miércoles, 7 de mayo de 2014

EL GOBIERNO DE UPN SE QUEDA SOLO EN TAFALLA DEFENDIENDO EL TAV

El director general de Obras Públicas del Gobierno de Navarra, Ignacio Nagore (UPN), pasó ayer verdaderos apuros para defender en Tafalla el Tren de Alta Velocidad (TAV). En el marco de una mesa redonda promovida por el Movimiento Ciudadano en Defensa de la Estación de Tren de Tafalla (MCDETT), Nagore repitió una y otra vez, como si de un mantra se tratase, que "Navarra no puede perder esta oportunidad" porque es una inversión del Estado y si no se utiliza el dinero "exclusivamente" para ejecutar esta obra, los recursos irán a parar a "otras infraestructuras fuera de la comunidad".

También dijo que el TAV "no supone la desaparición de la estación de tren de Tafalla", aunque reconoció que los vecinos de la zona tendrán que desplazarse hasta Pamplona o Tudela para coger el tren, que el tiempo de los trayectos será "menor" al actual o que la nueva línea "permitirá que circulen trenes de mercancías". Esta última afirmación fue rebatida, incluso, por un trabajador de Adif presente en la charla, con 32 años de experiencia a sus espaldas, quien aseguró que los trenes de mercancías no podrán circular por el día "porque interfirieren con los de pasajeros" ni por las noches, ya que éstas se reservan para labores de mantenimiento.

Ante las acusaciones del portavoz del MCDETT, Mauricio Olite, que desveló que "hay portavoces del PP a nivel local que han afirmado que en el TAV de Navarra ya se han cobrado comisiones", Nagore subrayó que las contrataciones las está realizando directamente el Gobierno de Navarra. "Afirmo que de la gestión y control de las obras no hay nada que decir y quien tenga dudas que las pruebe, porque si no me está acusando a mí de algo extraño que niego rotundamente" señaló.

Olite, además, criticó que el TAV supone, en la práctica, una "variante ferroviaria" que alejará a los ciudadanos del acceso a los trenes de largo recorrido, de ahí que apoyase como alternativa la construcción de un tercer carril. "Si el TAV tiene beneficios que nos lo demuestren porque pensamos que no nos puede traer ninguna ventaja y aquí hay proyectos como la Variante Sur, el Espacio Escénico o el Centro de Especialidades Médicas que se han paralizado por falta de dinero" apuntó.

El portavoz del PSN en el Ayuntamiento de Tafalla, Ángel Solchaga, por su parte volvió a desligarse de la postura oficial de su partido y tachó el corredor de "chapuza". "No nos oponemos al TAV como tal. Seguimos creyendo que el proyecto es bueno a largo plazo (...) pero también consideramos que se debe hacer en el momento adecuado, y no es éste".

El parlamentario de Bildu Víctor Rubio indicó que el TAV es "un despropósito mayúsculo que puede acabar en el mayor de los ridículos". Alegó que el proyecto "se basa en mentiras" y las enumeró una a una. Por un lado negó que el Estado esté "atrasado " en infraestructuras cuando España es el segundo país a nivel mundial con más líneas de alta velocidad. Añadió que en lugar de reactivar la economía la va a "lastrar", más si cabe en las localidades intermedias por donde va a pasar el tren , como es el caso de Tafalla, donde según defendió "no reportará" ningún beneficio económico.

Pablo Lorente, de la Fundación Sustrai Erakuntza, recordó que las obras son "ilegales", a pesar de que Nagore lo negó, porque el Tribunal Superior de Justicia de Madrid declaró nulas por caducidad las Declaraciones de Impacto Ambiental. Del mismo modo puso de relieve que "no se ha cumplido la normativa en información y participación", y que "después del Circuito de Los Arcos y de Caja Navarra ahora toca el TAV". "Se están cargando el transporte público ferroviario. Ha habido desinformación, confusión y es una obra que no necesita Navarra" concluyó.

Por último, Ana Ozcáriz, edil de Iniciativa por Tafalla, dijo que en es "importante que el Ayuntamiento lidere la lucha porque si queremos ser cabecera de comarca no podemos perder prestaciones".

Ainara Izko, en Diario de Noticias

martes, 6 de mayo de 2014

EL POPULISMO COMO SÍNTOMA

La tragedia de la política contemporánea es que quien tiene alguna responsabilidad –es decir, tanto los electores como los elegidos– continuamente estamos obligados a elegir entre racionalidad y populismo. Para los representantes, lo primero no es comprendido e imposibilita la reelección, mientras que lo segundo pone en peligro la estabilidad política pero es aplaudido socialmente. Los gobernantes se enfrentan con frecuencia al dilema de hacer lo que los ciudadanos esperan de sus gobiernos o lo que están obligados a hacer. También se puede explicar esta situación como la coincidencia entre la incapacidad de los gobiernos de explicar sus decisiones y la incapacidad de los ciudadanos de entenderlas. Cuántas decisiones políticas se han adoptado en medio de un dilema de esta naturaleza. De ahí el drama al que suelen referirse los políticos: saben qué es lo que deben hacer pero no saben cómo ser reelegidos si hacen lo que deben hacer.

Esta situación ha alterado el clásico esquema de identificación ideológica y su correspondiente antagonismo. Al eje derecha-izquierda se le está superponiendo otro que enfrenta, en sentido amplio, populistas y tecnócratas; en ambas categorías hay versiones de derecha y de izquierda. El nuevo espectro ideológico puede explicarse en función de las diversas combinaciones de estas cuatro sensibilidades. Lo que tenemos es básicamente tecnócratas de derechas y de izquierdas, populistas de derechas y de izquierdas, dando lugar a alianzas y antagonismos que no son inteligibles desde la clásica polarización ideológica.

El avance de los populismos en Europa es un problema que debería ser considerado como un síntoma. El populismo resulta creíble porque algo no va bien y el sismógrafo populista nos sirve para identificarlo. Para que el populismo sea algo más que sectarismo de unos exaltados marginales tienen que coincidir en el tiempo un problema irresuelto y unas instituciones débiles. El éxito de los intrusos carismáticos solo se explica por un déficit en las élites dirigentes, como una derrota de sus discursos, que no resultan inteligibles o creíbles, sin olvidar que los populismos no tendrían éxito si no hubiera sociedades dispuestas a darles crédito.

Por eso el combate contra el populismo no se libra tanto en la apelación a valores intangibles como en la movilización de recursos emocionales, desde el miedo hasta la esperanza. La política es una manera de dar cauce a las emociones sociales de manera que resulten constructivas y no destructivas. El populismo es precisamente una reacción a la falta de política, que en su formato actual no permite una articulación política de las pasiones. El éxito del populismo se explica porque la política no ha conseguido traducir institucionalmente unos sentimientos ampliamente extendidos en ciertos sectores de la población, que ya solo confían en quien promete lo que no puede proporcionar.

Si expulsamos de la política los excesos emocionales y los momentos incalculables nos estamos cargando la política misma, de la que forma parte la pasión. El espacio público no es una conversación de salón entre intelectuales; las emociones forman parte de la sociedad de masas, así como una cierta dramatización. Si los políticos moderados ignoran estas condiciones emocionales, están invitando a los rompedores de tabúes, que encuentran el escenario a su disposición.

Entre esas pasiones ocupa un lugar fundamental el miedo y sus retóricas. Vivimos en un mundo de espacios abiertos, lo que significa también una cierta desprotección. Los ciudadanos más favorecidos han celebrado esta intemperie como una ganancia de libertad (como mercados menos regulados o una mayor movilidad), pero los más vulnerables se sienten inseguros y abandonados y son pasto del arrebato populista. Muchos de los arrebatos emocionales de la sociedad tienen que ver con el hecho de que la gente siente miedo, un miedo más relacionado con la desprotección económica en la izquierda y más con la pérdida de identidad a la derecha, aunque todo esto se mezcla dando lugar a sentimientos de difícil interpretación y gestión. En este mundo ya no son eficaces las seguridades que sólo funcionan en espacios cerrados, pero la gente tiene derecho a un resguardo semejante en las nuevas condiciones. Mientras la política no sea capaz de proporcionar una seguridad equivalente, las sociedades tendrán motivos para confiar en las promesas incumplibles del populismo.

Daniel Innerarity, en Grupo Correo

ODESA: LOS CRÍMENES DEL FASCISMO

El pasado viernes 2 de mayo, militantes de la organización fascista ucraniana “Sector de Derechas” prendieron fuego a la Casa de los Sindicatos de Odessa provocando la muerte de 40 manifestantes rusófonos que habían ocupado el edificio para protestar contra las políticas del nuevo gobierno nacionalista y oligarca de derechas de Kiev.

Previamente, las fuerzas del Ministerio del Interior se habían retirado del lugar, dando paso a las milicias fascistas, unas 300 personas, que no solo no ayudaron a las víctimas que se arrojaban entre llamas de las ventanas de la Casa de los Sindicatos, sino que golpearon con barras de hierro y cadenas a quienes intentaron escapar del edificio.

Según el Presidente Obama, en una rueda de prensa posterior, “el gobierno de Ucrania tiene el derecho y la responsabilidad de mantener la ley y el orden en su territorio”.

Eso es exactamente lo que NO hizo en Odessa: permitió que una banda de fascistas quemase un edificio público con decenas de personas en su interior, en lugar de defender su derecho democrático a manifestarse pacíficamente, de la misma manera que ocurrió en la Plaza de Maidan en Kiev a manos del gobierno oligárquico pro-ruso de Yanukovich.

El gobierno nacionalista de derechas de Kiev acusa al gobierno ruso de alentar, organizar y financiar a los manifestantes rusófonos que piden en el Este y el Sur de Ucrania una constitución federal para el país que respete sus derechos y se revoque la decisión de excluir al ruso como lengua oficial de Ucrania adoptada por el nuevo gobierno en Kiev.

Y sin duda los paramilitares que actúan en las zonas rusófonas de Ucrania responden a esa intervención. Pero de la misma manera actúan sobre el terreno decenas de agentes de la CIA, el FBI y los servicios polacos, en un pulso inter-imperialista que está arrastrando al pueblo de Ucrania a una guerra civil, que solo beneficia a los oligarcas de uno y otro signo.

En definitiva, los que protestaban contra Yanukovich, antes de que los fascistas monopolizarán violentamente Maidan, lo hacían contra las terribles consecuencias sociales de las políticas de choque neoliberales, que han impedido que Ucrania recupere su nivel de vida de la época soviética.

Desconfiaban del maestro de marionetas oligárquicas que es Putin y confiaban ilusamente que la Unión Europea les ayudaría. Quienes protestan hoy en el Este y Sur de Ucrania lo hacen contra el nuevo gobierno anticonstitucional de la extrema derecha nacionalista que quiere aplicar el programa de austeridad diseñado por el FMI a cambio de los 15.000 millones de dólares prometidos al gobierno de Kiev.

Los rusófonos quieren un marco federal que respete sus derechos cuando no la integración en Rusia, como Crimea, porque en la Rusia de Putin, a pesar de su autoritarismo y corrupción, se vive mejor que en Ucrania.

Para la izquierda solo cabe la denuncia de unos y otros oligarcas, de los imperialismos que juegan a la geopolítica con el pueblo de Ucrania, la resistencia a las políticas neoliberales de choque, vengan del FMI o de Moscú, por una constitución democrática y social federal que respete los derechos de todas las minorías y ponga fin al saqueo del país por los oligarcas de uno y otro lado.

La Aurora

lunes, 5 de mayo de 2014

EL IMPERIALISMO "BLANDO" DE CHINA CONQUISTA AMÉRICA LATINA

Ya en 1889 el prócer cubano José Martí decía que había llegado la hora de declarar la “segunda independencia” de América Latina. Tuvie­ron que pasar 120 años para que se rescatara esta idea entre patrióticos y acalorados discursos antiimperialistas de diversos jefes de Estado en el marco de la celebración de los bicen­tenarios de las independencias americanas.

Según Franck Gaudichaud, profesor de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Stendhal-Greno­ble 3, “esta nueva autonomía soberana es producto de las luchas de los pueblos latinoamericanos, como también de la activa diplomacia integracionista y nacional-popular de algunos gobiernos, comen­zando por el de Hugo Chávez y la Admi­nistra­ción Lula, que permitieron derrotar el proyecto del ALCA en 2005 y la creación de Unasur, ALBA y Celac”. Estas transformaciones llevaron a que en noviembre pasado el secretario de Estado de EE UU, John Kerry, declarara que la era de la doctrina Monroe había llegado a su fin. La relación de su país con Amé­rica Latina, dijo Kerry, debería ser de “socios en pie de igualdad”.

Cambios en la dependencia
Sin embargo, los niveles de emancipación comercial de los países de la región respecto a EE UU son más que matizables, señala el informe América Latina y el Ca­ribe y EE UU: la evolución reciente de las relaciones bilaterales, elaborado en octubre pasado en Caracas por el Sis­tema Econó­mico Latinoame­ricano y del Caribe. En este estudio se indica que los intercambios entre Lati­noamé­rica y EE UU aumentaron de 380.000 millones de dólares en 2000 a 849.000 millones en 2012. La región actualmente recibe el 25,8% de las exportaciones totales de EE UU.

Por poner tan sólo un ejemplo, América Latina duplicó en los últimos cinco años la compra de combustible de EE UU para mantener sus economías en marcha. Y la dependencia sigue creciendo a pesar de las enormes reservas petroleras existentes en la región.

Sin embargo, pese a la pervivencia de la dependencia con respecto al gran vecino del norte, las economías latinoamericanas y caribeñas reflejan una reorientación de su comercio regional hacia los países asiáticos, principalmente hacia China. El crecimiento económico de Chi­na ha convertido al gigante asiático en una potencia global con enorme necesidad de toda clase de recursos naturales en cualquier parte del planeta. Esta nueva situación ha generado que las relaciones de China con América La­tina se hayan complejizado y trasciendan lo puramente comercial. Tal es así que la consejera política de la embajada de este país en Ecuador, Zhang Tao, indica que China se ha convertido en un socio clave para la región latinoamericana gracias a los programas de inversión en el “nuevo continente”. Entre los años 2000 y 2012, el comercio entre estas dos regiones se ha multiplicado por 22.

Un crecimiento que, según las previsiones de la Comisión Econó­mica para Lati­no­américa y el Cari­be, no se detendrá: el próximo año, China reemplazará a la UE como el segundo inversor en América Lati­na. Según datos del Ministerio de Comercio chino, Latinoamérica es el segundo destino de inversión del país, tras Asia, pasando de 10.000 millones de dólares en el año 2000 a 245.000 millones en 2011.

Manda­tarios latinoamericanos, como el ya fallecido Hugo Chávez, Ni­colás Maduro, Cristina Fernán­dez, Rafael Correa o Daniel Ortega, han manifestado públicamente y en diversas ocasiones que China ofrece una financiación a bajo costo que no existe en ninguna otra parte del mundo. Sin embargo, para Liu Kang, director del Centro de Investigación sobre China de la Universidad de Duke, el éxito chino va más allá y está vinculado con una “diplomacia pragmática” que, a diferencia de EE UU y la UE, no es militar ni pretende entrometerse en los asuntos políticos internos.
Al respecto, Gaudichaud considera que la relación entre América Latina y China en términos macroeconómicos es claramente asimétrica. “Hoy, el gigante asiático es el principal receptor de las exportaciones de países como Brasil y el segundo –tras EE UU– de Chile, Argentina, Vene­zuela y Perú”, asevera el académico francés. “Si se analiza cualitativamente, se ve que los discursos de los oligarcas chinos o de los dirigentes latinoamericanos sobre la relación win-win (ganamos todos) son una ilusión; lo que se está generando es un nuevo mapa geopolítico en el cual China –uno de los primeros socios económicos de EE UU– es también un actor imperial en la región, conquistando tierras agrícolas, recursos y materias primas para alimentar una economía en permanente crecimiento a través de la soja de Brasil y Argentina, el cobre de Chile o el petróleo de Venezuela, además de vender sus productos manufacturados de bajo costo, a menudo de baja calidad y producidos por millones de explotados en China y Asia”, indica este investigador. El capitalismo chino genera así “una nueva dependencia, un neocolonialismo económico pero no militar y participa activamente del fenómeno neoextractivista, desindustrializador y reprimarizador de las economías de algunos países importantes de la región”, sentencia.

Consenso de las ‘commodities’
Maristella Svampa, profesora en la Universidad Nacio­nal de La Plata, señala que América Latina pasó del “Consenso de Wa­shington al Con­senso de las commodities”, basado en la exportación de materias primas. Según esta socióloga argentina, “en los últimos años se ha intensificado notoriamente la expansión de megaproyectos tendentes al control, la extracción y la exportación de bienes naturales, sin mayor valor agregado, enmarcada en el boom de los precios internacionales de las materias primas y de los bienes de consumo, lo que ha permitido el crecimiento económico y el aumento de reservas monetarias en la región, al tiempo que se producen nuevas asimetrías y profundas desigualdades en nuestras sociedades”.

Svampa considera que, vinculado al proceso de neoextractivismo de­sarrollista, con el que tiene mucho que ver tanto el capital como la demanda de recursos naturales por parte de China, se ha profundizado una nueva dinámica de despojo de tierras, recursos y territorios, generándose nuevas formas de dependencia y contaminación a través de la megaminería, la expansión de la frontera petrolera y energética –incluida la extracción de gas no convencional bajo técnicas tan cuestionables como el fracking–, la construcción de grandes represas hidroeléctricas, la expansión de la frontera pesquera y forestal, así como la generación y reafirmación del modelo de agronegocios basado en la soja y el biocombustible.

Este conjunto de circunstancias ha generado rupturas entre diferentes sectores de la izquierda social y política en Amé­rica Latina. Amplias capas del tejido social organizado cuestionan el lugar que la región ocupa desde la época de la colonia española en la división global del trabajo. Dicha contradicción se da en los gobiernos que enarbolan discursos con retórica industrialista, reivindicando la soberanía nacional y la integración regional, a la vez que profundizan su dependencia del mercado internacional como suministradores de recursos naturales carentes de valor agregado para atender las necesidades del mercado capitalista global.

750.000 firmas para frenar la explotación del parque Yasuní
Desde 2009, Ecuador realiza ventas anticipadas de petróleo a China. Las operaciones contables se registran en la estatal Petroecuador, ingeniería que permite al Estado no incrementar la deuda externa. Así, mientras Ecuador declara una deuda externa con China de 4.633 millones de dólares, otras fuentes la posicionan en torno a los 9.000 (11% del PIB). Parte de este petróleo comprometido con China a cambio de financiación provendría del Parque Nacional Yasuní, en plena selva amazónica. Un petróleo que tendría que haberse quedado bajo tierra si hubiera funcionado la iniciativa Yasuní-ITT, por la que la comunidad internacional compensaría a Ecuador por no explotar el petróleo del parque. Sin embargo, en agosto de 2013, Rafael Correa anunció el inicio de la explotación petrolera en una de las regiones con más biodiversidad del mundo. “El mundo nos ha fallado”, dijo. El pasado 12 de abril, organizaciones indígenas y ecologistas entregaron 756.291 firmas, suficientes para convocar un referéndum, tal como recoge la Constitución ecuatoriana, para que la población decida sobre el futuro de la reserva natural.

Pragmatismo chino.  Explotación y contaminación en Perú
La empresa minera china Shougang, hoy el quinto inversor minero en Perú, se hizo en 1992 con el control de la mina de hierro situada en el pueblo costero de San Juan de Marcona. Desde entonces, la localidad adquirió fama por las condiciones de explotación laboral en las que se encuentran sus trabajadores, la contaminación del entorno y los permanentes incumplimientos de la empresa respecto a sus compromisos de inversión social y tecnológica. Sus operarios son los peores pagados en la minería peruana, un 30% de estos sufren de neumoconiosis (enfermedad pulmonar por inhalación de polvo) y otro 30% de hipoacusia (pérdida auditiva). La población local descendió de 25.000 habitantes a menos de 14.000 durante la presencia china.

Canal interoceánico en Nicaragua
Se trata de un megaproyecto valorado en 40.000 millones de dólares, cuatro veces el PIB de Nicaragua, que pretende construir un canal similar al de Panamá, pero con capacidad para buques de mayor calado. Sería construido con capital chino, y su ruta, de 286 km, afectará selva húmeda y bosque seco, así como a las comunidades indígenas que allí viven. El canal afectaría a una franja de 90 km a través del lago Nicaragua, la reserva de agua dulce más grande de Centroamérica. Para ello se moverán millones de toneladas de lodo en condiciones inciertas, con riesgo de sedimentación del lago, del que depende el abastecimiento de gran parte del país. Más allá de la pérdida de la fauna acuática, cualquier derrame de crudo en el lago supondría poner en peligro el abastecimiento de agua potable del país.

Acaparamiento de tierras en América Latina
Las primeras compras chinas de tierras tuvieron lugar en Cuba (1996) y México (1998), destinadas al cultivo de arroz. En la pasada década, las empresas chinas buscaron, cada vez con más fuerza, oportunidades de inversión en este ámbito, destacando casos como el de Pengxin Group, que en 2005 compró grandes extensiones de tierras en Bolivia para la producción de soja. Zhenjiang Fudi y Chongqing Grain Group se asociaron por el mismo motivo en Brasil. COFCO, el mayor productor de vino en China, también adquirió tierras chilenas en 2010. Estas compras de tierra han venido acompañadas de la expansión del monocultivo y el biocombustible. La situación adquirió tal nivel que gobiernos como los de Argentina, Brasil o Uruguay han aprobado leyes destinadas a evitar inversiones extranjeras masivas en este rubro.

Diego Machado, en Diagonal

EMPATAR EN CORNELLÁ, GANAR AL BETIS Y......CRUZAR LOS DEDOS

Como ya ha pasado otros años (el más claro, Santander en 2008), Osasuna comienza su semana decisiva hablando de matemáticas y no de fútbol. Tras verlo negro tras el descalabro ante el Celta y la concatenación de resultados adversos, ayer por la mañana aparecían claros en el horizonte en forma de carambola. La principal hipótesis en circulación, visto que el juego del equipo no invita a la esperanza y menos aún a la épica, pasa por que el domingo en Cornellá se pueda pactar un empate de no-agresión que permita luego, ganando al Betis, llegar a 39 puntos, y que a su vez estos resulten suficientes.

Para eso, paradójicamente, se requerirá que el Espanyol llegue al partido sin estar aún salvado, a falta de un punto. Osasuna acudirá angustiado, pero los de Javier Aguirre también precisan oxígeno, con el añadido de que hace varias semanas parecían libres de problemas y han terminado en el lío. Si Osasuna les ganara se colocaría a tres puntos y con el goal-average a favor, lo que sería más que inquietante para los catalanes teniendo en cuenta que el Espanyol acaba en el Bernabéu y los rojillos reciben al Betis en Iruñea. Y no hay que remontarse hasta el RFA-Austria del Mundial 82 para constatar que cuando a dos equipos les conviene un mismo marcador, suele acabar sucediendo (evoquemos de nuevo lo de aquel Racing-Osasuna de hace seis temporadas...)

Sin embargo, quizás para entonces el Espanyol esté salvado de modo total, lo que contradictoriamente puede complicar la misión de rascar ese punto. Dependerá de que el Valladolid le recorte o no distancias mañana, en la visita pospuesta del Real Madrid a Zorrilla.

Calibrar si los 39 puntos serán suficientes es el segundo gran misterio, y no se desvelará hasta el final. Aunque el domingo parecía que harían falta 41 (o sea, dos victorias), los dos duelos directos pendientes hacen factible que sirvan dos menos (es decir, empate en Cornellá y victoria ante el Betis; o viceversa, puestos ya en lo más rocambolesco).

El domingo se juega el Granada-Almería, y la liga acaba con un Valladolid-Granada. Encaran estos dos duelos a muerte con 35 puntos los pucelanos, 36 los almerienses y 38 los nazaríes tras el empate anoche en Anoeta en otro minuto final tétrico para Osasuna. Pongamos que el Granada gana al Almería; sacará la cabeza, pero dejará al Almería como mucho en 39 puntos (acaba en casa contra el Athletic). Si empatan, quizás ambos se condenen. Y si vence el Almería, el Granada deberá ir a Valladolid a hundir a su rival o hundirse. Incluso podría darse el caso, muy difícil ciertamente, de que los dos partidos acabaran en tablas y Almería y Valladolid perdieran el restante, con lo que estos dos quedarían en 37 y 36.

Lo más lógico, no obstante, parece que solo uno -ojalá dos- de esos tres no alcance los 39. Faltaría otro que haga buena esta cifra. Puede ser el Getafe o incluso el Elche, ambos con goal-average perdido contra los rojillos. El Getafe recibe el domingo a un Sevilla que llega mirando a la final de la Europa League y acaba en Vallecas, dos partidos que parecen asequibles pero pueden encerrar trampas como la que se encontró Osasuna ante el Celta. En cuanto al Elche, recibe al Barcelona y acaba en el Pizjuán. Tampoco sería descabellado que no sumara nada más.

Por ese margen, un auténtico filo de navaja, caminan la salvación y la condena. Los 41 garantizan seguir en Primera; con 38 será casi imposible. Por eso resulta tan trascendental saber primero si al Espanyol le conviene un empate amistoso el domingo. Una jugada obviamente de alto riesgo, pero, visto lo del sábado, más miedo da tener que ir a por los tres puntos.

Ramón Sola, en GARA

sábado, 3 de mayo de 2014

GOIO MONREAL: "LA HISTORIA DEL EUSKERA EN NAVARRA HA SIDO UNA PELEA DE LA SOCIEDAD CIVIL CON LAS INSTITUCIONES QUE LA REPRESENTAN"

El navarro Goio Monreal Zia acaba de recibir el Premio Euskadi de Investigación 2013, un prestigioso galardón que en realidad distingue una larga y polifacética trayectoria personal y profesional

Un premio es algo para celebrar y para agradecer. Éste no es un premio cualquiera...

-Sí. En primer lugar quiero dar las gracias. Habré hecho mucho o poco, pero lo que he hecho, ha sido porque he tenido la inmensa fortuna de encontrarme con gente que me ha ayudado y ha tenido confianza en mí. La lista es tan larga que no puedo empezar ni a enumerarla.

El galardón distingue una faceta que a veces suele quedar en un segundo plano en el ámbito universitario como es la investigación...

-En la Universidad hay docencia e investigación. Pero tengo la impresión contraria. La que ha quedado relegada es la docencia, que es una responsabilidad profesional muy grande porque de ella depende la formación de los alumnos. Todos tenemos el recuerdo de los buenos profesores porque influyeron en nuestras vidas. Pero desgraciadamente se está dando un desplazamiento, ya que a los profesores les pagan por enseñar pero los promocionan por investigar. Y como lo que importa es la promoción se ha producido un menosprecio de la docencia para lanzarse a la investigación y las publicaciones de las que depende su carrera.

Pero en muchas ocasiones, como se está viendo con la crisis, un país se juega su futuro en su capacidad de investigar e innovar...

-Por supuesto que la investigación es fundamental. Y lo es en todas las ramas, incluidas las Humanidades que a veces se suelen olvidar. El I+D es importante pero las Humanidades están en crisis. La marginación de las Humanidades supone un riesgo muy grande para la sociedad. Y es una investigación muy dura porque en Ciencias puras suele ser colectiva, firma un grupo de personas al margen de su contribución, mientras que en Humanidades el investigador tiene que hacerlo todo: hipótesis, buscar materiales y fuentes originales, interpretar los datos...

Ha desempeñado su función universitaria en varios lugares (Francia, EEUU, España...) y épocas. Con esa perspectiva geográfica y temporal, ¿cuál es su opinión sobre la UPNA actual?

-La UPNA nació en Navarra como una intrusa. Es la historia de una intrusión en la cual la sociedad venció frente a las resistencias de distinto signo. El inicio no fue bueno. No nació arropada por el cariño de las instituciones, sino como una competidora que había que controlar. En todo caso creo que hay una diferencia enorme entre la Universidad actual y la que me encontré hace 18 años. Esto significa que ha habido un esfuerzo muy importante. Creo que la docencia de la UPNA es una docencia de calidad, que saca buenos profesionales. Y también hay individualidades investigadoras y equipos de importancia, que son relevantes y que cuentan dentro del sistema estatal de investigación. Aparte de mi agradecimiento personal muy grande a todo lo que he recibido de esta universidad, tengo un juicio muy positivo sobre ella. Además pienso que es el juicio de la sociedad de Navarra. Han salido muchas promociones de aquí y esto incide en la sociedad. Aprecio un contraste entre ese arropamiento social y la indiferencia por parte de los poderes públicos que, posiblemente cumplen, pero da la impresión de que cumplen a desgana.

Pero, ¿la UPNA cuenta de verdad en la definición de las líneas estratégicas de Navarra? ¿Ejerce el papel de motor socioeconómico?

-Yo creo que sí. No sé si en Navarra hay una estrategia muy clara pero de una manera espontánea, los egresados de esta universidad están en el mundo de la empresa, de la Administración y de las profesiones liberales. Y eso es la sociedad. Han recibido una buena formación y eso se nota. Mi impresión es que cuenta en la sociedad navarra.

Y eso aunque estemos muy lejos de modelos como el europeo o americano...

-Bueno, la UPNA hay que incluirla, para bien o para mal, en el sistema universitario español y la comparación es entre éste y el resto. Hay una diferencia grande entre nuestro sistema y el europeo, incluidos los latinos como Francia. El rigor de la carrera universitaria francesa es muy superior a la de España. Y si saltamos al mundo anglo germánico, las diferencias son aún mayores. En primer lugar porque hay una diferencia abismal de recursos públicos dedicados a la enseñanza , el número de profesores... Además, nuestra concepción del aprendizaje es distinta. Tenemos unos estudiantes que aprenden memorísticamente y luego regurgitan estos apuntes en el examen. Si vas a la biblioteca, ves a los estudiantes leyendo apuntes. El número de libros que lee un estudiante a lo largo de una carrera o los trabajos reales que realiza es muy bajo. Es posible que un alumno atraviese la universidad virgen y mártir desde el punto de vista de la biblioteca. Esto no es un sistema universitario y se nota cuando llegan los masters y se exigen trabajos reales de investigación, plantear una hipótesis, buscar recursos bibliográficos... Lo mismo que cuando salen a la vida práctica en la que uno se encuentra con problemas que hay que afrontar con criterio propio.

En su trayectoria la Academia no lo ha sido todo, también ha hecho incursiones en la arena política o al menos en la gestión pública...

-Tuve una fase política muy breve y otra más amplia de Administración. Fui senador en un momento mágico como el periodo constituyente. Creo que fue el mejor momento de la política española. Una época para enriquecerse humanamente y conocer muchas cosas. Y luego he tenido una experiencia amplia de gestión universitaria como rector de la UPV en un momento fundacional también. Momentos difíciles pero muy apasionantes.

Y tras ese recorrido ¿cómo ve, de nuevo desde el campus, el espacio político? La cosa pública actual está bastante en entredicho...

-Lo que estamos viviendo es el momento final de una transición para diseñar un estado a través de un instrumento como fue la Constitución. Esa Constitución y ese Estado están en crisis. Por tanto, ahora sí que se puede hablar con propiedad de la necesidad de una segunda Transición, de una refundación del Estado. Un Estado que ha fracasado, visto desde Navarra, en primer lugar por la crisis del Estado de las autonomías. Fue un fallo del diseño de la Constitución. Mirando la Historia, desde el siglo XIX, lo que España necesitaba eran dos o tres autonomías políticas y una descentralización. El Estado de las autonomías rompió ese esquema. Inventó el café para todos. Para los que querían café y para quienes no querían y al final, a falta de una cultura política y económica, lo que se ha producido es una degradación de las autonomías en la mayoría de los lugares. Y ahí tenemos un problema gravísimo como el catalán y otro, por el momento mucho menos grave, como el vasco.

¿Qué va a pasar en Catalunya?

-No lo saben ni los propios catalanes. Pero es evidente que aquí tenemos un grado de autonomía muy superior en un aspecto decisivo como es la autonomía fiscal que permite tener paciencia histórica y resolver otros problemas mientras tanto. No es el caso catalán. La gente no se da cuenta, pero es un tema desesperado. Una sociedad económicamente muy desarrollada se encuentra sin recursos porque hay que alimentar a un Estado que está en crisis en una parte muy importante del territorio. Resolver el problema catalán equivale a romper los equilibrios que se han creado en un montón de autonomías . Y los catalanes no tienen salida. Hay muy poco margen de maniobra en Catalunya para un pacto político. El Estado no puede realizar un pacto satisfactorio para Catalunya. Nadie sabe cómo se arregla esto.

Y se trata de una corriente que ha impregnado la sociedad catalana. Hay un mar de fondo...

-Sí. Ha sido la sociedad civil, profundamente defraudada con lo que ha ocurrido con el Estatut aprobado en Catalunya, "cepillado" en las Cortes y que el Tribunal Constitucional lo desnaturalizó por completo. Fue un fracaso humillante para Catalunya. Y así se ha sentido mucho. Hay un problema de dignidad ofendida, de humillación de todo un pueblo. Y los problemas, cuando llegan a esta situación, tienen muy difícil solución. Y luego está la propia falta de recursos. El Estado español difícilmente puede ofrecer un pacto que suponga que Catalunya tenga un presupuesto como para mantener el tipo de sociedad industrial avanzada que tiene.

Se está agitando el fantasma de que Catalunya no tendría sitio en Europa...

-Es muy difícil especular, pero cuando se habla del tema de la exclusión de Europa de Catalunya hay que saber que Catalunya representa el 20% del PIB español y es el corredor natural de comunicación entre la Península y Europa, incluso de África. ¿Le puede interesar a España echar fuera de la UE al corredor que el comunica con la propia Comunidad? Catalunya es, en el sentido político y cultural, una de las naciones más antiguas de Europa y donde hay más sentido europeista del Estado. ¿Cómo se concibe que cuando llegue el momento de la verdad les vayan a dejar fuera de Europa? Es poco creíble. Ahora toca decir que van a ser expulsados. Pero ya veremos qué pasa porque la primera interesada en que Catalunya esté en Europa, sea cual sea su estatus político, es España.

El premio distingue su trayectoria investigadora en una aspecto concreto como es la Historia y el Derecho... La capacidad de los sujetos colectivos para dotarse de unas normas compartidas está detrás de todas estas polémicas...

-La Historia del Derecho, en concreto en mi investigación, ha sido la Historia del autogobierno. Un autogobierno que en el caso de Navarra y de las provincias vascongadas duró un siglo y medio más que en el resto del Estado. Catalunya, Valencia, Baleares y Aragón perdieron su autogobierno con Felipe V, a comienzos del XVIII. Aquí, sin embargo, hay un siglo crucial para entender nuestras historia y la realidad actual: el XIX. Hablamos de la crisis de la foralidad. Se pierde la foralidad después de dos guerras y eso ha marcado profundamente la psicología colectiva. Porque fueron seis generaciones más que en otros sitios las que tuvieron autogobierno. Crearon un hecho diferencial muy importante. En el caso de Navarra no hay que olvidar que fuimos un reino auténtico, aunque dentro de la monarquía española, hasta 1841. Y lo que aquí ocurrió fue -a diferencia de lo que pasó en las vascongadas- es que las élites que se hicieron cargo del poder en Navarra, por intereses de clase, renunciaron a una parte muy importante de la autonomía.

¿Por qué?

-A determinados terratenientes y comerciantes en 1836 les interesó abolir las aduanas y crear la unidad estatal. Tenían un problema de deuda pública muy importante. Y si el Estado la absorbía se les garantizaba, como prestamistas, el cobro de los intereses. Y sobre todo habían comprado muchas tierras a muy buen precio con la desamortización de Mendizábal. Si Navarra continuaba cono reino, las Cortes hubieran podido declarar contrafuero la desamortización y la deuda. Por ello dijeron, bueno, fuera Fueros, hagamos una autonomía adecuada a nuestros intereses. Una autonomía que se va a basar entonces y ahora en un pacto de las clases dirigentes navarras con el partido dominante en Madrid. Ésta es la explicación de fondo de la política navarra. Aquí los fuertes y castillos se construyen siempre, no para defender la frontera, sino pensando en esa idea de "cuidado con los navarros". Así se destruyen los castillos en 1512 y se hace luego el fuerte de San Cristóbal después de la segunda guerra carlista. Esa alianza entre clases dirigentes navarras con el partido dominante en Madrid proviene de entonces. Se vio clarísimo en la Transición cuando un hombre clarividente como Del Burgo lo interpretó perfectamente... Y luego también. En Navarra la política es un partido aquí más todo el Estado apoyándole. Esto ha ocurrido siempre y ahora también: los gobiernos se forman o no se forman en función de si hay este pacto. Cuando hay un problema en Navarra se va a todo correr a Madrid para ver cómo arreglarlo. Lo hemos visto en la última crisis de gobierno. No es de ahora. Mirando el autogobierno navarro desde 1836, la historia se repite.

¿Y seguirá así o hay alternativa?

-Bueno no lo sé. Siempre ha sido favorecido por circunstancias distintas. Antes fue el carlismo que justificaba el apoyo a diputaciones no carlistas en el siglo XIX y en los últimos 40 años el apoyo que se ha utilizado ha sido HB, el mundo radical... Con la normalización democrática de Navarra las cosas evidentemente pueden cambiar. Las disculpas no pueden ser las que han sido hasta ahora. Es difícil saber cómo va a jugar eso pero no hay que excluir cambios.

Dentro de su curriculum se encuentra también el compromiso con la cultura vasca y la lengua. Presidió Eusko Ikaskuntza....

-Bueno intenté que se pareciera lo más posible a una institución muy prestigiosa que marcaba el camino como es el Institut de Estudis Catalans porque tenía una serie de virtualidades muy útiles culturalmente. Por una parte un omnium cultural, una entidad capaz de interesar a la sociedad por la cultura universal, pero también por la cultura propia. Y luego por su capacidad de organizar los recursos culturales, a los especialistas de las distintas ramas, fomentando el asociacionismo profesional... En una palabra en vitalizar a la sociedad civil. Si tuvimos éxito o no, no lo sé porque cuando me voy de los sitios creo que la responsabilidad es de los que vienen esperando que enmienden mis errores.

¿Y se fue pensando que en momentos difíciles algo tan importante como el euskera había superado su riesgo de desaparecer?...

-Hay una diferencia muy grande entre Navarra y la CAV porque en Navarra la recuperación de la lengua ha sido un mérito exclusivo de la sociedad y casi a pesar de las instituciones que la representan -como comentábamos antes sobre el origen de la UPNA-, aunque haya habido alguna legislatura en la que eso ha cambiado. Por ejemplo creo que fue un hecho muy importante la Ley Foral del Vascuence. Pero en general, la historia del euskera en Navarra ha consistido en remar en contra de los poderes establecidos y tenemos muchos ejemplos de todo eso. Todo lo que ha ocurrido este curso con el hecho escandaloso de tratar de influir en la matrícula sacándose de la manga un informe anónimo de la Guardia Civil o lo que ocurre con Euskalerria Irratia o EITB. Navarra es una comunidad que no ha podido o no ha querido crear servicios públicos que respeten los derechos de los vascoparlantes y se dedican a impedir que se vea otro medio que sí o el gobierno incumple leyes el Parlamento. La historia del euskera en Navarra ha sido una pelea de la sociedad civil con las instituciones que la representan. Es un milagro que prueba la madurez de la sociedad navarra que a pesar de todo, contra viento y marea, se mantenga una fidelidad y una lealtad a la lengua por parte de tanta gente.

Jesús Iribarren, en Diario de Noticias

46 PERSONAS MUEREN EN ODESA EN UN EDIFICIO INCENDIADO POR NAZIS UCRANIANOS

46 personas han muerto y 200 resultaron heridas en la ciudad ucraniana de Odesa como consecuencia de un incendio en la Casa de los Sindicatos. El edificio fue incendiado intencionalmente por nazis ucranianos, informó el Ministerio del Interior.

Ocho personas perdieron la vida al arrojarse por las ventanas y más de 30 más se asfixiaron por la intensa humareda precisaron fuentes en la Policía local citadas por la agencia de información Interfax.

Al menos 50 sobrevivientes precisaron asistencia médica. Diez de ellos son agentes de la Policía, según informan las autoridades locales. 

Testigos informan que las personas que lograban escapar de la Casa de los sindicatos en llamas eran golpeadas a las puertas del inmueble por parte de los atacantes de Sector Derecho (nazis ucranianos). Después de eso ha sido hospitalizado con importantes traumatismos el concejal provincial Alexéi Alba, uno de los organizadores de la recolección de firmas a favor de un referéndum sobre la organización territorial federal. 

Cerca de 50 activistas del 'anti-Maidán' permanecen en la azotea de la Casa de los Sindicatos después del incendio y se niegan a bajarse en vista de esas palizas. Según informa el sitio web GordonUA, piden a las autoridades que conformen un 'pasillo' para que puedan ser evacuados con seguridad. 

Un partícipe del ataque contra el edificio, Vitali Umanets, ha publicado en YouTube el video de los hechos con esta descripción: "Damos humazo a los separatistas", atribuyéndose de paso la autoría del incendio. 

Las víctimas del incendio se suman a las cuatro personas muertas en los enfrentamientos callejeros que se produjeron este mismo viernes entre los partidarios y los opositores del Gobierno autoproclamado de Kiev, que se denominan 'anti-Maidán'. 

Los acontecimientos trágicos en Odesa han sido percibidos en Moscú como un ejemplo más de la "irresponsabilidad delictiva de las autoridades en Kiev, que consienten que los desbocados nacionalistas radicales, incluido el Sector Derecho (nazis ucranianos), autores de una campaña de terror físico contra los partidarios de la federalización y unos cambios constitucionales reales" realicen estos actos, según reza un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores al respecto.

Eco Republicano