domingo, 21 de marzo de 2021

LA BATALLA DEL CUATRO DE MAYO

 Madrid bulle… y España también. Las elecciones del próximo 4 de mayo se han convertido en una batalla casi más grande que la del Dos de Mayo. Se vota para la Asamblea de Madrid pero moverá (y ya ha movido bastante) todas las piezas de la política nacional, con un terremoto casi por día. El último: el desembarco inesperado del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, para luchar contra Isabel Díaz Ayuso. 

La llegada de Iglesias se plantea en UP como un revulsivo en la izquierda… pero también lo es para Ayuso. En el cuartel general del PP de Madrid, según fuentes consultadas, no ven para nada con malos ojos que luche el líder de Unidas Podemos contra ellos. Al revés, creen que va a movilizar todavía más al electorado de derechas y que le vendrá muy bien para su discurso.

Ayuso ya se presenta como la encarnación de la derecha, el muro contra el “comunismo” y los rojos. Con su lenguaje trumpista, se siente ya cómoda en una batalla en la que las encuestas ya le dan por ganadora. Ella aspira a hacerse un Feijóo y lograr la mayoría absoluta, pero en los sondeos aparece que dependerá de Vox.

En el PP de Madrid creen que les viene bien que Pablo Iglesias luche contra Ayuso

Está convencida de que se comerá casi de lleno a Ciudadanos en ese intento de mayoría amplia: ella es el voto útil de la derecha. Además, desde Génova 13 la están ayudando con ese plan por engullir a los naranjas -empezando por el transfuguismo en Murcia-. Pero es que en Madrid ya está moviendo también los hilos el antiguo secretario de organización de Albert Rivera, Fran Hervías, que se ha pasado al PP y está provocando una cascada de dimisiones (Toni Cantó, Marta Marín…). Ayuso se frota las manos.

En Ciudadanos hay un miedo atroz en estos momentos: no lograr el cinco por ciento de votos necesarios en las elecciones y quedarse fuera de la Asamblea de Madrid. Esto sería mortal para un partido tocado a nivel nacional y que tenía en Madrid una de sus principales plazas. El discurso de Ignacio Aguado hacía aguas, por un lado no dejaba de insultar a Isabel Díaz Ayuso pero a la vez indicaba que volvería a pactar con ella. Su posición era muy complicada y en el Partido Popular y el PSOE quieren pescar en ese caladero de más de 620.000 votantes. Eso llevó a la dirección de Inés Arrimadas a forzar su paso al lado y colocar a Edmundo Bal como ‘número uno’, en otro movimiento inesperado esta semana.

Vox no disimula y también sabe que el gancho de Pablo Iglesias le viene bien a su campaña. Polarización máxima. A falta de ratificación oficial, Rocío Monasterio será la candidata y no oculta su simpatía por Ayuso. Lo que sí advierten ya es que no habrá mayoría absoluta y el Partido Popular los necesitará al día siguiente como socios. Esta vez harán valer su peso en oro.

GTRES
Iglesias y Errejón

Pablo Iglesias se ha lanzado ya a esta carrera con la idea de que desembarca en la Asamblea de Madrid para frenar al fascismo. Con su llegada muchos disipan las dudas que había de que UP se quedara fuera al no rebasar ese cinco por ciento necesario, pero no ha logrado su primer objetivo: una lista conjunta con Más Madrid. Mónica Garíca ha dicho que ‘no’, cree que hay espacio suficiente para el partido liderado por Íñigo Errejón, una formación progresista, feminista y verde. 

No ha caído Más Madrid en ese abrazo del oso que pretendía Podemos, a pesar de la lucha tan dura entre ellos durante los últimos dos años. La izquierda, por tanto, va con tres listas diferentes, algo que en teoría no tendría que penalizar al ser el sistema electoral madrileño muy proporcional. 

El PSOE no teme un 'sorpasso' de Podemos y cree que Más Madrid le puede disputar más votos

Las encuestas por el momento no reflejan que la izquierda pueda con la derecha. En el PSOE emiten señales, según fuentes de Ferraz, de que Iglesias no va a dar el sorpasso a Ángel Gabilondo y sostienen que el todavía vicepresidente cae mal entre muchos votantes. De hecho, entre los socialistas ven más peligrosa a Monica García a la hora de poder quitarles voto. Ha sentado muy mal en el PSOE que Iglesias haya dicho que el socialismo tenía que buscar el “centro” en estos comicios. Y entre los cargos del partido se indica que todavía Pedro Sánchez puede dar algún golpe de efecto para revolucionar la campaña con algún fichaje para la lista. Una duda además tienen en Ferraz: ¿Iglesias se quedará en la Asamblea si pierde y va a renunciar a su escaño en el Congreso?

Esta batalla tiene también otros componentes que se escapan a todos, como las dudas en la participación. En las elecciones vascas, gallegas y catalanas ha descendido notablemente y tampoco se sabe en estos momentos si a la hora de votar la comunidad estará en una cuarta ola. Para más incertidumbre: se celebran un martes y después de un puente, cuyos efectos se desconocen. 

La batalla del Cuatro de mayo acaba de comenzar.

Antonio Ruiz Valdivia, en Huffington Post

EL ESPECTÁCULO SE COME A LA POLÍTICA

La tentación de hacer de la política un espectáculo no es de ahora, supongo que es de siempre, ya la practicaban los césares en el circo romano. Lo novedoso es la aceleración que nuestra época imprime a todos los procesos y la generalización del fenómeno. Todo es espectáculo, la vida pública y la vida privada, hoy prácticamente no hay territorios vedados. La multiplicación y combinación de los medios de comunicación y de las redes sociales y el avance tecnológico que ha permitido que todos llevemos un ordenador de bolsillo (aunque le sigamos llamando teléfono móvil) y estemos en permanente contemplación de una pantalla que nos conecta con todo el mundo, nos ofrece increíbles posibilidades para hacer nuestra vida más cómoda y aterradores efectos perversos.

Hace ya tiempo que, entre otros autores, Giovanni Sartori nos advirtió (Homo videns: la sociedad teledirigida, 1997) de las consecuencias nocivas de percibir la realidad a través de la televisión. Consecuencias hoy elevadas a la enésima potencia. Empobrecimiento de la capacidad de entender: personas que solo entienden lo que ven y para las que solo existe lo que miran. Pérdida de valor de lo hablado y de lo escrito. Reducción de lo que tiene carácter de información a lo que puede mostrarse por televisión. Pérdida del contexto. Simplificación extrema de las noticias: cortas, impactantes y entretenidas. Producción de imágenes y anulación de conceptos, atrofia de la capacidad de abstracción y de la capacidad de comprender. Deterioro del debate público, preeminencia de decisiones basadas en el gusto y la emocionalidad sobre la racionalidad.

En el campo de la política, vemos que los líderes políticos se han convertido en actores seleccionados por su fotogenia y telegenia, se valora que sean jóvenes y guapos y tengan labia o desparpajo, muy por encima de valores como la cualificación profesional, la capacidad de trabajo, la vocación de servicio, sus principios o el programa que ofrecen. La necesidad de generar un titular cada día impone la competición de ocurrencias sobre el debate de ideas. Reina el más absoluto cortoplacismo; la noticia de hoy será vieja mañana. Nadie se acuerda de las promesas o de los compromisos de antesdeayer. No importa la eficacia de las políticas sino el impacto en las encuestas electorales. El largo plazo son las próximas elecciones. Las sesiones parlamentarias son una pura función circense, no se habla a los diputados sino a los televidentes, todo es una sucesión de monólogos. Los debates se hacen en televisión, a gritos, entre descalificaciones y sin argumentos, que es lo que da audiencia. Los medios no instruyen sino que entretienen. Mucho ruido y poca información, guerra de mentidos y desmentidos, bulos y contrabulos, nada es verdad ni mentira. Los políticos no negocian en torno a una mesa sino cruzándose tuits, vídeos o declaraciones a los medios. Las decisiones no las toman los órganos del partido, sus afiliados, o los propios políticos, sino los gabinetes de comunicación. Una carrera política se puede iniciar hoy perfectamente como tuitero o youtuber. Esta realidad es la que permite que triunfen en política especímenes como Trump o Díaz Ayuso. Ojo, no caigamos en la tentación populista de considerar que los males de la política vienen de los perversos políticos y los padecen los buenos y honrados ciudadanos. Los malos políticos son promovidos y elegidos por indocumentados ciudadanos que van a votar a las elecciones con el mismo espíritu con el que votan a diario muchas otras cosas con un tuit o un sms; ya no distinguen la realidad de un reality televisivo. Muchos votan a quien más grita, o al más simpático, o al que se parece más a ellos, o contra el que más aborrecen. Quieren ideas sencillas y soluciones fáciles, prejuicios cómodos en lugar de conceptos intrincados, y que no les aburran con la complejidad del mundo y de los problemas, mucho menos que les pidan sacrificios o que cultiven la funesta manía de pensar.

Sé que la cosa tiene mal arreglo, pero haré algunas sugerencias al respecto. Prohíbase la presencia de la televisión y de la radio en las cámaras parlamentarias. No la de la prensa, claro, que los periodistas hagan sus crónicas. Y que se reproduzca en los periódicos el diario de sesiones, como se hacía en el siglo XIX. Que los ciudadanos lean lo que dicen sus representantes, que no vean solo la anécdota o el chascarrillo de la jornada. Que lean y que, incluso, piensen. Que los cargos públicos tengan prohibido acudir a tertulias televisivas o radiofónicas. Que se les prohíba el uso de Twitter y otros instrumentos diabólicos similares. Ya tienen el boletín oficial. Que se les prohíba concentrarse delante de las sedes oficiales con cualquier motivo para salir en el telediario; el derecho a manifestarse es de los ciudadanos, no de los partidos ni de las instituciones. Prohibidas las inauguraciones, no solo en campaña electoral, sino siempre. En realidad, siempre es campaña electoral. Si se inaugura algo, que acudan solo los usuarios, los vecinos, los trabajadores. En las ruedas de prensa que no salgan los políticos, sino sus portavoces, sus responsables de comunicación, y que lean la reseña del consejo de ministros, o del pleno municipal, o de lo que sea. Si los políticos quieren que les vean los ciudadanos, que vayan a visitarlos. Que se pateen los pueblos, las calles, las sedes de su partido, que mitineen como antaño, que hablen directamente a sus votantes, que traten de convencerles de lo estupendos que son y de lo bien que lo hacen. Que salgan de la pantalla y regresen a la realidad.

Miguel Izu, en Diario de Noticias

sábado, 20 de marzo de 2021

EL EXTREMISMO DE DERECHA LLEGÓ A PORTUGAL

 En el punto más álgido de la pandemia de covid-19, a fines de enero, el Parlamento portugués discutió una prolongación del estado de excepción y nuevas restricciones a la vida pública. Portugal está viviendo estos días una situación dramática: más de 250 personas mueren cada día por enfermedades en las vías respiratorias. Y ningún otro país del mundo presenta un número tan alto de nuevas infecciones. André Ventura, el único diputado del partido populista de derecha Chega! (en castellano: ¡Basta!), habló en el Parlamento de Lisboa. En su filípica de dos minutos contra el gobierno socialista, utilizó cinco veces la palabra “vergüenza”, al tiempo que ponderó la propuesta de cierre de fronteras, y luego votó contra la prolongación del estado de excepción sin justificar su postura política.

Este comportamiento es parte de su estrategia. “Ventura quiere escandalizar. Incluso cuando parece decir algo veraz, sigue siendo un mero oportunista con un único objetivo en mente: llegar al poder”, dice la politóloga Marina Costa Lobo, del Instituto de Ciencias Sociales (ICS) de la Universidad de Lisboa. Ahora ha dado un pequeño paso más hacia ese objetivo. En las elecciones presidenciales del 24 de enero, obtuvo 11,9% de los votos, casi 500.000. Este exfuncionario de Hacienda y doctor en Derecho obtuvo casi ocho veces más votos que su partido en las elecciones parlamentarias celebradas hace un año y medio. ¿Cómo se explica este ascenso en un país que hasta hace poco parecía inmune al populismo de derecha?

Costa Lobo sostiene que la ciudadanía portuguesa no es diferente de la de otros países europeos: alrededor de una quinta parte de la población tiene puntos de vista que coinciden con las ideas de los partidos populistas de derecha. “Había una demanda que no encontraba oferta. Y Chega! y Ventura presentaron una. Su agenda se caracteriza por estar ‘en contra de’. Están en contra de lo 'políticamente correcto', en contra de una política migratoria liberal y rechazan la acusación de que Portugal sea racista”, dice Costa Lobo.

Aun cuando los resultados de las elecciones presidenciales portuguesas solo se puedan utilizar de forma limitada para ilustrar tendencias políticas generales, hay algo que parece difícil de negar: los populistas de derecha son particularmente fuertes en una región de Portugal que durante décadas ha votado a la izquierda. El Alentejo es una de las pocas regiones de Europa occidental donde un Partido Comunista todavía manda en muchos lugares en el nivel local. En la circunscripción de Portalegre, Ventura se alzó ahora con 20% de los votos, su mejor resultado electoral en todo el país.

El politólogo Riccardo Marchi, de la Universidad de Lisboa, no cree que los antiguos votantes del Partido Comunista se pasen ahora al bando de los populistas de derecha. Pero sí podría estar sucediendo en una generación más joven: “Los votantes más jóvenes, menos políticos, que votaban por los comunistas porque era una especie de una tradición familiar, podrían sentirse identificados con Chega! y el discurso nacionalista y populista”. El racismo también podría ser una explicación del auge de los populistas de derecha en Portugal. Ya en 2009, el filósofo francés Didier Eribon describió en su texto autobiográfico Regreso a Reims cómo los exvotantes comunistas del norte de Francia se pasaron al Frente Nacional. Votar a la izquierda, según Eribon, no protege contra el pensamiento racista.

El partido Chega! juega esta carta por partida doble. Por un lado, llama la atención con sus peroratas racistas contra los gitanos, que en su mayor parte viven en deteriorados barrios de viviendas sociales en la periferia de Lisboa y en la región rural de Alentejo. En el punto más álgido de la primera ola de la pandemia, en abril de 2020, Ventura pidió que los gitanos fueran confinados en una especie de campo de reclusión para que la –según su parecer– inusualmente alta tasa de propagación del virus dentro de este grupo poblacional no afectara al resto de la población. No es de extrañar que este populista de derecha haya puesto en la mira a los gitanos: gran parte de la población portuguesa conserva grandes prejuicios contra esa minoría.

Ventura y su partido luchan, además, por imponer una interpretación nacionalista de la historia colonial portuguesa. En buena parte de la población persiste la idea de que los portugueses no fueron gobernantes coloniales agresivos y racistas, sino que toleraron o incluso fomentaron la convivencia pacífica entre blancos y negros. En los últimos tiempos, cada vez más portugueses, muchos de ellos con antepasados africanos, se resisten a esta historiografía justificatoria. El primer monumento a las víctimas de la esclavitud se erigirá en Lisboa.

Sin embargo, los grandes partidos moderados, como el Socialista y el liberal-conservador Partido Social Demócrata (PSD), no se atreven a proponer una relectura de la historia colonial portuguesa en el centro de un amplio debate social. Y los populistas de derecha sacaron su provecho. Bajo el lema «Portugal no es racista», Ventura y los simpatizantes de Chega! organizaron el verano pasado dos manifestaciones en Lisboa, cada una con varios cientos de participantes. A algunos portugueses esto les puede parecer una broma de mal gusto, ya que algunos líderes de la ultraderecha, como el fundador del grupo neonazi Hammerskins, Mário Machado, ya han apoyado públicamente a Chega!

Pero no se trata solamente de memoria: Portugal está luchando contra un racismo latente que se refleja también en las instituciones y las autoridades. La cantidad de denuncias presentadas por víctimas del racismo ante una comisión independiente ha crecido de manera constante en los últimos años, pero esto solo tiene consecuencias para una fracción de los victimarios. Lo mismo vale para las fuerzas de seguridad portuguesas. La Comisión Europea advirtió hace dos años que en las filas de la Policía portuguesa se evidenciaban excesos de violencia y comportamientos racistas. Miles de policías se unieron en internet formando un movimiento de protesta contra esta acusación, cuya estrella secreta es… André Ventura.

El ascenso de los populistas de derecha en Portugal también es consecuencia de una crisis en los partidos moderados de la derecha local. Al igual que Santiago Abascal, el presidente del partido populista de derecha español Vox, respecto del Partido Popular, Ventura proviene originalmente de las filas del PSD, el partido conservador más grande del país. Este, en alianza con el pequeño Partido del Centro Democrático Social (CDS), conservador de derecha, implementó un duro programa de austeridad como consecuencia de la crisis de las cuentas públicas desatada a partir de 2011. El gobierno de derecha cedió el poder en diciembre de 2015, después de que los socialistas se unieran a los partidos de izquierda más radicales del Bloco de Esquerda por primera vez en la historia de la democracia portuguesa. “Eso provocó la crisis de los partidos de derecha, especialmente del conservador CDS”, dice el politólogo António Costa Pinto. No solo los votantes del CDS están migrando a Chega!, sino también ex dirigentes del CDS. El ejemplo más colorido es el del jefe ideológico de Chega!, Diogo Pacheco de Amorim, quien durante la Revolución de los Claveles en la década de 1970 abogó, junto con un grupo ultraderechista, por un Estado autoritario-conservador.

Ventura quiere convertir a Chega! en un nuevo gran partido de la derecha populista. Una encuesta reciente muestra que, hasta ahora, esto no es más que un sueño: según el sondeo, dos tercios de los portugueses rechazan tajantemente a Ventura y las ideas de su partido. Para los populistas de derecha, sin embargo, las elecciones presidenciales no fueron más que una prueba exitosa. En otoño habrá elecciones municipales en Portugal. Solo entonces se podrá realmente estimar si Chega! se convertirá en la tercera fuerza política del país.

Tilo Wagner, en Nueva Sociedad

viernes, 19 de marzo de 2021

DIVERSOS GRUPOS ECOLOGISTAS JUZGAN UN "DESATINO" LA APROBACIÓN DE LA MACRO-EXPLOTACIÓN GANADERA DE CAPARROSO

 La razón de este escrito es manifestar nuestra profunda preocupación al conocer la noticia de que el Gobierno de Navarra ha autorizado la ampliación de la macro explotación de ganado vacuno de leche que la empresa Valle de Odieta tiene en Caparroso (Navarra). Esta misma empresa es responsable del proyecto de la 5ª mayor macro vaquería del mundo que pretende instalar en Noviercas (Soria) y que albergaría 23.520 vacas. Y nuestra preocupación está fuertemente basada en hechos comprobables:

1. La macro explotación que Valle de Odieta tiene en Caparroso acumula numerosas denuncias por incumplimientos ambientales y estructurales que han derivado en 11 expedientes sancionadores, dos de ellos de 145.000 euros. La mayoría de las sanciones están recurridas y, por tanto, no se han materializado los pagos pero el daño está hecho y el hecho es constatable.

- Sanciones por incumplimientos en el funcionamiento: ampliaciones sin autorización, aumento del número de cabezas de ganado –casi 6.000 en vez de las 3.450 inicialmente estipuladas– con lo que se invalidaba todo el plan de gestión de estiércoles, obras sin licencia, naves no registradas en la AAI, vertidos de residuos líquidos en zonas no aptas, escorrentía de lixiviados al exterior, tránsito excesivo de camiones...

- Sanciones por afecciones ambientales: vertidos de purines/digestato líquido al río Aragón en un tramo designado como Zona de Especial Conservación (ZEC), de acuerdo con la “Directiva Hábitats”, vertidos a barrancos del Parque Natural, Reserva de la Biosfera y ZEC de Bardenas Reales, afección a una cueva, la única en Navarra, con presencia de 2 especies de murciélagos catalogados en peligro de extinción.

2. Las gravísimas afecciones por contaminación de los vertidos de la empresa han sido recientemente documentadas gráfica y visualmente por Greenpeace.

Un equipo, con el responsable de la campaña de agricultura –Luis Ferreirim– a la cabeza, acompañado por miembros de otras asociaciones locales tuvimos ocasión de visitar la zona. Las palabras se quedan cortas: campos agrícolas anegados de vertidos, los acantilados del río Aragón impregnados de residuos que caen en cascada cuando llueve, el agua pestilente de las balsas que se generan y cuyo análisis ha dado cifras elevadísimas de contenido en nitratos, la afección a Zonas de Especial Conservación para especies en peligro de extinción como el visón europeo en las que se han invertido millones de euros de dinero público.

No entendemos cómo a una empresa con malas prácticas recurrentes, comprobadas, argumentadas y documentadas se la ha autorizado a ampliar su macro explotación por mucho que medie una sentencia del TSJN. El Gobierno de Navarra debería haber demostrado su compromiso con el medio ambiente agotando los cauces legales a su alcance, presentando un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

Hemos leído en las declaraciones de Itziar Gómez, la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, las condiciones impuestas para que esta ampliación se lleve a cabo con garantías. No dudamos de su compromiso y su buena intención pero, debemos advertir aquí, que la empresa tiene medios para soslayar la normativa como ya lo viene haciendo desde el inicio de su actividad (También en el proyecto inicial la empresa se postulaba como ejemplar en el tratamiento de residuos y como un proyecto de interés público). Este escrito quiere ser un grito de alarma y de petición de socorro, no solo de los habitantes de la zona, sufridores cotidianos de las consecuencias de estas acciones, también de todas las personas que luchamos activamente por proteger y cuidar de nuestra casa, que es la Tierra y de toda la sociedad, porque, en una situación de grave alarma por los efectos del cambio climático, en medio de una pandemia devastadora que también está relacionada con los grandes hacinamientos de animales, cuando España está amenazada por la CE de graves sanciones por los incumplimientos en la protección de aguas por la contaminación difusa de nitratos, no se entiende, por incongruente, que esta autorización se haya producido.

Nos hallamos en una situación de impotencia y desprotección que queremos manifestar públicamente. Pedimos la ayuda de todos los estamentos y todas las administraciones para que pongan fin a estos abusos contrarios al desarrollo, a la salud y al respeto por la vida porque el futuro que nos espera de norevertir esta situación, les podemos asegurar, no tiene nada de halagüeño.

Compañía de las 3Rs

Ecologistas en Acción de Navarra

Ekologistak Martxan Iruña

Greenpeace España

Greenpeace Navarra

Asociación Hacendera (Soria)

Gurelur (Fondo Navarro para la Protección del Medio Natural)

Libertad animal Navarra

Lurra

Salvemos el Ega / Ega Bizirik

Sustrai Erakuntza Fundazioa

"OSASUNA 1936": GOLPISTAS, REPRESALIADOS Y FRANQUISMO

 Fernando Mikelarena (Bera, 1962) y Víctor Moreno (Alesués-Villafranca) acaban de publicar el libro 'Osasuna 1936: golpistas, represaliados y franquismo', que se vende este domingo con DIARIO DE NOTICIAS. Un ensayo histórico, político y deportivo que analiza las primeras juntas de Osasuna, con los directivos que apoyaron el golpe de Estado de 1936 y aquellos que fueron duramente represaliados. Además, muestra la utilización del club por los golpistas como instrumento para impulsar su ideología.

"Hemos visto que, con anterioridad a 1936, ninguna junta directiva quiso llevar a cabo una apropiación identitaria o ideológica de Osasuna. Pero eso no se respeta a partir de julio de 1936, cuando los golpistas utilizaron a Osasuna para impulsar su discurso al ver que el fútbol era un elemento de sociabilización muy importante", explica Fernando Mikelarena.

Los dos autores del libro han realizado una ardua labor de documentación en periódicos y archivos para acceder a una parte de la historia que consideran que Osasuna ha tratado de mantener oculta. "Osasuna como club no ha hablado nunca de forma clara de todos esos directivos y jugadores que fueron represaliados ni de ese intento de apropiación de Osasuna para fines ideológicos del nacionalcatolicismo navarro. El club, como ha ocurrido en gran parte de la sociedad navarra, ha tratado de ocultar lo que sucedió en esos años, tanto en lo referente a las víctimas como a los victimarios, o a las formas en las que se llevó a cabo la represión", explica Fernando.

En este aspecto, Víctor Moreno añade que "el interés por la ocultación de estos nombres ha sido paralelo al desinterés que el poder político local ha mostrado por todos aquellos que fueron asesinados y represaliados, dentro y fuera de Navarra, en la Guerra Civil y en años posteriores".


EL CLUB, APOLÍTICO HASTA 1935

La obra intenta arrojar luz sobre los inicios de Osasuna en los que, curiosamente, convivieron directivos de izquierdas y de derechas. Víctor Moreno aclara que los fundadores del club no fueron ni comunistas, ni socialistas, ni republicanos. "Fueron, ya lo dijo uno de sus cronistas, Jokintxo, en su mayoría unos señoritos y algunos de ellos terminaron siendo abogados, periodistas, peritos agrícolas, dentistas y farmacéuticos. Nunca entre ellos hubo jamás un roce político. Los directivos hablaban con el lenguaje del fútbol, no con el de la política".

El historiador navarro tampoco considera extraña esta convivencia entre dirigentes porque "al final, Osasuna era una Sociedad Deportiva. Hasta 1935, el club no estaba patrimonizado por ninguna ideología y había convivencia de los distintos sectores", describe.

Pero todo cambia a partir de 1935, justo tras el primer ascenso de Osasuna a Primera División. "A finales de 1935, después de una campaña de descrédito contra Cayuela, llega una nueva junta en la que los elementos más importantes son ya de derechas, siendo uno de ellos Antonio Lizarza, un golpista conspicuo que había organizado todo el requeté navarro", asegura Fernando.

"En 1936, la junta directiva de Osasuna, que en ningún caso se puede decir que fuera fascista, estaba en manos del mecenas Ambrosio Izu Balmori, respaldado por personas como Antonio Lizarza, Lazcano, Taberna y Archanco. Habían heredado un club recién subido a Primera División, con un entrenador emblemático, Emilio Urdíroz, hermano de Martín y de Filomeno, asesinado en 1936. Esta nueva directiva fue aplaudida y elogiada por toda la prensa, pues la inyección económica que el navarro-indiano Izu, nacido en Biurrun, había dado al club hacía presagiar que Osasuna se comería el mundo. Pero lo cierto es que esa temporada bajó a Segunda División", completa su compañero Víctor.


EL "SECUESTRO" DE OSASUNA

Después del golpe de estado de 1936, los autores observan una utilización del club para impulsar la ideología franquista. "En el libro hay muchísimos testimonios que muestran cómo Osasuna se colocó absolutamente a favor del régimen franquista. Una de las cuestiones más importantes es cuando el Presidente de la Federación, del bando franquista, promete en 1937 que Osasuna, por méritos de guerra de los navarros, iba a tener el privilegio de permanecer en Primera pese a haber descendido en 1935/1936. A pesar de todas las promesas, eso no se cumple y, para mayor desgracia, Osasuna acaba bajando a Segunda tras un partido de promoción contra el Atlético Aviación", recuerda Mikelarena.

Tras el golpe de 1936, la plantilla fue reclutada por el frente y muchos directivos de Osasuna acabaron duramente represaliados e incluso asesinados, sin que su relación con otros miembros del club lograra salvarlos. Fernando explica que, por entonces, Pamplona era una capital de unos 40.000 habitantes en la que se conocían todos y en la que hubo una limpieza política terrible.

"Haber sido miembros de la junta directiva del club no les exime de esa suerte fatal. Simplemente, no se les protegió porque los elementos golpistas estaban absolutamente radicalizados y veían en sus adversarios ideológicos a enemigos que había que extirpar fuera como fuera. Y así fue como en Navarra hubo más de 3.000 asesinados y muchísimos más encarcelados", explica Fernando.

Por último, Víctor aclara que Bengaray, Cayuela o Cilveti no fueron asesinados por ser dirigentes de Osasuna, sino por ser republicanos. "Fueron políticos de izquierda, pero nunca directivos izquierdistas del club. Murieron de la misma manera que los 3.400 asesinados republicanos, socialistas, ugetistas, etcétera, asesinados en la retaguardia que ni siquiera era frente de guerra".


EL LIBRO, EL DOMINGO CON DIARIO DE NOTICIAS 

El libro Osasuna 1936: golpistas, represaliados y franquismo se vende este domingo con DIARIO DE NOTICIAS a un precio de 14,95 euros, 13,95 para suscriptores. La obra, de la editorial Pamiela, consta de 384 páginas y 272 fotografías e ilustraciones en una gran labor de investigación de sus dos autores. Fernando Mikelarena (Bera, 1962) es Doctor en Historia, profesor en la Universidad de Zaragoza y autor de más de cien artículos sobre la Navarra de los siglos XVIII, XIX y XX. Por su parte, Víctor Moreno (Alesués-Villafranca) es Doctor en Filología Hispánica, profesor de literatura en el IES Padre Moret-Irubide y ha escrito más de una treintena de libros.

Josu Álvarez de Eulate, en Diario de Noticias

jueves, 18 de marzo de 2021

BEGOÑA ALFARO BARRE EN LAS PRIMARIAS DE PODEMOS-NAVARRA

 Begoña Alfaro (4 de marzo de 1982, Carcastillo) será la próxima coordinadora autonómica de Podemos en Navarra. La abogada, vinculada a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y que hace tres años comenzó a colaborar como asesora técnica del partido morado, se ha impuesto en las primarias a la expresidenta de la Cámara foral y ahora parlamentaria, Ainhoa Aznárez, y la exjefa de gabinete de Aznárez, Neniques Roldán. El recuento de la votación, que ha sido telemática y se ha desarrollado del 12 al 17 de marzo, refleja que la candidatura de la abogada ha recibido 455 votos (65,6%), por 126 de Aznárez (18,1%) y 113 de Neniques Roldán (16,3%). Alfaro sustituirá al frente del partido a Eduardo Santos, exdiputado de Podemos y actual consejero de Justicia y Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra.

Alfaro lidera la candidatura Reinicia Podemos, que buscaba recuperar la "esencia de la calle" y renovar aires en el partido después de una legislatura, la de 2015-2019, en el que Podemos Navarra sufrió una dura guerra intestina que tuvo consecuencias electorales. Podemos pasó de los 7 escaños de 2015 (vitales para propiciar el cambio de Gobierno en Navarra) a los 2 de 2019, que sin embargo también han servido para aupar a Chivite al Ejecutivo. Ahora, Alfaro aboga por confluencias en la izquierda navarra y defiende la participación de Podemos en el Gobierno, pero con espacio propio.

El equipo de la abogada está compuesto por Txema Burgaleta, que trabajó con Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid, y Dani López Córdoba, exconcejal en el Ayuntamiento de Tudela y secretario de Organización con Santos. También figuran Nahia Lizaso, miembro de las juventudes del partido; Imanol Cobos, portavoz en Burlada; Iruña Erro, miembro de las juventudes; Bea Fernández, trabajadora del sector de las residencias y militante de Sakana; Xabi Castro, sindicalista; y Fatima Djarra, integradora social, activista contra la ablación. 

Todos ellos, salvo Bea Fernández, han sido elegidos para integrar el próximo Consejo Ciudadano de Navarra, en el que sí estará Ainhoa Aznárez. El portavoz parlamentario de Podemos en el Parlamento, Mikel Buil, que decidió presentarse por libre, se ha quedado a las puertas. 

Alfaro ya fue la candidata que más avales presentó: 134, cuando el mínimo era 60. Roldán presentó 89 y Aznárez 87.

Agencias

BIRMANIA: POR QUÉ FRACASARÁ EL GOLPE Y QUÉ PUEDE HACER EL EJÉRCITO

 El Tatmadaw subestimó las fuerzas sociales que se unen para resistir al golpe de Estado, y arruinará el país y a sí mismo si no negocia una salida del embrollo en que se ha metido él mismo.

Este año se cumplen ocho décadas desde la creación del Ejército por la Independencia de Birmania, el predecesor del Tatmadaw moderno. Sus fundadores fueron un grupo de patriotas sin experiencia, pero decididos, que finalmente lograron arrancar la independencia de las potencias coloniales y recuperar la soberanía de la población nativa.

Durante 80 años, los logros y fracasos de los fundadores del Tatmadaw han determinado la visión que tiene mucha gente en Myanmar de esta institución. Las decisiones que adopten los dirigentes actuales del Tatmadaw en los próximos días, semanas y meses determinarán irrevocablemente la visión que tendrá la población en los próximos 80 años.

Los largos años que ha durado el régimen militar han sido duros para el pueblo de Myanmar. La mala gestión de la economía por los militares ha sido devastadora, y como organización centrada en la seguridad que ignora las cuestiones de seguridad no tradicionales, el ejército simplemente no está capacitado para desarrollar y asegurar los numerosos servicios públicos –principalmente la educación y la sanidad– que necesita un país para funcionar y prosperar. Generaciones de comunidades indígenas también han sufrido unas condiciones que solo cabe calificar de coloniales.

Aun así, ahora volvemos a encontrarnos bajo un régimen militar. Aunque el Tatmadaw siempre se había preparado para una situación en que tendría que intervenir (mediante una declaración presidencial del estado de emergencia prevista en la Constitución de 2008), el golpe de Estado no estaba planificado de antemano. La decisión del general en jefe, Min Aung Hlaing, de tomar el poder fue precipitada y por lo visto se adoptó sin ponderar debidamente cómo respondería el público.

A pesar de los vaivenes del inestable razonamiento jurídico del Tatmadaw, la concentración del poder en la capital administrativa, Naypyidó, facilitó la mecánica del golpe. Sin embargo, el Tatmadaw esperaba al parecer que después de deponer rápidamente al gobierno elegido democráticamente, podría contar con la colaboración de varios actores políticos desafectos del partido gobernante, la Liga Nacional por la Democracia (LND). También pensó que podría gestionar la opinión internacional alegando falsamente que hubo fraude electoral y acusando a la LND de quebrar la legalidad.

Con lo que no contaba el ejército fue la respuesta del público al golpe de Estado. Millones de personas de todo el país se han unido a las protestas, estudiantes, médicos, funcionarias e incluso una parte de las fuerzas del orden encargadas de reprimir las manifestaciones. Abogados y analistas han demostrado la falta de base legal de la detención y deposición del presidente U Win Myint, desmintiendo así el argumento del ejército de que la toma del poder ha sido constitucional. Acusaciones grotescas contra el consejero de Estado Daw Aung San Suu Kyi y Win Myint por saludar con la mano a sus simpatizantes y por importar walkie talkies han indignado todavía más a la gente. En vez de cooperar con el ejército, muchas de las personas que han sido muy críticas con la LND –inclusive activistas, otros partidos políticos, elites empresariales e intelectuales– se han manifestado claramente en contra del golpe y han apoyado al Movimiento de desobediencia civil.

Esta resistencia de amplia base no deja a los militares más que dos posibles opciones.

La primera supone plantarse y no dar su brazo a torcer. Esto comportaría un coste enorme –probablemente, el Tatmadaw tendría que recrudecer la represión contra las manifestaciones, por ejemplo– sin garantías de éxito; el golpe de Estado y todo lo que se deriva del mismo será un fruto envenenado. Así que incluso si Min Aung Hlaing entregara el poder a quien ganara en unas nuevas elecciones, como ha prometido, el nuevo gobierno sería considerado ilegítimo. A la comunidad internacional le sería difícil aceptar ese gobierno, y mucho menos al pueblo de Myanmar, cuyos votos en las elecciones de noviembre han sido invalidados.

Si se aferra a sus armas, el Tatmadaw también tratará por todos los medios de mantener una economía viable. Myanmar ya se halla en medio de un desplome económico relacionado con la pandemia de covid-19, y esto no hará más que empeorar si se generalizan las sanciones y el boicot al consumo y dejan de llegar inversiones extranjeras. El Tatmadaw ya ha presionado a empresas esenciales para que se alineen con el nuevo régimen, según diversas fuentes de la industria. Pero al mismo tiempo, toda empresa cooptada –ya sea un banco, una operadora de telecomunicaciones, un puerto, un comercio o cualquier otra– pasará a sufrir presiones tanto internacionales como internas. Ante esta perspectiva, la inversión extranjera huirá despavorida. La esperanza de recuperar socios comerciales e inversores más alineados en la región también está fuera de lugar. Los países vecinos y los aliados económicos cruciales están conectados a las cadenas de suministro y los flujos financieros globales que los someterán a presión para responder debidamente.

La segunda opción sería que el Tatmadaw primara su compromiso con el pueblo de Myanmar y buscara una solución pacífica con la implicación de todos los actores legítimos en esta crisis, en particular el Comité que representa a la Asamblea de la Unión. Esta coalición ya incluye a la LND, al Partido Demócrata del Estado de Kayah y al Partido Nacional Ta’ang, y se prevé que se unirán más partidos.

Sin embargo, esta solución exigiría un cambio total de la Constitución, entre otras cosas para asegurar que el ejército no pueda repetir el golpe de Estado del 1 de febrero. Asimismo se precisan reformas para abordar los agravios de las comunidades étnicas en materia de representación. Todas las organizaciones armadas –incluido el Tatmadaw– tendrán que prever el sometimiento a la autoridad de civiles elegidos. Estas medidas, aunque resulte difícil conseguirlas, proporcionarían al país la oportunidad de un futuro mejor.

El Tatmadaw tiene que asumir plenamente el nuevo paradigma de la resistencia social que emerge entre la nueva generación de activistas. Un planteamiento racional de las posibles salidas debería dejar claro que no hay nada que ganar a largo plazo si se mantiene el rumbo fijado por el comandante en jefe. Lo que ha ocurrido, ha ocurrido, pero cualquier buen economista le dirá que es peligroso ir detrás de los costes irrecuperables. Es hora de sentarse a la mesa de negociación.

En Nay Pyi Taw, el Museo de Servicios de la Defensa, que abarca una extensión de casi 2,5 kilómetros cuadrados, muestra una pantalla de vidrio que explica los sucesos de 1988 desde el punto de vista del Tatmadaw y por qué fue necesario que interviniera el ejército. Si en algún momento en el futuro el Tatmadaw fuera a dedicar un mural a los sucesos de 2021, ¿qué diría? ¿Cómo justificarían sus líderes este periodo de su historia, ante los propios mandos, ante sus familias, ante sus bases?

Su Min Naing, en A lÉncontre (traducido por Rebelión)