases nuestro castellano haciéndolo distinto. La lengua no solo pervivía en nuestros apellidos y en toda nuestra toponimia sino que desde ese último reducto terciaba por volver a pujar. A mí esta revelación me vino con la partida a mis diez años a estudiar al colegio de los Claretianos en Balmaseda (Bizkaia). Aquellos curas nos enseñaron euskera y la primera vez que oí hablar en esta lengua me di cuenta que aquello tenía mucho que ver con lo que yo oía y hablaba en Ujué. Se me abrió una puerta que crucé sin dudar y seguí aquel instinto atávico que me llevó a aprender lo que ya estaba dentro de mí y que había esperado el momento óptimo para florecer”, afirma Regino con una pasión y una voluntad que no dejan indiferentes a nadie.paisanaje

Euskera y enseñanza
A su vuelta a casa y tras finalizar los estudios en el Instituto de Tafalla, hizo Magisterio en Pamplona. Simultaneó esto con el aprendizaje de la lengua en el euskaltegi Arturo Kanpion y obtuvo el título de EGA y el que expedía en aquel entonces Euskaltzaindia. Con los dos títulos, el de diplomado en Magisterio y el de euskera, debajo del brazo comenzó a trabajar en la enseñanza, primero en el colegio público Lorenzo Goikoa de Villava/Atarrabia, luego en la Ikastola de Tafalla, donde ha permanecido 32 cursos escolares, hasta este 2015/2016, curso en el que concluye su vida laboral. “Desde el primer momento tuve claro que enseñaría en euskera y cerca de casa. La Ikastola de Tafalla me ofreció cumplir con las dos premisas y a ello me he dedicado a la enseñanza y al euskera, sin poder ni querer entender lo uno sin lo otro, porque la lengua es la esencia de lo que somos”, vuelve a insistir.

El nombre histórico de Uxue
Este convencimiento le llevó de igual manera a apostar por vivir en el pueblo que le vio nacer, ujuetarra por los cuatro costados con padre, madre, abuelos y bisabuelos todos criados al abrigo de los muros del santuafio-fortaleza, y a rehabilitar la casa de la abuela materna que bautizó como Gaztelupeko, subrayando con este nombre que él Uxueko semea da. Llevado de este sentimiento, junto a su amigo Mikel Burgi, impulsaron hace más de una década una campaña entre las gentes del pueblo para que el nombre oficial de la villa fuera Ujué-Uxue. "Nos metimos en los archivos, rastreamos documentos y demostramos que desde antiguo y hasta mediados del siglo XIX al menos, el nombre de nuestra villa aparecía escrito como Uxue, tanto en la parroquia como en documentos y cuños del Ayuntamiento. Con esta constatación, impulsamos una recogida de firmas que solicitaban que por acuerdo del pleno del Ayuntamiento de Ujué se decidiera que el nombre de Uxue también fuera oficial. Esto es, que en documentación, cuño, membretes, señalizaciones de tráfico y siempre que hubiera que escribir o mencionar el nombre de nuestro pueblo apareciera escrito como Ujué-Uxue. Aprovechamos para ello la oportunidad que en el año 2008 se abrió para oficializar los nombres de pueblos que teniendo nombre en castellano, también tenían otro en euskera, casos, por lo que nos toca, como Olite-Erriberri y Peralta-Azkoien. El Instituto Navarro del Euskera/Euskarabidea, organismo dependiente del Gobierno de Navarra, se encargaría del proceso administrativo necesario para ello", explica. Fueron 360 firmas las recogidas en un pueblo que de normal no cuenta con más de 200 habitantes, lo que da una idea del alcance y extensión de la campaña entre el vecindario residente y los descendientes más directamente ligados a la localidad. Con fecha febrero de 2010 esto se presentó al Ayuntamiento pero no tuvo ningún efecto pues los ediles que mandaban en Ujué por aquel entonces y los que les siguieron no permitieron la denominación bilingüe, argumentando que "Uxue era algo nuevo", se ríe Regino. La exposición que dentro de esta campaña montaron "El nombre histórico de Uxue" demostraba la falsedad de tal afirmación y cómo el nombre de Uxue fue el único empleado en los documentos hasta 1862  y oficial hasta casi nuestros días en los cuños de la parroquia y del ayuntamiento. Con la nueva corporación surgida tras las elecciones municipales de mayo de 2015, el pasado 18 de diciembre el pleno del Ayuntamiento dio luz verde a la denominación oficial de Ujué-Uxue y a que Euskarabidea pueda realizar los trámites necesarios para hacer posible el cumplimiento del acuerdo en el ámbito de sus competencias.

Otros viajes
En estos días que quedan de curso, va quemando etapas. El viaje de estudios a Cataluña con su alumnado de 4º de la ESO sabe que ha sido el último. Sus días como profesor de Lengua y Literatura Castellana, Historia, Cultura Clásica y Latín en la etapa de Secundaria van llegando a su fin. No así sus motivaciones e ideales que permanecen intactos. Montando en la bicicleta, otra de sus pasiones, traza la radiografía de su territorio emocional, desde la certeza personal de que Uxue es un estadio de ánimo.

Agurtzane Berrio en La Voz de la Merindad