martes, 26 de julio de 2016

LA LUCHA DE DOS FAMILIAS TAFALLESAS, VÍCTIMAS DEL AMIANTO

La Asociación Víctimas del Amianto de Euskadi (Asviamie) lleva contabilizados en lo que va de año 15 fallecimientos por enfermedades derivadas de la exposición al amianto. En 2015, por su parte, fueron 24 las personas que murieron por idéntico motivo. Engrosan la trágica lista, entre otros, los vecinos de Tafalla Cristina Martínez Armesto (fallecida el 9 de abril de 2015) y Ángel Pardo Fraile (fallecido el pasado 1 de junio), víctimas de sendos mesoteliomas.
Martínez contrajo la enfermedad entre 1968 y 1972, época en la realizó labores de rebabado de piezas de baquelita con contenido de amianto en las plantas de Rentería y Oiartzun de la antigua Productos Aislantes (Paisa), actual Ercros SA, sin que la empresa adoptase ninguna medida de protección. Ercros SA, que ya había sido condenada en dos casos anteriores por los Juzgados de Donostia por hechos similares, prefirió evitar el juicio por reclamación de daños y perjuicios previsto para el 23 de junio y llegar a un acuerdo compensatorio de 80.000 euros con la familia de Cristina Martínez, evitando así un largo calvario judicial. Elena Herrero, hija de la víctima, se muestra “satisfecha” con el proceso y anima a las personas que se encuentran en su misma situación a “luchar” para hacer valer sus derechos. “La vida de mi madre no me la van a devolver, pero que al menos paguen por lo que han hecho”, lamenta. Recordar que el caso de esta vecina de Tafalla se hizo tristemente popular porque le concedieron la incapacidad total cuatro meses después de morir.
Para Asviamie “la oferta de la empresa supone un reconocimiento implícito del daño causado y un importante cambio de actitud empresarial, resultado de la presión ejercida por la movilización de las víctimas, así como el logro de sentencias condenatorias, posibilitando evitar la larga litigiosidad a la que se enfrentan las víctimas”.
Herrero recuerda, asimismo, cómo vivió la enfermedad de su madre. “Fue un trago muy duro porque era una mujer sana”, reconoce. “Días antes de cumplir 70 años se cayó y se hizo daño en el costado. Estuvimos cerca de un año acudiendo al médico hasta que el aita escuchó por la radio una entrevista a Asviamie que, precisamente, estaba hablando de la empresa Paisa, así que cuando volvimos al médico preguntamos directamente si podría tratarse de alguna enfermedad relacionada con el amianto”, relata. Y así fue. Mes y medio después de detectarle la enfermedad, Martínez fallecía en su casa rodeada de los suyos. Poco antes, Herrero contactó con la asociación vasca y empezó a acudir periódicamente, cada 15 días, a las reuniones celebradas en Ordizia para compartir experiencias. En vista de la labor desarrollada, Herrero pretende crear ahora en Navarra una asociación de idénticas características, cuya función sea apoyar, asesorar y defender los intereses de las personas afectadas por el amianto.
El hijo de Ángel Pardo Fraile, José Ángel, comenta que a sus 72 años su padre “se encontraba fenomenal hasta que empezó a notar un dolor en el pecho. Los médicos le decían que era muscular hasta que le detectaron una hemorragia y a raíz de esta, en abril, la enfermedad. Falleció en junio. Es una enfermedad muy dolorosa y rápida”. José Ángel recomienda “aunque sea triste decirlo, hacer los papeleos en vida”. En su caso la familia ha logrado el informe favorable del Instituto de Salud Pública y está tratando de contactar con compañeros de su padre (natural de Cuenca), que trabajó para Luzuriaga en Pasajes, Rentería, Usúrbil y Tafalla, para que testifiquen en un futuro juicio.
Cabe destacar, asimismo, que según advierten las instituciones europeas en el libro Lecciones tardías de alertas tempranas, antes de 2030 morirán unas 250.000 personas por mesotelioma en la Unión Europea, cifra que podría elevarse hasta las 400.000 si se suman los fallecimientos por cáncer de pulmón. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que al año mueren 107.000 personas por inhalación de fibra de amianto. En un estudio realizado por la doctora Montserrat García Gómez y Alfredo Menéndez, de la Universidad de Granada, afirman que entre 1975 y 2010 fallecieron 6.037 personas a causa de un mesotelioma. Las patologías asociadas a la exposición del amianto son las siguientes: placas pleurales, derrame pleural benigno, engrosamiento pleural, atelectasias redondas, asbestosis, mesotelioma pleural, cáncer de pulmón, derrame pericárdico, mesotelioma pericárdico o mesotelioma peritoneal.
“En la actualidad unas 6.900 personas de la CAV y 2.790 en Navarra, más otras 34.000 del resto del Estado, figuramos incluidos en el fichero de la Administración como trabajadores probablemente expuestos al amianto, con derecho a reconocimientos médicos post-ocupacionales. Cifra que escasamente recoge a una quinta parte de los trabajadores que estuvimos expuestos. El registro y la vigilancia médica específica son claves para la detección precoz de la enfermedad y su reconocimiento profesional”, explica Jesús Uzkudun, miembro de Asviamie y sindicalista de CCOO jubilado, en el texto Lucha sindical contra las enfermedades respiratorias.

Diario de Noticias