jueves, 15 de diciembre de 2016

GEROA BAI VE MÁS NECESARIO QUE NUNCA EN EL GOBIERNO UNA DIRECCIÓN DE PAZ Y CONVIVENCIA

Geroa Bai ha mostrado hoy su apuesta inequívoca por mantener la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos del Gobierno de Navarra, tras la enmienda presentada por UPN en la que pide su supresión. La coalición considera que esta estructura es “inédita en la Comunidad Foral y por supuesto necesaria, ya que por primera vez en 40 años de democracia se están llevando a cabo políticas públicas de atención a las víctimas”.
“UPN no demuestra con esta actitud ninguna responsabilidad política ni ningún interés para trabajar por la reparación y memoria de las víctimas y por la paz y la convivencia en nuestra tierra. Por suerte, la mayoría social está varios pasos por delante”, señala Geroa Bai.
La coalición cree que tras el comunicado suscrito por familiares de las víctimas de ETA dicha dirección general es “más necesaria que nunca”, ya que muestra el largo camino por recorrer que queda en esta materia. “Las víctimas, por su condición, pueden mostrar recelos y desconfianza hacia las políticas de memoria y reparación, pero a UPN, en su condición de oposición, lo que le toca es ser exigente en las políticas que la dirección general desarrolla”, valora Geroa Bai.
En esta línea, la coalición anima a los regionalistas a trabajar en positivo y actuar de forma constructiva, con propuestas para mejorar lo que consideren oportuno en las políticas que se están llevando a cabo desde esta dirección general.
Geroa Bai además recuerda que la creación de esta estructura era una propuesta del programa de Geroa Bai ‘Bakean oroituz’ y que es una iniciativa anterior tanto al cuatripartito como al Acuerdo Programático, “en ningún caso creada para maquillar ninguna cuestión, sino para trabajar por todas y cada una de las víctimas de violencia en Navarra”.
Por último, la coalición muestra su apoyo al Gobierno foral para que siga actuando con responsabilidad por un futuro de paz y convivencia en Navarra, y reitera su compromiso de seguir trabajando al lado de todas las víctimas, que son “iguales en su condición de víctimas pero distintas por su diferente victimización”, ya que “una cosa es la igualdad de trato y otra cosa la igualdad de consideración”. “La igualdad en el sufrimiento no iguala en la responsabilidad, ni a los victimarios ni a la sociedad”, concluye.