lunes, 29 de abril de 2019

UJUÉ DA UN PASO AL FRENTE CONTRA LA DESPOBLACIÓN

La sociedad pública Nasuvinsa se ha propuesto extender al entorno rural las políticas de rehabilitación y promoción de vivienda de alquiler para responder a la demanda de la población local, que ve cómo cada día las principales localidades se convierten en lugares de aglomeración urbana mientras que lo pequeños municipios se quedan cada día más y más despoblados. Es el caso de Ujué/Uxue, uno de los cinco pueblos –los otros cuatro son Burguete/Auritz, Espinal/Aurizberri y Jaurrieta- en los que Nasuvinsa ha abierto una línea de trabajo para acometer la rehabilitación integral de edificios de titularidad municipal en el medio rural que están en desuso y, por medio de convenios con sus ayuntamientos, promover en ellos vivienda de alquiler.

Se trata de un convenio que han firmado los alcaldes de los diferentes municipios con el vicepresidente de Derechos Sociales del Ejecutivo foral, Miguel Laparra, el cual contempla la cesión por parte de las entidades locales de casas de titularidad municipal actualmente en desuso, su recuperación y rehabilitación a cargo de Nasuvinsa para promover en ellas viviendas de alquiler con una inversión de casi 1,5 millones de euros, la posterior gestión del arrendamiento protegido de estos pisos por la propia sociedad pública y, al cabo de entre 15 y 25 años, la recuperación de los edificios en favor de sus ayuntamientos. Concretamente, la sociedad pública encargada de este proyecto invertirá 270.000 euros en Ujué/Uxue para obtener cinco viviendas en las casas de los maestros construidas en 1931. “Desde que llegamos al Ayuntamiento, una de nuestras prioridades ha sido la conservación del patrimonio y las casas de los maestros estaban absolutamente destartaladas, por lo que la primera actuación que hicimos de urgencia fue arreglar el tejado, que estaba lleno de goteras y, al ser de madera, estaban deteriorándose todas las estructuras”, destaca el alcalde de la localidad, Rubén Sánchez.

El Consistorio se puso en contacto con el Servicio de Vivienda del Gobierno de Navarra para buscar una solución y, al llegar al final de la legislatura, José Mari Aierdi, gerente de Nasuvinsa, planteó la propuesta que recientemente se ha firmado para “llevar la vivienda social más allá de Pamplona/Iruñea y que llegase así al medio rural”. En este sentido, el proyecto planteado para Ujué/Uxue es la construcción de cinco unifamiliares adosados que constan de dos plantas. En la primera tienen salón, cocina y un baño y en la segunda distintas habitaciones. En total sumarían entre 90 y 100 m2 y estarían por un precio máximo de alquiler de 360 euros cada casa. A esto, habría que sumar otras posibles subvenciones que pudieran tener quienes solicitasen vivir allí. “Mediante este convenio, Nasuvinsa se encarga en la totalidad de la rehabilitación de las cinco viviendas y posteriormente, con el alquiler social de estas viviendas, amortizaría su inversión; tras esto, las viviendas volverían a manos del Ayuntamiento”, explica el primer edil de la localidad.

Esta noticia supone un halo de esperanza ante la despoblación que sufren municipios como Ujué/Uxue, donde únicamente se encuentran 42 casas habitadas en la actualidad. Dar un repaso por las personas que normalmente pernoctan en el pueblo permite contabilizar un máximo de 105 habitantes, lo que da un promedio de unos 2,5 por casa, la gran mayoría de una media de edad alta. Unos datos que dejan más que evidente que Ujué/Uxue necesita ser repoblada. Y es que, aunque suene a disparate, esta pequeña localidad tiene hoy en día menos habitantes que cuando estaba a punto de desaparecer en tiempos de Doña Leonor.

Pongámonos en situación. Allá por 1455, el rey Juan II desheredó a su hijo Carlos, príncipe de Viana y heredero de la Corona, con lo que la princesa Leonor, que ya había cumplido 30 años, pasó a ser gobernadora del reino mientras vivió su padre. En 1478, a causa de las malas cosechas, las hambrunas, pestes y la Guerra Civil, solo quedaban en Ujué/Uxue 26 casas habitadas, de las cuales siete no tenían ni ganados con qué labrar. Doña Leonor fue consciente de que el pueblo estaba en peligro de extinción y, para remediar el problema, concedió la condición de hijosdalgo a los que vivieran o fueran a vivir a Uxue. Desde aquel momento, los habitantes de este pueblo quedaban eximidos de las pechas que hasta entonces pagaban al rey y, así, a partir de 1501 el número de habitantes comenzó a ascender. En el censo de 1553 Ujué/Uxue tenía ya 139 hogares habitados y en 1800 se contaron 170 casas útiles, con un total de 974 habitantes.

Desde principios del siglo XX y hasta 1960, el casco urbano del municipio tenía 250 casas con cuatro, cinco y hasta seis personas en cada una. y por aquellos años había cerca de 1.600 habitantes. No obstante, fue a partir de este año cuando la gente comenzó a emigrar a Pamplona o sus cercanías y hoy en día son muy pocas las casas que se habitan de manera permanente. Una realidad que se da cuando además, ironías de la vida, Ujué/Uxue es uno de los pueblos más visitados. Incluso entró, en 2017, en la lista de los 57 municipios de la Asociación de los Pueblo Más Bonitos de España. 

Fueron los atractivos de su iglesia-fortaleza y las calles ancladas en el medievo las que colocaron a Uxue dentro de aquella lista que, según destacó el alcalde del municipio, Rubén Sánchez, por aquel entonces, suponía una “posibilidad de promoción turística”. “Pertenecer a una asociación de este tipo es una oportunidad de difusión mediática”, expuso el edil, quien aclaró que cada año se acercaban hasta esta tierra entre 30.000 y 40.000 personas. Y es que queda demostrado que Ujué/Uxue es uno en días de labor y otro en épocas festivas. De lunes a viernes, el silencio se escucha y la vida discurre de puertas para adentro. Los fines de semana, en fechas señaladas –como la Romería de finales de este mes- o en verano, sus calles se llenan de color y, sobre todo, de calor. Calor de los turistas que, atraídos por sus calles, sus edificios, sus monumentos o su gastronomía se acercan hasta la localidad para disfrutar de un ambiente rural.

Y para que la vida continúe recorriendo hasta el último recoveco de Ujué/Uxue, así como de  otras localidades, Nasuvinsa se suma a la lucha por paliar el fenómeno del despoblamiento con la recuperación de sus edificios en desuso y la disposición de pisos de alquiler público. Así, los proyectos arquitectónicos diseñados para cada localidad firmante del convenio ya están redactados y se prevé que la ejecución de las rehabilitaciones comience antes de verano y esté finalizada al terminar la época estival “Esperemos que para finales de año ya haya gente viviendo”, apunta Sánchez. En Ujué/Uxue, será el arquitecto Juan Cruz Lasheras Guilzu, escogido por el propio Ayuntamiento, el encargado del proyecto de la localidad. Concretamente, los proyectos de reforma y envolventes térmicas se realizarán conforme a altos estándares de eficiencia energética, con certificación EnerPHit, el sello acuñado por el instituto Passivhaus para proyectos de rehabilitación. En todos los casos, subraya la sociedad pública, se trata de viviendas idóneas para poder ofrecer alquiler a personas jóvenes de la zona.


Es bueno señalar que, según las cifras oficiales del padrón municipal de 2018, Ujué/Uxue fue una de las localidades de la Zona Media que ganaron población respecto al año anterior. En esta localidad aumentó en 6 el número de habitantes, lo que supone un porcentaje del 3,51% respecto a 2017. Unos datos que son a tener en cuenta viendo que en la Merindad fueron 10 los municipios que perdieron población en ese año. No obstante, a pesar de que estas cifras suponen un pequeño respiro, es justo decir que, viendo la evolución de la población en las últimas décadas, Ujué/Uxue necesita más que nunca un repoblamiento. Solo hace falta comparar los datos de hace casi 50 años y los actuales, ya que en 1970 el número de personas que habitaban las calles de la pequeña localidad navarra era de 570; es decir, más de 400 personas de las que residen a día de hoy de manera habitual. Y si echamos la vista un poco más atrás, hace aproximadamente 100 años, esta diferencia aumenta de forma considerable. Según los datos recogidos en el Instituto Nacional de Estadística, en 1920 había 1.504 residentes en Ujué/Uxue. 

Pero el problema del despoblamiento, que se ve ahora con la situación de Ujué/Uxue sobre la mesa, ocurre en otros tantos pueblos navarros, ya que el 50% de los navarros y navarras viven empadronados en la Comarca de Pamplona, mientras los valles pirenaicos, Tierra Estella o la Navarra Media Oriental van perdiendo cada día más habitantes. Por esto, Sánchez ve más importante que nunca el proyecto impulsado por Nasuvinsa. “Con esta medida, conseguimos proteger el patrimonio y las casas son adecuadas correctamente”, afirma, para añadir que el problema fundamental al que se intenta dar solución es “la despoblación”, ya que es el pueblo que más habitantes ha perdido en la Zona Media en los últimos años y, en cambio, “el término municipal sigue siendo igual de grande”. Todo ello aún se agrava más, si cabe con “el envejecimiento de la población”,  lamenta, para destacar que en Ujué/Uxue la pirámide poblacional es “totalmente inversa”. “Por ello, estas cinco viviendas nos dan la posibilidad de rejuvenecer la población, ya que están pensadas para personas menores de 35 años –sostiene-. Viniendo gente joven y familias que lleven a sus hijos e hijas a la escuela y a las diferentes actividades del año el pueblo gozará de un mayor dinamismo”. 

Por último, el alcalde del municipio asegura que las cinco viviendas que se van a rehabilitar en la localidad de la Zona Media suponen una gran oportunidad para cualquier persona interesada en vivir en un entorno rural. “Vivirían en uno de los pueblos más bonitos del mundo y gozarían de tranquilidad y de una calidad de vida que no se da en las ciudades, ya que aquí tendrían todos los servicios a veinte minutos en Tafalla  en San Martín de Unx, pero con el ambiente familiar y de comunidad que siempre se respira en los pueblos”, concluye.

Diario de Noticias

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