viernes, 29 de abril de 2016

LA CANALLADA QUE SE ESTÁ HACIENDO CON VENEZUELA

Canallada que esta siendo posible gracias a todos esos canallas dentro y fuera de Venezuela  que controlan los medios de comunicación, y que se creen con “patente de corso” para publicar todo tipo de verdades descontextualizadas, verdades a medias que aún resultan peores, y mentiras descaradas basándose en su casi absoluto control de la información-desinformación. En este tema (y en otros afines) es lo que habría que llamar sin tapujos una dictadura de los medios (por supuesto como siempre en nombre de la libertad) controlados por un puñado de personas y corporaciones a nivel mundial.

No me voy a centrar en lo bien o mal que lo está haciendo el Gobierno de Venezuela (que está cometiendo muchos muchísimos errores), entre otras cosas porque no soy un experto (aunque ¿quién lo es?) y nadie tiene la varita mágica de lo que debiera de hacer un gobierno que se llama revolucionario y tiene todo por descubrir, rodeado de un medio hostil liderado por la superpotencia que tiene al norte (y que le está poniendo todo tipo de zancadillas), la cual no quiere añadir a los muchos problemas existenciales que ya tiene el que supone que un país le plantee que otro mundo es posible, entre otras cosas más humano, que al fin y al cabo es de lo que se trata. Ni qué decir que en esta disputa tiene mucho que ver el que Venezuela tenga las mayores reservas del mundo de petróleo.

Esta canallada recuerda la que hace algo más de 40 años se cometió con Chile, que tenía un gobierno de izquierdas elegido democráticamente, y donde también se llevó al país al caos económico por errores propios pero sobre todo por intereses ajenos, que propiciaron un sangriento golpe militar con la muerte del presidente Salvador Allende (al que hipócritamente ahora algunos de sus verdugos le han erigido una estatua al lado del palacio de la Moneda).  En esta ocasión no han conseguido (de momento) el tan ansiado golpe para derrocar al presidente, pero el hostigamiento continúa en todos los frentes: el económico, el político, el social, y el de los medios de comunicación tanto a nivel interno como  internacional.

La carretera panamericana entre Colombia y Panamá no existe, por lo que tuve que embarcar Ibiletxe, la camioneta, en Cartagena de Indias, Colombia, hasta el puerto de Colón en Panamá. Mientras preparaba el embarque decidí entrar en Venezuela con Ibiletxe por la frontera norte de Colombia. De Cartagena a Paraguachon, en la misma frontera, hay apenas 500 km., pero cuando llegué el 3 de enero no me dejaron pasar. Venezuela tiene la frontera cerrada para todo el mundo excepto para los wayu, la etnia guajira que vive a ambos lados de la frontera. Y mientras llegaba a ella pude entender-ver el porqué de este cierre. Esta zona de Colombia está muy abandonada por el gobierno, se ve bastante pobreza, nada que ver con otras zonas del país, y sus habitantes han puesto sus ojos en Venezuela como forma de buscarse la vida.  Muchos de ellos (son varios millones en ese país)  viven y trabajan tranquilamente en Venezuela, pero también bastantes viven del contrabandeo y de esquilmar lo que pueden (lo que habría que saber es hasta qué punto son iniciativas únicamente personales u obedecen a estrategias planificadas para dañar la economía venezolana tal como dice el gobierno bolivariano). 

200 km antes de la frontera la carretera estaba llena de jóvenes vendiendo en garrafas de plástico combustible de Venezuela lógicamente de contrabando, mientras la policía lo veía con ojos complacientes. En Cúcuta, ciudad un poco más al sur  a unos 30 km  de la frontera venezolana, y con cerca de 1 millón de habitantes, se calcula que el 80% de los productos de los supermercados provienen de Venezuela. Son productos de los que hay escasez en ese país, algunos producidos en Venezuela a precios subvencionados y otros importados con dólares preferenciales (es decir dólares que el gobierno venezolano vende a importadores por un monto de bolívares (la moneda del país) muy bajos en comparación con la cotización real. Estos productos desviados a Colombia por mafias perfectamente organizadas les están produciendo ganancias impresionantes, y ni que decir tiene, que todo este tráfico probablemente no sería posible sin la colaboración de personal de la aduana venezolana y de algunas persona afines al gobierno. El contrabandeo continúa por caminos y sendas controladas por los wayu, pero al estar las fronteras cerradas ha disminuido mucho y las zonas limítrofes a Venezuela lo están sintiendo en su economía. Por el contrario al otro lado de la frontera en Venezuela, el suministro ha mejorado. De todas formas, y como dice el refrán que”al perro flaco todo son pulgas”, esta es solo una parte del problema del desabastecimiento que tiene raíces más profundas. 

El 15 de enero y camino a Panamá hice una escala de 4 días en Caracas, para ver por mí mismo la realidad del país. Mientras aterrizaba mentalmente pude escuchar varias conversaciones de venezolanos hablando sobre la desbocada inflación que hace que los precios suban de día en día, y de la escasez de algunos productos. Oficinas de cambio oficiales cambiaban los dólares a 200 bs (lo cual haría de Venezuela un país barato), pero también ví que, sin demasiado disimulo, se podía cambiar extraoficialmente a 800 bs, (o cual haría que la estancia en Venezuela fuese casi regalada. El transporte en autobús hasta Caracas fue muy barato (para los estándares de los países de alrededor) y cómodo, y el metro desde donde me dejó hasta el hostel prácticamente regalado: menos de 3 cm de euro y  1 cm de euro (según cambio). El hostel estaba al lado de la Asamblea Nacional,  con mucha presencia policial en los alrededores, pues por la tarde iba a hablar el presidente Maduro en dicha Asamblea. Es zona chavista, como  pude observar por la gran cantidad de carteles y pintadas, los ánimos estaban bastante exaltados con muchos corrillos hablando de la situación política, pero la zona estaba tranquila, con los bares llenos de gente comiendo y bebiendo.  Los varios periódicos que compré (tanto a favor como contrarios al gobierno) también reflejaban la tensa y complicada situación por la que atraviesa el país.

Hacia las 8 de la noche comenzó el discurso presidencial. Bajé a la calle, me puse entre los soldados al lado del cordón policial, y me quedé escuchando al presidente a través de los altavoces. Habló de los logros del gobierno, como habría hecho cualquier otro presidente del mundo, mencionó los avances en materia social, en la sanidad, en legislación laboral, el millón de viviendas sociales construidas en los últimos años, y achacó los problemas actuales a la gran caída del precio del petróleo y al boicot y sabotaje de la derecha a la economía. Para nada mencionó la corrupción existente, y los errores cometidos por el gobierno. También habló de los altos índices de delincuencia, aunque hay que reconocer que esto es una herencia del pasado y muy común por desgracia en los países latinoamericanos. Por último, mencionó el plan de emergencia económica que presentaría en breve.

El presidente de la nueva asamblea Henry Ramos Allup, del partido Acción Democrática, dio las gracias al presidente de la nación Maduro, y en lo que se consideró una extralimitación de sus funciones hizo una valoración del discurso que se podría resumir en: “de un giro total a sus planteamientos económicos y sociales, y tal vez así tenga nuestra aprobación”. Y este es el nudo gordiano de la cuestión: muchos venezolanos/as tal como se vio en las últimas elecciones de diciembre del 2015 han mostrado su desaprobación al gobierno sobre todo absteniéndose (la oposición apenas ha aumentado en votos), y en gran medida debido a la mala situación económica por la que está atravesando Venezuela, pero todavía recuerdan las desastrosas políticas económicas y sociales anteriores a la llegada del chavismo (con más del 60% de la población bajo el umbral de la pobreza) y sobre todo El Caracazo” de 1989, donde oficialmente fueron asesinadas unas 300 personas, pero extraoficialmente la cifra se eleva a unas 3.000. 

Y precisamente el nuevo presidente de la Asamblea Nacional proviene de la vieja guardia del mismo partido que estaba en el poder cuando ocurrió “El Caracazo”, cuyo objetivo primordial parece ser dar marcha atrás 17 años al reloj de la historia, y volver a los tiempos de la 4ª república de tan triste recuerdo para la mayoría de la población venezolana. No parece que esto entusiasme mucho a la población, y la MUD (la oposición al gobierno) parece que se está empezando a dar cuenta de ello y a interiorizar que más que ganar ellos las últimas elecciones a la Asamblea Nacional, las ha perdido el chavismo.

El 16 de Enero quedo con los amigos venezolanos que conocí hace 10 años y damos unas vueltas por la capital mientras me cuentan la situación del país. Su relato y lo que veo no es precisamente muy halagüeño, pero he de decir que no tiene nada que ver con la situación catastrofista que interesadamente nos presentan los medios de comunicación occidentales. Los cerros que rodean Caracas, al igual que las favelas en Río de Janeiro, están poblados de casas muy humildes (llamadas ranchos), fruto de la emigración desordenada a la capital durante el siglo XX, y aunque siguen siendo lugares marginales que a veces carecen de las mínimas condiciones de higiene desde donde operan auténticas mafias, al menos el gobierno les ha construido un moderno sistema teleférico (el metrocable) para desplazarse con  comodidad hasta el centro de la ciudad. Nunca en mis viajes había visto un moderno teleférico construido ex profeso  para comunicar barrios marginales que por su inaccesibilidad no admiten otro tipo de transporte.

.- "Mira esa es una bachaquera"-, me comentan los amigos mientras tomamos unas cervezas (en plural, puesto que siempre son más de una y de dos). Y veo por la calle a una mujer con sendos y voluminosos paquetes en ambas manos que supuestamente alguien le ha dado para que los lleven a vender a otra zona a precios desorbitados.
.- Estas mujeres (son la mayoría) sin escrúpulos son normalmente de clase baja y ganan muchísimo dinero con este tipo de reventa.
-. "Y el gobierno no hace nada para parar esto?"-, les pregunto.
.- De vez en cuando hay redadas y agarran algunas, pero da la impresión de que detrás de este sucio negocio también hay involucradas personas afines al gobierno. Si no, no se explica que a veces las reventas se hagan casi a la luz pública. Incluso a pesar de los estrictos controles para que ciertos productos de los supermercados no se desvíen a la reventa ilegal, y el control personal para que no puedas comprar en grandes cantidades (que van a producir escasez y el consiguiente aumento del precio) destinadas luego a la reventa abusiva. Seguro que detrás de estas personas hay organizaciones de tipo mafioso que son las que auténticamente controlan este negocio ilegal. En Caracas hay mercadillos donde puedes ir y comprar cualquier tipo de productos, eso sí, a precios muchísimo mayores que los normales-.

¿Qué es lo que está pasando en Venezuela para que se haya llegado a una situación así en la que están empezando a faltar algunos productos básicos? ¿Es únicamente culpable el gobierno y el sistema socio-económico que esta intentado impulsar, tal como dice la oposición, o aparte de los fallos del gobierno hay también un deliberado “acoso y derribo” por parte de la oposición (sus sectores más retrógrados) de cara a crear un caos económico que justifique su vuelta al poder?. Los datos apuntan a esta segunda hipótesis y desde que la MUD ha tomado el control de la Asamblea Nacional, sus únicas aspiraciones parece que son echar por tierra todos los logros del chavismo en materia social y económica (que son bastantes), hacerse de nuevo con el control de la renta petrolera y derribar al gobierno como sea: por medio de un golpe de estado (parece que esto se han dado cuenta que lo tienen muy complicado), por medio de un referéndum revocatorio (con la constitución en la mano tampoco está claro cómo lo podrían hacer), recortar el mandato presidencial (habría que cambiar la constitución) pues la presidencia de Maduro termina en el 2019, o volver a activar la lucha callejera y los sabotajes, asesinatos selectivos,  de los que últimamente vuelve a haber algunos indicios preocupantes. 

Desde que en el año 1999 Hugo Chävez ganó las elecciones presidenciales, al llamado chavismo, y con ello al país entero, no se le ha dado un momento de respiro. Paros patronales para paralizar la producción, sabotajes y paros de PDVSA, la petrolera pública, golpe de estado parado en el último minuto por la reacción popular,  guerrillas urbanas perfectamente organizadas con la pérdida de muchas vidas humanas, vandalismo y destrucción de propiedad pública por valor de miles de millones de dólares, ataques a la moneda y desabastecimiento inducido, etc. Ante este panorama resulta un sarcasmo, como hace la oposición, decir que hay que poner los medios para atraer inversión extranjera. ¿Quién va a querer invertir en un país con tales condiciones internas?:
La impresión es que esta oligarquía rentista venezolana que hasta 1999 vivía tan bien apropiándose para ella sola la renta proveniente del petróleo mientras los índices de pobreza eran superiores al 60% de la población, que nunca se preocupó ni de diversificar las fuentes económicas creando una industria propia, ni siquiera de crear una agricultura más o menos autosuficiente (hay que reconocer que tampoco lo ha conseguido de momento la revolución bolivariana), sabe que a nivel internacional asusta más un gobierno bolivariano del pueblo que pueda poner en tela de juicio no sólo sus privilegios sino los de sus afines en otras partes del mundo, que todas las barbaridades que haya cometido y pueda seguir cometiendo ella. 

La democracia, como los amigos, se demuestra en los momentos difíciles, y esta actitud cínica e hipócrita  por parte de las llamadas pomposamente democracias occidentales la hemos visto en acontecimientos no tan lejanos de la historia.

La II  República española en la práctica fue condenada a su suerte por, sobre todo, Francia, Gran Bretaña y USA, cuando en nombre de una supuesta neutralidad le negaron toda ayuda, mientras Alemania e Italia con la suya hacían posible el triunfo de los rebeldes franquistas. Prefirieron la dictadura que, gracias a mirar a otro lado duró 40 años, antes que permitir una república que estaba poniendo en cuestión sus privilegios. Desde entonces (y antes también) los golpes de estado y deslegitimaciones de gobiernos elegidos  democráticamente, precisamente por parte de las llamadas grandes democracias, han sido una constante. Y hay que reconocer que en esto son consecuentes pues como nos han repetido muchas veces se guían por sus intereses, ante los cuales lo de menos es la democracia.

                                                     EL PASADO
En 1958 después del final de la dictadura del general Marcos Perez Jiménez se fundó la llamada 4ª república, que duró hasta 1999, cuando la nueva Asamblea Nacional Constituyente formada después del triunfo de Hugo Chávez, dio nacimiento a la República Bolivariana de Venezuela o 5ª República. En estos más de 40 años fundamentalmente dos partidos, AD (Acción Democrática) y COPEI (Comité de Organización Política Independiente) se turnaron en el poder, pero fueron acumulando gran descrédito por la gran corrupción y las antipopulares políticas neoliberales. Todo ello en medio de una  terrible crisis bancaria en los 90 que hizo que en las lecciones presidenciales de 1998 apenas si sacaron un 11% entre los 2 partidos. Hugo Chávez fue elegido presidente con un 56,5 % de los votos.

El Caracazo
A principios de 1989 el nuevo presidente Carlos Andrés Pérez decide poner en práctica las medidas económicas “recomendadas” por el Fondo Monetario Internacional (FMI), entre ellas la liberalización de precios y la supresión del control cambiario, que repercutió de manera muy negativa entre las personas de menores ingresos, es decir la gran mayoría de la población, originando más hambre y desempleo. El 26 de Febrero empezaron las protestas en Guarenas, cerca de Caracas, y al día siguiente se extendieron a la capital con saqueos incluidos, en los supermercados. La policía y el ejército recibió órdenes de actuar con contundencia y el resultado fueron oficialmente unos 300 muertos, pero extraoficialmente se calcularon unos 3.000.

A pesar de que este triste episodio ha tenido gran repercusión en la historia posterior de Venezuela, nunca he visto que lo mencionen todos esos voceros, me resisto a llamarlos periodistas, que se pasan el día despotricando contra el gobierno actual (y no porque no se lo merezca en muchas ocasiones, sino porque para ellos es su única meta).

Golpe de Estado de 1992
El 4 de febrero de 1992 un grupo de militares entre los que se encuentra Hugo Chávez intentan dar un golpe de estado que fracasa, y como consecuencia de ello Hugo Chávez pasará dos años en la cárcel. Al día siguiente del golpe el ex presidente Rafael Caldera dará un duro discurso en el parlamento donde entre otras cosas dirá sobre el fallido intento“…no se le puede pedir al pueblo que defienda la democracia cuando tiene hambre”. 

La 5ª República
Nada más tomar posesión como presidente el 2 de febrero, Hugo Chávez  convoca a un referéndum para conformar una Asamblea Constituyente y redactar una nueva constitución que será aprobada por el 73% de los ciudadanos, dando nacimiento a la 5ª República. En ella se otorgan a los ciudadanos nuevos derechos y garantías, se recogen aspiraciones legales de trabajadores, profesionales, mujeres, niños, familia y de las comunidades aborígenes, que hasta entonces eran consideradas ciudadanos de 2ª categoría. 

Desde entonces el chavismo ha ganado todas las elecciones (incluidas la mayoría de las alcaldías y gobernadores de los 23 estados) a excepción de la propuesta de reforma constitucional del 2.007 (por un margen muy pequeño), hasta las elecciones a la Asamblea Nacional de diciembre del 2015, ganadas ampliamente por la oposición agrupada en la MUD. Incluso en el 2005 se presentó a un referéndum revocatorio ganado con el 59%, y que tal vez sea un caso único en la historia reciente en el que un presidente electo se presente a un referéndum revocatorio (esta posibilidad no existía en la vieja constitución). Todos estos procesos electorales han tenido una gran cobertura internacional, y organismos independientes como  el Centro Cárter han calificado al sistema electrónico de votación venezolano como uno de los más fiables del mundo, si no el que más.

Golpe de Estado del 2.002
La derecha venezolana empieza a ser consciente de que le va a ser muy difícil recuperar el gobierno democráticamente a través de las elecciones, y el 12 de Abril del 2.002 un sector del ejército secuestra a Hugo Chávez mientras Pedro Carmona, presidente de Fedecámaras (la principal patronal del país), se autoproclama nuevo presidente interino, revoca la Constitución y disuelve todos los órganos de gobierno. Por cierto les faltó tiempo a USA y al gobierno español presidido por José María Aznar para reconocer a los golpistas. Pero las protestas a favor del presidente legítimo no tardan en extenderse por todo el país, en la madrugada del 14 de Abril un comando libera a Hugo Chávez y lo traslada a la capital abortando el golpe. Sin embargo la derecha no se da por vencida, y en diciembre convoca un paro de 24 horas promovido por la Agrupación Democrática, con Fedecámaras  como principal instigador, pidiendo la renuncia del presidente. Al no aceptar el chantaje el presidente, el paro se prolongará durante 62 días. Fue un paro atípico forzoso, pues Fedecámaras impidió a muchas empresas y trabajadores que querían trabajar hacerlo. También tuvieron una parte muy activa en el paro casi todas las televisiones, radios y prensa, pues estaban en manos del sector privado contrarios al chavismo. Cuando un sector importante de PDVSA se unió a la huelga la situación se hizo crítica, hasta el punto que el gobierno debió de importar gasolina de Brasil.  Esto trajo graves repercusiones para la población, creando escasez de alimentos y otros artículos de primera necesidad.  Al final el gobierno superó esta prueba, pero los efectos tuvieron muy graves repercusiones para el país. Miles de millones de dólares en pérdidas, más de un 9% de disminución del PIB, PDVSA tardó años en recuperar la producción anterior pues además Hugo Chávez despidió a 15.000 personas  de la empresa, y francotiradores asesinaron selectivamente sobre todo a técnicos de dicha empresa que siguieron fieles al gobierno. Como resultado de todo ello hubo una fuga masiva de capitales y el gobierno se vió obligado a imponer el control cambiario que no ha sido levantado hasta la fecha, y que tantos problemas esta causando últimamente.

                                                    EL PRESENTE
El presente se inicia con la muerte de Hugo Chávez el 5 de Marzo del 2.013, que ya  llevaba enfermo desde el 2.011 debido a un cáncer que al final acabó con su vida..
Las elecciones para elegir al nuevo presidente se celebraron el 14 de Abril del 2.013, saliendo ganador Nicolás Maduro (propuesto antes de su muerte por el propio Hugo Chávez) por un estrecho margen de 1,6% sobre el opositor Henrique Carriles. 

Violencia abril 2.013
Chávez se había ganado el respeto incluso de sus opositores, y su muerte parece ser el momento elegido para volver a la violencia del 2.002-3. Como escribirá la Defensora del Pueblo en Junio del 2.003: “La Defensoría del Pueblo ha querido dejar constancia, ante la comunidad nacional e internacional, de lo que pareciera ser un guión concebido desde laboratorios foráneos que pretenden desestabilizar por vías criminales la paz de la República”. 

Henrique Capriles, que había reconocido sus derrotas electorales ante el difunto presidente, se niega ahora a hacerlo, a pesar de que los observadores extranjeros avalan la limpieza del proceso electoral, y de que el CNE (Consejo Nacional Electoral) hace una auditoria de todos los votos: el 54% que se contrasta automáticamente durante el proceso electoral, y el 46% restante que los vuelve a contar. La desviación es del 0,002%. Capriles llama a sus partidarios a “drenar la arrechera”, es decir a expresar su “indignación violenta” y como resultado de ello asesinan 11 personas afines al chavismo, queman varias sedes del PSUV (Partido Socialista Unificado de Venezuela) y varios centros de salud. Incluso para “demostrar” el supuesto robo electoral muestran varias fotografías donde se están quemando votos emitidos, que  más tarde se comprueba corresponden a la incineración del material electoral posterior a las elecciones del 2.010.

2.014: “La Salida”
Por desgracia la violencia que había estado acosando a Venezuela desde que el nuevo gobierno ganó las elecciones  se iba a activar de nuevo, si cabe de una forma más brutal y virulenta. El 5 de Enero del 2.014, un estudiante de la Universidad de los Andes es asesinado por unos delincuentes. Comienzan movilizaciones estudiantiles bajo el lema: contra la censura, escasez, inseguridad y por la justicia. Aprovechando esto, para el día 12 de febrero es convocada en Caracas una marcha por varios dirigentes de la oposición. Durante ella se producen disturbios acusándose mutuamente la oposición y afines al gobierno con el resultado de 2 muertos, siendo atacada la sede de la Fiscalía y el canal estatal de la televisión venezolana.  Es el pistoletazo de salida para extender los disturbios a otras zonas del país. Los dirigentes opositores Leopoldo López, María Corina y Antonio Ledesma aprovechan las manifestaciones estudiantiles para poner en marcha “La Salida” en la que dicen que hay que seguir con las movilizaciones hasta conseguir la caída del gobierno. 

Lo que viene después son 2 meses de violencia extrema y con los estudiantes de meras comparsas, en la que se destruyen y queman cantidad de propiedades estatales, metro, transporte urbano, universidades, una guardería, un hospital, envenenamiento del agua potable en Mérida, sabotajes al suministro eléctrico, cortes aleatorios de carreteras y calles con luchas de guerrillas perfectamente organizadas y armadas (las llamadas guarimbas), obreros que volvían del trabajo a casa en moto  degollados  por cables de acero atravesados en las carreteras etc. El balance final es terrorífico: 43 muertos, casi 1.000 heridos, miles de millones de dólares en pérdidas en un país ya muy golpeado por la crisis económica, 3.351 detenidos, de los cuales en 2.015 todavía seguían en prisión 41 (17 de ellos policías). Leopoldo López fue puesto en orden de busca y captura por instigador principal de la violencia, y se entregó a la policía el 17 de febrero del 2014. Incluso otros líderes de la oposición y entre ellos Herique Capriles se desmarcaron de toda esa violencia sin sentido.

Elecciones a la Asamblea Nacional 
El 6 de Diciembre del 2.015, y como estaba previsto, se celebraron elecciones para la nueva Asamblea Nacional, después de una intoxicadora campaña internacional que ponía en duda que se fueran a realizar. Dada la delicada situación económica y los continuos brotes de violencia gratuita, la inseguridad, el alto coste de la vida, con un pueblo mayoritariamente favorable al llamado chavismo pero bastante cansado de tanto conflicto  y de tener que hacer colas permanentemente  para obtener algunos productos se preveía que las ganaría la MUD (oposición), aunque la duda era por cuanto margen. El gobierno dijo que respetaría los resultados de las urnas y le invitó a la oposición a firmar un documento en ese sentido, pero esta se negó, dando a entender que el único resultado que aceptaría sería un triunfo (y según qué triunfo). Esto recordó a las elecciones presidenciales de Nicaragua de 1990, donde se chantajeó a la población con la idea de que si triunfaba de nuevo el sandinismo “la contra” (guerrilla contra el gobierno apoyada por USA) volvería a actuar y el pueblo estaba ya canso de tanto sufrimiento: ganó la oposición.

El resultado de las elecciones fue un abultado triunfo para la oposición,  incluso más  de lo esperado:  7.726.066 para la MUD y 5.622.844 para el PSUV (Gobierno). El gobierno reconoció los resultados inmediatamente, y la MUD también porque le eran muy favorables (nunca hasta ahora los había reconocido). La diferencia de diputados aún es mayor debido al sistema venezolano: 112 para la MUD (109, pues los 3 diputados indígenas están impugnados), y 55 para el Polo Patriótico.

ResultadoElectoral
Lo primero que salta a la vista es que la diferencia en votos es bastante grande. Sin embargo, la MUD apenas ha sacado unos miles de votos más que en el 2.010, mientras que los más de 2 millones perdidos por el chavismo han ido a la abstención  dando a entender que son un aviso para el gobierno. Por otra parte hay un elevado número de votos nulos (más de un millón), la mayoría de ellos, se calcula, provenientes o de Marea Socialista (chavistas que mantienen sus diferencias con el gobierno) o de personas que no controlan el proceso del voto electrónico.

El mismo día de las elecciones la MUD anunció que los días de la revolución estaban contados, y que en 6 meses conseguirían sacar a Maduro de la presidencia. Sin embargo, según pasaban los días sus expectativas se empezaron a enfriar un poco, y tal vez han comenzado a darse cuenta que más que ganar ellos esta vez las elecciones las ha perdido el gobierno.  El sistema venezolano es muy presidencialista (como por ejemplo el de USA), lo cual quiere decir que los poderes del presidente son bastante grandes y de momento su mandato es hasta el 2.019, y aparte del legislativo la oposición tampoco controla el poder judicial (sobre el cual hay muchas críticas de falta de imparcialidad, pero en esto se asemeja a la mayoría de los países), amén de que casi todos los gobernadores (20 de los 23) son afines al chavismo, así como el 80% de las alcaldías. 

La mass media y Venezuela
La llamada mass media, prensa, radio, televisión, sigue cumpliendo su papel de soporte mediático del sistema, y ahora si cabe con más fidelidad y ahínco, pues el sistema capitalista cada vez está pasando por más apuros (corrupción, recortes de las libertades democráticas, recortes en sanidad, educación pública, prestaciones sociales, papeles de Panamá, Wikileaks, concentración de la riqueza cada vez en menos manos usando para ello todo tipo de trucos económicos y políticos, mientras la mayoría de la población cada vez tiene más problemas para llegar a fín de mes etc), y su superestructura mediática se está esforzando al máximo para que la ciudadanía siga fiel a algo en lo que cada vez cree menos.

Hace unos días y debido a una intervención de Pablo Iglesias, líder de Podemos, ha vuelto a reabrirse el debate sobre la libertad de prensa, en este caso con motivo de la general animadversión de los grandes medios respecto a Podemos. Cometió el error (o tal vez lo hizo adrede) de personalizar en un periodista y a esto se han intentado agarrar esos medios, pero está claro que la crítica principal era hacia los grupos mediáticos que controlan la mayoría de los medios. Las líneas editoriales son trazadas por los propietarios, es una relación mercantil entre el periodista y los amos, y en esto poco o nada tiene que ver la verdad y la libertad.  La principal labor de los Media Group, Prisa, Murdosh, Vocento, Clarín, O Globo etc. es servir de soporte ideológico al sistema capitalista en el que vivimos (bueno si se le puede llamar todavía como tal , pues se está convirtiendo en un casino donde los que menos escrúpulos tienen se llevan mayor tajada), y si ello implica  tergiversar la noticia, pues se hace. La autocensura es algo con lo que trabajan la mayoría de los periodistas (salvo que tengan una afinidad total con la línea del periódico en el que trabajan), no vaya a ser que los echen del trabajo.

Y en el caso de Venezuela la situación a llegado a niveles esperpénticos y no hay la más mínima ética en la información-desinformación que se da.  Como ejemplo el 15 de enero, un día anterior a mi llegada a Venezuela, una TV norteamericana publicó la noticia (con videos falsos incluidos) de que en Maracay se había saqueado un supermercado: al día siguiente lo desmintieron, pero el objetivo ya estaba conseguido. Estas prácticas son bastante corrientes, pues de lo que se trata es de sembrar el miedo y la zozobra en la población. 

Hay un continuo bombardeo informativo diciéndonos machaconamente que en Venezuela no hay libertad de información y sin embargo nada más fácil de desmontar: solo hay que ir allá y ver que en los kioscos se pueden comprar periódicos afines al gobierno y opositores a él, algunos con una gran virulencia. Lo mismo se puede decir de las televisiones y respecto a las radios, las contrarias al gobierno ganan por goleada. A su vez se nos repite como un mantra que Venezuela es una dictadura, a pesar de que en diciembre del año pasado la oposición ganó las elecciones a la Asamblea Nacional por una gran mayoría.  Ya hace 6 meses Felipe González, expresidente del gobierno español, tuvo la desvergüenza de decir que: “Pinochet respetaba mucho más los derechos humanos que Maduro” (esto se lo debiera de haber dicho a los miles de asesinados por la dictadura de Pinochet). No merece ni contestación. La última que ha soltado este ínclito personaje (con una clara intencionalidad desestabilizadora) es que “habría que mandar ayuda humanitaria a Venezuela”. 

Por cierto, poco antes el también expresidente Jose María Aznar dijo que no se arrepentía de haber tenido un protagonismo en la invasión de Irak, pues había sido beneficioso para los españoles (¡qué caradura!), mostrando con ello un total desprecio y falta de sensibilidad a los cientos de miles asesinados en Irak, amén de la destrucción del país. Tal vez estos ex debieran de ser recluidos en un centro de salud para que al menos no puedan hacer más daño con sus palabras o sus hechos.

Lo que la situación en Venezuela está poniendo sobre la mesa es que es totalmente falso asociar libertad de prensa con la existencia únicamente de corporaciones  privadas que controlan los medios de comunicación, pues al tener en sus manos el poder económico también dominarán la información para filtrarla y ofrecerla en su provecho.  La información es poder, y el gran miedo de la derecha es que no quiere que nadie les haga sombra en ese terreno.

No es casualidad que una de las primeras medidas que tomo el nuevo presidente argentino Macri (además por decreto sin pasar por el parlamento en el que tiene minoría), fue derogar la ley de medios del anterior gobierno, que intentaba democratizar el control de la información, mayoritariamente en manos de Clarín y La Nación. Asimismo, en Brasil el papel jugado por el grupo mediático O Globo está siendo fundamental para impulsar el impeachment (destitución de la presidenta Dilma Rousseff). Y ya se están encargando de tergiversar todo el proceso, ya que han hecho creer a mucha gente que dicho impeachment es por casos de corrupción de la presidenta, lo cual es totalmente falso: se basa en maniobras fiscales que todos los gobiernos del mundo utilizan para maquillar las cuentas del estado. Lo curioso es que los que si están imputados por corrupción de muchos millones de dólares son el vicepresidente Temer que la sustituirá (caso de que el impeachment salga adelante), el presidente de la cámara Cunha y más de un centenar de diputados.

Mientras viajaba estos últimos meses por Latinoamérica, pude constatar que según iba acercándome a Venezuela la hostilidad hacia el gobierno venezolano por parte de los medios de comunicación iba aumentando progresivamente, con una presencia y agresividad que parecía totalmente fuera de lugar, como si estos países estuviesen en guerra abierta, y dando la impresión que estaba cumpliendo una función intoxicadora. Todo sintetizado en mensajes simplistas: “Maduro está loco” Maduro no sabe lo que hace” “Maduro está arruinando Venezuela”, etc. Sobre todo en los países más cercanos, como Colombia, Panamá, Honduras o México, países en los que hay una alta conflictividad social, con asesinatos continuos de periodistas, opositores, líderes sociales y sindicales etc., pero de esto muy poco o nada se dice. Nos podemos imaginar el espectáculo que habrían montado los medios, y seguirían montando, si lo de los 43 estudiantes desaparecidos en Chiapas, México,  hace año y medio habría ocurrido en Venezuela. Nada se sabe (oficialmente al menos) de ellos y ni siquiera el Papa en su visita a Chiapas hace poco quiso recibir a una delegación de los padres.

Venezuela incluso se está utilizando en los medios de manera sucia, desvergonzada y enfermiza para hacer campañas electorales, como la que ocurre en el Estado Español intentando todo el tiempo identificar por ejemplo a  Podemos con Venezuela, no porque sea real, sino porque piensan que puede restar votos a esta formación.

El presidente Maduro
Hugo Chávez tenía una gran personalidad, incluso sus enemigos a su manera le respetaban (la famosa frase dicha en la ONU “aquí huele a azufre todavía” refiriéndose al entonces presidente USA Bush, ha pasado a los anales de la historia), y probablemente el mayor error de su sucesor Maduro ha sido el tratar de imitarle en su forma de hablar y comportarse. Maduro carece de sus dotes de mando y de su carisma para aunar voluntades y superar la crisis que cada vez está siendo más profunda. Desde sectores chavistas se le acusa de falta de liderazgo y una excesiva proliferación de ministerios, al tiempo que entre otras, se le está pidiendo que desvele la lista de las empresas a las que se les entregaron divisas preferenciales y las robaron, así como los nombres de los funcionarios a los que se las dieron. 

Sin embargo, esa obsesión por parte de la prensa nediática de focalizar todos los males en él no parece sea muy realista. De hecho los primeros síntomas de la crisis ya habían hecho su aparición en vida de Chávez, aunque se le achaca su falta de decisión, falta de visión para prever lo que estaba ocurriendo, y valor para tomar medidas drásticas tal como la situación lo exige. Todo esto más bien parece un guión que ya hemos visto recientemente en otros países, que consiste en personalizar todo los males que estén ocurriendo en un país en su presidente, para al final terminar incluso con la eliminación física de dicho presidente además del sistema de gobierno. 
Cuando lleguen las próximas elecciones (en 2019 o antes) el PSUV (Partido Socialista de Venezuela) decidirá si se vuelve a presentar o lo sustituyen por otra persona.
Como dicen muchos afines al chavismo”: dejen gobernar al legítimo presidente Maduro, y que trate de poner orden en la economía nacional, maltratada por las ineficiencias de este gobierno y por la guerra económica de la oposición”.

La falta del papel higiénico
Esta me parece una de las historias más curiosas. Porque efectivamente hay escasez de tal producto, y es la excusa perfecta para decir: “Pero si en Venezuela falta hasta el papel higiénico!”, como machaconamente nos dicen algunas medios. Es como si en un restaurante donde se come más o menos bien, la gente no va porque no hay cubiertos, pues cada vez que los ponen los clientes o quien sea se los lleva: no parece que un restaurante sería tan idiota, que a pesar de dar buena comida no tuviese clientes por falta de cubiertos!  La falta en este caso de papel higiénico es la excusa perfecta para aumentar el malestar entre la población, pero no parece precisamente un producto del que debiera haber escasez. Como ocurre con otros productos (pañales, leche en polvo) se puede encontrar pero a precios prohibitivos para muchos, eso si no se quiere hacer cola de varias horas en los mercados del estado.

Mi teoría es que la oposición, la MUD, tiene tal diarrea no solo mental sino física, que está haciendo acopio de él para al futuro. Y seguramente, si llega a conseguir la presidencia (ahora ya tiene el control de la Asamblea Nacional) el papel como por arte de magia volvería a aparecer (es un producto no perecedero). En Egipto hace 3 años hubo un golpe militar para derrocar al presidente democráticamente elegido Morsi , y casualmente  la escasez de gasolina dejó de existir al día siguiente de su derrocamiento. Casualmente, también dicho golpe fue apoyado por Occidente, pues Morsi (líder de los hermanos musulmanes) no era de su agrado.

Seguramente, esta escasez no es sólo fruto del acaparamiento. También el gobierno tiene mucha culpa por falta de previsión pues después de mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos más desfavorecidos ahora son muchos más millones a limpiarse el trasero con papel (antes lo hacían con lo que podían).

Leopoldo López y Lilian Tintori (su mujer) 
Parecen unos personajes siniestros sacados de un culebrón venezolano, y que con sus intervenciones más están dejando al aire las vergüenzas de la MUD. 

Leopoldo López, líder opositor de Voluntad Popular fue acusado en 2.014 de "instigación pública, daños a la propiedad en grado de determinador, incendio en grado de determinador y asociación para delinquir" cumpliendo actualmente una condena de 13 años. Fue uno de los instigadores de “La Salida”, consistente en que a partir del 23 de enero del 2014, el sector opositor radical se lanzara a las calles de toda Venezuela para rechazar el mandato y las políticas de Maduro y conseguir su caída, dejando hasta junio del mismo año un reguero de muerte y destrucción: lo que se llamaría un terrorista de libro según los estándares occidentales. Uno de los objetivos de la terrorífica Ley de Amnistia que quiere aprobar la nueva Asamblea es que sea amnistiado, entre otros muchos, Leopoldo López, al que califican de “preso político”, aunque la impresión es que se trata de un “político preso”, juzgado no por su actuación política sino por delitos comunes y muy graves. 

Parece ser que detrás de toda esta campaña mediática, primero para hacer de Leopoldo López poco menos que un mártir político y en segundo lugar para encumbrarlo casi a jefe de la oposición (curiosamente su peso político en la oposición no va más allá del 10%) hay  toda una lucha de poder dentro de la MUD que habrá que ver en qué acaba (lucha entre oligarcas).  La postura de Leopoldo y su partido Voluntad Popular es recuperar el poder político por los medios que sea y rápidamente, mientras Capriles, al menos ahora, está por la labor de seguir todo el proceso que marca la ley, aunque sea un camino más largo (Se ha dado cuenta que no les queda otra opción, pues el pueblo venezolano (un sector) está más politizado de lo que en principio creían)

Mientras, su esposa se está paseando por el mundo con entrevistas en los grandes medios de comunicación occidentales, y pomposos recibimientos de jefes de estado que la jalean adecuadamente, y todo ello con un gran despliegue mediático muy sospechoso. Hace unos meses estuvo en Europa, donde fue recibida por el Parlamento Europeo, el Parlamento español, el jefe del estado, y le hicieron entrevistas para su lucimiento personal (entrevista muy penosa que puede verse en Internet). Todo ello muy embarazoso para unas instituciones europeas que presumen de libertad y democracia, pues sobre su marido pesan acusaciones muy graves y contrastadas, de las que sólo ha sido condenado a 13 años, pero en Europa o USA habría recibido un mínimo de 30 años de condena, e incluso la pena de muerte. Mientras tanto, la Comisión de Víctimas de los asesinados del 2.014 ni siquiera fueron recibidas ni por el Parlamento Europeo ni por el del Estado Español. Bochornoso.

El culebrón adquiere a veces tintes tragicómicos, pues si bien el poder mediático hace que Lilian tenga un público incondicional en el exterior que la jalea, dentro de Venezuela la cosa no es tan sencilla y ya ha tenido unos cuantos encontronazos con la Comisión de Víctimas, que le han llamado asesina y le han echado en cara públicamente el papel jugado por su marido como instigador principal de aquellos tristes sucesos. Por otra parte, es curioso la cantidad de veces que le han pillado mintiendo sobre las condiciones en que está en la cárcel su marido, cómo la tratan a ella y sobre otras cuestiones. (Hoy en día se graba casi todo).

La escasez de productos 
Vaya por delante que en dicha escasez la impresión general es que el gobierno tiene una parte importante de culpa, aunque sólo sea por falta de previsión, de controles, permisividad ante la corrupción y porque al parecer no está sabiendo gestionar la actual crisis. Venezuela no es la primera vez que se enfrenta al desabastecimiento (y en aquellos tiempos no estaba el chavismo para echarle la culpa), entre otras cosas porque desde que se descubrió el petróleo ha tenido una dependencia casi absoluta de él. Antes la renta petrolera se utilizaba casi en exclusiva para beneficio de la oligarquía, y ahora al menos se ha compartido con las clases más necesitadas que eran la mayoría.

Pero la drástica bajada de los precios del petróleo a partir del 2.014 y sobre todo la mala gestión con el tema del control cambiario han puesto al país contra las cuerdas.

En el 2.003 después del abortado golpe de estado, del cierre patronal y de la huelga de PDVSA, el gobierno para contener la masiva fuga de capitales se vio obligado a imponer de nuevo dicho control, aunque a diferencia de otras veces que se levantó en un periodo relativamente corto de tiempo, todavía sigue en vigor. Según especialistas pudo y debió de haberlo levantado durante la bonanza económica del 2.006-7 pero no ocurrió así, y de hacerlo ahora habría un periodo de ajuste bastante traumático para la población, que es a lo que tiene miedo el gobierno.

Desde entonces el gobierno es el que controla y posteriormente reparte las divisas (dólares provenientes de la venta del petróleo) según necesidades para importar insumos, medicinas y mercancías, hacer viajes al extranjero, etc. Según las necesidades se pueden comprar dólares a distintos precios, aunque cada vez escasean más por la bajada del precio del petróleo. Según el nuevo control cambiario que ha entrado en vigor este marzo pasado, hay 2 tasas:  DIPRO (tasa preferencial) a 10 bolivares/dólar, y DICOM (resto transacciones) a 207bolivares/dólar. Sin embargo el dólar en el mercado negro esta ya a más de 1.000 bolivares/dólar.

El gobierno dice que la página Dólar Today (con sede en USA) es la culpable de la la excesiva sobrevaloración del dólar respecto al bolivar como forma de hundir la economía del país (la llamada “guerra económica”). Por su parte Dolar Today se defiende diciendo que ellos establecen la cotización según las casas de cambio de Cúcuta (Colombia). Esto último suena un poco extraño pero seguramente los dos tienen su parte de razón, pues después de haber estado en Venezuela, no es realista que el dólar esté tan sobrevalorado. Por otra parte lo que está haciendo Dólar Today (y otros) es aprovecharse de las “facilidades” para la estafa de divisas que le está ofreciendo la ingenuidad, estupidez o ambas cosas a la vez de este gobierno.

Según Jorge Giordani, exvicepresidente de planificación hasta hace un año, y Hector Navarro la estafa al país desde la implantación del control cambiario en 2.003 ascendería a la astronómica cifra de 215 mil millones de dólares y Marea Socialista, grupo chavista que ha roto con el gobierno, la eleva hasta los 259 mil millones. . Semejante fuga de capitales es imposible de lograr sin la participación de funcionarios públicos, señalan los mismos denunciantes. 

Los controles, máxime si duran tanto como es el caso, generan corrupción, porque generan unos incentivos enormes. Hay la posibilidad de enriquecerse de la noche a la mañana sin hacer nada más que conocer a alguien que tenga en sus manos la posibilidad de adjudicarte las divisas a precios preferenciales.

Según Mercedes de Freitas, directora de Trasparencia Venezuela “En un control de cambios prologado, como el que hay en Venezuela, el negocio deja de ser la mercancía y pasa a ser la obtención de divisas, por eso es que los alimentos se pudrieron en los puertos, porque no importaba venderlos sino obtener los dólares para comprarlos y seguramente los compraron a precios muchísimo más bajos de lo presupuestado y algunos se quedaron con muchos dólares que revendieron y se volvieron millonarios de la noche a la mañana”. Con el control de cambio se han enriquecido empresarios y funcionarios por igual. Ninguno de los dos grupos ha estado exento y eso lo ha propiciado la opacidad que ha rodeado la administración de las divisas, y la falta de investigación solo puede calificarse como de complicidad.

En similares términos se pronunció el exdirector del Banco Central de Venezuela, José Guerra quien afirmó: “El diferencial cambiario, la brecha entre el dólar oficial y el negro, hace que la gente sobrefacture; es decir que diga que va a importar más cosas de las que en realidad va a importar o les aumente el precio, para obtener más dólares, porque el precio no es el del mercado sino uno artificial, y las ganancias que se pueden obtener revendiendo esos dólares son enormes”, así que muchos de estos dólares se los llevaron las llamadas “empresas de maletín” a las que les asignaban  para importaciones que muchas veces nunca se llevaron a cabo, o que en realidad consistían en containers llenos de chatarra. 

Aquí estaría el origen de gran parte de esa llamada “boliburguesía” (gente, al menos en teoría, afín al gobierno) y también  constatar que muchas empresas privadas venezolanas (contrarias al gobierno), se han forrado precisamente con su gobierno supuestamente enemigo.

Entre los ingredientes de la crisis está la formación de una “economía mafiosa” y el “desfalco continuado a la nación” por parte de la burocracia y el capital, donde el sistema económico y financiero, a pesar de que ha habido una mayor y mejor distribución de los recursos hacia el pueblo con la revolución bolivariana, está funcionando al servicio de la captura de la renta por los grandes capitales nacionales y extranjeros, por la banca y por sectores de la burocracia que hace tiempo comenzaron a acumular capital gracias al manejo de las transacciones del Estado. Esto ha venido comprometiendo cada vez más los recursos disponibles para la economía del país y para la satisfacción de las necesidades del pueblo, en combinación con fenómenos como el contrabando de extracción y el fraude en las importaciones, que están detrás de las distorsiones que provocan las colas que tanto incomodan al pueblo venezolano.

Según Marea Socialista, por todo esto ya no hay divisas suficiente, en el marco de la reducción de los ingresos petroleros, y hasta se nos coloca en el dilema de seguir pagando deuda que podría ser fraudulenta o costear las importaciones de alimentos, productos básicos, medicinas y otros insumos. Por eso plantean que hay que ir al rescate del patrimonio nacional por la vía revolucionaria, porque “para crisis graves: soluciones radicales” y por eso proponen discutir un Plan de Emergencia en función del cual presentan un conjunto de posibles medidas, que van mucho más allá de las anunciadas en estos días por el presidente Maduro, las cuales consideran muy insuficiente.

En Venezuela hay escasez, a la vista está, pero nadie se está muriendo de hambre como criminalmente (no encuentro otro nombre más apropiado) nos dicen los medios. Donde si están muriendo niños wayu (aborígenes guajiros) de desnutrición es en la parte colombiana de la frontera con Venezuela, pero desde luego a esto no le van a dar publicidad

Ley de Amnistia
A finales de marzo la Asamblea Nacional con el total rechazo de los diputados chavistas aprobó la Ley de Amnistía, que ha sido rechazada por el TSJ (Tribunal Superior de Justicia), en base a que “dicha ley de amnistía beneficiaría a los investigados, imputados o condenados, bien sean autores, determinadores, cooperadores inmediatos o cómplices, lo que en nada conduce o colabora a una reconciliación nacional sino a una impunidad escandalosa en detrimento de la moral pública”.

En el artículo 2 dice textualmente: “Se otorga la más amplia amnistía de los hechos considerados delitos, faltas o infracciones mencionados en la presente Ley, cometidos o que puedan haberse cometido desde el 1 de enero de 1999 hasta la entrada en vigencia de esta Ley”

En el artículo 4 se dice que:  “Se concede la amnistía de los hechos considerados delitos o faltas que se indican a continuación, cuando se hayan cometido o puedan haberse cometido por la participación en manifestaciones o protestas o en reuniones que hayan tenido una finalidad política, o por su organización o convocatoria; por la expresión de ideas o difusión de informaciones con móviles políticos; o por la realización o promoción de acciones, proclamas, acuerdos políticos o pronunciamientos que se estime hayan estado dirigidos a cambiar el orden institucional o el gobierno establecido, acompañados o no de acciones consideradas conspirativas”
Y una vez definido que se amnistían los hechos ocurridos desde el comienzo del chavismo (1.999) y que con haber ido a una manifestación en contra del gobierno era suficiente, no importa los delitos que hubieses cometido,  a continuación es indignante lo que propone esta ley: son 49 delitos taxativamente establecidos, que pretenden dejar impune a los que los han cometido, entre los cuales encontramos; el terrorismo y su financiación; porte ilícito de armas de fuego; los daños al sistema eléctrico nacional y a la propiedad pública; asociación para delinquir; traición a la patria; trafico de drogas; estafas inmobiliarias, homicidios, especulación, boicot, acaparamiento, condenas de directivos de empresas, distribuidores de medicinas y alimentos por especulación y otros delitos relacionados con la corrupción etc..

Como dijo un diputado chavista: “Los verdugos perdonándose a sí mismos, desconociendo las víctimas”. A su vez el presidente Maduro dijo: Están aprobando una ley para proteger a asesinos, criminales, narcotraficantes y terroristas”.

                                                         EL FUTURO
El multimillonario USA Buffett comentó que” es cierto que hay lucha de clases y es la mía, la de los ricos, la que está ganando. (También comentó que su secretaria pagaba muchos más impuestos que él), y de eso es de lo que trata lo que está pasando en Venezuela. La rebelión de los pobres contra, en este caso, una oligarquía rentista y parásita que hasta hace 17 años acaparaba todo el poder. Su poder económico sigue casi intacto (el grupo Polar controla gran parte del tejido económico del país), incluso se están beneficiando de parte de la renta petrolera  a través de la connivencia con sectores del oficialismo (la llamada boliburguesía), pero su objetivo es volver a controlar de nuevo todo, y el gobierno se encuentra desorientado y falto de iniciativa sobre cómo salir de la terrible situación económico-social en la que se encuentra el país. Incluso en el peor de los escenarios algunos hablan de una posible guerra civil, pues el sector del pueblo favorable al gobierno no quiere abandonar los logros conseguidos, mientras la oposición quiere hacer tabla rasa de ellos. Así que el futuro es bastante sombrío.

Los puentes entre el chavismo y la oposición están totalmente rotos, y el único que parece pudiera hacer algo es el nuevo viceministro Aristóbulo Isturiz, que ya fuera alcalde de Caracas de 1.993 a 1.996, y que tiene cierto prestigio entre la oposición (con anterioridad fue de Alianza Democrática). La nueva Asamblea Nacional al nombrar como presidente a un político de la vieja guardia, Henry Ramos Allup de 73 años, parece dar a entender que su objetivo es volver a la situación anterior a 1.999, a pesar de que al día siguiente de las elecciones de diciembre del 2.015 varios nuevos diputados de la MUD dijeron que se respetarían las conquistas sociales del chavismo, en un afán por atraerse a sectores de él.

El 5 de enero del 2.016, los 3 diputados de la MUD por la Amazonia tomaron posesión de sus escaños, desafiando la prohibición dictada por el TSJ por estar impugnados. Este declaró nula la sesión, y la oposición se dio cuenta que si quería llegar al gobierno debía de acatar las leyes existentes. Los tres diputados renunciaron hasta que se dicte el fallo, y se llegó a la sesión del 15 de enero, donde el presidente habló ante la nueva Asamblea y expuso un plan de emergencia económica, que fue rechazado principalmente con la excusa de que el gasto social es muy alto.

Da la impresión de que lo que unifica a la MUD es su obsesión por echar al presidente Maduro, ver la forma de hacerse con los distintos poderes de la república y después conseguir la renta petrolera, y hacer aprobar la Ley de Amnistía. 

Respecto a cómo echar al presidente el 26 de abril han iniciado el proceso revocatorio. Primero deben reunir 195.721 firmas (para esto no tendrán ningún problema), y después conseguir al menos 7.587.533 votos (uno más de los que consiguió Maduro en el 2.013). Seguramente muchos de los que votaron a la MUD como castigo y advertencia al gobierno  ahora se lo pensarían dos veces, pues eso significaría el fin de la revolución bolivariana, pero si la situación económica se sigue deteriorando, la inflación  sigue creciendo y el gobierno no toma soluciones para cortar el robo del dinero público (tanto por el sector privado como por afines al gobierno), es posible que Maduro sea derrocado. 

Por otra parte no hay que olvidar que el PSUV sigue siendo el partido más votado, con diferencia, y que si  las bases logran tener más poder en las decisiones que les atañen (por ejemplo en el 2.013, los futuros alcaldes fueron impuestos por la Presidencia), la dirección abre cauces de participación y no tacha a todos los que expresan sus ideas como traidores u opositores,  la revolución bolivariana puede tener un nuevo impulso.

Si algo aterra de verdad  a los que durante todo el siglo XX hicieron de Venezuela su cortijo privado ( y a las clases dominantes de otras partes del mundo) es que el actual gobierno es el resultado de unas elecciones democráticas, tan verificables como que en diciembre la oposición (MUD) ganó las elecciones a la asamblea legislativa y así se lo reconoció el gobierno actual. Les aterra que, en contra de las campañas de intoxicación que realizan a nivel mundial, en Venezuela hay muchos periódicos, televisiones y radios que son contrarios al gobierno y lo pueden expresar libremente (por supuesto que ya no son el 100% como eran cuando llegó Chávez al poder en 1999), y sin embargo en Europa (y en nombre de la libertad de expresión: que sarcasmo!) todos los grandes medios son enfermiza y furibundamente contrarios. Les aterra que a nivel mundial el ejemplo de Venezuela donde una gran parte de la población ha mandado al basurero de la historia a los dos partidos tradicionales que se turnaban en el poder, se contagie en otras partes del mundo.

Aunque tal vez lo que más les aterra es que aunque el gobierno bolivariano sea derrocado antes incluso de las próximas elecciones presidenciales del 2019 (bien por un golpe de estado o por el referéndum revocatorio), la Venezuela actual (una parte importante del pueblo), poco tiene que ver con la que se encontró Chávez al llegar al poder, y empiezan a ser conscientes de que sus intentos de volver a la situación anterior, como si nada hubiese pasado en estos 17 años, es bastante ilusorio y fuera de la realidad.

El pueblo, incluso el que no es votante del chavismo, se ha acostumbrado a vivir con mayor libertad, a discutir de los problemas que les atañen, y no que lo hagan otros en su nombre (esa libertad enlatada y restringida que les vuelve a ofrecer la MUD), a que el médico vaya a su casa cuando es necesario, a tener derechos sociales con los que nunca habían soñado tener, y si intentan arrebatárselos seguramente lucharán por ellos. De la misma manera, la situación ha llegado a un límite donde seguramente esa lucha de clases que dice el multimillonario Buffet que van ganando (y por desgracia así es) se volverá  a profundizar para meterse el pueblo con la boli-burguesía  e incluso con el propio presidente Maduro. Cuando se abre la ventana, luego es muy difícil cerrarla.

En mi estancia hace tres  meses en Venezuela (Caracas) pude ver los efectos de la crisis actual con las largas colas para conseguir algunos alimentos, ciertos productos de uso personal y medicinas. Como me comentaron algunas personas, están ocurriendo cosas muy extrañas con estos productos y en Caracas se puede obtener de todo…siempre que se tenga el dinero para pagarlos. Muchos son productos subvencionados que desaparecen misteriosamente de las estanterías de los supermercados y aparecen a la vuelta de la esquina hasta 10 veces  más caros. Poco antes de las elecciones de diciembre el gobierno reguló el precio de los huevos, y “misteriosamente” desaparecieron de muchos supermercados. Ahora para comprarlos hay que ir a ciertos lugares con especulación de precios incluida.

Está claro que “alguien” está intentando que la economía del país colapse, pero entre estos “alguien” parece que también hay gente afín al gobierno que está aprovechando la situación para enriquecerse con total falta de escrúpulos.

Según expertos la situación económica va a seguir empeorando durante este año, la inflación va a seguir aumentando (el año pasado ya fue de 150%, una de las más altas del mundo), y aunque el gobierno tome las medidas correctoras adecuadas (ahora mismo se han implementado restricciones eléctricas, y recortes en algunas jornadas de trabajo)  los efectos negativos de la crisis se seguirán notando por algún tiempo, y se nos quiere presentar, hacer creer,  que frente a ello la violencia, el caos, los asesinatos son lo normal. Seguramente hay explosiones populares de hartazgo y por haber consentido llegar a esta situación, pero de lo que no cabe duda es que mucha de esta violencia que sigue existiendo es inducida. Es de lo más irresponsable y criminal que hace unos días la nueva Asamblea Nacional haya dicho que hay que seguir luchando por todos los medios para derrocar al gobierno.

Venezuela no es el primer país, ni será el último, que por diversos motivos cae en una profunda crisis económica, (ya le ocurrió en otras épocas), pero tiene derecho a que se le respete y a que busque su propio camino (incluido a que vuelvan los que esquilmaron el país hasta hace 17 años, pero esto seguramente traería todavía más conflictividad). A mediados de los 70 del siglo pasado, en Gran Bretaña, y debido a problemas económico-sociales, se instauró por algún tiempo la jornada de trabajo de 3 días a la semana. Cuando superaron la crisis, se volvió a la normalidad.

 El  paciente tiene una neumonía, y si se le cuida adecuadamente curará. El problema estriba en que hay demasiada gente, incluso supuestos amigos, que están empeñados en abrir la ventana de par en par, con lo que se morirá sin remedio

Para terminar, cuando estuve por primera vez en Venezuela en el 2.006, un profesor de universidad me comentó.”Yo no voto al chavismo, pero a los de la oposición nunca”-. haciendo especial énfasis en esta última palabra.

José Eladio Santacara "Josela"