martes, 30 de agosto de 2016

INICIADO EL INFORME SOBRE LAS AFECCIONES MEDIOAMBIENTALES DEL FUEGO DE TAFALLA

Técnicos del Departamento de Desarrollo Rural del Gobierno de Navarra iniciaron ayer la inspección detallada de las masas forestales afectadas por el incendio declarado el pasado jueves en Tafalla, que calcinó cerca de 4.000 hectáreas en el citado término municipal y en los de Añorbe, Artajona, Pueyo y Garínoain. En el plazo de 48 horas se espera poder disponer de una valoración que permitirá conocer el grado de afección, las posibilidades de regeneración natural y los lugares donde será necesario adoptar medidas de restauración del arbolado.

El Gobierno tiene previsto celebrar la semana que viene una reunión con los ayuntamientos afectados, con presencia de la presidenta, Uxue Barkos, y las consejeras de Presidencia, Justicia, Interior y Función Pública, María José Beaumont, y de Desarrollo Rural, Isabel Elizalde. Para entonces se contará con el informe que evaluará las consecuencias del siniestro, en el que comenzaron a trabajar ayer personal del Guarderío Forestal y técnicos de la Dirección General de Medio Ambiente y Agua del Gobierno de Navarra.

Estas labores arrancan con la delimitación del perímetro del incendio mediante georreferenciación, trabajo realizado desde el aire consecuencia de la gran superficie afectada. A partir de este trabajo se analizan la totalidad de los compartimentos afectados tipificando los mismos según la vegetación presente y el grado de afección. De todo ello se obtienen diferentes capas de información que a través de sistemas de información geográfica son trasladados sobre plano.

Los terrenos afectados por el incendio pertenecen a los términos municipales de Añorbe, Artajona, Tafalla, Pueyo y Garínoain, y se trata de tierras agrícolas de secano, encinares y coscojares, formaciones de matorral y repoblaciones de pino alepo y en menor medida de pino laricio. Las frondosas afectadas (encinares y coscojares), tienen capacidad de rebrote, mayor en el caso de las masas afectadas en las primeras horas del siniestro ya que la alta velocidad de paso del fuego, consecuencia del viento, les afectó de una manera más superficial. Sin embargo las alcanzadas una vez que la intensidad del viento se redujo habrán sufrido en mayor medida los efectos de las llamas, y existe una mayor incertidumbre sobre su posible rebrote.

En lo referente a las repoblaciones de pino alepo, ésta especie se caracteriza por su adaptación a los incendios forestales, materializada en la apertura de las piñas y la diseminación de los piñones cuando los árboles se ven sometidos a altas temperaturas, regenerándose así la masa forestal de forma natural. De todas formas, en las masas con capacidad de rebrote o regeneración se debe esperar a la siguiente primavera para comprobar cuál es el resultado obtenido y los trabajos que será necesario realizar. En las plantaciones de pino afectadas y dependiendo de su nivel de daño se extraerán los pies afectados.

Diario de Noticias