domingo, 9 de mayo de 2021

SUS SEÑORÍAS MANDAN

 Más folletín que novela de suspense, el último trayecto hasta la fecha límite del estado de alarma ha bordeado las lindes del disparate. Lejos de haber conseguido doblegar al covíd-19, el responsable máximo de la gestión sanitaria, el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, decidió no prolongar ni un día más la excepcionalidad que para frenar la pandemia autorizaba coartar derechos fundamentales. Pero no hay que perder de vista que la decisión de Sánchez no se ha debido a la victoria sobre el coronavirus, ni mucho menos, sino a su urgencia por quitarse de las manos la patata caliente y no exponerse a las arremetidas de la oposición si la prolongación del estado de alarma se llevase al Congreso. Y si a ese temor se le añaden las presiones del lobby hostelero, los tours operadores y los poderes económicos, el presidente español se hizo a un lado.

A ningún gobernante le viene bien anunciar o decidir circunstancias negativas, y Pedro Sánchez ha derivado la imposición de restricciones a las respectivas autoridades autonómicas y que ellas se coman el marrón. El lehendakari Iñigo Urkullu ha demandado hasta la extenuación a Sánchez que prolongase el estado de alarma, pero como si oyera llover, que quien se quiera mojar allá él, que a lo más que estaba dispuesto a llegar era a poner el Tribunal Supremo a disposición de los gobiernos autonómicos por si a la rana le crece pelo y el alto tribunal pudiera frenar los previsibles autos denegatorios de los tribunales autonómicos. La solución Sánchez ha sido lavarse las manos y salga el sol –o el covid- por donde quiera. Vistos los antecedentes descabellados del juez Garrido cuando aún se contaba con el paraguas de la alarma y el pronunciamiento negativo de la fiscalía, estaba cantada la decisión del TSJPV.

El lehendakari Urkullu ya advirtió que no está dispuesto a recurrir al TS; para qué persistir en la incertidumbre, para qué permanecer al albur de los predecibles recursos de fiscalía, para qué seguir de tribunal en tribunal, de señoría en señoría, instalados en la inseguridad mientras se escapa de las manos el control de la pandemia. Urkullu no ha podido ir más lejos y ha decretado con el LABI una normativa de máximos, no sin el recelo de que cualquier señoría pueda echarla atrás. Siempre habrá algún sector que se crea perjudicado y presente su recurso, y siempre habrá alguna señoría que lo admita a trámite. Y así estamos, en el caos, porque el marrón que se ha quitado de encima Pedro Sánchez anda de tribunal en tribunal y, para colmo, no todas sus señorías deciden lo mismo.

La realidad es que a partir de las cero horas de hoy esto puede convertirse en un desmadre de reprimidos que estaban ya preparando la parranda a partir de las 24 horas del sábado, de bares que abren a media noche, de domingueros contenidos de viajar por viajar, de fiestas multiplicadas al infinito imposibles de vigilar... Sus señorías mandan, han mandado, y sólo nos queda invocar por enésima vez a la sensatez y la responsabilidad de las personas solidarias, que son la mayoría pero que hasta ahora no han podido evitar la suma diaria de contagiados y de muertos. Y, de paso, continuará la condena a reclusión perpetua de los usuarios de residencias, confinados en sus cuatro paredes mientras no se reduzcan los índices de la pandemia. Pero esto, este triste panorama, no es cosa de sus señorías. Lo suyo es la ley.

Pablo Muñoz, en Diario de Noticias

jueves, 6 de mayo de 2021

LA PLATAFORMA BEIRE-PITILLAS SE MOVILIZA DE NUEVO POR EL RECORTE DE HORARIOS EN ATENCIÓN PRIMARIA

 La Plataforma por una Sanidad Rural Digna Beire-Pitillas sigue denunciando el recorte en los horarios de atención primaria en los consultorios de ambas localidades. "Desde que hubo problemas con la atención en pueblos de la zona que depende de Olite y Caparroso y se solucionó reduciendo a la mitad practicamente las horas de atención presencial en Beire y Pitillas", explica Santiago Costa, portavoz de esta Plataforma.

Este proceso de denuncia se iniciaba en enero de 2020, pero se paralizó durante los primeros meses de la crisis sanitaria. Aseguran que siete meses después, siguen sin recibir respuesta del Gobierno foral y por ello, se concentrarán este sábado 8 de mayo y durante los próximos sábados, en los consultorios, para exigir diálogo a la administración

Estos municipios vuelven a denunciar ante el Parlamento de Navarra esta situación. Critican las consultas y tratamientos telefónicos, el funcionamiento del servicio de citas telefónicas, el aplazamiento de controles de patologías crónicas y el bloqueo del sistema de reclamaciones por internet, entre otros. Ainara González, alcaldesa de Beire, contaba en los micrófonos de Radio Tafalla que "las y los vecinos de Beire se quejan de que no cogen el teléfono, y esa es una de las primeras demandas que hay que conseguir, porque es la primera vía, si no te cogen el teléfono, todo lo demás no funciona".

De igual modo, van a iniciar un proceso de consulta con los pueblos de la zona media con el objetivo de detectar deficiencias comunes en el funcionamiento de la sanidad en el ámbito rural. Además, planean preparar una movilización en Olite y otra en Pamplona, buscando la complicidad de la población navarra. En la concentración de este primer sábado, que tendrá lugar a las 12:00 de la mañana se expondrán con detalle los planteamientos y reivindicaciones.

SER Tafalla

TAFALLA DESTINA UNA PARTIDA PARA EMERGENCIAS EN HONDURAS Y NICARAGUA

 En el mes de noviembre del 2020, Centroamérica se vio afectada por los huracanes Eta e Iota, ambos de categoría 4 en la escala de Saffir-Simpson, con unas consecuencias devastadoras en la población afectada, agravadas por la situación de pandemia que se estaba viviendo.

Según la Organización Panamericana de la Salud, millones de personas en Centroamérica aún sufren los efectos del impacto de los huracanes Eta e Iota, que junto con la situación de pandemia provocada por la Covid-19 han supuesto una grave situación de vulnerabilidad para las poblaciones afectadas.

Aun reconociendo la capacidad limitada de respuesta que una institución local puede tener ante situaciones de emergencia humanitaria como ésta, el Ayuntamiento de Tafalla considera importante destinar una partida económica para apoyar iniciativas de entidades que desarrollen acciones en este ámbito, distribuyéndose la citada partida de la siguiente manera:

000 € al proyecto “Respuesta a emergencia por huracanes Eta e Iota en Nicaragua y Honduras”, asignada al “Colectivo el Salvador Elkartasuna”, que se va a destinar al desarrollo de trabajos de limpieza y reparación de pozos y fuentes de agua comunitarias que fueron dañados con el golpe de los huracanes Eta e Iota, en varias comunidades rurales de Honduras y Nicaragua.

000 €, para el proyecto “Actuaciones en Honduras ante la emergencia humanitaria provocada por los Huracanes Eta e Iota”, . destinados a la entidad “Y os lo cuento”, con el fin de atender dos áreas prioritarias: la salud y la seguridad alimentaria. Los apoyos sanitarios que la entidad beneficiaria va a llevar a cabo se concretan en la compra de material diverso para equipar la clínica Nuria García, que inició su funcionamiento durante la pandemia para ofrecer asistencia primaria en la comunidad de San Isidro de Pacayal, en Honduras. En lo que respecta a la seguridad alimentaria, la subvención se destinará a la mejora del equipamiento de la cocina de la escuela y la compra de semillas, ya que tras las inundaciones, la mayoría de los terrenos se anegaron y quedaron destruidas la mayor parte de las cosechas, provocando un empobrecimiento generalizado de esta zona rural.

Navarra Digital

INTERESES DEL CAPITAL EN LAS ENERGÍAS RENOVABLES

El pasado 8 de abril, el grupo parlamentario de Navarra Suma ha presentado una moción para que el Parlamento inste al Gobierno de Navarra a que elabore una legislación medioambiental que favorezca el desarrollo de proyectos de generación de energías renovables eliminando la discrecionalidad en su tramitación. También le insta a que estos proyectos sean declarados inversiones de interés foral, a los efectos de simplificación de trámites administrativos. Y en un tercer punto pide que el Parlamento rechace tajantemente que el legítimo derecho a “manifestar la oposición” a estos proyectos “suponga actitudes de coacción” ante quienes los apoyan.

La exposición de motivos de esta moción no tiene una línea de desperdicio, y constituye uno de los mayores ejercicios de cinismo y funambulismo político que se hayan escrito en los últimos tiempos. Comienza diciendo “Nadie dudaba de que el futuro del Planeta estaba encaminado a la descarbonización, con la desaparición de los combustibles fósiles, la progresiva sustitución de la energía utilizada en todos los procesos industriales por energías de origen renovable…” Lamentándose del lento ritmo en esa sustitución.

Y eso lo dicen formaciones de Navarra Suma como el Partido Popular, cuando en 2007 su líder Mariano Rajoy se burlaba del cambio climático, y José María Aznar, presidente de FAES, fue el introductor en España de las teorías negacionistas sobre el cambio climático de Vaclav Klaus, editando y presentando su libro Planeta azul (no verde).

Y la posición negacionista del Partido Popular no se limitó al discurso ideológico y a la propaganda, sino que aprobó bajo la presidencia de Mariano Rajoy en el año 2012, el Real Decreto-ley 1/2012, por el que se impuso el llamado “impuesto al sol” que penalizaba las instalaciones de autoconsumo solares, a petición de empresas como Iberdrola que veían sus intereses económicos perjudicados.

Hasta octubre de 2018 no fue derogada esta traba administrativa que ha supuesto un importante frenazo a la extensión de las instalaciones de autoconsumo solar en todo el Estado español. La administración, en lugar de fomentar esas instalaciones renovables, las penalizaba, y para ello el Partido Popular contó con la estimable colaboración de Ciudadanos, maniobrando conjuntamente, en marzo de 2017, para vetar en la Mesa del Congreso que se pudiera debatir y aprobar una Proposición de Ley de regulación del autoconsumo presentada por el resto de los grupos.

Así que estos grupos políticos han pasado de negar y poner trabas a las instalaciones de autoconsumo de energías renovables, por el interés de las grandes empresas de la energía eléctrica, a solicitar que se eliminen todas las trabas administrativas para poder llevar a cabo los grandes proyectos de polígonos industriales eólicos y solares que esas empresas están presentando en Navarra.

Y para ello no dudan en escupir sobre la propia administración foral, tildando a los preceptivos informes que hacen los servicios técnicos del Gobierno de Navarra de “discrecionales”, cuando señalan las serias afecciones que conllevan. Ignorando que la discrecionalidad está prohibida en la actuación administrativa, sobre todo en materia de licencias de actividades y de obra, en donde prima la actividad reglada, es decir la sujeción estricta a normativa.

Lo que Navarra Suma está pidiendo es que desaparezca esa normativa a la que los servicios técnicos administrativos están sujetos, para eliminar las trabas legales a las macroinstalaciones propuestas. En otras palabras, que la administración haga dejación de sus funciones de tutelar y garantizar el cumplimiento de las normas establecidas.

Y para que no haya ninguna duda, solicita que los proyectos presentados sean declarados de interés foral, para que prevalezcan sobre cualquier planificación urbanística previa que imposibilite su instalación en zonas protegidas, en montes, en comunales… Todo ello en base a las urgencias que ahora les han entrado por avanzar en la transición energética, cuando han puesto todas las trabas del mundo al autoconsumo renovable, coincidiendo sus actuales prisas con la avalancha de proyectos de las grandes empresas.

Estas empresas están preocupadas por la contestación social que sus proyectos están generando ante las afecciones al suelo, a la flora y fauna y a las personas que conllevan. Por lo que solicitan la ayuda y mediación de sus representantes políticos, aquellos a quienes garantizarán un empleo cuando su ciclo político acabe, y Navarra Suma acude a su servicio presentado esta moción que no responde sino a los intereses de las grandes empresas energéticas.

Es mucho lo que está en juego. Lo que pedimos las plataformas ciudadanas constituidas en defensa de una transición energética justa, democrática y sostenible, es todo lo contrario a lo que piden las empresas y Navarra Suma: pedimos que se decrete una moratoria sobre estas macro instalaciones y que se lleve a cabo un debate abierto y social sobre el necesario paso al uso de energías renovables.

La primera cuestión que nos planteamos es la siguiente: ¿Podemos dejar en manos de quienes han generado este problema planetario, la solución a esta crisis ecológica? Creemos que no; ni el capital ni la tecnología son capaces de reparar el daño que ellos mismos han creado.

La segunda cuestión es entender que no hay economía o sociedad sin naturaleza. Que no podemos atentar y agredir a nuestro medio ambiente bajo la excusa de mantener y preservar nuestro nivel de consumo.

La tercera cuestión es constatar que la crisis ecológica y el cambio climático comportan peores consecuencias para las personas más vulnerables.

La cuarta cuestión es que, frente a los planes de los poderes económicos y políticos, debemos poner en pie alternativas comunitarias de resistencia y sostenibles. El reto social no es que se lleven a cabo los planes y proyectos de las empresas de la energía, sino que aprendamos a vivir bien y de forma equilibrada con nuestro entorno natural, con menos consumo energético y de materiales.

Es necesario llevar a cabo este debate social. La única virtud de la moción presentada por los portavoces de las grandes empresas, Navarra Suma, es que pone el tema en la agenda del Parlamento, que hasta ahora ha permanecido callado ante los proyectos de las empresas. Las fuerzas políticas deberán retratarse y fijar sus posiciones sobre este vital asunto, donde no caben medias tintas ni posturas de “spagat”.

Ramón Contreras López. Integrante de la Asociación Vecinal Urbi Auzo Elkartea de Eguesibar en Navarra y de la Plataforma Haize Berriak (Valles afectados por los proyectos de Sacyr de construir cinco polígonos eólicos con 56 auto generadores)

miércoles, 5 de mayo de 2021

UN ADIÓS CON GENEROSIDAD E INTELIGENCIA

 Pablo Iglesias se va. Deja todos sus cargos tanto en la política institucional como en Podemos. Se va de la misma forma que llegó: con generosidad e inteligencia. Se va porque es consciente de que los medios de comunicación lo han convertido en el villano más odiado de España. Es el precio a pagar por haberse enfrentado al Estado del 78, al establishment que el franquismo dejó en herencia. Rozó con los dedos tocar el cielo por asalto pero el poder mediático concentrado se encargó de diabolizarlo hasta que las familias desahuciadas terminaron odiando al hombre que quería parar los desahucios.

Iglesias es una rara avis política y, quizás, por eso se va tan pronto, a los siete años de irrumpir con fuerza en las elecciones europeas de 2014. Iglesias es más del mundo de las ideas que de los aparatos, por eso todas sus decisiones políticas han sido en clave externa y no a la interna. Iglesias es más de política que de partido, lo que fue clave también para que le naciera otro partido en el interior de Podemos, de lo que se enteró por un mensaje en Telegram. El ya exdirigente político quiere ganar, no tener razón, por eso dimite cuando es consciente de que no puede ganar porque sus enemigos, que son muchos y poderosos, se han encargado de que su popularidad esté por los suelos sin posibilidad de ser reseteada, que es un privilegio que los medios sólo le otorgan a las formaciones del bipartidismo.

En lo personal, Iglesias ha perdido más de lo que ha ganado en esta aventura política. Ha perdido algo tan valioso como el anonimato. No sabe lo que es llevar de la mano a sus tres hijos al parque porque hordas de ultraderechistas lo acosan delante de su casa. Ha tenido que soportar que los medios de las cloacas se salten la tapia de su casa para grabar a sus hijos. Se ha visto obligado a cambiar de guardería a sus hijos porque los medios de la ultraderecha acosaban a las monitoras. Ha tenido que ver publicado en un periódico las ecografías de sus hijos. Lo amenazaron de muerte enviándole cuatro balas, una para él mismo, otra para su pareja, otra para su padre y otra para su madre. Demasiado sufrimiento para tan poca dote. Iglesias podría haberse quedado en la Universidad Complutense dando clases de Ciencia Política y creando productos mediáticos para la batalla de las ideas, que es lo que hacía y como se ganaba la vida antes de 2014, pero decidió poner el cuerpo para liderar el espacio de la indignación que nació con el 15-M, reventó el tablero político español y habló el idioma del pueblo que sufre las tropelías de las élites.

La política española ya no se puede explicar sin su participación activa. Deja como testamento político la idea de que la izquierda puede ganar. Su herencia es que se marcha dejando el primer gobierno de coalición desde la recuperación de la democracia. Algo que parecía imposible porque los dueños de España nunca permitieron que la izquierda estuviera en el salón de mandos del Estado. Rompió el bipartidismo, aceleró la abdicación de Juan Carlos I de Borbón, puso al PSOE contra las cuerdas y echó a Mariano Rajoy, exlíder del partido político más corrupto de Europa, en una moción de censura en la que los diputados del PSOE parecía que estaban tristes por acceder al poder.

También ha cometido errores en lo estratégico, pero no lo podrán acusar de haber metido la mano ni de haberse equivocado nunca de bando. Otra herencia que deja a nuestra democracia es la revelación de que los grandes medios de comunicación en España no informan de la realidad, la crean, que funcionan como faro y no como espejo. Esos medios, propiedad del poder económico concentrado, no le han perdonado su osadía de mirar de frente al Estado del 78 y de situar la desigualdad económica, que sufre un tercio de la población española, en el centro de la cuestión política. Al PSOE le hubiera ido bien distinto en Madrid si hubiese regulado el precio de los alquileres. Cuando la izquierda no se diferencia de la derecha en lo económico, la alternativa siempre es el autoritarismo.

Su último acto de servicio  ha sido poner la cara en la batalla de Madrid para movilizar a la izquierda y evitar que Unidas Podemos sufriera una debacle sin paliativos en las elecciones autonómicas. Ha crecido tres escaños, pero ha sido insuficiente para vencerle a la derecha. No le ha echado la culpa al mal resultado del PSOE, lo que ha hecho imposible que el bloque progresista sume más diputados que el bloque trumpista. Se hace responsable en primera persona, dejando a todo el mundo con la boca abierta. Otra vez.

Se marcha dejando nominada a Yolanda Díaz como candidata a la Presidencia del Gobierno, la ministra mejor valorada. Díaz, de la que es amigo personal desde hace muchísimos años y con quien ensayó Podemos en Galicia dos años antes de que naciera la formación morada en Madrid, aglutina lo que necesita el momento político actual y los ingredientes que pueden hacer que el llamado espacio político del cambio se reconcilie para dar una alternativa a la que el PSOE sigue renunciando. Iglesias ha aceptado que su liderazgo ya no suma y se marcha como llegó. Con generosidad e inteligencia. La historia lo engrandecerá como el gran político que es y el hombre que lo puso todo patas arriba. Los poderes económicos nunca le perdonarán que se atreviera a tanto, hasta estar a punto de ganar y de poner en peligro los privilegios de las élites. Miró fijamente a los ojos de los dueños de España y eso se paga muy caro.

Raúl Solís, en La Última Hora

viernes, 30 de abril de 2021

QUIÉNES SON LOS DUEÑOS DE LAS VACUNAS PRIVADAS Y CÓMO SE ESTÁN ENRIQUECIENDO

 Esta es la historia de cómo los mismos accionistas son dueños de las diferentes vacunas compradas por la UE y EEUU, de cómo los gobiernos europeos pasaron de pagar 2,9 euros a 19,5 la dosis y cómo fueron esos mismos gobiernos los que financiaron con dinero público las investigaciones. Son los dueños del dinero del mundo y ahora también de la salud.

Las denominaciones de las vacunas que se están distribuyendo en Europa y Estados Unidos ya nos resultan familiares por el nombre de sus empresas fabricantes: AstraZeneca, Pfizer/Biotech, Moderna, Janssen (Johnson & Johnson). Sin embargo, no se habla tanto de cuáles son sus accionistas, o dicho de otra forma, quiénes son los dueños de las vacunas. Como era de suponer básicamente se trata de fondos de inversión. Lo curioso es que si los analizamos encontramos dos fondos comunes a todas ellas (incluso en otras vacunas que están pendiente de aprobarse, como la de Novavax): The Vanguard Group y BlackRock. Estos dos fondos de inversión administran 16 billones de dólares. Si fueran un bloque de naciones, serían la tercera potencia mundial, solo por debajo de Estados Unidos y China, de acuerdo con datos del Banco Mundial en 2019.

Su poder es tal que han presionado para que las principales farmacéuticas occidentales se coordinen y negocien conjuntamente. Según la revista financiera Expansión, «Pfizer y Moderna trabajan, cada una por su cuenta, con otras biofarmacéuticas como Rentscheler Polymun, Rovi, Recipharm, mientras que AstraZeneca y Novavax colaboran con el Serum Institute of India, el mayor fabricante de vacunas del mundo, que está elaborando en paralelo productos similares a los de Oxford-AstraZeneca». Incluso esta última empresa anunció una alianza similar con Novavax (que, por supuesto, también tiene a BlackRock y Vanguard son sus mayores accionistas).

Conozcamos algo más de estos fondos. BlackRock es uno de los grupos financieros más influyentes en Wall Street y Washington, así como en Europa. En abril de 2020, la división de consultoría de BlackRock ganó un contrato de la Reserva Federal de Estados Unidos para gestionar su programa de estímulo financiero. Este fondo de inversión mueve más de 6,65 billones de euros, es decir, supera en cuatro veces y media el Producto Interior Bruto de España.

En España, según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), BlackRock participa en 21 grandes empresas cotizadas españolas. 18 pertenecen al Ibex, lo que supone más de la mitad del selectivo que agrupa a las principales compañías del país. En el peor momento de la pandemia y de la Bolsa española eso eran 13.000 millones de euros. Controla nada menos que el 15,9% del mercado español de inversiones.

Dueños de la banca española

De ese dinero, cerca de 9000 millones de euros están invertidos en la banca española BlackRock es el primer accionista de los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA, el tercero de Banco Sabadell y Bankinter y tiene cerca del 3% del Banco Popular. Cuenta también con capital de CaixaBank y Bankia, ahora fusionados. También posee participaciones en grandes empresas multinacionales españolas, como por ejemplo: Iberdrola, Telefónica, Repsol, Red Eléctrica, ACS, OHL, Gamesa, IAG, Amadeus o Aena.

BlackRock también es el mayor casero de España puesto que es el accionista de referencia de las dos mayores Socimi (sociedad de inversión inmobiliaria) españolas, que están cotizadas en el Ibex 35: Merlin Properties Socimi, S.A. e Inmobiliaria Colonial Socimi, S.A.

Los de BlackRock están en todo lo que pueda dar dinero. Hace unos años se anunció que sería el principal accionista de una empresa creada para comprar plantas fotovoltaicas en España, como el Gobierno suspendió las subvenciones a las energías renovables, el fondo demandó al Gobierno español y le exigió una indemnización de 124 millones de euros. Perdió entonces la subvención, pero seguro le llegará ahora con los fondos de recuperación europeos que se destinarán al desarrollo de las energías renovables.

Puertas giratorias

Una de las estrategias de BlackRock es lograr influencia política mediante la contratación de altos cargos de gobiernos y bancos centrales. Todos unos especialistas en puertas giratorias para políticos que se portaron bien. Llevan contratados al menos a 84 exfuncionarios del gobierno de EE. UU. Además del exdirector del banco central de Suiza, el exministro de Hacienda del Reino Unido, el exvicepresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, el exportavoz parlamentario del partido alemán CDU, el exjefe de gabinete de Hillary Clinton o el exconsejero de Jacques Chirac.

En cuanto a The Vanguard Group, es uno de los mayores inversores del mundo, solo superado por el BlackRock. A comienzos de 2020 contaba con 6,2 billones de euros en activos repartidos en algo más de 400 fondos en EEUU, Europa y el resto del mundo. Cuenta entre sus principales inversiones con compañías como Apple, Microsoft, Amazon, Facebook o Alphabet (Google). Suma importantes participaciones en otras como The Coca-Cola Company, Walmart o Disney.

Estimar la presencia de Vanguard en España, según Eldiario.es es algo más complicado, ya que está dividida en decenas de fondos que operan en Europa. La CNMV obliga a todos los accionistas que superan el 3% de una empresa a hacer públicas sus posiciones y la gestora estadounidense no aparece en ninguna de ellas como inversor relevante. Es en los registros de la institución homóloga estadounidense, la SEC, donde se comprueba que Vanguard está presente en todas las compañías del selectivo bursátil español, aunque sea con participaciones minoritarias. El diario La Información estimó, en base a distintos registros, que el dinero de este fondo alcanza unos 12.000 millones de euros en el Ibex a finales de 2019.

Pero tampoco creamos que entre estas empresas se pelean. Basta saber que Vanguard es el primer accionista de Blackrock.

Goldman Sachs

Conocidas ya las dos grandes empresas propietarias de nuestras vacunas, vale la pena fijarse en otra que está presente en el accionariado de varias de ellas, desde AstraZeneca hasta Novavax, que se fabricará en España, se trata de Goldman Sachs. Como se recordará, esta entidad, con su bancarrota, tuvo un papel importante en la crisis financiera de 2008 y estuvo involucrada en el origen de la crisis de la deuda soberana en Grecia, ya que ayudó a esconder el déficit de las cuentas griegas del Gobierno conservador.

El negocio de las vacunas no para de dispararse para estos fondos de inversión. El primer gran pelotazo lo pega Pfizer cuando descubre que de cada vial en lugar de salir cinco dosis se pueden sacar seis, como el precio firmado por los gobiernos eran por dosis, se encuentra con una subida del 20% de su producto, una ganancia anual adicional de 3.120 millones de euros en su facturación global, por el mismo producto. Como no les pareció suficiente, durante su intervención en la conferencia virtual Barclays Global Healthcare, dos directivos de Pfizer —el director financiero Frank D’Amelio y Chuck Triano, vicepresidente senior de relaciones con inversores— anunciaron que habría una oportunidad para que Pfizer subiera los precios de la vacuna. Aunque el precio que negocia la UE es secreto, el primer ministro búlgaro, Boyko Borissov, ha revelado hace unos días que Pfizer empezó costando 12 euros la dosis, luego 15,50 y ahora la Comisión Europea está firmando contrato por 19,50 euros. La caída en desgracia de AstraZeneca puede ser una gran noticia, los gobiernos europeos pasarán de comprar una vacuna que valía 2,9 euros a los 19,50 que ya vale la de Pfizer y, como hemos visto, los accionistas son los mismos.

La nueva remesa de compra firmada entre la UE y la farmacéutica contempla 300 millones de dosis para la segunda mitad de 2021. Esto sumaría un total de 600 millones para todo el año. El Ejecutivo comunitario desveló también hace unos días que ha iniciado negociaciones para adquirir otros 1.800 millones de dosis en su estrategia de vacunación para 2022 y 2023. Esto se produce al mismo tiempo que se está planteando no renovar el contrato de compra con AstraZeneca por su incumplimiento en la entrega de las vacunas. Es lógico si los inversores pueden vender un producto por 19 euros por qué van a seguir entregando otro con la misma función para el mismo cliente por menos de tres. Incumples el compromiso de entrega del segundo y les colocas el primero.

Investigación con dinero público

Y, mientras tanto, no dejan de salir a luz informaciones que muestran que los principales recursos para la investigación de las vacunas fueron públicos. Un estudio elaborado por prestigiosos científico a partir de toda la documentación ofrecida por los investigadores revela que, en el caso de la vacuna de AstraZeneca, la industria farmacéutica soportó menos del 3% de los costes de investigación que la han hecho posible. La mayor parte de los 120 millones de euros invertidos llegaron desde el Gobierno del Reino Unido (45 millones) y la Comisión Europea (30 millones), mientras el resto procedía de entidades también financiadas con fondos públicos (centros de investigación) y fundaciones que apoyan la investigación científica.

El dinero público le vino muy bien al consejero delegado, Pascal Soriot, que vio cómo la empresa le premió el desarrollo de la vacuna contra el coronavirus con una subida salarial que llegó a los 18 millones en 2020 y que se aproximará en los próximos años a los 20 millones.

En cuanto a Pfizer, el presidente de la empresa, Albert Bourla, declaraba desde Nueva York al periódico español El Mundo que su empresa no dispuso de subvenciones ni dinero público para investigar la vacuna, sin embargo, el eurodiputado español Ernest Urtasun le recordaba que la tecnología RNA usada por Pfizer fue desarrollada por Biontech con el apoyo de casi 445 millones de dólares del gobierno alemán.

Es por todo ello que el eurodiputado belga Marc Botenga denuncia que los europeos hemos pagado cuatro veces el valor de la vacuna. «Los fondos públicos han financiado la investigación, el desarrollo, la capacidad productiva…, pero la propiedad final de la vacuna sigue siendo de la empresa. Esto se traduce, a fin de cuentas, en que es la empresa la que decide la cantidad de vacunas que se puede producir y el precio de venta», afirma.

Lobby contra la liberalización de la patente

Una investigación de Corporate Europe Observatory muestra las maniobras del gran lobby farmacéutico EFPIA (Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas) para presionar a la Comisión Europea para que no ceda ante quienes piden la liberalización de las patentes para poder vacunar a toda la humanidad. EFPIA es el principal grupo de presión de las grandes farmacéuticas en Europa, con un gasto en lobby de hasta 5,5 millones en 2020 con la participación de 25 lobistas (4,6 millones en 2019) y ha dejado clara su oposición a «cualquier flexibilización de los derechos de propiedad intelectual».

Algunos números pueden ayudar a comprender la negativa de las farmacéuticas. El informe del Corporate Europe Observatory señala que «según una estimación conservadora, los ingresos de 15.000 millones de dólares de las ventas de la vacuna por parte de Pfizer este año lo convertirán en el segundo fármaco que más ingresos genera en cualquier momento y en cualquier lugar, con un beneficio estimado de 4.000 millones de euros (sólo superado por un fármaco contra la artritis). Otros analistas alcanzan una cifra mucho más alta al tomar en cuenta una decisión reciente de aumentar la producción a 2.500 millones de dosis, y un beneficio de 3-5 dólares por dosis: entre 7.500 y 12.500 millones de dólares beneficios (es decir, 10.500 millones de euros)».

Esos fondos de inversión con los que empezamos nuestro texto ya no son solamente los dueños del dinero que se invierte en el mundo, ahora son los dueños de nuestra salud, o sea, de nuestra vida.

 Sputnik News

miércoles, 28 de abril de 2021

PARQUES EÓLICOS EN TAFALLA

 Mi nombre es Jose Ángel Ibañez Torres, vecino de Tafalla, y mi humilde intención al escribir estas líneas es hacer recapacitar a quien corresponda para que paralice la construcción de dos parques eólicos que se tiene previsto instalar en la comarca. Ignoro los kilovatios que generarán, si la electricidad es mas limpia, cuántos puestos de trabajo crearán o si Navarra es una comunidad pionera en producir electricidad; lo que sí sé es que su construcción traerá consigo la destrucción del hábitat natural al desaparecer gran parte de monte comunal, tan necesario en muchas comarcas.

El primer parque está proyectado en los términos de la Lobera y de Valdiferrer, poblados de bosques milenarios de encinos y robles y habitados por una amplia y variada biodiversidad faunística local donde podemos encontrar búho real, búho chico, picapinos, arrendajos, jinetas o gatos monteses; sin olvidarnos de que sirve de paso de infinidad de aves migratorias que celebran aquí el cortejo nupcial y post nupcial. Se trata de un verdadero patrimonio natural, de gran valor por su belleza paisajística, del que disfrutamos todos los tafalleses y tafallesas.

Esta zona es de lo poco que queda de monte natural, ya de por sí afectado por la agresiva agricultura intensiva, así como por los dos ramales del canal de Navarra que lo atraviesan y por la construcción del tren de alta velocidad; por eso, no queremos que aún se vea más perjudicado por el “empuje del progreso”.

El segundo, llamado de Santa Águeda, que se construirá en los términos de Planillo, Valditrés, Beratxa y Tamarices, va a contar con nueve terroríficos aerogeneradores de más de 200 m. de altura que, irreversiblemente, romperán el equilibrio paisajístico del lugar, ocasionando una grave contaminación visual y acústica del medioambiente.

Aunque los proyectos de ambos parques, no muy alejados el uno del otro, digan que se han llevado a cabo exhaustivos estudios ecológicos y medioambientales que defienden que estas zonas van a sufrir una mínima agresión, esa afirmación es falsa, porque los tafalleses de a pie que “vivimos y sentimos” el monte, conocemos cada una de las especies que habitan en ellas y comprobamos que, efectivamente, su instalación causará un grave impacto en nuestro patrimonio natural. Y no nos olvidemos de que, además de suponer una barrera infranqueable para muchas aves que perecerán bajo sus crueles y afiladas palas, como el águila culebrera, águila calzada, milano real, milano negro, cernícalo vulgar, cernícalo primilla, aguilucho cenizo, entre otros, romperán el tranquilo discurrir de la vida en un inmejorable entorno paisajistico cercano a la reserva natural de la laguna del Juncal, habitada por una variada fauna local como el aguilucho lagunero o aves acuáticas y zancudas, donde nidifican más de cien parejas de garzas; y paso de avefrías, ansares o cercetas. Sin olvidarnos de las crestas de Valditrés que son un posadero de los buitres leonados que nos visitan, casi a diario, procedentes de la foz de Lumbier, o la zona de la Sarda y Tamarices donde nidifican tanto el busardo ratonero como el águila real. Esta verde masa forestal cubierta de pinares, además de servir de cobijo y sustento para esta variada fauna, actúa como un verdadero pulmón para los tafalleses.

La zona media de Navarra y, en concreto, Tafalla y su comarca, está sufriendo una continua sobreexplotación de los recursos que proporciona su patrimonio natural al construirse en ella infinidad de infraestructuras de gran calado que están acabando con él, caso del tren de alta velocidad, el canal de Navarra, la variante sur, la central eléctrica con su tendido, la autopista de Navarra, la concentración parcelaria o los parques eólicos de Balgorra, Moncayuelo, la Sarda o la Carravieja, hasta el punto que muchos tafalleses han dejado de acudir a sus huertas de ocio a descansar por el incesante y molesto ruido que provocan. Así pues, espero que estas líneas, como ya he mencionado al comienzo, hagan recapacitar a los interesados e interesarse no solo por las ventajas, principalmente económicas, que trae consigo el progreso, sino también por las que ofrece la propia naturaleza a los que habitan estos parajes, incluida la propia ciudadanía.

José Ángel Ibáñez Torres, en La Voz de la Merindad