miércoles, 11 de mayo de 2011

BARCINA-ZOLINA-MENTIRA

Hace poco más de doce años, en enero de 1999, Yolanda Barcina dio una rueda de prensa para presentar lo que ella misma denominó, pomposamente, el proyecto de «Ciudad bioclimática de Zolina».

Yolanda Barcina era entonces consejera de Medio Ambiente del Gobierno de Nafarroa, presidido por Miguel Sanz. Los periodistas que cubrimos aquella rueda de prensa dedicamos un amplio espacio a aquella «noticia», que tuvo tratamiento destacado en las portadas de algunos rotativos afines a UPN.

La consejera de Medio Ambiente aseguró que el Gobierno de Sanz había aprobado un ambicioso plan para construir 950 viviendas bioclimáticas de protección oficial. Este plan preveía aglutinar una inversión de 38.000 millones de pesetas (todavía no había euros) en el periodo 1999-2002, de los que 25.000 millones de pesetas se iban a destinar a Zolina (Valle de Aranguren).

Con una amplia y amable sonrisa, Barcina explicó con detalle que se iba a resecar la actual balsa de Zolina para transformarla en un hermoso lago de agua dulce rodeado de zonas verdes y arbolitos. Mostró planos y dibujos con las 950 casitas bioclimáticas que se iban a levantar en torno al lago, todas ellas autosuficientes energéticamente. En su comparecencia ante numerosos medios de difusión, aseguró que los nuevos edificios se construirían con materiales inocuos para la salud, que se utilizarían al máximo las energías renovables y se propiciaría el ahorro energético y la limitación de la emisión de residuos.

Yolanda Barcina se ganó aquel día grandes titulares y alabanzas por su gran «sensibilidad ecológica».

Han pasado doce años y aquel ambicioso proyecto no se ha ejecutado. El entorno de la balsa de Zolina (su nombre antiguo es Eskoritz) sigue tal como estaba entonces.

Cinco meses más tarde de aquella rueda de prensa hubo elecciones municipales y Barcina se convirtió en alcaldesa de Iruñea. Por supuesto, nunca ha explicado por qué no se ejecutó el proyecto de Zolina ni a dónde fueron a parar los 25.000 millones de pesetas que estaban destinados a aquella «Ciudad bioclimática».

UPN ha proyectado a Barcina hacia la presidencia del Gobierno de Nafarroa. Es lógico que la ex consejera de Medio Ambiente ya no quiera acordarse de Zolina, y probablemente ni siquiera conozca el lugar donde iba a construir su flamante «Ciudad bioclimática».

Ahora, en plena campaña electoral, Yolanda Barcina sigue exhibiendo la amplia y amable sonrisa de aquel día de enero de 1999 que nos coló una gran mentira. Como para fiarse de ella.

Iñaki Vigor, en GARA

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