viernes, 23 de mayo de 2014

CÓMO VOTÓ LA ZONA MEDIA EN LAS ANTERIORES ELECCIONES EUROPEAS (2009)

Por registrar habitualmente menor participación que otro tipo de comicios y porque dejan menor huella en el largo plazo, viene a cuento refrescar la memoria de nuestros lectores recordando cuáles fueron los resultados de las anteriores elecciones europeas, celebradas en junio de 2009, en lo que respecta a la merindad de Olite.

La participación en la comarca fue del 47'12%, cinco puntos por debajo de la que se había registrado cinco años antes (2004), a pesar de lo cual se situaba por encima de la navarra (43’51), y de la estatal (46%). Murillo el Fruto, Funes y Pitillas fueron los más participativos, al margen de los diminutos Orísoain y Unzué. Además de estos, también en Mélida, Berbinzana, Miranda de Arga y Olite se superó la mitad del censo. Por el contrario, Larraga, Leoz y Ujué registraron los porcentajes más bajos. Tanto en Tafalla como en Peralta apenas superaron el 44%.

El PP fue el partido más votado, con el 40'57% de los votos. Alcanzó su resultado más espectacular en Funes, por encima del 68%. También venció por mayoría absoluta en San Martín de Unx y fue el más votado en Peralta, Marcilla, Caparroso, Artajona, Larraga, Mendigorría, Santacara, Mélida, Murillo el Fruto, Berbinzana, Garínoain, Pueyo y Olóriz.

El PSOE, entonces en el Gobierno del estado, se situó a menos de un centenar de votos del PP, venciendo en Tafalla, Olite, Carcastillo, Falces, Miranda de Arga, Murillo el Cuende, Pitillas, Barásoain, Beire, Ujué, Unzué y Orísoain.

Iniciativa Internacionalista, forzada marca electoral de una izquierda abertzale ilegalizada, fue a mucha distancia -1.029 votos (6'13%)- la tercera formación en la merindad. La distribución del voto fue muy irregular, acercándose al 15% en Tafalla y con registros marginales en Peralta y otras localidades. Fue la más votada en Leoz, anduvo cerca en Pueyo, y sin embargo no recibió ningún voto en Funes ni en Mélida. No consiguió obtener representación para el Parlamento Europeo.

Sí consiguió un escaño, gracias al peso de Esquerra Republicana, Europa de los Pueblos, coalición integrada entre otros por EA y Aralar, que ocupó, con 680 votos, el cuarto puesto en la comarca. En las poblaciones importantes, sólamente en Tafalla y Artajona rebasó el 6%.

Izquierda Unida perdió casi la mitad de los votos que había conseguido cinco años atrás. Fue precisamente en sus dos plazas más fuertes, Peralta y Marcilla, donde la pérdida fue más acusada. Con 475 votos, se quedó en el 2'83%.

UPyD, que por primera vez participaba en unas elecciones europeas, fue la sexta fuerza, con 206 votos (1'23%).

La séptima plaza fue para Coalición por Europa, coalición en la que participaba el PNV, con 131 votos, con un porcentaje (0'78%), similar al del 2004.


UNA CAMPAÑA PARA MENTIRNOS A TODOS

Existe un pequeño libro llamado El arte de la mentira política, de John Arbuthnot, falsamente atribuido a Jonathan Swift para hacer honor al título, que explica cómo debe ser el noble arte del engaño al pueblo, de la falacia al votante, de la triquiñuela a la plebe, del embuste al ciudadano o de la trola al tolai. El texto explica cómo hay que engañar al pueblo por su propio bien, asume que no tiene derecho a la verdad política ya que esta tiene que ser tratada como un patrimonio, como un bien sólo reservado a las élites. Es decir, la verdad política es un privilegio que la plebe no debe conocer. Durante esta campaña ha quedado claro que los candidatos no lo han leído. No su propio programa, que es habitual, sino este libro. Porque mentirnos nos han mentido, es probable que no hayan hecho otra cosa. Pero con qué poco arte.

Arbuthnot explica en su tratado que la mentira política es un arte sabio, al menos en su siglo. El arte de la mesura, del punto medio, la técnica sutil del escapismo, el elogio de la justa medida. Por ello avisa de que la mayor virtud de la perfecta mentira en política es la verosimilitud, la mentira debe mantener una cierta distancia con la verdad y jamás ser exagerada. Ponderar el embuste para hacerlo creíble. Y entonces llega González Pons.

En el debate a seis, celebrado en TVE, el número 2 de la lista del Partido Popular afirmó que en España se crean 7.000 puestos de trabajo al día. Lo que supondría que se estarían creando más de 2.500.000 puestos de trabajo al año. En dos años, pleno empleo. La mentira es tan burda que deja en evidencia el poco arte con el que González Pons maneja la mentira política. Sí hubiera leído a Arbuthnot sabría que otro de los preceptos fundamentales de la mentira, aparte de evitar la exageración, es la de sustraer las mentiras a la posible verificación, a ser posible con comentarios ambiguos y vagos que no puedan ser contrastados. Si hubieran leído el tratado sabrían que no es adecuado hacer predicciones a corto plazo o verificables, ya que se corre el riesgo de quedar en ridículo y que la falsedad te reste la escasa credibilidad que la mentira deposita en el que la expresa. Algo que no le es ajeno a Elena Valenciano. La candidata socialista debe considerar que se dirige a una recua de pécoras olvidadizas, de reses sin memoria que no son capaces de comprobar un simple dato. “Hay que decir un no como una casa a Merkel y Rajoy”, declaró la candidata del PSOE haciendo gala de una locuacidad y riqueza del lenguaje digna de los más grandes literatos, un no como una casa a Merkel. Y pretende que olvides o no conozcas que el candidato europeo de los socialdemócratas en Europa, Martin Schulz, gobierna en Alemania en coalición con Merkel.

Y claro que funciona la mentira, si no un tratado del siglo XVIII no estaría aún vigente. La mentira en política funciona de manera tan eficiente que ni siquiera es necesario manejarla con arte y destreza. Les funciona a gente como González Pons y Elena Valenciano. Les funciona porque se cumple otra de las premisas expresadas con maestría en el libro de Arbuthnot, hemos creado una sociedad de mentirosos. Una masa servil de crédulos que se creen, o no, tampoco es imprescindible, las mentiras para difundirlas, defenderlas, diseminarlas o transmitirlas por doquier. Militantes y periodistas que inmolan su credibilidad en pos del bien del partido en cuestión, gacetilleros como Marhuenda que están dispuestos a pervertirse intelectualmente por conseguir una pizca de los réditos económicos que aporta dominar el poder.

Insultar al ciudadano mintiendo no es la única forma de hacer campaña, también está la de tratar como gilipollas a los votantes. Aunque aquí, y me perdonen los niños que son capaces de hacer mucho más de lo que nos han ofrecido en campaña, hablaremos de infantilización del discurso político. Ha llegado a nosotros la campaña de los memes, el intento de crear unidades de información simples que se propaguen con rapidez, que se repliquen y calen en los ciudadanos. Y en estas lides hay que reconocerle a Elena Valenciano una capacidad especial para convertir el discurso político y la campaña en una suerte de relato intelectual muy cercano al muro de Facebook de un quinceañero.

La campaña de Elena Valenciano se ha llenado de fotos de manos tendidas, autofotos en sets de maquillaje, e imágenes con mensajes facilones y simples para ser compartidas en las redes. De hecho eso es su programa, veinticinco propuestas que compartir en internet. Elena Valenciano ha usado su perfil en las redes con el objetivo de idiotizar la campaña hasta límites nunca hasta ahora conocidos. Para solucionar el problema del olivar andaluz se hace una foto de la mano en la cama. Para mostrar el apoyo al sector pesquero se hace una foto paseando por un puerto pesquero.

La mentira en política es consustancial a la actividad, habrá políticos más honestos y menos, habrá algunos que hagan de la mentira su único valor en la actividad y otros que sólo mientan para su propia supervivencia. Henry Kissinger defendía la mentira en política porque consideraba la moral de éstos y las élites superior a la moral de la plebe. Pero el mayor problema es cuando esa mentira es descubierta y queda impune, cuando una sociedad narcotizada se acostumbra a ser engañada y la mentira revelada no provoca ninguna consecuencia en el que la declara. Si mienten a la sociedad tienen que temer el riesgo de que se descubran sus mentiras y se les provoque un castigo proporcionado al daño que sus mendacidades provocan en la sociedad, ese es el verdadero peligro, la impunidad en el embuste. Que no necesitan manejar el arte de la mentira política, que tratan a la sociedad como un grupo de niños sin capacidad de comprensión porque se ha perdido la vis crítica y ya no es necesario ni que se esfuercen para manejar los designios de los verdaderos protagonistas de la democracia.

Esa responsabilidad en la aceptación, difusión e impunidad de la mentira política cae de manera especial en los medios de comunicación, algo que no es de ahora. Decía Miguel de Unamuno en 1906: “La mayor parte de la prensa es el órgano de la mentira, hija legítima de la cobardía. De la mentira política, de la mentira cultural, de la mentira religiosa, pero sobre todo de la mentira política”.

Antonio Maestre, en La Marea

jueves, 22 de mayo de 2014

"HAY MARGEN PARA CREAR NUEVAS REALIDADES INSTITUCIONALES EN EUROPA EQUIPARABLES A UN ESTADO"

¿Cuáles son las principales fortalezas y debilidades de la actual Unión Europea?

-Europa se ha desviado un poco de los grandes principios que motivaron su creación como son el pacifismo o la atención social a las personas. Se ha alejado de esos objetivos a partir de la moneda única y de las tensiones políticas derivadas del mantenimiento de esa moneda. Los últimos cinco años han sido muy excepcionales en este sentido, pero la legislatura que viene va a se la de la vuelta a los orígenes. Desde luego, el PNV es lo que quiere poner como principal objetivo.

Su lema reza Otra Europa. ¿Qué quiere decir?

-Con Otra Europa nos referimos a que buscamos una Europa más social y con otras fórmulas institucionales, con una gobernanza más repartida, no tan estatal, más federal y con nuevas fórmulas de soberanía como pueden ser los ámbitos inferiores a los estados y con el reconocimiento de naciones que ahora no se da. El modelo de Estado-Nación está obsoleto y en una Europa que habla tanto de la inmigración se tiene que pasar de la innovación en el mundo de la actividad económica y empresarial a la innovación también política. En ese sentido la solución a muchos problemas tanto políticos como identitarios vienen de una profundización de la democracia. Eso unido a ideas nuevas puede traer una Europa nueva, con unas realidades distintas, que es en lo que queremos trabajar.

¿Cómo va a defender el PNV los intereses de Navarra en Europa?

-El PNV lleva muchos años en el Parlamento y siempre ha llevado los intereses de Navarra. Izaskun Bilbao consiguió que el Convenio de Navarra pasara de ser un desconocido a estar recogido por los redactores de la política fiscal general europea y que se presente como modelo ejemplar. Además de esto también se han llevado muchos temas que afectan directamente a la ciudadanía como enmiendas a la PAC para que las ayudas las den entes más cercanos, con el programa Horizon 2020 para empresas navarras, la defensa de la Denominación de Origen del queso del Roncal o cuestiones del euskera y la cultura. Seguiremos trabajando en este sentido.

¿Cómo ve las políticas económicas que se están aplicando en Europa en los últimos años?

-Vemos un doble plano. Vemos esas políticas de austeridad, que consideramos exageradas, perjudiciales y equivocadas porque han empeorado la situación, han respondido también a un modelo de gestión pública que han llevado los grandes partidos en el Estado español y que nos ha metido a todos en el mismo saco. Lo que el PNV está haciendo en Europa y va a seguir haciendo es decir que nuestra realidad política y económica es muy diferente a la del resto del Estado. Demostramos que gestionamos de otra manera, que tenemos otra cultura y a eso le llamamos More vasque way. Estamos diciendo que hay que hacer más modelo vasco y menos modelo estatal.

Ante las políticas de austeridad, ¿qué plantea PNV?

-Hemos demostrado con hechos que somos capaces de ir reuniendo cantidades de un presupuesto general para hacer unos programas de activación de la economía: de empleo de innovación, de formación... que al final son la base de la competitividad de las empresas que son quienes crean los puestos de trabajo. Además defendemos que el gasto vaya dirigido a las necesidades sociales más imperantes que garanticen el futuro como son la educación y la sanidad, pero también hacer unas políticas de inversión que sean razonables y que sean dinamizadoras de la economía. También hemos hecho un trabajo muy grande en desarrollar políticas contra el fraude fiscal y defendemos siempre que trabajamos sobre economía real y no especulativa.

Pocas veces el PNV concurre en Navarra con su propia sigla, ¿cree que le pasará eso factura en estas elecciones?

-Como es contexto de Parlamento Europeo, que siempre llaman menos a las urnas a los ciudadanos, no sabemos muy bien qué resultados podemos obtener. Creemos que las navarras y los navarros sabrán reconocer un tipo de forma de hacer política que es la que se propone para el cambio en Navarra, superando siglas. Nos hubiera gustado que el domingo hubiera otras elecciones además de las europeas, las autonómicas, pero lamentablemente otros se encargaron de impedirlo.

¿No temen que se les encasille como una formación de derecha?

-Hemos puesto mucho esfuerzo desde el principio en esta campaña en desmentir ciertos tópicos como que el PNV es una opción de derechas. No hay mas que ver las políticas que ha implementado el PNV en la comunidad vecina, para ver que no solo son unas propuestas muy progresistas sino que defienden el estado social de bienestar. Todavía mucha gente cree PNV está en un ámbito en el que hace años que dejó de estar.

¿Es coherente defender la UE y ser nacionalista?

-Por supuesto. Estamos intentando defender propuestas del siglo XXI, los que se han quedado en el siglo XIX son los partidos estatalistas. Defendemos que en Europa puede haber nuevas realidades institucionales, al mismo nivel de un Estado. ¿Por qué Malta, Luxemburgo o Chipre sí y Catalunya o Euskadi no? Defendemos que hay margen para nuevas realidades.

¿A qué fórmulas se refiere?

-La fórmula de los estados tradicionales se está superando así que lo que conseguiremos puede que sea otra realidad como por ejemplo una nación sin Estado. Desde luego los vascos no somos creadores de fronteras sino que durante años hemos sido superadores de fronteras. Queremos que se reconozca nuestra nación, que sea la libertad de la persona lo que se ponga por encima de todo. Poner la persona en el centro y crear una Europa que reconozca a las personas. Lo llevamos en nuestro ADN desde el lehendakari Agirre.

¿No es Europa una amenaza para la autonomía fiscal de Navarra y la CAV?

-Izaskun Bilbao ha conseguido que se reconozca esa la realidad del Convenio y del Concierto dentro de la armonización. Es un avance importantísimo porque es una forma de hacer nación. Aunque parezca una paradoja, lo que se esta proponiendo es que una vez que las políticas fiscales de Europa vayan confluyéndose se dé más margen a cada uno de los integrantes para aplicar sus políticas.

¿Debe prevalecer el criterio europeo por encima del Parlamento nacional o los autonómicos?

-Los criterios, si son los de la Europa social, la que nos diferencia del resto del mundo por cuestiones positivas... por supuesto que sí, es una ventaja. Al mismo tiempo defendemos el principio de subsidiariedad para que la gestión publica se haga en los ámbitos más cercanos al ciudadano.

¿Europa debe tomar parte en la resolución del conflicto vasco?

-Echamos de menos la implicación de la UE, como mediadores y para dar respuestas aspiraciones que pueden ser contrarias a las aspiraciones de un estado.

¿Por qué hay que votar este domingo?

-Estamos atrapados entre las sinergias de la política mundial que fluyen hacia la configuración de espacios comunes y el descontento general en la calle y el descrédito de la política, pero luego ni unos ni otros hacen cambiar la realidad. Yo creo que esa situación se soluciona con más democracia, y más democracia es más participación. Europa para eso es un buen contexto porque hay una diversidad enorme de posturas, de partidos, de ideologías, que pueden hacer florecer nuevas ideas, del siglo XXI que den respuesta a los 26 millones de parados y a los problemas de Europa.

Diario de Noticias

GARÍNOAIN PODRÍA SALIR DE LA AGRUPACIÓN VALDORBA

Derecha Navarra y Española (DNE), grupo que gobierna en solitario el Ayuntamiento de Garínoain, no quiere seguir formando parte de los Servicios Administrativos de la Valdorba (integrada también por Olóriz, Orísoain, Pueyo y Unzué) "ante el desmesurado gasto que supone y el escaso beneficio que revierte para el pueblo", explica DNE en un comunicado.

Se olvida de mencionar, sin embargo, que el Ayuntamiento se ha visto obligado a trasladar su actividad, precisamente, a la sede de dicha agrupación (en Cataláin) hasta que concluya la reforma de la casa consistorial de Garínoain, que cerró sus puertas en abril por peligro de hundimiento, tras permanecer más de un año apuntalada.

DNE, no obstante, alega que la "pertenencia de Garínoain a la Agrupación Valdorba supone un gasto desmesurado (70.000 euros, un 43% del presupuesto de la entidad) y una merma en los servicios y funcionamiento administrativo".

El presidente de dicha agrupación, el alcalde de Unzué José Luis Irisarri, opina que la amenaza de DNE "no va a llegar a buen puerto, sobre todo porque la reforma del Mapa Local obliga a agruparse, integrando incluso a Barásoain y Leoz", por lo que no cree que el Gobierno de Navarra autorice su salida.

La asociación vecinal Aúpa Garínoain, por su parte, piensa que DNE utiliza cualquier excusa para salir en los medios de comunicación. "En lugar de sacar una nota de prensa deberían tratar el tema donde corresponde, en los plenos de la agrupación. Por cierto, en 2013 no han ido a ninguno", desvela Íñigo Arregui, evidenciando una vez más la dejación de funciones de la corporación municipal. 

Diario de Noticias

miércoles, 21 de mayo de 2014

¿ES POSIBLE UN OSASUNA PÚBLICO?

Si el domingo fue un «día D» en los campos, hoy lo es en los despachos. Responsables de Osasuna y de la Hacienda navarra comienzan a analizar el nuevo escenario. La Segunda es un túnel en el que uno sabe cuándo entra pero no cuándo saldrá, ni si saldrá. De momento todo son tinieblas. Se aprecia además que ninguna de las dos partes llegaba con las luces largas dadas; de momento es como si entraran en tierra ignota con minúsculas linternas.

Se añade una paradoja injusta: Osasuna ha perdido pie justo cuando estaba cumpliendo sus compromisos de pago de la deuda, con un calendario estricto para anular 40 millones de euros en diez años. Tocaba enjugar por tanto unos cuatro kilos al año. Si en Primera suponía un gran esfuerzo sobre un presupuesto de 31 millones, en Segunda resultará directamente imposible dado que se prevén ingresos totales de unos 10 millones al año. El desplome de los ingresos de la televisión lo dice todo: de 23,5 millones a 2,8 (o sea, de cubrir el 75% del presupuesto a solo el 25%). Un directivo lo explica así en privado: «Esto es como bajarte del avión y subirte al autobús de línea».

Así las cosas, el Gobierno de UPN está ante una disyuntiva cruda: estrangular a Osasuna o abrir la mano. Pese a algunas declaraciones de firmeza ayer, parece claro que se decidirá por lo segundo, entre otras cosas porque Archanco ya ha avanzado que el calendario de pagos es inviable y está dispuesto a coger las llaves del club y depositarlas directamente en Diputación.

A partir de ahí, resulta bastante posible también que el asunto desemboque en refriega política pura y dura, más aún a un año de unas elecciones cruciales en Nafarroa. UPN no tardará en alegar, y con datos, que la anterior Diputación de Gipuzkoa borró directamente parte de la deuda de la Real o que el Athletic se beneficia de un régimen fiscal especial en Bizkaia, por no hablar de quién pagó el nuevo San Mamés. Y resulta perfectamente previsible igualmente que desde la otra trinchera se replique con no menos razones: pagar a la Hacienda es obligatorio para cualquiera y las arcas públicas tienen necesidades mucho más acuciantes. Con el añadido de que al frente de la gestión del tema estarán Yolanda Barcina y Nieves Goicoechea, enfangadas en el mal uso del dinero público, y por tanto carne de cañón para la bronca.

Los partidos se la juegan en este asunto, de alto riesgo para todos. Incluidos EH Bildu, Geroa Bai o IUN, que podrían terminar señalados como enterradores de Osasuna cuando su situación es fruto únicamente de los desmanes del Gobierno de UPN y una directiva rojilla amiga (y no precisamente Barcina y Archanco, que habían puesto una vía para encarrilar el asunto, sino Miguel Sanz y Patxi Izco, que dejaron el boquete abierto, se fueron sin diseñar siquiera un arreglo, y a los que hoy todo el mundo parece haber olvidado cuando son los dos auténticos culpables).

Antes de que el asunto entre inevitablemente en el barro político, conviene preguntarse qué es Osasuna. El trauma que acarrearía una desaparición puede intuirse perfectamente en las lágrimas que estos días han vertido por el descenso decenas de miles de navarros, incluidas gentes que nunca han pisado el Sadar y/o deploran la manipulación creciente del fútbol como medio de distracción social. Su derrumbe no tendría punto de comparación posible con los de San Antonio o Itxako, ni siquiera con la de Euskaltel por poner otro ejemplo (son 94 años de historia), o con Getafe o Logroñés por volver al fútbol.

Osasuna y Sanfermines son lo único que en Nafarroa permite que se abracen personas de diferentes ideologías, idiomas, credos. Estos días se habla mucho en Iruñea del efecto económico del descenso sobre Nafarroa, del déficit a nivel de marca, pero eso es quedarse corto. La pérdida resulta mucho mayor porque incluye intangibles como la identidad colectiva, el sentimiento, el pueblo... variables que ningún político debería minusvalorar ni enterrar bajo paladas de principios ideológicos. Si todo eso no es un bien público, se le parece mucho.

Llegados ya a la hora inevitable de buscar soluciones, parece claro que las que más se ajustan a los discursos de los bloques políticos enfrentados no lo son. Hacer la vista gorda ante una deuda de 40 millones mientras se recorta gasto social hasta extremos dramáticos resultaría intolerable. Lo contrario, exigir su devolución a sabiendas de que es imposible, sería coger las llaves de Osasuna y tirarlas al Arga (o al río Sadar), y con ello seguramente también mandar a pique algunas expectativas políticas propias.

Una solución posible sería comenzar a tratar a Osasuna realmente como algo público. Porque es ahí donde está el origen del problema: los gobiernos de Sanz regalaron el dinero de todos a una dirección rojilla liderada por Izco que hizo una gestión completamente privada. O peor aún que privada, dado que hoy día ni siquiera los socios saben cómo es posible que la deuda pasara misteriosamente un día, tras la marcha del expresidente, de 29 a 40 millones, ni cómo se generó tal pufo.

¿Puede devolver Osasuna ese apoyo público, pagar parte de esa deuda con un servicio público contante y sonante, más allá de lo sentimental? Puede. Los campos de Tajonar están entre los mejores del Estado. Hoy día los pisan unos 500 niños en los campus de verano, ¿por qué no más, por qué no todas las escuelas de Nafarroa, de modo organizado? El Sadar es la mayor instalación de Nafarroa: ¿No cabe usarla en eventos públicos, en Sanfermines o en otros de masas? Imaginación y flexibilidad dan salidas de este tipo, de modo que toda la ciudadanía también se beneficie de Osasuna.

Y en la misma clave de bien público, ¿no se puede volver a convertir al equipo en vivero de futbolistas navarros y fuente de ilusión para su afición, que fue por cierto lo que llevó a ascender en 1980 y 2000, en dos escenarios muy diferentes tras eliminarse el derecho de retención y aparecer la Ley Bosman?

La zona del campo de Osasuna queda como monumento al despropósito de UPN. Algunos cálculos elevan la deuda rojilla a 60 millones, y otro tanto es lo que ha costado el Navarra Arena anexo (a la derecha), ni siquiera inaugurado. El Gobierno Sanz lo «vendió» con la excusa de los éxitos del San Antonio, hoy desaparecido, cuando era evidente que resultaba excesivo, un capricho megalómano. Con el descenso, seguramente en muchos partidos los 10.000 asientos del Arena bastarían para ver... a Osasuna.

Ramón Sola, en GARA

UXUE BARKOS REBATE LOS ARGUMENTOS DE INTERIOR QUE JUSTIFICAN LA CONSTRUCCIÓN DEL CUARTEL DE LA GUARDIA CIVIL EN FITERO

En respuesta a una pregunta parlamentaria presentada por Barkos en relación a los criterios que ha aplicado el Ministerio del Interior para la construcción de un cuartel de la Guardia Civil en Fitero, este Departamento señala, entre otras cuestiones, que el nuevo acuartelamiento responde al incremento de la delincuencia en un 89%, en dicha localidad, a lo largo del quinquenio 2009-2013.

El Ministerio del Interior señala además que, “la tasa de criminalidad está cifrada, en 2013, en 33 infracciones penales por cada 1.000 habitantes, cifra que, como consecuencia del constante incremento experimentado durante los tres últimos años, se sitúa por encima de la constatada a nivel regional (15) y comarcal (22)”.

Asimismo, el Ministerio que dirige Jorge Fernández Díaz, llega a afirmar en su respuesta a Barkos que “el número de acuartelamientos de la Guardia Civil existentes en un radio de 250 kilómetros cuadrados alrededor de Fitero, se reduce a dos: Cintruénigo y Corella”.

En este sentido, la diputada de Geroa Bai ha denunciado los “inverosímiles argumentos esgrimidos por Interior”  por lo que ha registrado una batería de preguntas dirigidas a este Departamento al objeto de conocer, en primer lugar, “qué cinta métrica ha empleado el Ministerio del Interior para afirmar que ‘el número de acuartelamientos de la Guardia Civil existentes en un radio de 250 kilómetros cuadrados alrededor de Fitero (Navarra), se reduce a dos: Cintruénigo y Corella’.

Del mismo modo, la diputada de Geroa Bai, al hilo de las afirmaciones hechas recientemente por el titular del Ministerio del Interior, Jorge Fernández Díez, en las que aseguraba que «España es un país seguro», porque su tasa de criminalidad se sitúa en 46,1 delitos penales por cada 1.000 habitantes, ha preguntado “cómo se explica que la localidad navarra de Fitero, con 33 infracciones penales por 1.000 habitantes requiera la construcción de un acuartelamiento de la guardia civil, habiendo ya dos cuarteles de este cuerpo en un radio de 12 kilómetros”.

Por otro lado, en la respuesta remitida a Barkos el propio Ministerio destaca  "la incidencia que sobre la conformación del componente de seguridad ciudadana tiene la presencia de un Puesto de la Guardia Civil en cualquier punto de la geografía nacional",  por lo que la diputada navarra pregunta “cómo se explica que con dos cuarteles en un radio de 12 kilómetros la delincuencia en el municipio de Fitero haya aumentado un 89% (33 infracciones penales por 1.000 habitantes en 2013) en los últimos 5 años".

A este respecto, Barkos pide conocer también “el grado de incidencia que ha tenido en este caso la existencia de estos dos cuarteles de la Guardia Civil en la conformación del componente de seguridad ciudadana en la localidad de Fitero”.

"HONDURAS ESTÁ VIVIENDO LA CONSOLIDACIÓN DE UNA DICTADURA DISFRAZADA DE DEMOCRACIA"

"Podríamos decir que los hondureños, ahora mismo, vivimos en medio de un despelote”. Con estas palabras describe la coordinadora general del COFADEH (Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras), Bertha Oliva, la caótica realidad en la que está instalado su país, donde los asesinatos, las torturas y la censura contra quienes tratan de denunciar que las recurrentes violaciones de derechos fundamentales por parte de las autoridades competentes son delitos cada vez más habituales.

Al igual que sucedió en países como Argentina, Uruguay o Brasil, los hondureños durante los años 80 también fueron víctimas de la Doctrina de la Seguridad Nacional impuesta por Estados Unidos, con la particularidad de que las torturas y las desapariciones forzadas se dieron mientras transitaban hacia la democracia. “Eso es lo peor que le puede pasar a un país como Honduras –explica Oliva-. Mientras había una declaratoria de guerra en otros países latinoamericanos, en Honduras había una guerra no oficial. Y eso es lo que ha fortalecido la impunidad”. Este es el motivo por el que tanto a las víctimas sobrevivientes como a sus familiares les costó tanto que el Estado reconociera que estaba cometiendo prácticas ilegales y crímenes de lesa humanidad.

Los obstáculos con los que tanto COFADEH como el resto de asociaciones en defensa de los Derechos Humanos se han encontrado –“trabajamos en un entorno de desconocimiento generalizado, por lo que la preocupación o la solidaridad de la comunidad internacional nunca iba dirigida a Honduras”- es lo que, según relata Bertha Oliva, ha llevado al país al colapso en el que se encuentra en la actualidad. “Los impunes de los años 80 son los mismos que están ahora gobernando el país”, señala. Este hecho ha provocado que, según describe Oliva, la realidad actual de Honduras resulte estremecedora.

“Están instaurando el terror para poder paralizar a la sociedad. Y eso el Estado lo ha venido logrando durante los últimos cinco años, después del último golpe militar, con las ejecuciones arbitrarias y sumarias, con las torturas”. La coordinadora general de COFADEH cuenta que lo que la ONU define como “ejecuciones arbitrarias y sumarias” son, en realidad, “asesinatos con motivaciones políticas”. Unos asesinatos que, tal y como denuncian diversas organizaciones pro-derechos humanos, son cometidos por “grupos paramilitares, empresas privadas, las mismas fuerzas de seguridad internas y las fuerzas militares extranjeras. El nivel de impunidad es tal que andan por la calle, te patean, te detienen y si es posible te disparan porque saben que no les va a pasar nada”.

Para ilustrar esta impunidad, Bertha Oliva pone dos ejemplos. El primero tiene que ver con el expresidente Manuel Zelaya, actual diputado por el Partido de Libertad y Refundación (Libre), quien fue víctima del golpe de Estado de hace cinco años. El pasado 13 de mayo se iba a discutir en el Congreso el nombramiento y elección de los miembros del Tribunal Supremo Electoral. “El Gobierno dio orden a la policía de que no dejaran entrar a nadie de Libre. Cuando Zelaya, junto con otros diputados, quisieron pasar al Congreso, la policía los golpeó. Fue algo público y, sin embargo, no ha pasado nada”.

El segundo de los ejemplos que pone ocurrió unos días antes de que Oliva emprendiera su viaje a Bruselas, donde había sido invitada por la Unión Europea a un foro por los diez años sobre las directrices de DDHH para hablar como ponente sobre ejecuciones arbitrarias y sumarias y la desaparición forzada. El director de una ONG que trabaja con personas en riesgo de exclusión social publicó, a principios de mayo, un informe en el que denunciaba que mensualmente son asesinados 80 jóvenes de entre 14 y 22 años. “Estas cifras se limitan a las personas en riesgo de exclusión, no abarca el resto de jóvenes del país, si no el número de asesinatos sería muchísimo mayor”, destaca.

Como consecuencia de la publicación de este informe “las fuerzas militares y policiales lo detuvieron y le dieron una gran golpiza para después detenerlo ilegalmente. El día que vine a Europa aún estaba en cuidados intensivos de un centro hospitalario. La excusa que dio la policía es que lo detuvieron porque conducía ebrio. No era verdad porque yo estuve con él toda esa noche, pero si hubiera sido cierto, no justifica que las autoridades se conviertan en un peligro mayor que el que puede generar una persona que conduce ebria”. Este contexto es lo que lleva a Oliva a concluir que “lo que se vivió en los días del golpe de Estado fue grave, pero lo que está sucediendo ahorita lo es aún más, porque es la consolidación de una dictadura disfrazada de democracia, que es lo peor que le puede pasar a un país”.

Las asociaciones en defensa de los Derechos Humanos hondureñas han denunciado que es el mismo Gobierno el que está generando inseguridad. “La inseguridad y la violencia las usan para justificar la presencia de los militares en las calles y, en algún momento, justificar también la intervención estadounidense en el país”. Un régimen del terror que recuerda, tanto en el modo de implantarse como en el objetivo, a lo sucedido en Latinoamérica durante los años 70 y 80 y que Naomí Klein definió como la Doctrina del Shock. “Su principal interés es preservar los negocios de los grandes inversionistas. El subsuelo de Honduras es muy rico y van a tratar de explotarlo sin ningún proceso de consulta, sin respeto a la voluntad popular. Han sustituido, mediante la fuerza, la voluntad popular por sometimiento y han impuesto el terror como forma de vida para que se vayan cerrando los espacios de solidaridad y de exigencia que se han estado generado desde el golpe”, denuncia Oliva.

Desde su punto de vista, fueron varios los motivos por los que decidieron dar el golpe de Estado en Honduras. “No fue solamente producto de las actuaciones del gobierno de Zelaya sino de la geopolítica. Lo escogieron porque tanto Estados Unidos como sus halconcitos en el país, sus aliados económicos, creyeron que sería donde más fácilmente iban a someter a la gente e instalar su verdad”. Para Bertha Oliva, “la empresa privada jugó un papel importantísimo y determinante en el golpe. Pero sin el respaldo y la estrategia de EEUU, no hubiera podido cuajar”.

El objetivo prioritario del gobierno estadounidense, según Oliva, era detener todo lo relacionado con el Alba, un proyecto que impulsó la Venezuela de Chávez. “Pensaron que sólo habría tres días de protesta en las calles, porque nos iban a meter represión, y una semana de reclamaciones. Pero ahí hicieron un análisis muy malo. La rebelión del pueblo hondureño, con esa convicción de no-violencia pero sí con mucha indignación, no la esperaban. Y es donde se dieron cuenta de que no les funcionó la cortina de humo que había planificado para que la comunidad internacional no se viera obligada a reconocer que se había dado un golpe de Estado”.

Como suele ser habitual, el rol que desempeñaron los medios de comunicación tanto en este momento crucial para Honduras como en la actualidad, es vital para que se puedan seguir vulnerando los derechos fundamentales de sus ciudadanos. “Jugaron un papel fundamental a favor de la barbarie. Se convirtieron en voceros. Primero negaron que estuvieran dando un golpe de Estado y, cuando fue demasiado evidente, lo defendieron, igual que justifican lo que está ocurriendo ahora. Para colmo, son lo suficientemente cínicos como para dar lecciones de transparencia y de buenas prácticas cuando todos sabemos que son el caldo de cultivo para someter al pueblo”. Durante los meses previos al golpe de Estado, “crearon una imagen distorsionada de la realidad. Fabricaron un clima adverso para el presidente Zelaya; iniciaron una campaña de odio, de desprestigio y de descalificación llamativa”.

Fue, precisamente, a partir de este momento cuando Honduras pudo profundizar en las reformas que estaba buscando cuando, instigados y apoyados por Estados Unidos, las fuerzas militares y las empresas privadas dieron el golpe de Estado. “Se han aprobado leyes que solamente benefician a los inversores extranjeros y a los intereses de la oligarquía local”. Un ejemplo de ello es el tratado de Libre Comercio que firmaron con Canadá –“que deja a Honduras en una situación de profunda indefensión frente a sus abusos”- o la Ley de las Ciudades de Desarrollo. “En la práctica es la entrega de nuestros territorios a inversionistas internacionales. Van a crear su propio modelo de ciudad bajo sus propias leyes, y van a despojar a las comunidades de sus pertenencias, de sus recursos”.

Para tratar de impedir que las asociaciones en defensa de los DDHH denuncien lo que se vive actualmente y reivindiquen memoria y justicia, y dado que no tienen acceso a los medios, el Gobierno ha decidido censurar las comunicaciones. Bertha Oliva cuenta que, recientemente, ha aprobado una ley que permite que, en nombre de la seguridad nacional, puedan llegar a dejar sin comunicación a los ciudadanos. “Pueden intervenirnos el teléfono o la computadora, todo el sistema de comunicación que tenemos por medio de las redes. Pueden declarar que ponemos en peligro al país y espiar nuestros correos electrónicos o nuestros contactos e, incluso, dejarnos sin comunicaciones. Y no podemos reclamar que están violando nuestro derecho a la intimidad porque la seguridad del país está por encima del individuo”.

A pesar de las dificultades con las que se llevan encontrando desde hace ahora 30 años, los miembros de COFADEH no han dejado de trabajar. “Iniciamos procesos de capacitación, de organización, de creación de redes de DDHH, de procuradores y comunicadores y lo articulamos a nivel nacional. Creamos conciencia sin que el Estado se diera cuenta y logramos tener tanta influencia que colocamos en su agenda la problemática de los DDHH. Creo que esto es algo muy positivo para rescatar”. Una vez conseguido esto, su próximo objetivo es que las instituciones públicas pasen de la teoría a la práctica. “Por ahora no se está haciendo nada respecto al tutelaje de los DDHH. Es el momento en el que estamos ahora: hay un Gobierno impune por un lado, y una sociedad reclamando sus derechos. El Estado ya vio la necesidad de desarticularlo en sus reivindicaciones y en sus demandas, que es lo que está instalado ahora”, relata Oliva.

Pero va a ser complicado que puedan conseguirlo sin el apoyo de la comunidad internacional. “Si no actúan ya, puede que luego sea demasiado tarde. Si no hay respeto de los DDHH en la práctica, que no colaboren con ellos. Los gobiernos internacionales gastaron mucha plata (que no es suya, sino de los ciudadanos) para la seguridad interior y las fuerzas militares y los resultados no se ven. Pero además invirtieron plata para proteger los DDHH y lo que se está viendo es un repunte en la vulneración de esos derechos. ¿Cómo puede ser que a pesar de ello los sigan apoyando?”, concluye.

La Marea