viernes, 13 de noviembre de 2020

ECOLOGISTAS EN ACCIÓN LLORA LA MUERTE DE SU COMPAÑERO RAFAEL SÁNCHEZ SANGÜESA

 Ecologistas en Acción ha anunciado que su compañero Rafa Sánchez Sangüesa sufrió el pasado martes un fuerte ictus que finalmente no ha podido superar. "Nos ha dejado físicamente, pero nos deja un legado maravilloso como persona. Su visión clara, cristalina de los problemas le hacía verlos muchísimo antes que todos nosotros. Y el vacío que nos deja es enorme", explican.

Y recuerdan que "Rafa Sánchez Sangüesa fue durante muchos años Presidente y miembro activo de Landazuría. Tras la creación de Ecologistas en Acción, en la que participó activamente, fue Coordinador de la Organización ecologista en Navarra". 

Ecologistas en Acción recuerda que Rafael Sánchez, que habló de deportes en SER Tudela y era profesor de el Taller Escuela El Castillo de Tudela, "durante toda su vida ha estado entregado de manera totalmente altruista a los demás y a la protección de la Naturaleza" y "defendía de manera firme sus ideas porque creía honestamente en ellas".

"Defendió la justicia y el interés de todos, frente a los intereses particulares. Peleando por una mejor gestión en Bardenas y contra el polígono de tiro. Contra el pantano de Itoiz y el recrecimiento de Yesa por su mal uso de los recursos hídricos. Denunciando los altos niveles de ozono en la Ribera de Navarra. Por la defensa de los ríos y sus sotos como fuentes de vida. Por campañas como las de las cigüeñas o contra las antenas de telefonía ilegales", continúan.

"Por ser impulsor de las denuncias contra las Centrales Térmicas de Castejón. Defendiendo el tren social, como él le llamó, frente a la especulación y despilfarro de la alta velocidad. O promoviendo la Iniciativa Ciudadana Ribera Sana que consiguió parar la implantación en Tudela de una incineradora de neumáticos. Siempre protegiendo el Patrimonio Público de los ataques de los intereses privados", siguen. 

Y añaden: "Rafa, amigo, compañero. Que la Tierra, que tú siempre has defendido, te acoja en su seno.  Que el Cielo, que tú siempre has querido limpio, se limpie con tu presencia. Los ríos, por los que siempre has peleado, hoy bajan más llenos porque lloran tu partida.  Seguiremos peleando por lo que tú peleaste, te tendremos siempre cerca, muy dentro de nosotros". 

E-Ribera

jueves, 12 de noviembre de 2020

EL PP SE ALINEA CON GLOVO Y DEFIENDE EL MODELO DE "RIDERS" AUTÓNOMOS PESE A LA SENTENCIA DEL SUPREMO

 El debate sobre la legislación que elabora el Ministerio de Trabajo para evitar los falsos autónomos en las plataformas digitales tiene un nuevo actor: el Partido Popular. En plena negociación de la regulación entre Gobierno y los agentes sociales, la formación que lidera Pablo Casado ha registrado en el Congreso una proposición no de ley (PNL) para instar al Ejecutivo a que apruebe "de manera urgente" una ley específica sobre el trabajo en plataformas digitales que, al igual que reclaman las empresas afectadas como Glovo y Deliveroo, permita mantener el modelo de repartidores autónomos. El PP se basa para ello en la supuesta "libertad individual del trabajador" para elegir cómo presta sus servicios, un derecho a decidir que no está amparado por la legislación laboral: la relación de autónomo o asalariado la define la propia prestación de un servicio, no la voluntad del trabajador.

La propuesta del PP llega en un momento en el que las multinacionales digitales de reparto como Glovo, Deliveroo y Uber Eats están intensificando sus mensajes y campañas para combatir contrarreloj la legislación de Trabajo que pretende forzarlas a modificar su modelo de negocio basada en repartidores (también llamados riders) autónomos. Hasta el momento, la Inspección de Trabajo no lo ha conseguido, pese a las numerosas actas que concluyen que estas empresas utilizan falsos autónomos. Las compañías tampoco han cambiado su modelo tras la importante sentencia del Tribunal Supremo del pasado 23 de septiembre, la primera en la que el Alto Tribunal se posicionaba sobre el trabajo en plataformas digitales, que concluyó que un mensajero de Glovo era falso autónomo.

El PP alega en la exposición de motivos de su PNL que "la figura del colaborador no está exenta de polémica ya que, si bien en algunos supuestos su relación con la empresa es laboral, en otros nos encontramos ante un trabajador autónomo o autónomo dependiente". El partido sostiene que la sentencia del Supremo que declara la laboralidad "ha sido muy aplaudida por muchos 'riders' que esperan que se laboralice su relación empresarial, si bien, hay otro sector, también amplio de 'riders', que prefieren ejercen su actividad como trabajadores autónomos ya que priorizan la flexibilidad, la libertad y la autonomía que les da este tipo de régimen".

Así, los de Casado señalan que "desde el Partido Popular defendemos la necesidad de aprobar una ley que regule esta nueva forma de negocio y que contemple y valore la libertad individual del trabajador, para que éste pueda optar entre tener una relación laboral como asalariado o para que, si así lo estima pertinente, pueda elegir ejercer su actividad como trabajador autónomo, con todos los derechos que legalmente les correspondan sea cual sea la opción elegida, así como las obligaciones".

La falsa "libertad individual" del repartidor

La preferencia de los repartidores a trabajar como autónomos que alega el PP en su iniciativa parlamentaria es uno de los argumentos constantes de las plataformas de reparto. Con frecuencia, y sobre todo desde que Trabajo mostró su intención de regular el sector, las empresas envían comunicados de prensa sobre los resultados de supuestas encuestas a sus flotas de riders y de "estudios independientes" que indican que la mayoría de los mensajeros prefieren seguir trabajando como autónomos en lugar de tener un contrato laboral. Esta misma reclamación es la que defienden las asociaciones de riders afines a las multinacionales digitales (e impulsadas desde las propias empresas), que exigen su "derecho" a elegir trabajar como autónomos.

Este miércoles, por ejemplo, las organizaciones APRA y Repartidores Reunidos se han manifestado frente al Ministerio de Trabajo y preguntaban a Yolanda Díaz "¿por qué a los riders no nos dejan ser autónomos?", como se podía leer en una gran pancarta. A estas asociaciones se unen sobre todo repartidores que temen que el modelo laboral les suponga ganar menos ingresos, que no haya trabajo para todos los repartidores conectados a estas 'apps' en la actualidad y aquellos que no podrían trabajar con un contrato laboral, muchos de ellos migrantes sin permiso de trabajo y demandantes de asilo a la espera de una autorización para trabajar.

Es el caso, por ejemplo, de uno los promotores de Repartidores Unidos, Gustavo Gaviria, que fue declarado laboral por la justicia tras la denuncia de oficio que presentó la Seguridad Social contra Glovo en Madrid, según una sentencia del pasado 11 de junio a la que ha tenido acceso elDiario.es. Gaviria estaba inmerso en la causa de los repartidores extranjeros en situación administrativa irregular, que alcanzó a 68 mensajeros en total. La causa afectaba a "personas sin permiso de residencia, solicitantes de asilo o estudiantes sin permiso de trabajo y los que tenemos visado como autónomos", explicó a este medio Gustavo Gaviria, de origen colombiano y que con su permiso de residencia solo podía prestar servicios como autónomo, explica. Él fue el único mensajero que se apartó del resto en el procedimiento judicial y defendió ante el tribunal su condición de autónomo, contra el criterio de la Inspección de Trabajo.

Aunque es entendible que algunos repartidores quieran trabajar como autónomos en estas plataformas digitales, sobre todo si solo así logran su único sustento económico, la cuestión es que esa decisión no la pueden tomar ellos según la legislación laboral. "La libertad individual existe, pero debe ajustarse a los requisitos legales", recuerda el catedrático de Derecho del Trabajo Eduardo Rojo. Es decir, que un mensajero que quiere trabajar como autónomo puede elegir repartir por su cuenta, por ejemplo creando su propia empresa, pero si un trabajo tiene las notas características de una relación laboral –como reitera la Inspección a propósito del funcionamiento de Glovo, Deliveroo y Uber Eats–, este debe ser prestado a través de un contrato de trabajo por un asalariado.

Otro ejemplo para comprender esa falsa llamada a la "libertad" del trabajador: una periodista quiere ser autónoma para tener más "flexibilidad y libertad" y no depender de un medio. La trabajadora puede prestar sus servicios como freelance y vender artículos en lugar de estar contratada dentro de una plantilla. Sin embargo, si la profesional en realidad no goza de esa supuesta libertad en la práctica, si el medio para el que trabaja ejerce sobre ella un poder de organización y dirección, es decir, si en realidad es una falsa autónoma, da igual que ella prefiriese mantener su contrato de freelance, su vinculación con la empresa es laboral y debe formalizarse mediante un contrato de trabajo.

"A la proposición no de ley no parece preocuparle mucho el marco jurídico existente sobre el concepto de sujeto trabajador, sino que le interesa mucho más el deseo de 'autonomía", apunta Eduardo Rojo respecto a la iniciativa del PP. Mientras, la negociación de la regulación entre Trabajo, sindicatos y patronal continúa, en la que se trabaja sobre una propuesta de borrador de Trabajo para reforzar la laboralidad de estos trabajadores.

Laura Olías, en eldiario.es

miércoles, 11 de noviembre de 2020

ESTHER JAURRIETA, MARCILLESA DE ADOPCIÓN, LANZA SU NOVELA "FELIZMENTE DIVORCIADA"

Aunque nunca había escrito y mucho menos publicado una novela hasta ahora, Esther Jaurrieta aprovechó el confinamiento y los sentimientos que durante ese período afloraron para escribir Felizmente divorciada.

Vinculada a Marcilla desde muetica, localidad a la que vuelve siempre que puede, explica que el libro es una especie de diario que la protagonista, Elena, escribe en 2018 y lo relee ahora; el paso del tiempo le hace ir aportando reflexiones y comparaciones.

"La historia surge de la mezcla de estar confinada y de pensar en el horror que hubiese supuesto pasar por un divorcio en esa circunstancia. Yo decía, qué suerte tengo de estar aquí sola y lo mal que lo tienen que estar pasando otras personas. Todo ello me animó a plasmarlo porque, además, supuse que podía haber gente a la que podía ayudar leer algo así; verlo todo desde otra perspectiva", apunta Jaurrieta que insiste, eso sí, en que es "un libro escrito con mucho amor y mucho humor. El objetivo es tratar de sacar el lado positivo a las cosas y ver la vida con menos drama y con más perspectiva. Es, creo, algo que a mí me hubiese gustado leer cuando pasé por el divorcio. Sin embargo, no hace falta haber pasado por este proceso para leerlo y disfrutarlo".

De hecho, comenta, "está escrito con mucho cuidado para no dañar a nadie y no trata de buscar culpables. Es más bien el hecho de decir: 'hemos llegado hasta aquí y a partir de ahora, a funcionar".

Aunque el empujón definitivo para lanzarse a esta aventura se lo dio su cuñada, lo cierto es que fueron tres amigas de Esther que conocen bien este tema las primeras que leyeron la novela. También lo hizo Itziar Sistiaga, una mentora de escritores que le ayudó a lo largo de todo el camino.

El proceso de escritura comenzó en abril y, de acuerdo con Jaurrieta, apenas le costó tiempo terminarlo; para julio estaba listo puesto que, asegura, "es una historia que llevo muy adentro".

De hecho, al principio pensaba darle otro enfoque a la novela pero, reitera, "los primeros días del confinamiento me sentía súper afortunada de poder estar sola en mi casa y pensé en las parejas que tenían que hacerlo con personas a la que no quieren", así que decidió cambiar de rumbo.

"Al principio me senté a escribir y me salían las palabras sin filtro, a borbotones, pero luego tuve que tomar aire y poner en orden las ideas con una estructura de base. Me puse post-it de colores y me aclaré".

Con grandes dosis de ficción, lo cierto es que Elena, la protagonista de la historia, tiene muchas similitudes con Esther. "Su forma de pensar en cuanto a cómo afronta los diferentes aspectos de la vida o las ocurrencias que tiene a lo largo de la historia son cien por cien yo, pero está claro que hay mucho de ficción también en el libro".

Con una portada en la que se ve una mujer, de espaldas, andado descalza con los zapatos en la mano, Esther explica que "la fotografía me pareció que era muy buen símil: los tacones quitados, como ejemplo de algo que te impide avanzar como te gustaría".

A pesar de que puede ser un ejemplar que guste más a las mujeres, lo cierto es que hay hombres que también pueden sentirse identificados ya que "los miedos y las angustias son las mismas para unos y para otros". De momento, comenta, está esperando las primeras valoraciones masculinas pero las personas que ya lo han hecho le aseguran que es un libro "muy ameno y divertido, engancha y se lee rápido".

Para adquirirlo, además de en internet en versión Kindle, se puede comprar en la librería de Marcilla, así como en Peralta y Funes, en la librería Arlekin de Vitoria, y se puede encargar a través de su blog felizmentedivorciada.es.

Aunque la idea era haber hecho presentaciones, la crisis sanitaria lo ha impedido. Sin embargo, no descarta hacerlas cuando la situación mejore (solo si sigue teniendo sentido realizarlas) e incluso podría ser que aproveche para hacerlas con dos historias.

Y es que, desvela la autora, este libro tendrá segunda parte. "El final es muy abierto y ya me lo están pidiendo", ríe. Eso sí, reitera, no tendrá nada que ver con el divorcio sino que tratará de contar una historia paralela.

Aunque no se marca plazos, la idea es retomar la escritura a principios del próximo año.

Diario de Noticias

martes, 10 de noviembre de 2020

PRIMERA TESIS DOCTORAL SOBRE LA BRIGADA POLÍTICO-SOCIAL DEL FRANQUISMO

 El historiador Pablo Alcántara (Avilés, 1992), doctor cum laude por la Universidad Autónoma de Madrid, es el primer investigador académico que defiende una tesis doctoral sobre la Brigada Político Social (BPS) de la policía franquista. El joven historiador, colaborador de elDiario.es y exponente de una nueva hornada de investigadores interesados en los aspectos aún desconocidos de la represión franquista, ha rellenado con su tesis doctoral un llamativo vacío en el estudio de la policía política de la dictadura, que contrasta con otros países europeos que han sufrido regímenes represivos en su historia reciente. "Ha sido muy difícil con las normativas actuales de acceso a los archivos oficiales, no se puede ni siquiera ojear mucha de la documentación del final de la dictadura y la Transición", explica por teléfono Alcántara. Más de cuatro décadas después de la muerte de Franco, aún se desconoce cuántos agentes formaron parte de la BPS. "He sacado más información gracias a investigadores particulares que gracias al Estado", apostilla.

El trabajo, de próxima publicación, analiza la actuación de la Brigada Político Social en Madrid, sede de la Dirección General de Seguridad y epicentro de la represión franquista, y en Asturias, con un fuerte movimiento obrero y, por tanto, objetivo prioritario de la policía de la dictadura. Alcántara ha centrado su trabajo en el periodo comprendido entre 1956, con los pactos entre el general Franco y los Estados Unidos ya en pie, y 1976, en plena estrategia de la tensión del inicio de la Transición, a la que no fueron ajenos conocidos agentes de la BPS. "Hay un cambio de la Brigada Social de la posguerra, cuando tenían fichados a la mayoría de militantes de la oposición clandestina y por tanto era fácil apresarlos, a los años sesenta, cuando nace un nuevo movimiento estudiantil y obrero que no había vivido la Guerra Civil", apunta el historiador.

A pesar de la tremenda represión, la policía política del franquismo "no consigue acabar con las organizaciones antifranquistas, detienen a muchos dirigentes y militantes pero esa oposición a la dictadura se mantiene". El autor de la tesis doctoral, dirigida por los historiadores Álvaro Soto Carmona y Fernando Hernández Sánchez, mantiene que aún hay muchos aspectos inexplorados sobre la BPS, desde su íntima relación con la Gestapo en la posguerra hasta sus tareas en el extranjero (especialmente en Francia) para perseguir a la oposición democrática en el exilio. "Aún falta mucha información sobre los fallos que pudo haber en el atentado contra Carrero Blanco, la vinculación con las tramas de la extrema derecha o la relación de destacados policías de la BPS en la guerra sucia contra ETA durante la Transición", afirma Alcántara.

Tras cuatro años de investigación, el historiador ha sacado a la luz material inédito que ha rescatado de archivos oficiales y de donde ha podido, como la documentación sobre la represión contra la guerrilla en Asturias o las fotografías de obreros asturianos torturados en 1958. Los maltratos y las palizas, herramientas habituales de los hombres de la social, son otro aspecto que recorre la trayectoria de la policía política de Franco, "aunque no hay obviamente documentos oficiales sobre la tortura, eso nunca hay".

Superada la etapa de posguerra bajo la órbita de la Gestapo nazi, destacados responsables de la BPS fueron adiestrados por el espionaje norteamericano, según desveló este diario con ocasión de la desclasificación del expediente oficial del comisario Roberto Conesa. "En esos viajes a Estados Unidos probablemente son formados en técnicas de tortura", asegura Alcántara, quien recuerda que la estructura policial del franquismo estaba "claramente militarizada" y su propia legislación "alentaba a acabar con la oposición al régimen". A pesar de que los jueces han reconocido que las torturas de la BPS fueron delitos de lesa humanidad, no pueden ser investigados porque España no ha ratificado la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad de las Naciones Unidas del 26 de noviembre de 1968.

"En la tesis analizo diferentes perfiles, muchas veces se da la imagen de polis sádicos con una brutalidad desmedida, como Billy el Niño, pero sabían perfectamente lo que hacían y tenían preparación ideológica", declara el investigador, que ha estudiado a personajes singulares como el propagandista nazi Julián Carlavilla (uno de los "teóricos del exterminio" franquista según el historiador Paul Preston) o el obsesivo perseguidor de masones Eduardo Comín Colomer. Ambos, dos auténticos chalados, eran escritores al servicio de la propaganda franquista y comisarios de la Brigada Político Social. "No sólo era gente que pegaba palizas, había toda una justificación ideológica detrás", asegura Alcántara.

Con la muerte de Franco, los antiguos agentes de la BPS fueron reciclados ya en democracia en la lucha antiterrorista. "Mantuvieron a esta gente porque no hubo ruptura con la dictadura y, por tanto, proceso de depuración, como sí se dio en Portugal o en Argentina", señala el historiador, quien critica "la dificultad de acceso a las fuentes". "Es una cuestión política: ningún gobierno se ha atrevido a plantear una apertura de los archivos", añade.

El historiador reconoce que, a pesar de todas las dificultades, "se ha avanzado mucho". "Espero que mi tesis sirva para poner negro sobre blanco los nombres de los represores de la Brigada Político Social, esa es mi pequeña aportación para que haya justicia y reparación para las víctimas de la represión franquista", dice Alcántara.

Lucas Marco, en eldiario.es

lunes, 9 de noviembre de 2020

LA ETERNA RETIRADA DE MIGUEL SANZ

Javier Esparza no ha integrado en la dirección de UPN a ninguna figura del equipo de su rival en las primarias, Sergio Sayas, a pesar de que el de Buñuel superó el 40% de los apoyos. Pero el líder de la oposición en Navarra sí que ha tenido a bien recuperar a Miguel Sanz como responsable del nuevo Consejo de Experiencia de la formación regionalista. 

Este nombramiento no favorece a UPN, que intenta restaurar políticamente a una figura alicaída como Sanz, y evidencia que el político corellano hace bueno el símil de Felipe González, que aseguró que todos los expresidentes son "jarrones chinos": tan vistosos como dados a estorbar.


Sanz, vida y milagros

La vida de Miguel Sanz es digna de novela: este corellano se afilió en la Transición a la socialista UGT, aparcó su proyecto de ser profesor de EGB para convertirse en director de la Caja Rural de Navarra en Cintruénigo y en 1983, apenas un año después del desplome de la UCD, se convertiría en alcalde de su Corella natal con una pose muy 'progre' a pesar de liderar UPN.

Sanz representaba la 'cuota ribera' y la generación renovadora de la derecha navarra. Y gracias a ello se convirtió en parlamentario foral, 1983; en vicepresidente de UPN, 1989; y en vicepresidente de Navarra cuando su entonces amigo, el también renovador Juan Cruz Allí, aprovechó que el socialista Gabriel Urralburu no llegase a un acuerdo con HB.

Pero esa pose progre pronto acabó para Sanz, que rompió con Juan Cruz Alli y se alió con la vieja guarda para convertirse en líder de UPN gracias a que su hasta entonces aliado quería asumir posiciones centristas que incluían txapela, euskera y reconocimiento de Navarra como "nacionalidad histórica".

Los navarros enviaron a Sanz a liderar la oposición en su estreno como candidato en 1995, pero al año siguiente la crisis del PSN-PSOE a cuenta de la corrupción de Gabriel Urralburu y Javier Otano conllevó que Ferraz abogase porque los socialistas navarros 'regalasen' el poder a UPN. 

Sanz accedió a la presidencia de Navarra contra el sentir popular, 1996, y acabó sus días del mismo modo. Y es que su última investidura en 2007 la consiguió tras romper con el PP y aliarse con el PSOE para evitar que los socialistas no gobernasen con una formación que abogaba por la paz en el norte, Nafarroa Bai (que sin embargo podía dificultar electoralmente a la reelección de Zapatero en 2008, decían los gurús socialistas).

El político corellano había dicho meses antes de la ruptura con sus socios que el PP era "un buen compañero de cama" y había linchado a los socialistas antes de pactar con Pepe Blanco para mantenerse en el poder a cambio de que UPN apoyase al PSOE en Madrid.

Sanz encabezó una manifestación en Pamplona junto a Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre para pedirle al Gobierno central en la que los manifestantes insinuaban que Zapatero iba a entregar 'Navarra a ETA' a cambio de dejar de matar. 

El presidente corellano sobreactuó contra el PSOE y luego se alió con ellos. Y puede que no le costaría demasiado porque ya fue capaz de negociar con HB en 1993 los presupuestos de Navarra, de asegurar en 1998 que Navarra sabría "ser generosa" con ETA si mantenían la tregua de aquel momento y posteriormente echar al CDN de su Gobierno con la excusa del apoyo de Alli al euskera. 

Sanz fue siempre un camaleón: en 2004 pidió a José Bono que le prometiera por escrito que Defensa iba a dejar de bombardear Bardenas en 2008, pero cuando llegó el vencimiento miró para otro lado. También pidió la competencia de Tráfico para Navarra, pero cuando llegó el acuerdo entre el Gobierno de España y Navarra no lo celebró porque la competencia no la había conseguido UPN. 


Obsesión por el poder

El 'camaleón' Sanz dejó el poder en UPN en 2009 y en Navarra en 2011, pero pronto intentó desdecirse e intentar arrebatarle el partido y la Comunidad a Yolanda Barcina, que fue carbonizada en la única legislatura que gobernó por la siniestra herencia de su antecesor. 

El corellano, que llegó a devolver más de 80.000 euros de dietas de Caja Navarra tras ser imputado tras la 'muerte' de este recurso de independencia económica nivel foral (años antes había sido absuelto por un caso de estafa por vender productos italianos), intentó tumbar a la burgalesa. 

Y lo hizo presentando a su eterno delfín Alberto Catalán, dócil mano derecha que se convirtió en su sombra desde que Sanz rompiera con Rafa Gurrea porque éste quería impedir que UPN se convirtiera en un partido personalista donde el líder diseñase las listas electorales a su antojo. 

Pero Catalán perdió en 2013 las primarias de UPN contra Yolanda Barcina, contra la que Sanz maniobró para que no repitiera como candidata en 2015. Al menos la exalcaldesa de Pamplona pudo colocar como candidato en 2014 a Javier Esparza, que también tumbó a Catalán y acabaría rompiendo con su aliada para controlar con mando único el partido. 


Enredando 

Sanz se dedica en los últimos tiempos al enredo político a través de sus artículos publicados en un medio que hace años intentó tumbar, Diario de Navarra. Tras ser absuelto del 'Caso Caja Navarra', Sanz ha intentado interferir en la vida política de UPN: el año pasado aseguró que veía la imagen del partido "un poco confundida" dentro de Navarra Suma.

Poco después intentó que Esparza y Sayas libraran las primarias porque decía que no quería que se repitiese el cisma de 1995... a pesar de que lo posibilitó él con el apoyo con 'el sector de la boina'. Y ahora se ha unido al proyecto del ganador en las primarias mientras aboga por el acercamiento entre el PSOE y la coalición integrada por UPN, PP y Cs a pesar de que los regionalistas no dejan de demonizar a María Chivite por negociar con Euskal Herria Bildu. 

e-Ribera

martes, 3 de noviembre de 2020

UN PRONÓSTICO, UNA CONJETURA, UNA PESADILLA Y UN SUEÑO

 El primer mapa describe la situación electoral a día de hoy según los sondeos de intención de voto. Tal como se puede consultar interactivamente en www.270towin.com, son necesarios 270 electores (votos electorales) para hacerse con la victoria.

Los estados en azul son aquellos en los que el candidato demócrata goza de una ventaja notable sobre su oponente (los cuales suman 259 votos) y los estados rojos son aquellos en los que Trump va a obtener una cómoda victoria sobre Biden (126 votos). De entrada, Biden goza de una amplia ventaja, ya que sólo necesita 11 votos electorales más. Trump por el contrario tiene que conseguir 144. Hay dos datos importantes que subrayar. Según los sondeos, Biden ha obtenido el 67,3% de los votos electorales que podemos considerar "seguros" mientras que Trump sólo se ha hecho con el restante 32,7% del país. Por otro lado, los ocho "estados batalla" de estas elecciones, son estados en los que Trump ganó en 2016 y cuyo apoyo ha perdido en 2020, lo que es un indicativo la debilidad de este candidato: está luchando por recuperar territorio republicano. Por lo que respecta a la división del voto, no hay sorpresas: El asno azul domina en ambas costas y el elefante rojo es el rey del Lejano y Medio Oeste y el Profundo Sur.

La clave está por tanto en los ocho "estados batalla" en los que se va a dirimir la guerra electoral, los cuales están representados en ocre en el mapa 1: Arizona, Texas, Iowa, Ohio, Pensilvania, North Carolina, Georgia y Florida. La situación es crítica para Trump, ya que tiene que ganar necesariamente en los ocho citados estados para lograr los 144 votos que necesita para hacerse con la victoria. La situación es aún peor, si tenemos en cuenta que Trump tan sólo adelanta a Biden en tres de estos ocho estados, en Iowa por 1,7 puntos, en Texas por tan sólo un punto y en Ohio por un escaso margen de 0,2 puntos. Según los últimos sondeos, Biden adelanta a Trump en Pensilvania por 5 puntos, en Arizona por 3 puntos, en North Carolina por 3, en Florida por 2 y en Georgia por 1,6. Es preciso añadir que Biden ha estado ininterrumpidamente por delante de Trump en los sondeos de voto de estos estados desde marzo de este año. Basándonos en estos datos, el pronóstico más "seguro" es que Biden se haga con la victoria según el mapa 2, con 359 votos electorales frente a los 179 de Trump.

Se pueden hacer no obstante dos matizaciones a este mapa teniendo en cuenta la trayectoria histórica de algunos de estos estados. Unos pocos analistas han sugerido que, en estados como Florida, Georgia y North Carolina, el "peso de la tradición" podría hacer variar a última hora la balanza dos o tres puntos en favor de Trump, en cuyo caso tendríamos el mapa electoral 3, con una victoria más ajustada de Biden sobre Trump de 299 votos a 239. Pero es importante subrayar que los sondeos no apoyan esta opción.

Como hemos apuntado, el único escenario que daría la victoria a Trump sería ganar en los ocho estados batalla. La victoria roja en Pensilvania y Arizona es muy incierta. De los 178 sondeos de voto realizados en Pensilvania entre febrero y octubre de 2020, tan sólo 16 han dado la victoria a Trump (9%). Dicho de otro modo, en el 91% de los casos los sondeos han situado a Biden por delante de Trump con ventajas que varían entre 1,5 y 7,5 puntos según el color de la encuesta. Los sondeos de octubre han situado a Biden un mínimo de 5 puntos por delante de Trump a lo todo largo del mes. En el caso de Arizona, se han hecho 137 encuestas 32 de las cuales le dan la victoria a Trump (23,4%) y 102 a Biden (76,6%). Con ligeros picos, desde marzo de este año Biden ha mantenido una ventaja media de 3 puntos sobre Trump. En cualquier caso, la victoria en los ocho estados batalla nos daría el mapa 4, una victoria mínima de Trump sobre Biden.

El contrapeso de este último mapa es una posible marea azul que se haría con los ocho estados batalla, lo cual es tan improbable como el resultado del mapa 4, si bien un voto azul en Florida y North Carolina es más probable que un voto rojo en Pensilvania y Arizona. En este caso el Partido Demócrata se haría con más de 400 votos electorales, incluidos los de Texas y Georgia, un resultado histórico.

Por último, la casa de representantes y el senado también están en liza. El asno azul tiene un 80% de posibilidades de hacerse con un total de entre 224 y 255 votos en la cámara frente a un 4% de posibilidades del elefante rojo de controlar esta cámara. Con un total de 435 miembros de voto, es muy posible que el Partido Demócrata logre el control de un 51% al 59% del hemiciclo. Por lo que respecta al senado, una tribuna de 100 escaños (dos por estado), en la actualidad está controlado por una mayoría republicana de 53 escaños rojos frente a 45 azules y dos independientes. En estas elecciones hay un total de 35 escaños en juego, de los cuales el Partido Republicano probablemente se hará con 16 y el Partido demócrata con 14. El resto, un total de 5 escaños, hará la diferencia. Bajo el lema "Flip the senate" y "Stop Mitch McConnell's agenda", los demócratas necesitan ganar tan sólo uno de los cinco escaños de los estados de Montana, Iowa, North Carolina y Georgia para conquistar la cámara. En Iowa el candidato republicano se adelanta por 3 puntos, en Montana ambos candidatos están en empate técnico, en North Carolina el candidato demócrata se adelanta con 3 puntos y en Georgia, donde hay dos escaños en juego, los candidatos demócratas Raphael Warnock y Jon Ossoff gozan de amplias ventajas sobre sus oponentes de 8 y 2 puntos respectivamente.

Una victoria de Biden en la Casa Blanca acompañada del control de ambas cámaras daría luz verde a las políticas en materia de equidad, diversidad, justicia social, inmigración, seguridad social, educación y medio ambiente que fueron paralizadas por el senado durante la era Obama. En palabras de Warnock, ésta es la única forma de "restaurar la brújula moral de la nación".

Xabier Irujo, en Grupo Noticias

lunes, 2 de noviembre de 2020

SALVAR LA ECONOMÍA; ¿QUÉ ECONOMÍA?

 Más que vivir, lo que estamos viviendo es un desvivir. El tiempo del desasosiego. La mirada llena de tristeza. De sobra sabemos que enfrente de esa mirada tenemos un puñetero bicho que no se sacia ni a la de tres. El dolor ya es insoportable y no tiene fecha de caducidad. Pero hay otros bichos que, como el ya cansado dinosaurio de Monterroso, estaban ahí mucho antes de que el pangolín se despertara un día y empezara a amargarnos la vida como si eso tuviera alguna gracia. El dilema que más se repite en el escenario de la crisis es el que enfrenta la economía y la salud. El grito de antes del verano, para favorecer una desescalada exprés, era casi único: salvar la economía. Personajes famosos y el Banco de Santander anunciaban en la tele una España “segura” para que los aviones se llenaran de turistas provenientes del mundo mundial y corrieran al covid a billetazos. Y bien que se lucieron los publicistas de aquella interesada Spain for sure que tenía la presencia y las voces de Ana Botín, Rafa Nadal, Fernando Alonso, Isabel Coixet, Ferran Adrià, Pau Gasol y otros rimbombantes nombres parecidos. No sé qué pensarán ahora, al comprobar que aquella fanfarria para procurar la desescalada a mil por hora no sólo no alcanzó las expectativas previstas, sino que fue una de las causas más claras del desastre.

Pero a pesar de eso, de aquella publicidad fallida y engañosa, el grito más repetido, todavía hoy, sigue siendo el mismo, sobre todo por las derechas y las grandes fortunas: o nos morimos del bicho o nos morimos de hambre. Me veo de nuevo a esa pandilla for sure saliendo en la tele con un eslogan aparentemente distinto, pero en realidad idéntico: ¡Salvemos la Navidad! Es el retrato que pinta la escritora Pilar Fraile en su magnífica novela Días de euforia: “Somos la puta del casino. La que te anima a jugar más y más, a perder más y más, pero lo hace con esa sonrisa, esa voz sedosa que te atrapa y te convence de que la siguiente baza va a ser la tuya. Por supuesto, la banca siempre gana”. Y es que el dinero tiene sus reglas, como decía un joven Gimferrer que tenía las suyas el amor por los canales venecianos. Y las reglas del dinero son muy claras: todo para cuatro, y los otros cuarenta millones que se repartan las sobras. Por eso da tanta rabia escuchar lo de que hay que salvar la economía, como si en esa economía todos fuéramos lo mismo.

Pero la imagen es muy clara: en los tiempos de crisis, los ricos son más ricos y los pobres revientan de pobreza. La crisis de 2008 la pagaron los mismos que están pagando la del 2020. Las colas del hambre arrasan ante los contenedores y ante los sitios donde se reparte comida a quienes no la tienen. Y no es sólo gente sin trabajo la que forma parte de esa cola, sino tantísima otra que trabaja y no puede, con lo que gana, llegar a fin de mes, ni siquiera a la primera semana del mes. ¿Esa economía precarizada es a la que se refiere el grito más escuchado en la pandemia? ¿Es esa economía la que hemos de salvar sea como sea para que se quede el bicho como el único agente al servicio de la parca? Estoy seguro de que no se refiere el eslogan a esa economía.

Y es que al dolor infinito que provoca la pandemia se añade el que supone esa burla persistente que convierte en invisibles a quienes nada tienen, que segrega guetos confinados por el solo hecho de vivir alguna gente donde vive, que nos dice que hay que salvar la economía como si fuera lo mismo un fondo buitre que el asolamiento moral provocado por un desahucio. El cinismo que no tiene límites junta sin que se le mueva una pestaña a quien lo tiene todo y a quien no le queda ni el aire para respirar. Las presiones sobre la gestión de la pandemia siguen colocando al mundo del dinero por encima de la salud. Cuando salíamos a los balcones para gritar la salvación del bien público y común, nos preguntábamos si lo que vendría cuando se acabara el confinamiento sería distinto, sobre todo mejor, que lo de antes de encerrarnos en las casas. Y ya ven ustedes cómo fue y está siendo la tan cacareada nueva normalidad. La desigualdad es mayor, quienes sufrían la invisibilidad de una pobreza excluida de las estadísticas de la felicidad han aumentado considerablemente, eso de que el covid no entendía de clases ni de género se ha demostrado otra falacia más en las estrategias cínicas del sufrimiento provocado por el coronavirus.

Salvar la economía no es solo, como pretenden algunos, salvar las grandes empresas, esas grandes empresas que consideran que no ganar la millonada que pensaban ganar es una ruina. Salvar la economía es salvar a quienes de verdad la sustentan, las personas que curran en horarios despóticos demasiadas veces, con sueldos precarios que las llevan a formar parte de las colas del hambre. Salvar la economía es pensar en las pequeñas empresas que no resisten los embates de la crisis. Salvar la economía es asegurar que de una puñetera vez este país va a ser seguro para los hombres y mujeres que llegan de otros sitios para encontrar dignidad y no los palos de los guardias y el odio de esas derechas que deshumaniza, bestializándola, la diferencia pobre. Salvar la economía es hacer caso al derecho constitucional de vivir en una casa digna sin el miedo a que te desahucien porque, como alguna gente dice, hay que elegir entre pagar un alquiler imposible o meter dos lonchas de jamón york en la nevera. Salvar la economía es aumentar las dotaciones de la sanidad, la educación y otros servicios públicos en vez de seguir con los medios insuficientes y las plantillas precarizadas o aumentando la protección de la sanidad y la educación como negocios privados. Salvar la economía es que sea verdad que los presupuestos que ha preparado el Gobierno de coalición sean los más sociales de toda la historia. Salvar la economía es no empezar la casa de la nueva normalidad por el tejado antiguo y desigualitario, sino por los cimientos de una nueva realidad que no nos avergüence de por vida.

Hace unas semanas, el nombre y los versos de Miguel Hernández, junto a otros nombres antifascistas, fueron borrados del cementerio madrileño de la Almudena. En estos días hubiera cumplido, el poeta del pueblo y las trincheras, ciento diez años. Acabo estas líneas con dos de sus versos: “Aquí estoy para vivir / mientras el alma me suene”. Salvar ese vivir con dignidad es la mejor manera de salvar todo lo demás, la economía y lo que sea: todo lo demás.

Alfons Cervera, en Info Libre