domingo, 4 de diciembre de 2016

LA SUBIDA DE IMPUESTOS DE RAJOY PONE EN EVIDENCIA EL POPULISMO FISCAL DE UPN Y PP EN NAVARRA

El PP lo ha vuelto a hacer. Después de prometer en campaña como principal medida electoral una rebaja general de impuestos, de hasta dos puntos en todos los tramos del IRPF, la primera decisión del Gobierno de Mariano Rajoy tras su investidura ha sido una subida de impuestos. Una decisión controvertida pero previsible desde la misma campaña electoral, cuando el presidente del Gobierno se comprometió por carta ante Bruselas a tomar “las medidas que fueran necesarias” para hacer frente al déficit público. Pero que también deja en evidencia el populismo fiscal que tanto PP como UPN han venido practicando en Navarra durante el último año, en el que han dedicado todo tipo de calificativos a las medidas aprobadas por el Ejecutivo foral para mejorar los ingresos. Dibujando incluso un escenario apocalíptico en Madrid, donde han ofrecido una imagen distorsionada de Navarra y nada agradable para la inversión en la comunidad.
Como ya ocurrió tras las elecciones de 2011, cuando Rajoy aprobó una dura subida del IVA todavía hoy vigente tras haber anunciado una bajada de impuestos, la realidad económica se ha vuelto a imponer por encima de la demagogia fiscal. Un aumento de impuestos que tiene diferencias importantes con el que se aprobó hace un año en Navarra, aunque también sus similitudes.
En este segundo capítulo se incluye por ejemplo el efecto recaudatorio global de la misma, muy similar en ambos casos. Con las medidas aprobadas el viernes el Estado espera recaudar durante el próximo año 4.800 millones, lo que en proporción al PIB (1,6%), equivalen a 77 millones en Navarra. El Ejecutivo foral, por su parte, prevé con sus medidas ingresos adicionales de 82 millones en 2017. Así que en realidad la reforma "sanguinaria", en palabras de la portavoz del PP, Ana Beltrán, o que "cruje a impuestos" a los navarros, según el líder de UPN, Javier Esparza, es en términos recaudatorios casi idéntica a la anunciada por el ministro Cristóbal Montoro.
En ambos casos además, buena parte del esfuerzo fiscal recae en las grandes empresas. En Navarra, mediante el aumento del tipo del 25% al 28%, y del suelo mínimo del 10% al 13%. Y en el Estado por la vía de la eliminación de deducciones, lo que le reportará más de 4.000 millones. En términos económicamente proporcionales supone prácticamente el triple de los 23 millones que la Hacienda Foral prevé ingresar el año que viene con su reforma del Impuesto de Sociedades. "Queremos que el tipo efectivo del impuesto sobre sociedades se acerque al nominal", justificó Montoro el pasado viernes. El mismo argumento empleado en Navarra cuando se aumentó el tipo el mínimo, y que entonces provocó la airada reacción de UPN y PP. "Quieren una Comunidad Foral más pobre que acabe siendo una colonia más de esa Euskal Herria inventada hacia donde nos llevan. Que no nos extrañe que ese sea el objetivo de esta subida", llegó a escribir Esparza.
Paralelamente, el Ministerio de Empleo ha decidido incrementar un 3 % las bases máximas de cotización del sistema de Seguridad Social. Una competencia que no tiene Navarra, pero que se asemeja también al incremento en los tramos altos del IRPF aprobados por el Ejecutivo foral, que ha supuesto un aumento del 0,5 puntos a partir de los 32.000 euros de base liquidable, con un máximo de cuatro puntos para el tramo más alto. "Es un castigo brutal", denunció Esparza, que ahora prevé apoyar los presupuestos del PP.
Aumentar las aportaciones de las empresas, vía sociedades o seguridad social, ha sido así recurrente en las dos reformas fiscales, con críticas similares también por su supuesto efecto pernicioso en la economía según las patronales. Un mensaje azuzado en Navarra por UPN y PP. "Nuestra política es bajar impuestos porque así se recauda más", decía en junio el candidato de UPN-PP, Iñigo Alli. "Las políticas del PP son bajar impuestos y esa es la receta de lo que se debe hacer en Navarra", corroboraba su compañero de lista, José Cruz Pérez Lapazarán, durante la campaña electoral. "Las medidas tributarias aprobadas lastran la competitividad de las empresas y, a medio plazo, conseguirán una menor recaudación", replica ahora la CEOE al Gobierno de PP.
Ambos proyectos sin embargo también tienen grandes diferencias, motivadas en parte por una cuestión competencial. Navarra solo puede regular aquellos impuestos que tiene convenidos (IRPF, Patrimonio y Sociedades, fundamentalmente), mientras que el Estado tiene recursos adicionales, como el IVA o los impuestos Especiales (alcohol y tabaco), que junto con Sociedades van a cargar con mayor presión impositiva.
Este hecho no obstante revela también una cuestión de fondo. La reforma navarra aplica la subida progresivamente, de manera que el mayor esfuerzo fiscal recae sobre las rentas más altas. Con el aumento de la presión sobre los impuestos indirectos, como el IVA o los Especiales, todos los ciudadanos pagan igual al margen de su capacidad adquisitiva, lo que acaba afectando a la equidad del sistema. De esta forma, una persona con renta baja que fume o consuma bebidas azucaradas o alcohólicas pagará por una cajetilla o una copa en proporción a su salario mucho más impuestos que alguien con un salario más alto.
No obstante, el objetivo de las dos reformas sigue siendo el mismo, mejorar la recaudación para evitar recortes sin incumplir los límites de déficit impuestos por Bruselas. En ambos casos además después de sendas bajadas de impuestos en época preelectoral (en Navarra con UPN todavía en el Gobierno) que han acabado mermando los ingresos. Una tendencia que desde Madrid se tratan de revertir con una recaudación adicional de casi 5.000 millones.
En cualquier caso, son cifras pendientes de confirmar, y que el Gobierno del PP prevé complementar con una mayor recaudación gracias a una mejora de la actividad económica y lucha contra el fraude fiscal. Expectativas optimistas que sin embargo no están garantizadas, por lo que no están descartadas medidas adicionales a lo largo del próximo año. De hecho, el colectivo de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) ya avisó de que las nuevas medidas fiscales aprobadas este viernes por el Consejo de Ministros solo suponen un primer paso hacia más subidas fiscales durante la esta legislatura.

Diario de Noticias