sábado, 24 de diciembre de 2016

SARE DENUNCIA QUE LA DISPERSIÓN HA AUMENTADO DESDE EL FIN DE ETA

La red de apoyo a los presos vascos Sare ha asegurado hoy que la situación penitenciaria es "mucho peor" que cuando ETA dejó la violencia en 2011, al aumentar la dispersión y el mantenimiento del primer grado para el 95% de los presos.
El portavoz de Sare Joseba Azkarraga ha realizado hoy en Bilbao un llamamiento a participar en la manifestación contra la dispersión de los presos convocada el 14 de enero en Bilbao, a la vez que ha presentado un informe sobre la aplicación de la política penitenciaria.
Según este documento, el número de presos de ETA, ya sea en España o en Francia, ha bajado de 403 hace un año, repartidos en 74 prisiones, a 348 actualmente, en 68 cárceles. La cifra se va reduciendo a medida que salen los que han cumplido condena.
Sólo dos de los presos están en cárceles del País Vasco, y el resto están fuera. Sare ha destacado especialmente que la media de kilómetros que deben recorrer los familiares para visitarles ha aumentado, subiendo un 2% los presos a más de 800 kilómetros de Euskadi.
En concreto, quedan 49 presos vascos -el 14%- alejados a más de mil kilómetros del País Vasco -mil kilómetros de ida y otros mil de vuelta, ha recordado Azkarraga-; el 30% -104 reclusos- está en prisiones entre 800 y 1.000 kilómetros; el 39% -135- están en cárceles ubicadas entre 500 y 790 kilómetros, más otro 4%, -14 internos- en cárceles a entre 400 y 490 kilómetros.
Sólo 57 presos -el 14%-, están a menos de 400 kilómetros de Euskadi. Azkarraga ha comentado que se han denegado todas las peticiones de traslado a alguna cárcel vasca hechas por los presos de ETA.
"Se les pide que hagan peticiones de traslado individuales pero luego el rechazo ha sido colectivo", ha dicho Azkarraga.
También ha destacado que siguen sin computarse las penas cumplidas en Francia, de manera que, según Sare, hay siete presos de ETA que deberían haber salido ya de la cárcel si se les hubiera contado la pena cumplida en el país galo.
Además, siguen siendo once los presos de ETA internos con enfermedades graves.
Por último, han criticado la aplicación de las condiciones más restrictivas posibles, ya que el 95% de los presos de ETA siguen en primer grado, cuando el porcentaje entre la población reclusa en general es de sólo el 1,5%. Al estar en primer grado, no pueden solicitar beneficios penitenciarios.
"¿Hasta cuándo se va exigir a los presos de ETA que den pasos cuando el Gobierno español y una justicia sumisa vulneran la ley?", ha preguntado Azkarraga.
eitb.eus