domingo, 24 de enero de 2016

LUIS GABILONDO: "EN NINGÚN CASO DEJAREMOS A NADIE SIN TRATAMIENTO"

¿Con qué objeto se ha emitido una circular a todos los centros sanitarios navarros?
La primera vez que alguien acude a un centro de salud y no está registrado, nosotros no sabemos si es un inmigrante irregular o un extranjero que ha venido a pasar unos días. Por eso, los centros tendían a elaborar una prefactura y, después, si esa persona no presentaba la tarjeta sanitaria en un determinado tiempo, se le cargaba una factura real. Es lo mismo que se hace con un privado que no tiene derecho a asistencia. Esto tenía un efecto disuasorio en la población inmigrante, porque mucha gente se asustaba porque no lo entendía. Para evitar eso, hemos dictado instrucciones en esa circular, para que se les reconozca el derecho a la atención sanitaria desde el primer momento.

¿Qué efectos tiene ser reconocido por Osasunbidea?
Significa que estas personas tienen acceso a medicamentos en las mismas condiciones que el resto de navarros y que todos los demás: tienen un número, un código, se les atiende, se les puede recetar, se les ingresa, se les deriva... Exactamente igual que los que tienen tarjeta sanitaria ‘oficial’. Es una réplica de una tarjeta sanitaria a todos los efectos. Esas 2.688 personas que han recibido este reconocimiento son indistinguibles para el Sistema Navarro de Salud.

Entonces, ¿esa circular que mandaron fue básicamente para decir al personal: «Oye, atento, que estas personas son iguales a todos»?
La instrucción viene a decir algo así como: «Desde que alguien en situación irregular entra por la puerta, ya hay que reconocerle que tiene derecho a la atención médica, aunque todavía no le haya llegado la tarjeta». Por eso no se tiene que hacer prefactura ni nada de eso.

¿Existe aún población en Nafarroa sin este derecho reconocido todavía?
Sí, son aquellos que todavía no han ido a un centro de salud por no tener necesidad.

O sea, los que no están registrados en ningún sitio...
Eso es. Ahora lo que hacemos es que se les tramite el reconocimiento y se les trate sin esperar a que se tramiten las burocracias. Aunque el reconocimiento formal llegue 20 días después, se les trata desde el primer día.

¿Hasta qué punto es distinta la ley navarra de la de otras?
Es exclusiva. No existe en ningún sitio una norma tan amplia como la nuestra, en la que no se exige ningún requisito para el reconocimiento. En otras comunidades se ha ido flexibilizando un poco el tema de los requisitos, aunque la competencia es estatal. A nivel estatal, la normativa de 2012 eliminó la universalización de la asistencia sanitaria, que era un logro histórico. Nosotros estamos radicalmente en contra de esa norma. Antes de 2012 existía el Sistema General de Salud, donde por el hecho de ser ciudadano se te reconocía el derecho a la asistencia. Con la ley del PP volvimos a un sistema anacrónico, un modelo de Seguridad Social en el que tú tienes derecho a la salud en tanto que hayas trabajado.

Pero aquí, en la medida de lo posible, esa ley no se aplica...
Muchas comunidades autónomas progresistas han hecho normas propias para intentar paliar las consecuencias de la ley de 2012. La mayoría lo han hecho desde un concepto más social que sanitario. En Navarra se dio un paso más. Fuimos radicales, reconociendo a las personas por el hecho de residir en Navarra, aunque fuera un solo día, el derecho a la atención. Hoy día es la más universal de las normas que existen en el Estado. Y si el Estado logra tumbar la ley en los tribunales, haremos otra normativa para seguir haciendo lo mismo. Lo que no vamos a hacer en ningún caso es dejar de atender a la población.

¿Esa inmediatez en el acceso es la peculiaridad radical de la norma navarra?
Exacto. La ley nos dice que se reconoce el derecho a la asistencia desde el primer día de residencia en Navarra. Eso no ocurre en ningún otro sitio. Y se reconoce a todo el mundo, sin ningún otro requisito.

Esta ley se aprobó la legislatura pasada a iniciativa de toda la oposición. ¿Siempre se aplicó a rajatabla?
El proceso de implantación ha sido progresivo. Nosotros hemos dictado instrucciones para que se aplique desde el primer día de modo efectivo, sin trabas. Eso es lo que nos distingue ahora, aunque el año pasado ya se reconoció el derecho sanitario a bastantes personas.

¿Qué supone para Osasunbidea haber reconocido el derecho a estas 2.688 personas?
Pues tiene un coste, pero, desde el punto de vista social, es algo perfectamente asumible. Es un coste marginal como decimos nosotros, porque no hace falta incrementar el número de consejeros, ni de hospitales, etcétera. Basta con complementar recursos que ya hay. Muchísimo peor sería para la sanidad pública navarra tener a un grupo de población incontrolada. Sin entrar ya a ideas como la solidaridad, que yo creo que debieran de estar implícitas. En este gobierno creemos firmemente en la igualdad en materia sanitaria.

Aritz Intxusta, en GARA