domingo, 7 de junio de 2015

UN PROFESOR EUSKALDUN, PARA GOBERNAR PAMPLONA

Joseba Asiron (EH Bildu) se ha asegurado los apoyos suficientes para ser investido el próximo sábado alcalde de Pamplona. La coalición, segunda fuerza en el Ayuntamiento, arrebatará la alcaldía a UPN, en el Gobierno municipal desde 1987 a excepción de una legislatura. El perfil de Asiron, profesor de Historia del Arte y una persona ajena hasta ahora a la política profesional, cumple con el esquema con el que la izquierda abertzale consiguió hace cuatro años la alcaldía de San Sebastián; un rostro amable para atraer otros votos.

Asiron (Pamplona, 1962), casado y con dos hijos, es una persona afable, cercana, de esas que no tienen reparos en pararse a hablar, da igual con quién, ya sea con un vecino que le saluda, un amigo o algún exalumno del que ha sido profesor. “Es un gran conversador”, define Artiz Romeo, uno de sus compañeros de formación. El próximo alcalde de Pamplona nació justo encima de la churrería la Mañueta, en la calle del mismo nombre, fundada a finales del siglo XIX, una institución en la ciudad que solo abre durante las fiestas de San Fermín.

Romeo destaca el carácter “tranquilo, dialogante y tolerante” de Asiron, licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza (1989), y doctor en la misma especialidad por la Universidad de Navarra (2009), con una tesis doctoral sobre las torres de linaje en la Navarra medieval, con la que obtuvo la máxima calificación.

“Nosotros, euskaldunes navarros en el umbral del siglo XXI, ante el criminal atentado cometido en Pamplona, queremos manifestar nuestra más firme y total condena del injustificable asesinato de Tomás Caballero”. Así empezaba un manifiesto suscrito por 134 personas del mundo de la cultura, entre las que figuraba Asiron, de condena por el atentado de ETA que acabó con la vida del concejal de UPN en 1998. Es, quizás, el mejor argumento del futuro alcalde de Pamplona para contrarrestar las voces que le han pedido una condena expresa del terrorismo. También han arreciado las críticas contra él por la postura de la izquierda abertzale sobre una anexión de Navarra al País Vasco, un discurso que ha sido rebajado durante la campaña electoral.

“Inquietud” es la palabra que elige el todavía alcalde de Pamplona, Enrique Maya, para expresar lo que le sugiere la llegada de la coalición abertzale al poder. El edil, de UPN, desdibuja el perfil de persona amable con el que algunos retratan a Asiron y el nuevo proyecto que encarna su entorno, para denunciar las imposiciones, entre otras cosas, en materia de símbolos que, asegura, impulsará EH Bildu. “Bildu es Batasuna, el partido que se ha apoyado en la justificación de ETA para conseguir objetivos políticos, y que gobierne Pamplona me inquieta”, zanja Maya.

Asiron será alcalde gracias a la suma de los cinco ediles que ha obtenido EH Bildu, más otros tantos de Geroa Bai, tres de Aranzadi —la candidatura ciudadana donde se integra Podemos— y el único edil de Izquierda-Ezkerra, coalición de la que forma parte Izquierda Unida. Catorce votos que le aseguran la mayoría absoluta a una persona cuya mayor afición y pasión es Pamplona y su historia, según explican quienes le conocen.

El candidato de EH Bildu lleva retratando desde 2009 los cambios sufridos por la ciudad a través de una serie de artículos publicados en el periódico Diario de Noticias bajo el epígrafe Adiós Pamplona, una canción popular que le cantaba su abuela cuando era pequeño. Asiron, sin experiencia política, sí que ha militado en movimientos sociales y culturales, fundamentalmente a favor de las ikastolas —él imparte clase en una—, y el euskera.

Inés P. Chavarri, en El País