domingo, 19 de abril de 2015

LA ENCUESTA DE GIZAKER DIBUJA UN EMPATE TÉCNICO ENTRE PNV Y PP PARA LA ALCALDÍA DE GASTEIZ

Hace una semana, el diputado general alavés, el popular Javier de Andrés, hacía unas curiosas declaraciones durante un acto de precampaña, rememorando escenarios electorales en los que su partido se enfrentaba a otras siglas de similar espectro político, como Unidad Alavesa o CDS, y subrayando “el daño que hacía la división a los partidos del centro-derecha no nacionalista”. Tradicionalmente, la llamada al voto útil era cosa más habitual en la izquierda. Pero muchas cosas han cambiado en la política del Estado y ni Araba ni Gasteiz parecen escapar a ciertas corrientes. Una de ellas se llama Ciudadanos y su fulgurante irrupción en las elecciones andaluzas parece preocupar al PP también en territorio alavés. Y, a tenor de la encuesta electoral relativa al Ayuntamiento de Gasteiz que Gizaker ha elaborado para el Grupo Noticias, no le faltan motivos.

Según este sondeo, elaborado entre el lunes y el martes de esta semana sobre la base de 400 entrevistas telefónicas en Gasteiz, el liderazgo de Javier Maroto en la capital alavesa estaría muy tocado de cara a la inminente cita con las urnas. Un liderazgo lastrado por la política económica -la que le viene dada por el Consejo de Ministros de Mariano Rajoy, pero también la propia-, por el desgaste propio de la gestión -son más los encuestados que creen que la situación de Gasteiz ha empeorado (29,5%) que los piensan que ha mejorado (27,5%) en esta legislatura-, pero también perjudicado por la fragmentación de la escena política y, en su caso, minado parcialmente por la entrada en juego de Ciudadanos.

Combinación de factores que hace que, aunque instalados en un empate casi perfecto -les distancian apenas dos décimas-, el PNV liderado por Gorka Urtaran se presente a 40 días de la cita con las urnas con ventaja sobre un PP que se hunde respecto a los resultados de hace cuatro años, ocho puntos menos en intención de voto, que significa la pérdida de dos ediles, quedándose en siete.

Y es que, aunque la emergente Ciudadanos no lograría, según los datos de este sondeo, alcanzar el preceptivo 5% de papeletas para entrar en la Corporación gasteiztarra, su aparición sería suficiente para debilitar más las posiciones del grupo municipal de Maroto cosechando parte del voto de castigo de anteriores votantes del PP.

Una fotografía que bien puede servir de contexto a esa apelación al voto útil que hacía De Andrés o al carácter cuasi plebiscitario que este pasado viernes Maroto otorgó a estos comicios en relación con la Iniciativa Legislativa Popular que él mismo, mediante la plataforma Ayudas+Justas, ha impulsado.

El primer edil no pudo ser más claro reclamando “un respaldo fuerte” para que las 41.000 firmas que han apoyado esa ILP “no acaben en la papelera”. Y es que 32.000 de esas firmas se han recogido en Gasteiz y 32.300 fueron los votos que logró Maroto hace cuatro años, con un 30% de las papeletas que el sondeo de Gizaker sitúa ahora muy lejos.

Los jeltzales, por contra, se mantienen en una línea de ascenso no muy pronunciado pero sostenido -la aparición de nuevas siglas complica el ascenso en porcentajes de voto-, que les situaría casi tres puntos por encima respecto a 2011, lo que les permitiría ganar un edil hasta los siete. Un paisaje que también se sustenta en la ligera mejoría, 14 décimas, respecto al sondeo que Gizaker realizó en septiembre pasado en la valoración de su candidato -Urtaran es junto a Miren Larrion (EH Bildu) el único aspirante al que los encuestados aprueban (5,04)-, mientras que Maroto baja sensiblemente en este apartado, algo más de seis décimas que hacen que el alcalde caiga en el suspenso (4,49).

Y el PNV es el partido que más gusta a los encuestados para ganar la Alcaldía -lo cita el 19%-, mientras que el PP ocupa el tercer lugar (12,5%), por detrás de la coalición soberanista (14%).

Es la aspirante debutante de EH Bildu, Miren Larrión, quien cosecha la mejor valoración de los encuestados (5,06), en los mismos niveles que este mismo sondeo otorgaba en septiembre a su antecesor, Kike Fernández de Pinedo, aunque con el factor a tener en cuenta de un índice de conocimiento sugerido del 25%. Pero esa estabilidad de un voto fiel a las siglas explica también la consolidación de EH Bildu como tercera fuerza en Gasteiz -pese a que caería dos puntos respecto a 2011 en la estimación de voto-, pero una opción que lidera la izquierda en la ciudad y que acecha de cerca, a apenas cuatro puntos y con seis concejales, a los dos principales contendientes por la Alcaldía.

Si la estabilidad -y la igualdad- domina en este momento la situación de los tres primeros partidos del Consistorio, sería el PSE el que pondría la nota discordante. Los socialistas, con su nuevo candidato de última hora Peio López de Munain -que consigue una valoración dos décimas superior a la del alcalde, aunque no alcanza el aprobado-, siguen a 35 días de las elecciones sumidos en la espiral de caída en la que se embarcaron hace cuatro años. Perderían hasta cinco puntos en estimación de voto respecto a 2011, lo que supondría dejarse por el camino dos concejales y quedar estancados en cuatro. El augurio sería muy preocupante para el PSE, ya que le situaría en el peor nivel de representación en el Ayuntamiento gasteiztarra a lo largo de todo el periodo de la democracia, con los mismos cuatro asientos que logró en 1995.

Este movimiento tendría su correlato también en el ascenso ya conocido de Podemos, que concurrirá a los comicios del 24 de mayo bajo la marca Sumando-Hemen Gaude. Aunque la encuesta detecta en este momento un leve retroceso respecto a la estimación de voto prevista por este mismo sondeo en septiembre, con un 11,2% de los votos la formación morada estaría en disposición de hacerse con tres ediles. El resultado no es nada desdeñable, teniendo en cuenta que la designación de su cabeza de lista, Jorge Hinojal, se produjo coincidiendo con la elaboración de esta encuesta.

Por otra parte, la entrada de Podemos cierra también el camino a Ezker Anitza-IU, que en esta ocasión concurrirá bajo el paraguas denominado Irabazi-Ganemos junto a Equo y Alternativa Republicana, con Óscar Fernández como abanderado. Algo similar ocurre con UPyD, cuya estimación de voto se reduce a la mitad (1,4%) respecto a la encuesta publicada en septiembre en paralelo a la aparición de Ciudadanos.

Con estos mimbres, la Corporación resultante de esta fotografía electoral, además de más plural, presentaría una diferencia de un concejal entre el primer grupo y el tercero, lo que aventuraría una legislatura de pactos multilaterales y geometría variable. Una alianza a dos solo alcanzaría la mayoría absoluta -14 concejales- con la suma de las dos primeras fuerzas.

Grupo Noticias

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