martes, 16 de abril de 2019

"DEFENDEMOS AUTOGOBIERNO PARA BLINDAR DERECHOS FRENTE A NAVARRA SUMA, QUE LO PIDE PARA PERPETUAR SUS ÉLITES

Feliú era interesante antes de entrar de Podemos. Impactó mucho con su tesis sobre la acumulación del poder en 40 familias, que se hizo de culto en Nafarroa. Y más recientemente, con su librito “Navarrismo Pop”, que exponía las claves históricas la ideología navarrista de UPN. Este profesor aspira al Senado por Aldaketa, coalición de las fuerzas del cambio que probó suerte en 2015, logrando un senador, aunque aspiraba a tres. En principio, toca hablar de las elecciones de abril, pero el cuestionario avanza hasta las navarras, porque las estatales se viven como preámbulo de las forales, como si todo fuera una única batalla en dos actos.
¿Por qué se ha decidido reeditar Aldaketa?

El objetivo de la reedición hay que buscarlo en la constatación de un escenario en el que ha cambiado con respecto a 2015. Se ha formado un frente de derechas con un programa político que, de forma evidente, quiere tocar todas las cuestiones que ver con el autogobierno. Y que tiene un programa oculto que afecta directamente a derechos y libertades. Ese otro programa incluye aspectos que tienen que ver con la vida democrática. En lo económico, ahonda en las políticas de carácter austericida.
A las fuerzas del cambio tampoco les quedaba otra, si es que querían tener representación...

Evidentemente, hay otro elemento que es cómo se procede en las votaciones en el Senado. La gente no tiene conciencia de la importancia que tiene el Senado en el sistema político español, sobre todo cuando se barajan reformas constitucionales como ocurre actualmente. Además, a diferencia de en el Congreso, donde en Navarra se sigue un sistema más o menos proporcional, en el caso del Senado es mayoritario. Eso significa que el partido que gana se lleva tres de los cuatro senadores. Históricamente, en los últimos 20-25 años, ha sido la derecha la que se ha llevado estos tres puestos. Y ha dado una imagen, una voz de Navarra, que no corresponde con la realidad social, con su pluralidad y diversidad. La decisión de reeditar Aldaketa viene tanto de la lectura de un inquietante escenario político como de la necesidad de romper con este monopolio histórico de la derecha en el Senado.
Todo eso explica la necesidad de una alianza, pero hay algo más. Aldaketa la forman las cuatro formaciones del cambio. ¿No se puede entender también como una declaración de intenciones? ¿Una afirmación de que, si la cuentas vuelven a dar, el cambio tendrá continuidad?

Está claro que la filosofía que hay de fondo es la filosofía que trajo el cambio. No solo desde la política, también potenciando el encuentro entre diferentes. El cambio ha dado buenos resultado y reeditarlo es fundamental.
¿Por qué?
Uno de los rasgos de las derechas y en Navarra, concretamente de UPN, ha sido la red clientelar que ha ido configurando durante el tiempo en que ha estado gobernando. En estos cuatro años esa red clientelar ha quedado fuera de juego. Pero una red así puede aguantar. Hoy sigue viva, pero si esta red sigue más tiempo fuera de las instituciones y, por tanto, sin poder practicar esa política extractiva de recursos públicos hacia intereses privados, se va a tener que reubicar o desaparecerá.
¿Hay condiciones en Nafarroa para mantener otra vez alejados del poder a los dos grandes partidos, a PSOE y PP, y además también a Ciudadanos? Porque eso es lo que supone Aldaketa, un todos juntos, sin estas tres formaciones. Y, por supuesto, sin Vox.

Si le preguntas a un sociólogo cosas así, siempre se agarrará una encuesta. Me cuesta posicionarme todavía como un político, pero supongo que ahora tengo que mojarme. Mi intuición es que hemos perdido el recuerdo histórico de lo que fue 2015. El cambio se obtuvo por los pelos. En estas próximas elecciones, vamos a estar en una situación parecida. Si se puede reeditar, será muy ajustado. Por eso yo creo que una de las cuestiones fundamentales que hay que activar es la participación. Cuando se está en el Gobierno hay cosas que se hacen mal. Nadie es perfecto. Hay gente que se ha podido desencantar. Existen esos grupos desencantados y esos colectivos pueden tomar la opción de la abstención como una forma de protesta. Creo que ese es el gran peligro, porque al final estará en el canto de un duro. Habrá que lucharlo.
¿Hasta qué punto el resultado en Nafarroa depende de lo que ocurra en el Estado?

A nadie se le escapa que el resultado de las generales influirá en las forales. Por eso hay que detener a ese frente de derechas que se ha configurado con UPN, PP y Ciudadanos. Hay que impedir que el resultado que obtengan sea una ola que les lleve hasta la victoria en las forales. Hay que pararlos ahora. Ellos lo saben. De ahí que su estrategia resulte idéntica para las generales y para las forales. Este pacto está pensado como un eje de continuidad.
¿Cómo de sólido considera a ese pacto de Navarra Suma?

El navarrismo se construyó sobre unos pilares que entroncan con la tradición del conservadurismo español, del cual forma parte. Las bases ideológicas de UPN forman parte de ese conservadurismo. No es, por tanto, nada raro que ahora se enlace con Ciudadanos o el PP. Constituye su espacio natural.
Tienen la misma raíz.

Hay gente que se echa las manos a la cabeza porque UPN haya pactado con un partido como Ciudadanos que va en contra del autogobierno, pero es que para UPN el concepto de autogobierno y fueros ha sido un instrumento para legitimar posiciones de poder, de élite. Esto es importante resaltarlo, porque en el cambio el autogobierno se entiende como una herramienta para blindar nuestros derechos sociales y de la ciudadanía. Todo el mundo habla del autogobierno, pero este es el elemento diferenciador. El cambio defiende el autogobierno para blindar derechos frente a Navarra Suma, que lo defiende para perpetuar sus élites. Por eso UPN puede pactar sin problema alguno con los partidos que aplican un 155, que no solo se aplicó contra la sociedad catalana, sino que fue un aviso también para Navarra. «No os paséis de la raya», nos dijeron a todos con el 155. La palabra autogobierno va a ir apareciendo una y otra vez en ambas campañas y hay que tener claro qué significa para cada uno.
Toca hablar de sus compañeros de lista, que además es abierta.. Arturo Goldarazena, alcalde de Tafalla, es el hombre que propuso EH Bildu. Y Anika Luján, la apuesta de Geroa Bai.

Tienen un perfil fantástico. Arturo es un compañero de la Universidad Pública. Joder... me siento mal. Esto es autobombo. Pero es verdad.
Ricardo, ahora es usted candidato al Senado, no profesor...

Supongo. Es indiscutible que son personas preparadas y comprometidas. Y, para mí, son unos perfiles muy buenos para el Senado. ¿Sabes por qué? Porque somos distintos. Los tres representamos tres formas muy distintas y no excluyentes de lo que es ser navarro o navarra. Porque la sociedad navarra actual es muy plural. La fotografía es bonita y da una imagen coherente con los planteamientos de Aldaketa.
¿Y dónde queda el PSOE?

En Navarra el PSOE es un socio no fiable. Este partido está jugando a dos o tres barajas. Pienso que su interés está más en mantener un régimen político que en apostar por la transformación. Tenemos recuerdo aún de lo que fue el «agostazo» o ese juego con el frente de derechas. Vamos a ver cómo se dilucida el terreno de juego. A veces, el PSOE canta una melodía que parece muy bonita, pero cuando te acercas y escuchas con atención, es una melodía que desafina por todos los sitios. Lo que debe de hacer el PSOE es resolver de una vez la batalla entre sus dos almas. Tiene que elegir si seguirá ese alma de izquierdas o a la que adora al IBEX 35 y que tanto gusta a sus barones.
¿Puede Aldaketa tumbar a Navarra Suma, quitarle esos tres senadores?

Puede. Es difícil, pero puede. Pero para ello los partidos que forman Aldaketa se lo tienen que tomar en serio, creérselo, y no hacer tonterías.
¿Tiene base su optimismo?


Sí, porque ya les vencimos. La radicalidad de los planteamientos de la derecha, que apelan a una navarra gris y excluyente, siguen siendo los mismos. Y esto va chirriar muchísimo más, porque la sociedad navarra va cambiando. Estos cuatro años han aportado un aire fresco importante a las instituciones que revela lo que tienen de pasado, de oscuridad, los planteamientos del frente de derechas. Fíjate que todos los debates que están planteando son debates que giran en torno a lo identitario, la idea de la navarridad, construida siempre en términos apocalípticos. Es curioso que nunca ponen qué propuestas económicas tienen, cuál es su programa de gobierno. ¿Por qué? Porque la idea es seguir con lo que era UPN antes.
Aritz Intxusta, en GARA

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