lunes, 21 de abril de 2014

LA AMARGA HISTORIA DE UN ANTIHÉROE

De niño tuvo que contemplar cómo a su madre le obligaban a ingerir, en medio de la plaza del pueblo, aceite de ricino, aquel castigo de la Falange que provocaba vómitos y diarreas. Quizás aquello fue el principio del fin. A la familia Sáez Santacruz la desterraron de Santo Domingo de la Calzada, por 'rojos', tras fusilar al padre y a dos hermanos. Entonces tuvieron que habitar las cunetas y sufrir, más que el hambre, el frío atroz. Hasta que se asentaron en un poblado chabolista debajo del puente de Hierro de Logroño, en plena posguerra.
Bernabé Sáez Santacruz, que murió el pasado 26 de marzo a los 89 años, residente en el barrio de Yagüe, encarna una de esas miles de historias terribles provocadas por la Guerra Civil. La diferencia, tal vez, es que él nunca tuvo problema en contar su vida, en denunciar lo que le ocurrió a él y a su familia. Aunque lo hizo casi de casualidad. Un día apareció por una ciberteca de Logroño, al ver que había ordenadores, y preguntó con candidez: «Buenos días, ¿quién me podría pasar esto a limpio?». «Se tiró a un pajar y se pinchó con la aguja», comparó una vez el filólogo Ernesto Muro, que estaba allí recibiendo un curso de formación. Ernesto se convirtió en su altavoz, en el protector de su memoria y en su editor.
El ajado cuaderno de Bernabé lo convirtió Ernesto en el libro 'Desterrados por el franquismo', que se publicó en el 2003 y se ha reeditado en dos ocasiones: 2005 y 2013, ya corregido y ampliado. «Bernabé no desea contar únicamente su vida, también quiere contar lo que le sucedió a su familia y de esa manera rendirles un digno homenaje», explica Ernesto Muro en el libro.
La vida de Bernabé Sáez Santacruz parece una novela picaresca: fue internado en un reformatorio, desertó del Ejército para acabar alistándose en la División Azul, sufrió un batallón disciplinario en el Sáhara, robó (siempre alimentos) para procurarle una vida mejor a su madre (Benita), cumplió dieciséis años de cárcel, se casó, preso, en San Valentín y acabó ganándose la vida como feriante.
La mayoría de los que le trataron no conocerían ni sabrán jamás su trágica historia personal. Y es que Bernabé acabó siendo un «lobo estepario», explica Ernesto, quizá díscolo para el que le tratase fríamente. Y es que, como se describe en su libro, «para Bernabé la calle no fue una universidad, lo fueron las prisiones, donde algunos presos políticos ejercían como verdaderos compañeros a la vez que maestros».

Fusilado en La Pedraja
Queda claro que Bernabé fue un antihéroe, con más amargura que felicidad en la vida, un buscavidas, un superviviente, un pillo. Y el homenaje a su familia lo quiso alargar tras la publicación de 'Desterrados por el franquismo'. Sabía que su padre, Faustino, fue uno de los más de 400 asesinados en La Barranca en el otoño de 1936. Y junto a los restos de su padre quiso enterrar a sus hermanos. A Damián, el hermano mayor de seis, alegre danzador, de la CNT y limpiabotas del Café Suizo calceatense, sospechaba que le habían fusilado y enterrado en La Pedraja (Burgos). «Lo que más siento es morirme sin encontrar a mi hermano», declaró en el 2010.
Gracias al trabajo de la Agrupación de Familiares de las Personas Asesinadas en los Montes de La Pedraja, dirigido por el forense Paco Etxeberria, Bernabé recuperó los restos de Damián y les dio digna sepultura en el 2012. A Eusebio, primo adoptado por la familia tras quedarse huérfano, lo halló su padre «tirado en la cuneta como un perro, muerto», a los 20 años, pero su cadáver desapareció. Fue la primera víctima del pueblo.
Bernabé enviudó en el 2002 y, a pesar de su «modesta peripecia vital» (escribió él) en la que le «robaron la dignidad» y le «privaron de educación», no dejó de visitar a diario la tumba de su esposa, Bertina.

Diego Martín Abeytua (en La Rioja)

domingo, 20 de abril de 2014

LA DEPURACIÓN DE VALENCIA

La Geperudeta ha sido depurada. La imagen que preside la Real Basílica de la Virgen de los Desamparados, santuario vecino a la catedral de Valencia, ha sido sometida a un meticuloso trabajo de restauración. Limpieza, arreglo y depuración estética. La imagen de la patrona de Valencia ha sido despojada de las vestimentas y ornamentos acumulados en los últimos siglos en su parte frontal. El delantal barroco, el escapulario y el fajín con las insignias de capitana general que en 1947 le impuso Francisco Franco han sido retirados, dejando al descubierto la talla del siglo XV: el manto de la Virgen, en madera dorada, y dos ángeles a sus pies. Emerge el original gótico y retrocede la ornamentación barroca, sin desaparecer del todo. Se mantienen la corona, la capa y la rica vestimenta del Niño Jesús. La cabellera dorada de la talla original sigue cubierta por una peluca oscura. Un poco más gótica, un poco menos barroca, la Geperudeta expresa un nueva relación de fuerzas entre las corrientes estéticas, artísticas y religiosas que hicieron de Valencia una de las ciudades más importantes del Mediterráneo peninsular.

La depuración muestra la verdad oculta –los pliegues de la talla gótica, la magnificencia del siglo XV- sin prescindir de la posterior fantasía barroca. Los estudios llevados a cabo por los restauradores demuestran que la imagen es prácticamente hueca por dentro, de peso muy liviano, puesto que la talla solía colocarse, a modo de último consuelo, encima de los cadáveres de los enajenados y vagabundos, antes de ser enterrados con un saco o con el más humilde de los ataúdes. ‘Nostra Dona Santa dels Ignoscents del Hospital de Ignoscents, Folls e Orats’. La Virgen de uno de los primeros hospitales para locos de los que se tiene noticia en el mundo (1410). “Nostra Dona dels Desamparats’, a partir de 1493, por decisión de Fernando el Católico, titular de la Corona de Aragón. La Verge dels Desamparats. La Virgen de los Desamparados. La popular Geperudeta, figura clave de la religiosidad en Valencia. (Geperudeta, en catalán/valenciano: la jorobadita, puesto que la imagen presenta una inclinación hacia delante que hace pensar en una joroba. Esa inclinación  puede deberse a que la Virgen fuese tallada como figura yaciente).
Un poco más de gótico, algo menos de barroco. Los trabajos de restauración que actualmente se llevan a cabo en la fachada de la catedral también tienen como objetivo revalorizar la arquitectura gótica del templo. El arzobispo Carlos Osoro parece haber captado el signo de los tiempos en la tercera área metropolitana de España. Osoro, elegido hace unas semanas vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, es una figura eclesiástica a seguir en los tiempos venideros, una vez se consume la jubilación del arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela.
La apoteosis barroca de la turbo-economía valenciana se ha desvanecido, con estrépito, y todos los actores sociales y políticos parecen hallarse en búsqueda de un nuevo relato y una nueva estética. Una estética que ayude a darle la vuelta al desastre. Evidentemente aquí topamos con Miguel de Unamuno y aquella famosa frase suya, tantas veces repetida: “¡Levantinos, os pierde la estética!”. (Carta de Unamuno a su amigo catalán Joan Maragall).
El arzobispo Osoro, natural del municipio cántabro de Castañeda, ha captado bien el momento valenciano. Lo ha captado tan bien, que parece haber definido un programa-marco para el futuro. Quien lo desarrolle mejor, ganará. Revalorización de la Valencia gótica, sin menoscabo del barroco, puesto que Valencia no es posible sin barroquismos. Un poco más de sencillez y menos artificios, conservando la corona, el manto y el Niño enjoyado. Más austeridad y un cierto control de la fantasía. He ahí las bases de un verdadero programa político. Después de pasar tres días muy interesantes en Valencia –tomé el tren de regreso, mientras en Mestalla comenzaba el partido copero- creo que alrededor de este programa comienzan a confluir, con acentos, intensidades y matices muy diversos, casi todas las fuerzas políticas, incluido el partido gobernante. Un poco más de gótico, un poco menos de barroco. Regreso, no se sabe si temporal o definitivo, a una Valencia un poco más austera. Depuración.

El partido regional gobernante, el PP, ha sido el gran protagonista de la turbo-Valencia que conoció sus momentos de máxima aceleración entre 1994 y 2007. Trece a años a toda velocidad, que seguramente comenzaron el día en que apareció la siguiente pintada en un muro de la ciudad: “Barcelona, los Juegos Olímpicos, Sevilla, la Expo, Madrid, capital cultural… ¿y nosotros, qué?”
El Partido Socialista, claramente dominante en la transición levantina –el PSPV-PSOE llegó a ser la organización socialista más potente de España-, no supo dar una respuesta clara a esa pregunta, quizá porque ya había empezado a sucumbir a las luchas intestinas y no era capaz de imaginar que un ambicioso político local nacido en Cartagena y alcalde de Benidorm tras una sospechosa moción de censura, pudiese derrotarle en sólo cuatro años. Cuatro años. Eduardo Zaplana-Hernández Soro (Cartagena, 1956) lo consiguió. En 1991 conquistaba Benidorm y en 1995 ya presidía la Generalitat. Contó con un valioso aliado: un hombre que conocía muy bien la estructura interna del PSPV, puesto que había participado activamente en su despliegue. Rafael Blasco Castany (Alzira, 1945) conocía muy bien los puntos fuertes y las debilidades de la izquierda valenciana. Un historia singular la suya. Militante del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico) en los años setenta, tuvo que huir de Valencia, viviendo clandestinamente en Madrid y Barcelona. Extrema izquierda. Acción directa. Detenciones y prisión. (Entre los últimos fusilados del franquismo, había tres militantes del FRAP). Muerto Franco, regresó a Valencia y de la mano de su hermano Francisco ingresó en el PSOE. Conseller de la Presidència bajo las órdenes de Joan Lerma. Hasta que ambos toparon. Le acusaron de un intento de soborno, del que resultó absuelto por la invalidación de unas escuchas telefónicas. Blasco sostiene que Lerma se inventó una causa contra él para que no le hiciese sombra. Alejado del PSOE, dio los primeros pasos para organizar una fuerza valencianista al estilo de Convergencia i Unió, pero Zaplana, que necesitaba un buen explorador, le cooptó. Se convirtió en el principal cartógrafo de la ‘operación Levante’.
Un hombre singular -Blasco-, con una notable inteligencia política, hoy a punto de convertirse en el principal reo de los desvaríos valencianos de los últimos veinte años. Cardenalicio, comedido en el habla, observador, escrutador, astuto, tantas veces imbatible en la maniobra. Al lado de los ‘dandis’ horteras de la trama Gürtel, Blasco parecía salido del Politburó del Partido Comunista de Checoslovaquia: hermético, hierático, formal, frente despejada y pelo canoso peinado hacía atrás. Una inteligencia excesiva, quizás. Una inteligencia que ha acabado mal. Blasco se halla pendiente de sentencia tras haber sido acusado de apropiación de fondos públicos destinados a la cooperación con el Tercer Mundo. Un asunto feo. Muy feo. Un asunto que debilita al PP, puesto que toda Valencia tenía identificado al acusado como uno de los puntales del sistema de poder. A Blasco se le temía. Blasco nunca estuvo en primera línea, pero conocía perfectamente los planos de la operación puesta en marcha en 1992 por José María Aznar.
¿En qué consistía esa ‘operación Levante’? Lo podemos resumir de la siguiente manera: dar satisfacción a los deseos de prosperidad de unas clases medias que creían quedar al margen de la espectacular España del 92. Coronar Valencia con la diadema de las plusvalías inmobiliarias y la internacionalización de la oferta turística. Menos huerta, más hoteles. Menos naranjos, más campos de golf. Y un lema en la diadema: “Nosotros no vamos a ser menos”.
Aznar lo explica de la siguienta manera en su segundo libro de memorias, recientemente publicado: ""Valencia tenía para nosotros un significado especial. Cambiar el signo político del Levante español representaba para el centro-derecha un gran reto y conseguirlo fue una operacion histórica que suponía un valioso factor de equilibrio general en España. El vínculo entre Madrid y Valencia generaría por razones de cercanía unas sinergías muy importantes en la Comunidad Valenciana, que contribuirían a fortalecer en esta una posición propia, frente al acoso del expansionismo nacionalista radical de Cataluña y al propio nacionalismo dentro de Valencia" ('El compromiso del poder', págs. 154 y 155). Leídas estas líneas se entiende perfectamente la oposición frontal del Gobierno Aznar al corredor ferroviario mediterráneo.
El Eje de la Prosperidad, lo llamaban. Robustecer el eje Madrid-Valencia, en detrimento de la relación con Barcelona, pera evitar la configuración de un espacio político y económico mediterráneo con las cuatro barras de la antigua Corona de Aragón. Taponar las tentaciones pancatalanistas, ardorosamente combatidas en los años ochenta por Consuelo Reina, entonces factotum del diario Las Provincias. En realidad, el pancatalanismo ya estaba bloqueado. Alfonso Guerra y Fernando Abril Martorell se encargaron de ello en los primeros años de la transición: la Constitución prohíbe expresamente la federación de autonomías –excepto en el caso del País Vasco y Navarra, previo referéndum- y la ley electoral valenciana fue la primera en incluir un umbral del 5% para acceder al parlamento autonómico (Corts Valencianes). El Bloc Nacionalista Valencià tardó tiempo en poder superar ese umbral.
El anticatalanismo siempre ha sido una buena excusa, en Valencia y en otras partes de España, una buena excusa ingenuamente alimentada por los catalanistas excitados. No se trataba, solamente, de cegar las simpatías valencianas por la Catalunya democratista de los años setenta, intensas en la transición, sobre todo en los ambientes universitarios; unas simpatías en  buena medida propulsoras del autonomismo valenciano. Se trataba, sobre todo, de fortalecer Madrid como capital radial de España. El diario ABC lo resumió muy bien el día en que se inauguró el AVE Madrid-Valencia. Lo resumió con una sola palabra: Madriterráneo.
Más exacto, imposible.
Los aficionados al fútbol que esta semana han viajado a Valencia para asistir a la final de la Copa del Rey habrán podido comprobar la más perfecta plasmación del programa aznariano. El AVE tarda 1 hora y 38 minutos en cubrir los 391 kilómetros de trazado ferroviario entre Madrid y Valencia. El Euromed tarda 3 horas y 10 minutos en el trayecto de 350 kilómetros entre Barcelona y Valencia. Peajes de carretera entre Barcelona y Valencia: 41 euros. Peajes entre Madrid y Valencia: 0 euros. Ese era el plan. Y ese plan se ha llevado a cabo.

Madriterráneo salió propulsado como un cohete y el PP valenciano, guiado por el instinto estratégico de Zaplana, la capacidad de maniobra de Blasco y la enorme popularidad de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, consiguió convertirse en una de las organizaciones más potentes del PP español. Un partido con una fuerte base social. Julio Iglesias cantando en un mitín de José María Aznar con el Mestalla llenó a rebosar. Un partido verdaderamente hegemónico que reunía en las mismas filas al centroderecha de vocación netamente española y los restos del regionalismo conservador. Un sólido bloque de poder, amalgamado por la aceleración constante de la economía, con dos turbinas a toda velocidad: la expansión inmobiliaria y el turismo. Más de cien mil afiliados, mayoría absoluta en las Corts, las alcaldías de las principales ciudades y el control capilar de un gran número de asociaciones cívicas, sin descuidar las entidades falleras –fundamentales en la sociedad valenciana- y el Club de Fútbol Valencia, noticia estas ultimas semanas por un acontecimiento verdaderamente escabroso que ilustra perfectamente el final de una época: el ex presidente del club, tramando -presuntamente, puesto que el asunto se halla bajo investigación judicial- el secuestro del presidente actual, para saldar deudas pendientes.
Fuerza institucional, apoyo social y una Radio Televisión Autonómica absolutamente controlada desde el vértice. Una hegemonía casi perfecta. Un modelo que hubiese interesado a Antonio Gramsci, el intelectual marxista italiano que en los años veinte formuló el moderno concepto de hegemonía. Por cierto, Gramsci, nacido en la isla de Cerdeña, también era levantino.

Sin embargo, no hay hegemonía que cien años duré. En 2007, la turbo economía española gripó, con efectos devastadores en toda el área mediterránea, no sólo en la Comunidad Valenciana. El shock económico desató en Valencia una fenomenal crisis del modelo político. Los tensores no soportaron bien la sacudida. Mejor pertrechada y con más dispositivos de poder a su alcance -los visibles y los menos visibles-, la derecha madrileña vio venir el torpedo del caso Gürtel, desplegó un escudo magnético y consiguió desviar el proyectil hacia Valencia, donde los ‘dandis’ aún no se habían dado cuenta que era el momento de dejar en el armario los trajes muy entallados y las corbatas de color pastel. No supieron reaccionar. El hundimiento de la presidencia de Francisco Camps fue estrepitoso y convirtió las corruptelas valencianas en símbolo general. El hundimiento de toda estructura barroca siempre tiene espectacularidad. El catálogo de desmanes valencianos resultaba muy visible y pronto fue elevado a la categoría de chivo expiatorio. Valencianos, exagerados y manirrotos. Andaluces, especialistas en la sisa de los fondos públicos. Catalanes, separatistas que se envuelven en la bandera para tapar sus miserias. La fábrica de estereotipos ha funcionado estos años a pleno rendimiento en España, así en el centro como en la periferia. Con más potencia en el centro, puesto que esa es la relación de fuerzas realmente existente. La España radial estereotipa que es un primor.
No pretendo rebajar ni un milímetro la gravedad de los acontecimientos que han puesto en la picota al poder político valenciano, pero sostengo desde hace tiempo que Valencia también ha sido hábilmente escogida como chivo expiatorio. Valencia ha sido el pararrayos del caso Gürtel.

La hegemonía del PP ha durado 20 años. El ciclo parece hoy agotado. Esto es lo que dicen las encuestas. Casi todos los sondeos pronostican la pérdida de la mayoría absoluta por parte de los populares, abriéndose la posibilidad de una mayoría alternativa con las tres formaciones que hoy se reparten el voto ubicado a la izquierda: PSPV-PSOE, Compromís y Esquerra Unida.
Los actuales dirigentes del PP valenciano son conscientes de esa realidad, pero no dan la batalla por perdida. Confían en cuatro factores: Primero: la paulatina mejora de la economía, que puede ser algo más intensa en el área mediterránea que en el resto de España. Segundo: que el presidente Alberto Fabra logre trazar una línea roja creíble con los casos de corrupción, generando la idea de un PP depurado. Tercero: la mala prensa de la palabra ‘tripartito’, después de la experiencia catalana, las radiaciones del independentismo catalán y las peleas entre el PSOE e Izquierda Unida en Andalucía. Y cuarto: un renovado interés del Gobierno de Mariano Rajoy por Valencia, puesto que los votos en la Comunidad pueden ser claves en las elecciones generales previstas para otoño-invierno del 2015.
El PP tiene un año para jugar todas esas bazas y se va a emplear a fondo. Con toda seguridad. Sus principales adversario son el paro y la crisis, el bochorno que tantos valencianos han sentido al ver su tierra caricaturizada como epicentro del despilfarro, la significativa pérdida de poder financiero (las cajas de ahorro valencianas han sido fulminadas) y la pavorosa crisis de confianza en la política. Explicar la mejora de la economía no es fácil, puesto que la recuperación del empleo será muy lenta y los políticos no son -hoy- prescriptores bien aceptados. En ese cuadro crítico, el PP topa con un problema añadido. Le ha salido competencia en su propio campo. UPyD, con el actor Toni Cantó como posible cabeza de cartel. Ciudadanos (versión española de Ciutadans), con el ex ministro socialista Antoni Asunción y el cantante Francisco, intentando atraer algunas de las candidaturas municipales independendientes surgidas de los conflictos internos en el PP, especialmente en la provincia de Alicante. Y el nuevo partido Vox, que tiene en Cristina Seguí la principal referencia valenciana. Tres partidos devorando restos del centro-derecha en el interior de la ley d’Hondt. Inquietante escenario para Génova.
El presidente Fabra, ex alcalde de Castellón, es un hombre serio, parco en palabras y escasamente atraído por el populismo. No es barroco y quisiera  ser reconocido como un prudente depurador. Va a intentar dibujar ‘líneas rojas’, apartando de las candidaturas electorales a los afectados en casos de corrupción. No lo tendrá fácil, puesto que el catálogo es amplio. Uno de los mayores errores de Fabra seguramente haya sido el cierre de Canal 9. La valenciana es la única televisión autonómica que ha cerrado en España. Era económicamente insostenible, pero las cosas podían haberse hecho de otra manera. El vicepresidente José Císcar posiblemente tenía algún plan al respecto. Pero Fabra, pendiente del crédito de su experiencia de gobierno en la capital de España, dejó convencerse por el director de un diario de Madrid que quería gobernar España desde sus cinco columnas dominicales. Canal 9 fue sacrificado en la hoguera de las vanidades madrileñas. Madriterráneo.

El PSOE sigue debilitado tras el enflaquecimiento de estos últimos veinte años, pero ha conseguido una verdadera inyección de vitaminas con unas elecciones primarias muy abiertas cuyo éxito de participación ha sorprendido a todos. Con el criterio en contra de la calle Ferraz –Alfredo Pérez Rubalcaba no quiere someter el liderazgo socialista a experimentos mediáticos-, el PSPV consiguió movilizar a 67.000 votantes, cifra que triplica el número de afiliados al partido. Unas primarias a la italiana, ganadas cómodamente por Ximo Puig, un socialista veterano, valenciano hablante, ex alcalde de Morella, histórica capital del Alto Maestrazgo, un hombre tranquilo y hablador, con la suficiente personalidad para no ser confundido con un gris funcionario de partido. Las primarias han revitalizado a Puig, que en el último congreso del PSOE dio su apoyo a Carme Chacón. Su handicap principal: aparecer como prisionero de Compromís y Esquerra Unida antes de que comience la partida. En este sentido, el resultado de las elecciones europeas en Valencia será importante. Si el PSOE se colocase por delante del PP, podría empezar a elaborar, con cierta credibilidad, un discurso de cambio, un discurso autónomo de sus posibles aliados. El fantasma del ‘tripartito’ y las trifulcas de la izquierda en Andalucía serán la cruz de Puig. Ya lo están siendo.
Compromís es la gran novedad de la política valenciana de estos últimos años. Coalición del Bloc Nacionalista Valencià con Iniciativa del Poble Valencià (escisión de Izquierda Unida) y grupos ecologistas, podría definirse de la siguiente manera: es un híbrido de CiU, Iniciativa per Catalunya, Equo y la Anova gallega. Mesocracia, democratismo y radicalismo de izquierdas. El Bloc, con notable implantación en algunas comarcas, tiene una base electoral con ecos de las viejas clases medias (profesionales liberales, pequeños propietarios rurales, maestros, profesores y estudiantes universitarios) e Iniciativa, personificada en las diputadas Mònica Oltra i Mireia Mollà, ha hecho cristalizar la indignación y la protesta. Oltra simboliza el descaro con el poder establecido y los deseos de ruptura. Nacida en 1969 en Alemania, hija de emigrantes, es hoy el personaje político más popular. El escritor Ferran Torrent ha trazado su perfil en un interesante libro titulado ‘Caminaràs entre elefants’.
Compromís tiene pendientes unas elecciones primarias y será difícil que Mònica Oltra no las gane. Posiblemente acabe formando tàndem con Enric Morera, líder del Bloc, con un perfil más moderado. Superando el 15% en todas las encuestas, Compromís se coloca potencialmente por encima de Esquerra Unida y comienza a ser una amenaza para el PSPV-PSOE. Esta nueva formación política posiblemente sea hoy uno de los experimentos políticos más interesantes de toda España: un centro izquierda radical-democrático, capaz de atraer a abstencionistas y a votantes de otros partidos interesados en la renovación política. Su reto será evitar los personalismos –rasgo constante en todas las sociedades mediterráneas- y dotarse de un programa coherente y creíble, que vaya más allá de los eslóganes impresos en las camisetas de las diputadas Oltra y Mollà. Compromís revive el espíritu del viejo republicanismo valenciano y encarna esa ‘zona de ruptura’ que el sociólogo electoral Jaime Miquel, también valenciano, apunta como novedad irreversible del momento español. Una corriente muy heterogénea favorable a cambios radicales en el funcionamiento de la política –con votos de distinta procedencia, repartidos entre distintos grupos y partidos- que debilita al bipartidismo y puede acabar obligando al PP y al PSOE a un gobierno de gran coalición en 2015, Catalunya mediante.
Un cuadro complejo, variado y difícil de predecir en su evolución. Una paella, iba a escribir, pero mejor será que me guarde el tópico. En mi opinión, en el interior de la sociedad valenciana puede que se decida la suerte política de España en los próximos años. Digo más: el resultado del ciclo electoral en Valencia puede que sea más importante para el conjunto de los españoles -a corto y medio plazo-, que lo que pueda ocurrir en los próximos dos años en Catalunya, hoy escenario de tantas expectativas, discursos dramatizados, imaginaciones y tensiones. Catalunya podría quedar atrapada por el potente voltaje de las expecativas suscitadas y por el complejo cruce de sus fuerzas internas, coaguladas alrededor de la consulta, pero dispares en todo lo demás. Catalunya siempre tiende al empate. Valencia, compleja y acomplejada, viva y menestral, mediterránea, republicanista, autónoma, provincialista, espabilada, escarmentada e impredecible, puede acabar decicidiendo los futuros equilibrios de fondo. Atentos, muy atentos, a Valencia.
Menos barroco y un poco más de gótico. De acuerdo, pero no olvidemos que la corriente intermedia, el Renacimiento, llegó a España desde Italia a través de Valencia. Valencia es la ciudad más italiana de la península. Hay que contemplar esos extraordinarios ángeles renacentistas encargados por el cardenal Rodrigo Borja (futuro papa Alejandro VI) a Francesco Pagano y Paolo di San Leocadio, que un día aparecieron en la bóveda gótica del presbiterio de la catedral, tapados por mármoles y platerías barrocas. Bellos después de la depuración.

Enric Juliana, en La Vanguardia







MÁS ALLÁ DE ELKARRI Y GESTO

El Gobierno vasco anunció el miércoles la puesta en marcha del programa ‘Gertu’ de atención personalizada a las víctimas del terrorismo, a fin de lograr una comunicación fluida e impulsar su participación en el debate público sobre las cuestiones que les afectan en el cierre definitivo de la etapa terrorista. Al parecer, la iniciativa tiene su origen en una de las conclusiones que se recogen en el informe ‘Desazón y esperanza en víctimas indirectas de asesinatos’, elaborado por el Instituto Vasco de Criminología a petición del Gobierno de Urkullu en septiembre de 2013, cuando aún no sabíamos nada sobre las incompatibilidades en el seno de la Secretaría de Paz y Convivencia entre Jonan Fernández y Txema Urkijo. Sin embargo, está fuera de toda duda que el anuncio de esta iniciativa no era algo programado para ahora y que responde a la complicada situación que se le ha creado al Gobierno tras el cese de Urkijo.

Creo que la iniciativa es una buena noticia y que debemos esperar a su presentación para conocer y examinar sus objetivos y contenidos. No creo equivocarme al afirmar que esa misma actitud tendrá Txema Urkijo, cuya buena fe y actitud de servicio leal a la causa de la paz y la convivencia, sin ambiciones de poltrona, están fuera de toda duda. Lo que está claro es que es una crisis mal resuelta y supone un mal ejemplo para la sociedad. De ahí que nadie pueda en este caso sacudirse sus responsabilidades, pues estamos ante el fracaso de un equipo compensado y equilibrado al que se le suponía capacitado para adaptarse mejor a las necesidades que plantea una política de paz y convivencia tras el cese definitivo de la violencia.

Algunos analistas han tratado de explicar la crisis entre Jonan Fernández y Txema Urkijo como la expresión de la incompatibilidad entre el ‘modelo Elkarri’ y el ‘modelo Gesto por la Paz’; entre un modelo sustentado principalmente en su pretensión de mediación para la búsqueda de salidas que nos condujeran al final de ETA y el otro cuyo cometido principal sería articular el rechazo social a la violencia, así como el respaldo a las víctimas de todas las violencias. No creo que estos perfiles nos expliquen ahora lo que ha sucedido en el seno de la Secretaría de Paz y Convivencia, ni tampoco las diferencias que se producen entre las formaciones políticas al abordar esta cuestión.

A mi juicio, el factor nuevo que actúa como condicionante de la situación en general es el modo en que se ha producido el cese definitivo de ETA, mediante el desistimiento unilateral, acompañado de una incorporación de la izquierda abertzale al sistema con un respaldo político-electoral importante. Nadie había contemplado este modelo de cierre, salvo aquellos que reflexionaron sobre el desistimiento unilateral en el marco de una negociación con la izquierda abertzale; es decir, la negociación en el seno de su propio mundo, como única salida para ETA.

La izquierda abertzale y ETA se situaron siempre en las antípodas de este escenario que representa una derrota estratégica tanto militar como política, aunque tenga premio electoral. Tampoco el PP está satisfecho, pues su modelo pasaba por la rendición de ETA y de la izquierda abertzale más que por el desistimiento.

Esta manera de llegar al fin de las armas introduce nuevos factores, por ejemplo, en materia de presos. Junto a la referencia de Nanclares y lo que ella representa como alternativa, sobre todo para el mundo de ETA, surge ahora una nueva referencia, la de la cárcel de Zaballa, para realzar la idea del colectivo, aunque las salidas que se ofrezcan sean las mismas que las de la ‘vía Nanclares’ o más duras. Esta nueva situación tiene un efecto claro a la hora de determinar iniciativas, prioridades y estrategias que influye en la Secretaría de Paz y Convivencia, así como en la agenda de las formaciones políticas.

Lo importante de cara a las víctimas es preservar siempre los principios de verdad, justicia y reparación. Y de cara a la sociedad, actuar siempre en materia de paz y convivencia bajo el principio del consenso frente al de mayorías.

Xabier Gurrutxaga, en Grupo Vocento

LA TRADICIÓN VIOLENTA DE LOS GRUPOS DE EXTREMA DERECHA ESTADOUNIDENSES

Una nueva masacre desatada en Estados Unidos, en la que varias personas fueron acribilladas a balazos, volvió a centrar la atención en los grupos extremistas violentos de derecha. Frazier Glenn Miller, ex líder de una rama del Ku Klux Klan, está acusado de haber matado a tres personas frente a dos centros comunitarios judíos en las afueras de Kansas City, en Kansas. Mientras era trasladado en el patrullero, gritó “¡Heil Hitler!”. A diferencia de los grupos islámicos, cuya vigilancia cuesta miles de millones de dólares a las agencias de seguridad estadounidenses, los grupos que defienden la supremacía de la raza blanca tienen bastante libertad para diseminar su odio y promover su ideología racista. Con demasiada frecuencia, sus ataques homicidas son considerados como actos de atacantes “solitarios” desquiciados. Estos grupos aparentemente marginales están, en realidad, bien organizados, interconectados y gozan de renovada popularidad.

En abril de 2009, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) publicó un estudio sobre grupos extremistas de derecha en Estados Unidos. El informe de diez páginas incluye conclusiones tales como que: “La crisis económica y la elección del primer Presidente afroestadounidense son condiciones únicas para la radicalización y el reclutamiento de grupos de derecha”. También realiza la polémica conjetura de que los veteranos de guerra que regresan de Irak y Afganistán podrían ser reclutados para sumarse a los grupos que incitan al odio. El informe provocó una ola de críticas, especialmente de grupos de veteranos. Obama había asumido el Gobierno hacía apenas unos meses. La flamante Secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, retiró el informe y pidió las disculpas del caso durante una audiencia sobre el presupuesto en el Congreso.

Mark Potok es un investigador del Centro Legal contra la Pobreza en el Sur (SPLC, por sus siglas en inglés) que, durante años, se ha dedicado a investigar a los grupos de derecha que incitan al odio y a Frazier Glenn Miller, en particular. Potok afirmó acerca del informe: “Hemos tenido un verdadero problema con el Departamento de Seguridad Nacional, debido a que, desde que se filtró a la prensa un informe sobre grupos de derecha en abril de 2009, podría decirse que el Departamento, de algún modo, se acobardó. Básicamente, destruyeron la unidad de seguimiento del terrorismo nacional no islámico”.

El Centro Legal contra la Pobreza en el Sur fue cofundado en 1971 por el abogado por los derechos civiles Morris Dees. En los años 80, comenzó a demandar a grupos a favor de la supremacía de la raza blanca. Representaba a clientes que habían sido amenazados, golpeados o acosados por los grupos. Potok describe así a Frazier Glenn Miller: “Fue uno de los activistas del movimiento en defensa de la supremacía de la raza blanca más conocidos del país durante mucho tiempo. Ha estado activo en el movimiento durante más de 40 años. De adolescente participó en grupos como el Partido por los Derechos de los Estados Nacionales, heredero del Partido Nazi de Estados Unidos”. Miller formó su propia rama del Ku Klux Klan, que marchaba en público vistiendo un atuendo militar. Se relacionaba con otro grupo a favor de la supremacía de la raza blanca, denominado The Order, que le otorgó 200.000 dólares de los más de 4 millones robados en asaltos a bancos y atracos a coches blindados.

Tras la demanda interpuesta en su contra por el SPLC, Frazier Glenn Miller llegó a un acuerdo en uno de los juicios en su contra, pero violó las condiciones del acuerdo y fue hallado culpable de desacato penal. Mientras se encontraba en libertad bajo fianza, desapareció y emitió una cruda “Declaración de Guerra”, en la que expresaba su voluntad de asesinar a Morris Dees. Finalmente, fue arrestado. Potok me dijo: “En un comienzo lo acusaron de conspiración, de cargos muy graves, en 1987, por los que podría haber sido condenado a prisión durante 20 o 30 años. Pero, de hecho, logró un acuerdo con el Gobierno federal y accedió a declarar en Fort Smith en contra de sus compañeros. Ello tuvo como consecuencia una condena de apenas cinco años, de la que únicamente cumplió tres”.

Frazier Glenn Miller cooperó con los fiscales federales y testificó contra 13 líderes de grupos de supremacía de la raza blanca. Fue liberado de prisión y se sospecha que recibió ayuda del Programa federal de protección de testigos, ya que se mudó a Nebraska y cambió su apellido por “Cross”. Frazier Glenn Miller, también conocido como Frazier Glenn Cross, perdió credibilidad entre los otros defensores de la supremacía de la raza blanca y desapareció relativamente de la escena pública. Se postuló para cargos políticos en Missouri en dos ocasiones y emitió en la radio anuncios de campaña abiertamente racistas. Finalmente, cometió la masacre de esta semana. Mark Potok volvió a reflexionar: “Quizá si hubiera estado preso todos esos años, en lugar de convertirse en testigo en aquel juicio, que terminó en un fracaso total, no hubiéramos experimentado lo que vimos en Kansas City el otro día”.

Mark Potok y el Centro Legal contra la Pobreza en el Sur se encargan de investigar el reciente resurgimiento de los grupos de derecha que incitan al odio. Cuando le pregunté acerca de la persecución que el FBI hace de grupos por los derechos de los animales y grupos ambientalistas, respondió: “La idea de que los ecoterroristas, como los llaman, son la principal amenaza terrorista del país, es ridícula. Esta idea fue, de hecho, explicitada por varios líderes del FBI varias veces en el Congreso durante el Gobierno de Bush. Creo que es algo absurdo. Nadie ha sido asesinado por un activista del movimiento radical por los derechos de los animales ni del movimiento ambientalista. Es cierto que hay grupos que están involucrados en cosas como la quema de los concesionarios de vehículos utilitarios y demás, pero no ha muerto nadie todavía, y esto es un gran contraste con respecto a lo que hace gente como Glenn Miller”. El SPLC publicará en breve un informe que vincula a miembros registrados de dos destacados foros en Internet sobre la supremacía blanca con más de cien homicidios en Estados Unidos, tan solo en los últimos cinco años.

Mientras los musulmanes que respetan la ley se ven forzados a ocultarse en sus hogares y los activistas por los derechos de los animales son considerados terroristas por filmar en forma encubierta el trato abusivo en los criaderos industriales, los extremistas de derecha que incitan al odio tienen libertad para organizarse, manifestarse, armarse hasta los dientes y asesinar con una frecuencia escalofriante. Ya es hora de que nuestra sociedad enfrente esta verdadera amenaza.

Amy Goodman y Denis Moynihan (Democracy Now!) 

FIRMA CONTRA LAS LIMITACIONES DEL USO Y DISFRUTE DE LA BARDENA

Desde hace un par de años, los pueblos que rodean a las Bardenas, estamos sufriendo las consecuencias de una gestión inadecuada; nos están limitando el acceso a la Bardena con la excusa de las molestias a las aves.
Pastores y los distritos,  agricultores y la concentración de tierras, ciclistas, paseantes y usuarios de cabañas que no pueden ceder los derechos entre congozantes, y por las actuaciones de unos guardas  que nos están prohibiendo el acceso por caminos, pistas y senderos a los que de una u otra manera disfrutamos de la Bardena. Estos guardas a las órdenes de unos funcionarios de la Comunidad nos están despachando con la excusa de la protección de las aves y están generando un descontento popular.
Quieren cambiar el uso prohibiendolo todo en vez de hacer una gestión adecuada con la que estemos todos satisfechos.

La actuación de los guardas hacia los turistas que nos vienen visitando durante años esta provocando el descontento de estas personas cuya consecuencia se traduce en dejar de visitarnos, buscando otras alternativas como los Monegros, lo que provoca el declive económico del sector turístico y una mala prensa en la red.
Bares, restaurantes, comercios, panaderías, gasolineras, hoteles, casas rurales etc están sufriendo las consecuencias de la pérdida de clientes, grupos de personas que han dejado de venir, con la consiguiente pérdida de ingresos y de puestos de trabajo.
El desastre económico es grave y el disfrute de quienes vivimos por y para las Bardenas está en peligro.

Por todo esto y para conseguir  una gestión de  Bardenas que no nos haga perder el uso de este territorio y que se haga una gestión turística en la que todos podamos ser participes, pedimos a todos los Ayuntamientos de las localidades congozantes lo siguiente :

Que se formen comisiones participativas en los Ayuntamientos en las que se decida el voto a presentar a la Junta General de Bardenas.
Estas comisiones deberían estar formadas además de por concejales, por miembros interesados en el tema, pastores, agricultores, clubes ciclistas, representantes de turismo y cualquier congozante que desee colaborar.
Y si estais de acuerdo pedir a los Ayuntamientos que se formen estas comisiones y conseguir la máxima transparencia y la mejor gestion de nuestras Bardenas, os pedimos a todos los congozantes, agricultores, ganaderos, amantes del deporte, fotografia, de la naturaleza  y a los del sector turistico, que apoyeis esta petición para solicitar este cambio  a todos los Ayuntamientos.

sábado, 19 de abril de 2014

EGITARAU OROKORRERAKO SARBIDEA (FALTZESKO GAZTEEN FESTAK)

Jueves, 1 de mayo
En el Campo de San Esteban, VII Torneo Infantil 2001:
11:00- Falcesino-Atlético de Madrid
12:30- Athletic de Bilbao-Real Sociedad
17:00- 3º y 4º puestos
18:15- Final y entrega de trofeos

Viernes, 2 de mayo
19:30- Disparo del cohete desde el Ayuntamiento a cargo de los Quintos del 96
A continuación, vuelta al pueblo con los Gigantes, Banda Municipal y Gaiteros
22:00 a 01:00- Fiesta de la Cerveza en la Plaza de los Fueros

Sábado, 3 de mayo
11:00 a 13:00- Hinchables en la Plaza de los Fueros
13:00- Vuelta con los Gaiteros y Gigantes
16:00 a 18:00- Hinchables
18:30- Vacas por las calles con la ganadería Zahorí, de Falces
20:00- Bingo en la Plaza de los Fueros y sorteo del cordero
23:00 a 04:00- DJS con la participación de HIOX (HEGOI), CORDUX, VUS, TRACA SOLDIOS 1, ANICETO.

Domingo, 4 de mayo
11:30- Ponis de Lástur en la calle Echarri
18:30- Vacas por las calles con la ganadería Teodoro Vergara, de Falces
20:00- Bingo en la Plaza y fin de fiestas

viernes, 18 de abril de 2014

TAFALLA, 2014 KO APIRILA. MARKATUTAKO KARTEKIN JOKATU

Duela 16 urte, hilabete bat eta 10 egun hasi zen dena, hausterre egunean. Iruzur honetako aktoreek argi zuten. Nola edo hala, irabazi egin behar da. Boterea, dirua, influentzia, adiskidekeria, finean, mundua mugitzen duena dugu jokoan. Guk, inozoak, askatasunerako aukeren garaia zela uste genuen, ameslariak gu! Botereak bere makineria guztiarekin lapa bezala heltzen dio besaulkiari. Oihu batzuk egiten uzten dizute, beste pixka bat manifestatzen, baina haiek hor daude. Haien idazlariek gidoia prestatzen dute, fariseuak azpikerian aritzen dira eta zenturioiek burutzen dute.

Bitartean, nafar talde ugariarekin batera (horien artean hainbat tafallar) intsumisioarekin hasitako «erruztatu arriskutsu, berrerorle eta ez damutuek» bi urte luzeko espetxe zigorra pairatu zuten. Baina soldadutzaren indargabetzearekin lehen garaipena lortu zuten. Nor oroitzen da hartaz? Pairatu zutenak, beste inor ez. Norbaitek eskertu al zien? Hori denborarekin etorri zela diote. Baina haiek (botereak) ez dute ahazten eta beren kronika beltza eta beren arriskutsuen zerrendak idazten jarraitzen dute. Noizean behin isun bat, beste bat, lau gehiago egun berean, beste lau eta gaizki begiratzen bagaituzu erasotzen diguzu... Eta urteak aurrera doaz. Ikararen urte zailak datoz eta eskarmentua behar dute. Eta hartu zerrenda. Egiak ez du inporta; beldurra, gorrotoa eta mendekua ezartzeak axola du.

Asteazkeneko egunsentian, Tafallan izua sartu eta bost gazte espetxeratze aginduarekin. Tafalla berdez jantzi da, guardia zibila kale eta plazetan. Beldurra usain daiteke. Komisaldegia, lekualdaketak, espetxea. Egina, denak gelditu ditugu! Baina ez dute ahalegin miresgarriaz iruzurra agerian uzten duten senide eta lagunen kemen eta ausardia aintzat hartzen; gezur zakarrak agerian geratzen dira, epailearen filtroa pasatzea ezinezkoa zuten eta, beraz, hilabete baten buruan etxera. Ez eraman zituzten bezala, noski, izua bizi izan baitzuten atxiloketan, beste batzuek sinetsi ez arren.

Aldi hartan eskribau, fariseu eta zenturioiek ez zuten zorterik izan, baina zain daude. Ez dute presoa aske utzi nahi. Gure garaipena den haien porrota ez dute barkatzen. Jazarpenarekin jarraitzen dute: kotxea marrazten dizut, atzerako ispiluak apurtzen dizkizut, gurpilak zulatu, Tafalla erdian, baina inork ez du ezer ikusi. «Halako batean egingo duzu salto, Sota».

Ezkontza batean parrandan egonda, hartzen saiatu eta neska-laguna atxilotzen amaitzen dute, eta bera hurrengo egunean. Heltzen zutenengandik libratzen saiatu zelako, listo! Autoritatetari atentatua eta beste epaiketa bat. Beti zelatatua, agobiatua. Horrela 16 urtez.

2011ko Nafarroa Oinezen bezpera. Tafallako presoen kartelak zintzilikatzen dituzte, hainbat gaztek hartzen dute parte eta, o, kasualitatea! bideo lauso batean udaltzaingoaren buru ohiak eta Polizia Foralak Fernando ezagutzen dute. Lortu dute!

Kasualitateak ez dira existitzen. Gidoia idatzi eta sekuentzia ezberdinak moztu eta itsasten bazoaz bakarrik muntatu dezakezu pelikula. Lehen gidoia idatzi zutenak ez ziren argiegiak eta pelikula hankamotz, sinestezina egin zuten, baina biktimaren papera hartu eta horri esker haien karrera politikoan merezimendu intelektual eta moralik gabe gora egiteko balio izan zien. Hiritargoari ez zioten ekarpenik egin, baina haiei balio izan zien: influentziak, artekaritzak, adiskidekeria eta dena etxe barruan gelditzen da. Hala ere, haien ustez ez da nahikoa, eta beren etsaitzat dutenak amore ematea nahi dute. Maila pertsonalean mila buelta ematen dizkie. Familiak, lagunek eta babesak ez diote hutsik egiten. Baina mendekua martxan da berriro ere, eta beste behin historia berean gaude.

Justiziak medio faltagatik trafikatzaile, lapur, ustel, mota guztietako erasotzaileak eta erasotzaile sexualak aske uzten dituzte. Baina, kontuz! Tafallako Nafarroa Oinezen bezperan kartel batzuk zintzilikatu omen zituen preso arriskutsua espetxeratzeko makineria guztia jartzen da martxan.

Ondorioa: ameslariak isilarazi behar dira, modu horretan ametsak isiltzen ditugulako. Ametsak ahaztean etsaiari irabazten uzten hasten gara. Politikaz beren bizimodua egiten duten politikari profesionalak.

Mª Carmen Virto Totoricagüena (Fernando Sotaren ama)