lunes, 8 de febrero de 2021

A QUIENES AVIVAN EL INCENDIO EN EL AYUNTAMIENTO DE ESTELLA-LIZARRA

 Imaginemos que el Ayuntamiento de Estella-Lizarra tuviera planta baja más dos, más buhardilla. En la primera planta estaría el equipo de gobierno actual, en la segunda planta estaría Navarra Suma y en la buhardilla el PSN.

Imaginemos ahora que se forma un pequeño incendio en una de las salas de la planta baja y que tras evaluar sus posibles consecuencias para la estructura del edificio y para las viviendas de alrededor, se concluye que es un fuego que se puede sofocar con los propios medios del Ayuntamiento.

Sigamos imaginando. Mientras quienes habitan la primera planta se ponen manos a la obra para intentar sofocar dicho incendio porque son los más cercanos al fuego, sus vecinos y vecinas de la segunda planta y de la buhardilla, comienzan a arrojar gasolina por el hueco de la escalera, a ver si el fuego pilla a sus enemigos políticos.

Ahora dejemos de imaginar y comparemos esta situación con la actualidad municipal y el conflicto laboral existente con gran parte de la plantilla de Policía Municipal, que es una realidad incuestionable.

Como origen principal del conflicto, el complemento de puesto de trabajo que la Ley Foral 23/2018 de las Policías de Navarra dice que debe establecerse para las policías locales. Para fijar este complemento la Ley establece que deberá realizarse un estudio y valoración de los puestos de trabajo, pero no dice ni cómo, ni cuándo, debe hacerse.

AFAPNA, sindicato con 2 representantes de 11 en el Ayuntamiento, inició conversaciones con Navarra Suma el verano de 2019 para establecer el complemento de puesto de trabajo (instancia del 12 de agosto) y el entonces alcalde, Gonzalo Fuentes Urriza, acabó condicionando este complemento al desarrollo por parte del Gobierno de Navarra (PSN), de un reglamento organizativo para la Policía Foral que todavía hoy sigue sin hacerse (acta de la Comisión Paritaria del 2 de marzo de 2020).

En el Pleno del 14 de enero el señor Fuentes dijo que durante su gobierno ya realizaron el estudio de los puestos de trabajo por lo que procedí a pedírselo oficialmente el 19 de enero. Casi tres semanas después no lo he recibido.

Además de este "supuesto estudio", existen dos trabajos realizados con una herramienta llamada TALENTIX, uno de ellos hecho por AFAPNA, que serán tomados en cuenta para el cálculo definitivo del CPT para Policía Municipal.

El viernes, 5 de febrero, representantes de los 4 sindicatos del Comité de Empresa (ELA, LAB, CCOO y AFAPNA) y otros 4 representantes del equipo de gobierno, mantuvimos una reunión en la que se trasladó el encargo realizado a la Asociación de la Industria Navarra para que realice un estudio de los puestos de trabajo. Será entregado a finales de febrero y junto a los trabajos ya nombrados, será valorado para establecer un CPT que será compartido con el Comité para su conocimiento y valoración.

Es decir, que el estudio y valoración de los puestos de trabajo que marca la Ley y que es el principal origen del conflicto laboral está bien encaminado.

Pero en la Comisión Paritaria de ayer se habló de otra cuestión muy importante y que parece ser el foco principal del conflicto en estos momentos, la no disposición de tres agentes por turno.

Sería hacer trampa obviar que en la actualidad tenemos 9 bajas en el cuerpo de Policía Municipal (de 23 agentes y auxiliares que hay). Esta circunstancia, como es evidente, descuadra cualquier calendario y eso es precisamente lo que sucede en la actualidad.

Por la peculiaridad de los cuerpos policiales, estas bajan sólo se pueden cubrir con auxiliares de policía del Gobierno de Navarra pero llevamos ya varios años sin listas de sustitución y por ello no podemos disponer de recambios. Sólo queda la opción de utilizar nuestros medios para intentar paliar la situación (¿recordáis el incendio del principio?). Y nuestros medios son limitados.

Explorada, y desechada por la mayoría de los agentes, la opción de que se cambien voluntariamente de turnos para cubrir aquellos que se están viendo afectados por las bajas, la apuesta de AFAPNA, secundada por la mayoría de agentes, es la de hacer horas extras para cumplir con los turnos de 3 que marca el convenio laboral.

Como bien indica su nombre, estas horas de trabajo por encima de la jornada laboral, deben ser extraordinarias y por ello el propio convenio laboral del Ayuntamiento, establece taxativamente hasta en dos ocasiones, que nadie podrá hacer más de 45 horas extraordinarias al año (artículo 6 y anexo 1).

Hay 15 agentes que en los dos últimos años han sobrepasado estas 45 horas extras. De ellos 7 lo han hecho en ambos ejercicios y tienen una media de 110 horas extras al año realizadas. De estos 7 agentes 4 están de baja.

La relación directa entre las bajas y las horas extraordinarias efectuadas es evidente y así se lo trasladé ayer a los representantes sindicales. Yo, como máximo responsable de la salud laboral de las personas trabajadoras del Ayuntamiento, no estoy dispuesto a seguir exponiendo la salud de los agentes para cubrir los turnos de 3 y por ello busco un equilibrio entre la necesidad de realizar horas extraordinarias para cubrir ciertos turnos con 3 agentes y mantener otros con dos, sumando el apoyo de Policía Foral.

Tras esta explicación pregunté a los 4 sindicatos si defendían realizar más de las 45 horas extraordinarias que marca el convenio laboral como tope. Sólo AFAPNA lo defendió.

No comparto esta postura de AFAPNA, sin embargo es de agradecer la actitud dialogante de su representante y por ello mostré disposición a cubrir ahora los turnos con 3 agentes tirando de horas extras. Eso sí, dejé muy claro que una vez se llegue al tope de las 45 horas establecido por el convenio, esos agentes no podrán hacer más y que si en mayo, o en septiembre, no se pueden completar turnos de 3 por esta circunstancia, funcionaremos coordinadamente con Policía Foral, como hacemos ahora.

¿Y que pasa con el incendio?

Pues que mientras los del primero intentamos sofocarlo con nuestros medios, los vecinos y vecinas del segundo y de la buhardilla azuzan las llamas con declaraciones a los medios de comunicación sin ningún interés por conocer los motivos del fuego o las labores que se llevan a cabo para sofocarlo. En la Junta de Portavoces del jueves ni el portavoz de Navarra Suma, ni el del PSN, preguntaron por ello, eso sí, al día siguiente en la prensa y en redes sociales echando bien de gasolina por el hueco de las escaleras.

Quizás no se hayan dado cuenta de que la única salida del edificio está en la planta baja y que si las llamas que avivan de manera imprudente alcanzan con fuerza la primera planta, ellos y ellas tampoco podrán salir.

Koldo Leoz, alcalde de Estella-Lizarra (en Diario de Noticias)

domingo, 7 de febrero de 2021

CINCO PROYECTOS PRESENTADOS EN FALCES OPTAN AL PREMIO "COMUNAL STARTER" CONTRA LA DESPOBLACIÓN

 Un total de 17 propuestas participarán en la fase final del concurso de emprendimiento social 'Comunal Starter', dentro del programa que Gobierno de Navarra y El Hueco desarrollan en las zonas de Allo, Sangüesa y Falces para combatir la despoblación a través del impulso de negocios innovadores en el medio rural.

En la zona de Allo se han presentado siete proyectos; cinco desde la Comarca de Sangüesa, y otros cinco desde Falces. Las propuestas abarcan una amplia variedad de campos: voluntariado, ecología, deportes, mosaicos, permacultura, home staging, economía circular, inserción sociolaboral, movilidad, iluminación LED, espacios de creativos, turismo, publicaciones o espacios de encuentro para mujeres, entre otros.

Todos los proyectos recibirán, la próxima semana, mentorías online en materia de innovación social, modelos de negocio, comunicación y marketing y presentación de ideas. De lunes a jueves, cada día se trabajará uno de estos aspectos de cara a continuar el desarrollo de las ideas presentadas, ha informado el Gobierno.

"El objetivo de las mentorías es que las personas que participan puedan mejorar su propuesta con ayuda de expertos en cada materia", explica la coordinadora de Comunal, Ana Elizalde, que se muestra también "muy satisfecha" con el número de candidaturas que se han inscrito.


PRESENTACIÓN PÚBLICA DE PROYECTOS Y ELECCIÓN DE GANADORES

La fase final del concurso tendrá lugar el viernes, 12 de febrero, en una presentación online que se realizará vía Zoom a las 18 horas. Se realizará una gala de presentación de candidaturas, con cinco minutos para que cada participante pueda dar a conocer su idea al jurado profesional.

El concurso cuenta con 3.000 euros en premios y el desarrollo de las ideas destacadas. Se otorgará un premio de 750 euros y un programa de incubación al mejor proyecto de cada zona, que será elegido por un jurado tras la presentación final de las candidaturas. Habrá otros tres galardones para el segundo mejor proyecto de cada zona y consistirán en la incubación de la idea, dentro del programa Comunal, para que esté lista para su puesta en marcha.


VOTACIÓN POPULAR PARA ESCOGER UN PREMIO DEL PÚBLICO

Por otra parte, se concederá un premio de 750 euros en una votación popular abierta en la página web de Comunal. En este caso, un total de 13 candidaturas han resumido sus ideas de negocio en píldoras audiovisuales de menos de 3 minutos para optar al galardón del público.

El plazo para realizar las votaciones finaliza el jueves día 11 de febrero, a las 23.59 horas. La compañía Red Eléctrica de España colabora en parte de la aportación económica de los premios.

El concurso Comunal Starter forma parte de las actuaciones del proyecto Comunal, impulsado por el Gobierno de Navarra y El Hueco, con el apoyo de Fundación Caja Navarra y Fundación La Caixa, cuyo objetivo es fomentar modelos de negocio innovadores en el medio rural, generar nuevas oportunidades y fijar población en estas zonas que padecen un retroceso demográfico, ha precisado el Ejecutivo.

Diario de Navarra

sábado, 6 de febrero de 2021

NAVARRA Y EL MAQUIS: UNA HISTORIA APENAS CONTADA

 Operación Reconquista. Octubre de 1944

El momento de mayor número de contingentes del maquis  en Navarra  hay que situarlo a principios de Octubre de 1944 , unos  20 días antes la invasión del Valle de Arán, denominada en clave Operación Reconquista de España entre 19 octubre de  1944  y el  24 de octubre  1944 . Pese al fracaso , algunas columnas consiguieron progresar hacia el interior y enlazar con las partidas que habían permanecido en el monte desde 1939. El repliegue concluyó el 28 de octubre, cuando los últimos combatientes rebasaron la frontera, sin haber llegado a ver el esperado levantamiento. Algunos de los que habían entrado por Roncesvalles , Salazar y Roncal, unos 4000 , tras la desbandada tomaron la cañada de los Roncaleses y progresaron hacia la Bardena, llegando al sistema ibérico, hasta las agrupaciones del Maestrazgo y Levante.

  Según testimonio de D. Leonardo Pina Cambra ,Bardenero mayor en 2013, natural de Cadreita y nacido en 1927. Recuerda que en aquellos  meses  cuando iban a trabajar en los campos de la  Bardena , cocretamente al ir a la cabaña del Plano recuerda que faltaban víveres del arcón , e incluso cuando los pastores colgaban en la puerta del corral alguna oveja muerta con basquilla, por la noche desaparecía. Todos achacaban su falta al Maquis que temporalmente se cobijaban en La Negra, mientras progresaban a las agrupaciones de la península. En la Bardena no hubo agrupación guerrillera estable pero si zona de tránsito .La Bardena fue una vasta zona de refugio  como  había ocurrido con los republicanos fugados durante la Guerra Civil. 

Según cuenta Gudelia Abendaño Mendi, de Carcastillo, nacida en 1929 , hija labradora en la Bardena,  se corría en el pueblo que Nicanor Napal de Murillo  miembro fundador de la UGT en 1930  posible integrante del maquis visitaba a su hija  la Ramonita  en “El Corral de Calvo“ en el monte de Carcastillo..


 Dictadura VS Maquis

El gobierno franquista, previendo una invasión aliadadesde Francia, había encargado a Rafael García Valiño, jefe del Estado Mayor del Ejército, la defensa de la frontera franco-española, dirigida por los generales José Moscardó  jefe de la región militar de Cataluña .El mismo que defendió el alcázar de Toledo y Juan Yagüe Capitán General de la VI región militar  con sede en Burgos., contando con unos 50 000 hombres.

Los servicios de espionaje de la Gestapo habían dado buena cuenta de la operación Reconquista al régimen  y de todos los movimientos ,Incluso la falange había introducido topos en el maquis, como el falangista donostiarra capitán Zulueta.Los miembros de las agrupaciones de guerrilleros se nombraban mediante alias , así en caso de detención no podrían tomar represalias con sus familiares.

El Pirineo navarro estaba parcialmente fortificado.La irónicamente llamada “LíneaGutierrez“ . Las obras habían sido realizadas por los prisioneros de los batallones republicanos entre 1939 y 1942 , aún a día de hoy se pueden observar los nidos de ametralladoras. 

Los reclutas de reemplazo de los batallones de montaña ,Montejurra XX  , América XIX  y Estella XXI entre 1940 y 1955 soportaron el peso de la lucha contra el maquis en la frontera con Francia aunque el control de los puestos fronterizos recaían sobre la Guardia Civil.

 Los soldados del ejército  era la tropa masinexperta , ya que los maquis y la Guardia Civil estaban muy curtidos en la guerra de guerrillas .

 En octubre de 1944 con media Navarra invadida  el “ Informe Mensual de Ambiente Político “  firmado por el Gobernador   Civil y Jefe del Movimiento en Navarra José López Sanz  Alamán  reza:“ No se han registrado actos de sabotaje en el término de la provincia “ 

Tanto el pensamiento Navarro , como el Diario de Navarra y Arriba España , la trilogía de la prensa Navarra ,siguiendo los partes proporcionados desde la Delegación Nacional de Prensa , intentaron simular normalidad .Ningún periódico navarro reflejó los  sabotajes llevados a cabo por la guerrilla en ese mes  , ni los fallecidos de ambos mandos , ni los ejecutados , ni las refriegas entre el ejército , guardia civil y la guerrilla 

 El periódico Donostiarra “ La Voz de España “ del 25 de octubre de 1944 reflejó el siguiente artículo escrito por el General Yagüe:

“ Nuestros soldados actúan con espíritu de combatividad ejemplar en la zona de Ezcurra ante una escasa docena de revoltosos refugiados en los breñales “.

En el viejo Reyno la lucha se desarrolló en la zona norte ningún combate se produjo por debajo de los 42º 45 “.Los lugares de mayor presencia era el triángulo formados por ValcarlosBelaguaBurgui y el triángulo Bera ,Aralar y Roncesvalles.

Los maquis tenían como consigna que si tocaba entregarse lo hiceran al ejército y no a la guardia civil .Los testimonios apuntan a  que la benemérita los trataba con bastante menos  miramiento. 

    Después del año 1959 muchos de ellos cansados ,abandonados ,agotados y decepcionados preferían entregarse antes que continuar con aquella vida a salto de mata. El régimen empezaba a salir del ostracismo  y las medidas contra quienes se entregaban no eran tan duras.


España Cañi.Tiempos de Tragicomedia

     En la lucha contra las agrupaciones guerrilleras hubo momentos histriónicos como nos refleja Mikel Rodriguez en su obra “ El Maquis. La guerrilla vasca 1938 - 1962 “

 .    Los nervios a flor de piel  de la tropa de reemplazo , mal nutrida y andrajosa nos brindaron situaciones absolutamente surrealistas 

“ Como la noche que una sección de infantería del Regimiento América XIX , en Bértiz se apeó del tren tras localizar una partida de maquis.Estuvieron toda la noche pegando tiros a diestro y siniestro   para descubrir por la mañana que habían estado combatiendo contra una piara de jabalíes “ .La cara del sargento chusquero debió ser un poema , no sin antes amenazar de muerte a los reclutas si comentaban el suceso.

“ En la zona de Aoiz, concretamente en Villaveta se instaló una compañía del batallón Montejurra  XX  y tras convivir con los soldados  cerca de dos años ,  los labriegos solían señalar que la tropa era más maquis que los maquis ..…de hecho el grupo se hizo famoso por vender a escondidas a los del pueblo y a los de los pueblos vecinos , el cemento destinado a la construcción de las futuras instalaciones militares. Incluso un soldado catalán consiguió pasar un camión cargado de cemento a Francia ”

Pecado benial si consideramos que la dictadura franquista supuso una "involución" en cuanto a la transparencia  económica porque, según Paul  Preston, en su libro ” Idealistas bajo las balas “ 

"La corrupción era la manera que tenía Franco de controlar a sus allegados y perpetuarse en el poder, pese a su hipócrita retórica contra los criminales económicos. "El Generalísimo institucionalizó el pillaje"

Juan José Úcar Muruzabal


PROPUESTAS PARA UNA POLÍTICA ENERGÉTICA SOCIALVERDE

 La gran cantidad de proyectos de instalación de parques eólicos y solares que, durante los últimos meses, se han presentado en Navarra está poniendo en primer plano el debate acerca de su conveniencia y sobre la futura política energética. El hecho de que las energías renovables hayan aumentado enormemente su rentabilidad económica, así como el acuerdo de los países miembros de la Unión Europea en torno a unos objetivos ambiciosos, que nos hablan de un 50% de consumo total de energía proveniente de fuentes renovables para el año 2030 y de un 100% para 2050, explican parcialmente este aluvión de proyectos. No podemos olvidar la posición de salida: actualmente, y a falta de los datos actualizados de 2020, el consumo total de energía a partir de renovables de Navarra es sensiblemente inferior al 25%, por lo que estaríamos lejos de esas cifras.

Debemos aprovechar la oportunidad que nos ofrece el interés social que este tema está generando para tratar de ir más allá del mero posicionamiento “a favor” o “en contra” de cada proyecto y abordar un auténtico debate acerca de la política energética que necesitamos en Navarra. Creemos que existe un gran margen de actuación para quienes no nos identificamos con ninguno de los extremos del tablero: aquellos que apuestan por un desarrollismo económico y empresarial extremo, que no atiende a los costes medioambientales ni sociales y quienes, en el otro lado, se niegan a toda reflexión que suponga moverse de un cómodo pero insuficiente “no a todo”.

En Geroa Socialverdes tenemos claro que el modelo energético, productivo y de consumo actual es insostenible. Si realmente queremos conseguir una descarbonización real, necesitamos planificar adecuadamente el consumo energético necesario para sostener las actividades consideradas básicas para nuestra sociedad, y establecer políticas claras que lleven a satisfacerlo a través de energías renovables, basadas en la eficiencia energética y la circularidad, y priorizando el autoconsumo –público y privado- y el consumo de cercanía. Todo ello, partiendo de una premisa básica: la reducción del consumo energético, a partir del cambio en hábitos y estilos de vida que conlleven un uso más eficiente de la energía.

Para realizar todo ello desde el respeto al medio ambiente y la biodiversidad se debe priorizar la instalación de fuentes de energía renovable en suelos urbanos y urbanizables, así como repotenciar los parques ya existentes.

Este planteamiento no rechaza “per se” la instalación de nuevos parques, especialmente en aquellos casos donde las afecciones (medioambientales, paisajísticas, sobre los usos tradicionales del suelo, el modo de vida de la población afectada, la biodiversidad, etc.) sean mínimas y los beneficios (en forma de financiación para los ayuntamientos y propietarios, puestos de trabajo, economías de escala, consumo energético de cercanía o ayuda en la transición energética) altos. Apostando, eso sí, por priorizar las líneas de trabajo arriba mencionadas. Entendemos, además, que el Gobierno de Navarra debe regular con mayor nivel de concreción este ámbito, estableciendo un marco general de actuación sostenible, una planificación del consumo, una hoja de ruta y de viabilidad de los proyectos.

En Geroa Socialverdes abogamos por un sistema de microrredes soberanas energéticamente. Este sistema está funcionando con éxito en Europa, tanto a nivel de instituciones públicas como de grandes empresas, que ya las están ofreciendo como primera opción, antes de verter a la red general. Somos conscientes de la dificultad de conseguir un abastecimiento total a corto y medio plazo mediante este sistema, por lo que apostamos por combinarlo con la solidaridad de una red general que siga abasteciendo a precios justos, regulados, a quienes por distintos motivos queden fuera de ellas. Esta fórmula garantizaría la justicia social en el ámbito energético.

Con la mirada no solo puesta en los hogares, sino en comunidades enteras como entidades locales, áreas industriales, agricultura y ganadería… cada planificación energética deberá ser descentralizada y específica, puesto que todas tienen características y posibilidades diferentes: hay quienes tienen mayor capacidad de autofinanciación, quienes disponen de río, monte, más horas de sol, más viento… En este camino hacia la sostenibilidad, la figura del gestor energético municipal y las auditorías energéticas son dos herramientas estratégicas que se han demostrado útiles.

Y, por supuesto, el impulso de las instituciones públicas se antoja fundamental. Es papel del Gobierno de Navarra establecer un marco regulatorio que establezca las prioridades e impulse las inversiones necesarias. En Geroa Socialverdes creemos en el consenso públicoprivado, con una mirada de largo plazo. Con regulación y organización desde la parte pública, con una política fiscal incentivadora y abierta a un régimen de concesión de explotación bajo unos criterios claros y sometido al control del ente público correspondiente, que velará por el cumplimiento del equilibrio territorial, medioambiental, paisajístico, social, etc. Y con un sector público que asuma un liderazgo claro en la concienciación ciudadana, a través de programas educativos ambiciosos. De nuevo hay buenos referentes en este campo; Finlandia, por ejemplo, dispone de una agencia pública de economía circular dependiente del Parlamento.

Navarra ha contado tradicionalmente con un consenso generalizado respecto de la bondad de la inversión en energías renovables. También está muy bien posicionada a nivel europeo, pues contamos con generación de biomasa, hidroeléctrica, mini-hidroeléctrica, eólica, fotovoltaica… y un nivel técnico impresionante, tanto en universidades como en empresas. Empresas que configuran un polo industrial muy relevante, con clusters reconocidos fuera de nuestras fronteras.

Sin embargo, debemos señalar una carencia fundamental: actualmente, Navarra no tiene capacidad de regular legislativamente, de manera integral, su propia política energética. Y España lleva demasiados años sin una auténtica política energética que abogue por la sostenibilidad. Más bien al contrario: mientras en gran parte de Europa gobiernos de todos los colores llevan décadas impulsando los operadores y comunidades energéticas o el autoconsumo, en España este último estuvo prohibido por ley hasta abril de 2019. 

Si queremos contar con soberanía energética –y a Geroa Socialverdes nos parece básico, de cara a nuestro desarrollo futuro- necesitamos incluir entre nuestras capacidades regulatorias los marcos normativo y fiscal, así como los aspectos organizativos, de concesión de licencias energéticas, de gestión de todas las actividades, evaluación, control, etc. Para ello, se nos antoja clave la creación de una agencia energética navarra que, desde el liderazgo de las instituciones públicas, tenga plena capacidad de regular los aspectos ya citados.

Hay, sin duda, puntos que precisar, matices que hacer... aunque tenemos muy poco tiempo para ello. Sin embargo, todas las partes concernidas debemos hacer un esfuerzo de escucha mutua para, sin maximalismos, llegar a amplios consensos que lleven a que Navarra pueda desarrollar una política energética realmente sostenible.

Jabi Arakama Urtiaga, Parlamentario de Geroa Bai y secretario de Política Socialverde de Geroa –Nafarroako SozialBerdeak Europan

viernes, 5 de febrero de 2021

LA CENSURA PERDONA A LOS CUERVOS Y SE ENSAÑA CON LAS PALOMAS

 La noticia de la ratificación por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo de la condena de 9 meses de prisión que dictó en su día la Audiencia Nacional a Pablo Hasél, que supone su ingreso en prisión es una noticia que indudablemente no ha dejado indiferente a nadie. Para quienes trabajamos día a día en el mundo de la cultura es una pésima noticia no ya por el hecho, inconcebible en una democracia auténtica y avanzada, de que una persona pueda ser procesada y encarcelada por expresar sus opiniones, sino porque esta situación nos retrotrae a episodios verdaderamente negros de nuestra historia reciente y que pone de manifiesto una vez más como la censura, el mayor enemigo y la mayor amenaza para la cultura, es una práctica propia del régimen franquista que no se ha logrado erradicar y que los resortes más reaccionarios del poder siguen utilizando, valiéndose de determinados sectores de la judicatura y de determinados medios de comunicación plegados a sus intereses.

Al hilo de la situación creada en torno a la sentencia de Pablo Hasél, me parece muy necesario recordar alguno de los casos más aberrantes que se han dado en nuestro país de censura y de criminalización contra aquellas manifestaciones culturales más reivindicativas, que concretamente en la música adquirieron proporciones escandalosas, en especial contra el rock y el rap.

En 2002 el controvertido comunicador Alfonso Rojo - ¿os suena este nombre? - en el programa de radio “Protagonistas” de Onda Cero, inició una campaña de tergiversaciones, informaciones falsas y acusaciones sin fundamento contra el grupo gasteiztxarra Soziedad Alkoholika, recurriendo al clavo ardiendo al que siempre se recurre cuando lo que en realidad se pretende es simplemente coaccionar y acobardar a quien hace suyo un discurso que cuestiona la verdad oficial, el “enaltecimiento del terrorismo”. Además de la presión que a partir de entonces se ejerció contra todos los ayuntamientos que tenían intención de contratar a Soziedad Alkoholika y el enorme perjuicio que ello les produjo, en 2004 el grupo fue procesado ante la Audiencia Nacional acusado de hacer apología del terrorismo en sus temas “Explota Zerdo” y “Síndrome del Norte”.

La campaña contra el grupo adquirió las dimensiones de una caza de brujas comparable a la locura paranoica que el Macarthysmo produjo en la América de los años 50. Todo el que apoyase a Soziedad Alkóholika, les contratase o pusiera sus discos en la radio era un “proetarra”. Los instigadores de esta patraña llegaron al extremo de presionar hasta a las tiendas de discos.

Sin embargo Soziedad Alkoholika fueron absueltos en primera instancia. Obviamente, la sentencia fue recurrida una y otra vez, la censura con la coacción de la acusación de “proetarra” continuó, y hasta que no quedaron  agotados todos los recursos y artimañas legales posibles hasta la promulgación de una sentencia absolutoria definitiva por parte del Tribunal Supremo en julio de 2007, la baba del “calumnia, que algo queda”, persistió.

E incluso con la sentencia absolutoria, durante varios años el grupo sufrió intentos de censura, alguno de ellos tan patético como el que protagonizó Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid por entonces, que en 2008, ante el anuncio de un concierto del grupo en la Plaza Cubierta de Leganés, dijo textualmente: "Yo me dirigiré al alcalde socialista Rafael Gómez Montoya si es necesario. Hay que hacer todo lo necesario para impedir que ese grupo toque en Leganés.”

Mayo de 1993: El Teniente Coronel de la Guardia Civil responsable del cuartel de Intxaurrondo Enrique Rodríguez Galindo demandó a Negu Gorriak, a su sello discográfico Esan Ozenki Records y a sus técnicos por un delito de “daños al honor y difamación del buen nombre”, en tanto que que consideraba que la edición, publicación e interpretación en directo de la canción “Ustelkeria” constituía una “intromisión ilegítima en su derecho al honor”. Nuevamente, años y años de persecución mediática y judicial para llegar a su absolución final ante la inexistencia de fundamentos jurídicos para avalar la acusación. Interesante saber que en este caso, Rodríguez Galindo fue condenado en 2000 declarándosele culpable de los delitos de secuestro, torturas y asesinato de los que se le acusó con respecto al caso GAL, perdiendo todos los cargos y menciones obtenidos hasta ese momento, su condición de militar y siendo encarcelado hasta el año 2004, en el que se le puso en libertad.

La obsesión por acallar la voz de un artista como Fermín Muguruza, ex líder de Negu Gorriak, llevó a la ultraderecha al extremo de un intento de asesinato. En la noche del 4 de marzo de 2001, víspera de un concierto que Muguruza iba a dar en Les Cotxeres de Sants de Barcelona, cuatro individuos colocaron un artefacto explosivo colocaron un artefacto explosivo en la plaza de Bonet i Moix, a escasos metros del local donde se iba a celebrar la actuación, con objeto de hacerlo explosionar durante el concierto. Mientras estaban manipulando el artefacto durante su colocación, este estalló de inmediato, aunque solo produjo heridas leves a los que estaban preparando el atentado.  Miembros de la Brigada Central de Información de la Policía Nacional testificaron que los cuatro aparecían en los ficheros policiales vinculados a grupos de 'skinheads' y de extrema derecha violenta.

Curiosamente – o tal vez no- aunque la fiscalía les imputó un delito de terrorismo, la sección segunda de la Sala de lo Penal, la misma que hoy condena a Pablo Hasél, no les consideró ni un grupo organizado ni una banda armada, motivo por el que en su día no remitió la causa a la Audiencia Nacional. Sin embargo, a Fermín Muguruza y a Soziedad Alkoholika sí se les procesó ante esta instancia, cuando el supuesto delito que se les imputaba era de “enaltecimiento del terrorismo”.

Su Ta Gar, Berri Txarrak, Banda Bassotti, Los Chikos del Maíz, la bloguera Cassandra Vera, Cesar Strawberry, el actor Willy Toledo, Valtonyc… algunos más de los nombres de músicos a los que manejando la coartada del terrorismo, se les ha tratado de perseguir, procesar, censurar y acallar por expresar en sus letras una crítica a la represión policial injustificada, a la violencia del estado, a la manipulación informativa y por posicionarse en sus redes sociales sobre situaciones que cuestionan el discurso oficial del poder y su supuesta verdad oficial, como sucede en este caso una vez más con Pablo Hasél.

Obviamente, la derecha más extrema y heredera de la mentalidad franquista, no soporta tales comportamientos, y para evitar que estos músicos, artistas y activistas por una cultura libre y abierta, y no teniendo ya en su mano, como añoran, bandas de Guerrilleros de Cristo Rey a sus órdenes o la Gandula –La antigua ley de vagos y maleantes, como se la conocía en el ambiente antifranquista-, recurriendo al mantra de ETA, su ariete es retorcer y tergiversar la ley para conseguir sus fines, convenientemente apoyados por el coro mediático de los medios que les sirven.

Decía el director de cine Milos Forman que una de las peores consecuencias que produce el que la censura se instale en la sociedad es la autocensura, es decir, el miedo. Quiero creer que ante el caso de Pablo Hasél, el mundo de la cultura reaccione y no tenga miedo a expresar colectivamente su rechazo a esta injusticia.

Federico Jiménez Losantos dijo en su programa de radio que si tuviera una escopeta a mano y viera a los representantes de Podemos, no vacilaría en dispararles. Recientemente, un grupo de militares de extrema derecha dijo abiertamente que si para conseguir sus objetivos había que fusilar a 20 millones de españoles, que se hiciera. Sherpa, ex miembro de Barón Rojo dijo en twitter que “me imagino que Córcega fuera invadida por ilegales en cayucos y Francia tardaba diez segundos en empezar a ametrallarlos”. Por desgracia, estas conductas, que superan con mucho la gravedad del caso que nos ocupa y de los otros que he mencionado, no han sido objeto del más mínimo reproche legal. Significativo ¿verdad?

Por encima de que se esté o no de acuerdo con Pablo Hasél –yo personalmente lo estoy en algunas cosas, en otras no tanto y en otras absolutamente nada- callar ante esta situación puede sentar un precedente muy grave. Por ello una vez más, ojalá que una respuesta ciudadana contundente, especialmente del mundo de la cultura, se haga claramente visible.

Mariano Muniesa, en La Última Hora

ELECCIONES EN ECUADOR: A LAS PUERTAS DEL INFIERNO

 La misma mano que en años anteriores (1978, 79, 80 y 81) nos arrojara cerca de una hoguera bárbara, nos empuja hoy a las puertas del infierno.

Recordemos: en 1978 el Ecuador vivía un agitado proceso electoral, luego de seis años de dictadura militar. Había surgido entonces una nueva figura en el escenario nacional: Jaime Roldós Aguilera. Con sus 38 años de edad, sus límpidos antecedentes y su encendido patriotismo, pronto cautivó a las multitudes que el 16 de julio le dieron la histórica suma de un millón de votos, colocándolo en primer lugar frente al candidato de la ultraderecha, Sixto Durán Ballén, con quien habría de enfrentarse en segunda vuelta. Allí comenzó la locura de los seguros derrotados, cobijados por el Plan Cóndor, diseñado por la CIA y las dictaduras militares del continente para eliminar a los líderes populares y nacionalistas.

En ese punto estalló un detonante inesperado: el anuncio público que hizo el tercer candidato de la justa presidencial, economista Abdón Calderón Muñoz, quien declaró que en la segunda vuelta apoyaría, junto con sus numerosos partidarios, al candidato Roldós. Fue basta. A Calderón le llovieron insultos y amenazas en montón, hasta que el 28 de noviembre una banda de sicarios le ultimó a tiro limpio.

El crimen enardeció a todo el pueblo que, en la segunda vuelta, abril de 1979, propinó una sonora paliza al candidato socialcristiano nacido en Boston, Estados Unidos, y siempre apadrinado por los yanquis. Pero Jaime Roldós no pudo avanzar mucho en sus buenos propósitos a favor del pueblo, de la soberanía nacional y de América Latina. El 24 de mayo de 1981 su avión estalló en el aire de Celica, Loja, como resultado del complot urdido por la derecha, la CIA, los mandos militares, el terrorismo de Israel, como se ha demostrado hasta la saciedad y lo hice yo mismo en mi libro Quienes mataron a Roldós, en investigaciones que fueron reabiertas hace seis años por el ex-Fiscal General Galo Chiriboga y luego paralizadas por la actual Fiscal morenista Diana Salazar.

¿Y a qué viene toda esta historia? A refrescar la memoria de los olvidadizos, alimentados en su amnesia por los grandes medios mercantiles, cuando el Ecuador vive bajo el imperio del odio, con grupos aupados desde arriba y desde el Norte para despellejar a Rafael Correa y a todos los correistas reales o supuestos, e incendiar el país en aras del Fondo Monetario Internacional y del neoliberalismo. En esos términos, objetivo central de los confabulados es impedir el triunfo electoral del binomio Andrés Arauz-Carlos Rabascall y de la lista No.1. Para lograrlo, vale todo, desde el caos social y el fraude, hasta el crimen. Todo en medio del catastrófico y corrupto manejo de la pandemia por parte del “peor gobierno de todos los tiempos”.

Cuidado: hay un olor de sangre en el ambiente.

Jaime Galarza Zavala, en su blog

jueves, 4 de febrero de 2021

LA ÚLTIMA BATALLA DE GERARDO IGLESIAS

 A Gerardo Iglesias en el Partido Comunista los veteranos en Asturies lo llamaban 'el Guaje', palabra que en castellano significa niño, muchacho, chaval, y en el argot de la mina aprendiz o ayudante. La anécdota es reveladora de una vida ligada casi desde la cuna al movimiento obrero y el compromiso político. Iglesias suele decir que nunca hubo un momento en el que decidiera unirse al PCE, porque de algún modo él ya nació en el PCE, partido en el que militaban desde antes de la Guerra su padre, su madre y sus abuelos maternos. Fue su secretario general entre 1982 y 1988, impulsó en 1986 la creación de Izquierda Unida y a finales de 1989, para sorpresa de propios y extraños, dejó todos sus cargos para volver a su puesto de picador en la mina, donde sufrió un accidente que le destrozó la espalda dejándole secuelas y terribles dolores que arrastra hasta el día de hoy.

A sus casi 76 años Gerardo Iglesias es un jubilado que vive en un piso de un barrio popular de Oviedo/Uviéu y al que la enfermedad le impide cada vez más llevar una vida normal. Por eso prefiere no hablar con El Salto sobre la decisión del Tribunal Constitucional de dar carpetazo a su denuncia y no investigar las torturas que sufrió en 1974 por la policía franquista. Dice que su delicado estado de salud no le permite hacer esfuerzos y que está a la espera de leer los votos particulares de los magistrados discordantes, Juan Antonio Xiol, Encarnación Roca y María Luisa Balaguer, contrarios a la resolución del pleno del alto tribunal.

El Guaje nació en 1945 en La Cerezal, una aldea de Mieres, cuenca minera del Caudal. Su lugar de nacimiento era uno de esos pueblos obreros a los que en toda Europa Occidental llamaban durante el siglo XX las “pequeñas rusias” por su alta densidad de militantes comunistas. Sus primeros recuerdos de infancia están ya ligados a la lucha antifranquista. Su casa fue un punto de apoyo a la guerrilla que sobrevivió en los montes asturianos hasta principios de los años 50 y el propio Iglesias, siendo un crío, participó en estas tareas yendo a avisar a los guerrilleros a sus refugios cuando había alguna partida de la Guardia Civil al acecho.

El encarcelamiento de su padre a causa de su militancia política le obligaría a trabajar en la construcción siendo casi un niño. A los 15 entraba a trabajar con papeles falsos como minero en el Pozu Fondón, en la cuenca del Nalón. Cada día recorría diez kilómetros a pie a la ida y otros diez a la vuelta para ir a trabajar a la mina. A los 16 años ya era picador. En 1962, con 17, vive la huelgona que el movimiento obrero gana al franquismo, y un año más tarde la cruel revancha del régimen que decide imponer un castigo ejemplar al incipiente sindicalismo democrático. Será la primera vez que le detengan. En comisaría sufre cuatro días de interrogatorios y palizas a manos de Claudio Ramos, jefe de la Brigada Político Social en Asturies.

Este entronque de Gerardo con la tradición comunista asturiana se revelará como uno de sus grandes atractivos como dirigente llegados al tardofranquismo y la Transición. Uno de sus estrechos colaboradores en aquel entonces comenta que Iglesias era un referente para los jóvenes, pero también para los conservadores veteranos, que por su solera y pedigrí se fiaban más de él que de los nuevos cuadros sin raíces familiares comunistas procedentes del movimiento obrero, el movimiento estudiantil o los llamados sectores profesionales. Estos últimos, los “cuellos blancos”, liderados por el profesor universitario Vicente Álvarez Areces, posterior alcalde socialista de Xixón y presidente autonómico asturiano, serían los grandes derrotados en la fraticida Conferencia de Perlora del PCE asturiano, celebrada en marzo de 1978.

El PCE asturiano tenía en aquel momento 10.000 militantes y la tensión latente entre los mineros y trabajadores fabriles y el sector universitario y profesional estallaría en esta ciudad vacacional a orillas del Mar Cantábrico, resolviéndose la crisis en favor de la tradición obrerista del partido. Experimentos los justos, sería la conclusión de la mayoría de la organización.

Gerardo a sus 33 años y ya con su característico bigotazo al gusto setentero, destacaba como uno o de los grandes líderes obreros del partido. Detenido en 1967, había pasado cuatro años en la cárcel. Tras su paso por prisión, regresa al activismo en 1973 jugando un papel clave en la reconstrucción de Comisiones Obreras en Asturies, desmantelada entonces por la represión franquista. La central sindical sobrevivía en las empresas, pero sin una coordinación regional. Despedido otra vez de la mina por su militancia sindical y en la lista negra de aquellos a los que no se puede dar empleo, sobrevive como puede llegando incluso a trabajar como viajante de una marca de chocolates.

En 1976 se convierte en secretario general de CC OO de Asturies. Ya entonces, Horacio Fernández Inguanzo 'El Paisano', antiguo maestro de escuela y dirigente de los comunistas asturianos desde finales de los años 50, es su mentor y una figura clave que hará de Gerardo su ahijado político. En 1978 llega su hora y el Guaje se convierte en su sucesor al frente del Partido Comunista Asturiano (PCA).

Al frente del PCA Gerardo Iglesias abanderará el llamado “regionalismo asturiano de clase”: la defensa de la autonomía como herramienta para revertir la incipiente crisis económica de la comunidad. Socialistas y comunistas impulsarán en esos años multitudinarias manifestaciones bajo el lema Salvar Ensidesa es salvar Asturias, en alusión al entonces incierto futuro de la industria siderúrgica. Esta posición chocará sin embargo con el progresivo desinterés del PSOE, partido más votado en Asturies, por promover un estatuto de autonomía de máximos. El Principado se convertirá de hecho en una de las primeras autonomías de la llamada vía lenta.

En octubre de 1982 el PCE se derrumba en las elecciones generales, pasando de 21 a 4 diputados. Dentro del desastre general, los resultados asturianos son los menos malos. Santiago Carrillo, mayoritariamente cuestionado por la dirección del partido del que ha sido dos décadas todopoderoso secretario general se ve obligado a dimitir. Lo hace de mala gana. Busca para sustituirle a un hombre de su cuerda y que espera sea fácilmente manejable. El elegido es Iglesias, que acepta después de muchas dudas y una larga conversación con esa figura paternal que era el Paisano. El Guaje tiene 37 años y al poco de llegar el sector prosoviético se escinde para fundar el Partido Comunista de los Pueblos de España.

A pesar de su procedencia “carrillista”, los intentos de Carrillo de seguir manejando el partido entre bambalinas pronto enfrentarían a ambos hombres. “Yo no soy yo y la mitad de otro. Yo soy yo”, advertiría al aceptar el cargo, enviando el recado de que no asumiría tutelas en el cargo. No iba de farol. Resultado: otra escisión, el Partido de los Trabajadores de España-Unidad Comunista, liderado por un decrépito Santiago Carrillo, que se estrellaría en sucesivas convocatorias electorales hasta disolverse y Carrrillo recomendaría a los suyos ingresar en el PSOE.

A pesar de la inestabilidad interna, Iglesias lograría poner en marcha una política de convergencia que en 1986 daría lugar a la fundación de IU. Acompañarían al PCE en la nueva coalición de izquierdas algunas de las fuerzas que habían hecho campaña por el no al ingreso de la OTAN en el referéndum de marzo de 1986. IU recuperará algo del terreno cedido por el PCE al PSOE, pero aún lejos de los apoyos del partido en 1979.

A pesar de la ligera recuperación electoral, Iglesias no logra consolidarse en Madrid como dirigente nacional. Hacia finales de los 80 su estrella comienza a declinar. Según uno de sus críticos de entonces, su leyenda de viva la virgen, noctámbulo, asiduo de discotecas y mujeriego empedernido, muy extendida en la villa y corte, no ayudaban a que muchos de los suyos se lo tomasen en serio. Sus maneras chulescas y su estilo autosuficiente tampoco gustan entre buena parte de los dirigentes comunistas de la capital, que le tienen por un provinciano arrogante. Un pueblerino que se ha venido arriba.

Se gana el cariño de la octogenaria Pasionaria, quizá por aquello de ser un minero asturiano joven y buen mozo, pero en el debate metafísico sobre la disolución o no del PCE parece ir inclinándose cada vez más por la opción de disolver el partido para potenciar IU, lo que enciende las señales de alarma en el sector más identitario del comunismo. Resulta demasiado moderado para la izquierda del partido y demasiado radical para el ala más socialdemócrata, encabezada por Nicolás Sartorius, con el que sus relaciones son pésimas.

“Se quedó en tierra de nadie”, comenta un ex colaborador de Julio Anguita, que reconoce de manera autocrítica que en aquel momento “fuimos muy duros con un tipo de izquierdas que se enfrentó con valentía a Felipe González”. Iglesias revelaría años más tarde que González le plantearía abiertamente en La Moncloa un tratamiento mediático amable si optaba por una oposición de bajo perfil. Lo rechazaría. Después de eso vendrían las bromas maliciosas del presidente y de Alfonso Guerra, ampliadas en la televisión pública. El vicepresidente llegaría a decir de Iglesias que “es poco sólido y parece que llega cargado a los mítines”

“Aquí son todos unos pillos. Madrid no lo soporto”, confesaría un abatido Iglesias a un amigo y compañero asturiano, al que anunciaría también su deseo de regresar a Asturies y al trabajo físico en la mina, desencantado y cansado de soportar las intrigas y conspiraciones en la capital. En 1988 cedía la secretaría general del PCE a Julio Anguita y un año más tarde la coordinación de IU. También abandonaba su escaño.

Muchos no lo creían: el 20 de noviembre de 1989 Gerardo volvía a la mina tras 12 años de ausencia. Medios regionales y nacionales aguardaban expectantes su salida del Pozu Polio, en Rioturbio, Mieres. Nadie quería perderse un momento insólito en la historia de la política española: un exdiputado saliendo de la mina. “Este es un trabajo muy duro, sobre todo estando deshabituado, pero todavía resisto. Yo no me rajo” declaró a El País a la salida de su primer jornada como picador en la capa cuatro de esta explotación de la empresa pública Hunosa. Tenía 44 años y el Muro de Berlín acababa de derrumbarse.

Para un ex dirigente gijonés del PCE y de IU, Gerardo nunca había pintado nada en Madrid, pero en cambio podía ser un gran candidato a la presidencia autonómica del Principado de Asturias. Así lo pensaban importantes sectores de CC OO que respaldaban su candidatura. Iglesias pondría una condición para ser el cabeza de lista de la coalición de izquierdas: un amplio consenso desde las asambleas de base hasta la cúpula de IU y el PCA, cuyo secretario general era entonces Gaspar Llamazares. “Gerardo quería un proceso asambleario que respaldase su candidatura y Llamazares no estaba muy ilusionado con eso”, señala este exdirigente. Al no darse las condiciones y considerar que se le estaba aceptando de mala gana como candidato, Iglesias declinaría la propuesta y Laura González sería finalmente la candidata de IU a las elecciones autonómicas de 1991.

El ex secretario general del PCE y fundador de IU desaparecía entonces casi por completo de la vida pública. A partir de entonces solo hará algunas fugaces y esporádicas apariciones en los medios. Su accidente en la mina y su retiro por invalidez en 1992 darían lugar a una campaña de calumnias por parte del SOMA-UGT de José Angel Villa sobre el supuesto carácter fraudulento de su jubilación, que le obligarían a salir defendiendo su honorabilidad con los papeles médicos en la mano. Su abandono de IU y del PCE en 1993, entre críticas a Anguita y Llamazares. Y, por último, la puesta en marcha en 1994 de un restaurante en Xixón, de nombre La Cerezal, como la aldea en la que había nacido 50 años antes.

Manuel Vázquez Montalbán escribiría sobre el ex secretario general reconvertido en hostelero, que “de vez en cuando Gerardo Iglesias vuelve a la Historia y dice lo que piensa, lo que siempre ha pensado, sobre izquierdas, derechas y todo lo contrario, pero su vida cotidiana se mueve ahora entre sardinas rellenas y lomos a la cerveza negra, desde el placer inocente de dar de comer bien y barato dentro de lo que cabe”. Y después un gran silencio. Un silencio de casi dos décadas roto por la crisis económica y el 15M.

En octubre de 2011 Iglesias reaparecía con la publicación de Por qué estorba la memoria, un libro sobre la historia de la guerrilla antifranquista en Asturies a la que seguiría una exposición comisariada por él mismo, y un segundo libro Amnesia de los cómplices: 150 historias que claman contra la impunidad del franquismo. Emergía así un Iglesias desconocido, que había dedicado su jubilación de todo a trabajar en la documentación histórica del primer antifranquismo asturiano. Había expectación por volver a escuchar hablar a Gerardo, Gerardín para su gente, después de tantos años desaparecido de todo. La guerrilla era importante, pero lo que la gente quería escuchar sobre todo era qué pensaba de lo estaba pasando en España y en el mundo.

El regreso de Iglesias tenía lugar al calor de las grandes movilizaciones sociales del periodo 2011-2014 y las presentaciones de su libro generarían tanta expectación como 20 años atrás había generado su insólito regreso a la mina. Iglesias volvía a opinar en largas entrevistas sobre todo un poco: la crisis económica y política, la corrupción, la Transición, la memoria histórica, el 15M, el futuro de la izquierda… El desprestigio de la política profesional revalorizaba la trayectoria biográfica de un tipo honesto y fiel a sus ideas. Una nueva generación le descubría y otras anteriores le redescubrían, tal y como pasaría entonces con otros viejos rockeros de la izquierda como Julio Anguita o Xosé Manuel Beiras, otra vez de moda con el post 15M.

Iglesias volvía a estar en su salsa, cómodo con un público que acudía a escucharle y unos medios que ahora le trataban con el respeto de un gurú. En 2014 acogería con ilusión el nacimiento de Podemos, se dejaría querer por sus fundadores en Asturies y el secretario general de la formación morada, Daniel Ripa, le llegaría a sondear para ir en las listas del partido. Iglesias rechazaría la invitación no por falta de ganas, sino de salud, y quizá porque seguía conservando bastantes amigos en IU con los que no quería enfrentarse, aunque por entonces también diría públicamente y en privado que Podemos se parecía a la IU con la que él había soñado, una IU en la que siempre le había estorbado el PCE. También defendería la formación de Unidas Podemos y la confluencia de Podemos e IU con las mareas gallegas, Compromís o los comunes. Pablo Iglesias, candidato de Podemos en 2015, insistió en que Gerardo se encargara de defender en el Congreso la propuesta de ley de memoria histórica del partido morado. 

En 2016 dando por roto el Pacto de la Transición se unía a la Querella Argentina contra los crímenes del franquismo con un duro alegato contra la impunidad de la dictadura. Antes había reclamado un museo de la guerrilla antifranquista similar a los de la resistencia antifascista que existen en otros países de Europa. Luchar contra la impunidad de los últimos torturadores vivos y lograr los mismos honores de los resistentes franceses o los partisanos italianos para aquellos guerrilleros que le tuvieron en brazos siendo un niño es la última batalla del Guaje de La Cerezal.

Diego Díaz, en El Salto Diario