jueves, 21 de enero de 2016

¿OPE TÉCNICA O POLÍTICA?

El acuerdo de gobierno suscrito por el cuatripartito adquiría el compromiso ante la sociedad navarra de llevar a cabo una OPE en junio de 2016. Como consecuencia de este compromiso muchas personas interinas optaron por coger medias jornadas, apuntarse a academias, organizar su vida para poder estudiar…
En 2015 conocimos dos ofertas públicas de empleo: la realizada en marzo por el gobierno de UPN y la realizada en noviembre por el gobierno del cambio. Ambas coinciden en un hecho: en ninguna de ellas se contemplaba la oferta de plazas en castellano en Infantil y Primaria. En los días sucesivos a ambas ofertas la respuesta de los sindicatos e Izquierda-Ezkerra y Podemos fue bien diferente. Ninguno, sí, ninguno exigió a Iribas, ni siquiera pidió que se reconsiderase, la oferta de plazas en castellano, STEILAS tampoco lo hizo, pero sí advirtió de un recurso si se consideraba el C1 de inglés como requisito porque vulneraría la normativa vigente. Sin embargo, tras la presentación de la OPE del gobierno del cambio, varios sindicatos, y dos coaliciones que sustentan al propio ejecutivo se opusieron y sus argumentos, fundamentalmente, fueron dos: no responden a la realidad educativa navarra ni a su realidad sociolingüística. Ahora han hecho bandera de esta reivindicación. Difícil de entender.
Es cierto que no responden ni a la realidad educativa navarra, ni a su realidad sociolingüística, responde a las necesidades actuales del sistema educativo que pueden ser objeto de consolidación. No obstante, sorprende escuchar en boca de unas políticas que se declaran transformadoras que quieran mantener la realidad educativa que tenemos - e incluso sufrimos- diseñada por una derecha rancia, pensada en favorecer a la escuela privada, en la que se ha utilizado la enseñanza del inglés para detener la extensión del euskera en Navarra, y como consecuencia colateral ha arrinconado al profesorado monolingüe castellano. Hasta el pasado viernes 15 de enero han seguido solicitando la oferta de plazas con perfil C1 de inglés. ¿Acaso este es el perfil sociolingüístico de Navarra? Ha quedado en evidencia que estas dos fuerzas han presionado al ejecutivo en busca de una OPE política y han logrado una politización de la misma. Siguen intentando llegar a un cambio de cromos, cambiando plazas de una especialidad a otra como si esto fuese un puzle, buscando contentar a todas las personas, pero obviando sus posibles consecuencias: consolidar plazas que, si sigue la implantación del PAI con las mismas características no podrán tener continuidad. Utilizan para ello datos proporcionados en muchos casos por sindicatos afines al antiguo régimen, datos sesgados con consideraciones que sonrojarían a muchas personas. Dan total valor a estos datos, frente a los presentados por el propio Departamento de Educación. No se fían de los datos del Departamento o prefieren seguir mirando a sus propios intereses partidistas. Incomprensible.
STEILAS criticó la poca didáctica empleada por Mendoza en el momento de la presentación, pero consideró lógica esta oferta pública de empleo. En este momento dice ¡basta ya de marear la perdiz!. Exigimos una OPE basada en criterios técnicos, no políticos. Así se lo hicimos saber al consejero Mendoza y así se lo hemos reiterado.
Desgraciadamente estamos hablando solo de la consolidación del empleo ya existente, pero no se ha analizado ni debatido la consecuencia de los presupuestos para el 2016 que no dejan apenas margen para la creación de empleo, ni siquiera para iniciar la recuperación del empleo que se ha destruido durante los últimos años.
Y entre tanto, hay cientos de personas desanimadas que aspiran a una de las plazas, que no saben qué hacer y viven la situación como una montaña rusa que sube y baja, al igual que sus ánimos. En los sindicatos recibimos todas las semanas decenas de llamadas que demandan, además de respuestas a esta situación, seriedad y respeto. No podemos alargar la situación mucho más. Los meses han ido pasando y prácticamente seguimos en la casilla de salida.

Amaia Zubieta y Kepa Yécora, en representación del sindicato STEEILAS