domingo, 6 de mayo de 2012

SOBRE LA DOCTRINA QUE LLEVA EL NOMBRE DE HENRI PAROT


Hubo una época en la que los dirigentes de la izquierda abertzale reivindicaban el derecho de los presos de ETA a cumplir íntegramente  las condenas que les habían sido impuestas por los tribunales españoles. No estaba bien visto acceder a los beneficios penitenciarios. Se consideraba un signo de debilidad; de renuncia; de claudicación. Algo equivalente a mancillar la militancia dejándose seducir por los insidiosos guiños de complicidad del enemigo. Recuerdo el caso de un preso apodado Txomiñena, que llegó a denunciar el hecho de que las autoridades penitenciarias le hubieran concedido el tercer grado sin que él lo hubiese pedido. Eran otros tiempos, evidentemente. Cumplir íntegramente las penas impuestas por el régimen represivo era reputado como timbre de gloria; como la plausible expresión de una militancia firme, que no cedía ante las trampas tendidas por el Estado opresor.
Hoy no es frecuente que los presos de ETA desprecien los beneficios penitenciarios a los que se pueden acoger. Y menos aún que renuncien a los ya obtenidos. Antes al contrario, lo habitual es que se aferren a ellos como un clavo ardiendo. Así lo estamos viendo, entre otros, con todos aquellos que se han visto afectados por la conocida como doctrina Parot, que fue definida, como se sabe, en la sentencia del Tribunal Supremo 197/2006, de 28 de febrero.
Reconozco que cuando tuve conocimiento de la sentencia a través de los medios de comunicación, la música no me sonó bien. Sin ser especialista en Derecho Penal, me pareció que alterar in peius un criterio jurisprudencial tan arraigado como el que venía a modificar el Tribunal Supremo y en un ámbito tan relevante para la duración efectiva de las penas, no casaba bien con la cultura de las garantías y con la regla de la irretroactividad de las normas penales no favorables que había estudiado en la Universidad. Pese al tiempo transcurrido, recuerdo que comenté el caso con Diego López Garrido, que por aquella época ejercía de portavoz de los socialistas en el Congreso. Su impresión coincidía con la mía. Aquello parecía un atropello sin cuento. Tenía todas las trazas de una arbitrariedad sacada de la manga con el propósito de obstaculizar el buen fin del alto el fuego que ETA iba a decretar en breve. No podía ser constitucional. Su comentario fue expeditivo: “Eso lo echará para atrás el Tribunal Constitucional”. Esto último -huelga decirlo- yo no lo tenía tan claro.

Hace unas semanas -seis años después de aquél episodio- se han dictado las primeras sentencias del alto tribunal que se pronuncian sobre la doctrina Parot. De entrada, me sorprendió -negativamente- leer en la prensa escrita que el Tribunal Constitucional había discernido entre los supuestos en los que se había producido una liquidación de la condena y aquellos otros en los que no se había producido tal circunstancia. ”¿Por qué -pensé- la liquidación de la pena ha de ser tan importante si el marco normativo es el mismo y es bastante claro? Pero como no soy amigo de opinar en público sobre el contenido de resoluciones judiciales sin antes haberlas leído, he preferido mantenerme en silencio que pronunciarme sobre la base de meras impresiones. Sin embargo, ayer tuve ocasión de leer algunas de esas sentencias. Aproveché, para ello, el vuelo de regreso a Bilbao, que salió de Madrid con notable retraso. Y no me importa reconocer que la frialdad que se apoderó de mi cuerpo cuando analicé sus fundamentos jurídicos, se trocó en entusiasmo -y hasta en íntima satisfacción- cuando llegué a los votos particulares redactados y suscritos por la magistrada Adela Asua, en los que aprecié una solidez argumental y un entronque con el universo de las garantías, dignos de mención y hasta de aplauso.
Adela Asua es Catedrática de Derecho Penal. La única penalista del Tribunal Constitucional. Y, probablemente, por ello, la que con mayor solvencia maneja los entresijos del principio de legalidad penal en relación con la figura de la redención de penas por el trabajo, tal y como esta fue concebida en el Código Penal de 1973. Su autoridad en la materia es claramente perceptible en el texto de los votos particulares, que están escritos con un rigor encomiable.
Mis primeros pasos en el ámbito del Derecho Penal, los recorrí, en la etapa universitaria, de la mano de un grupo de jóvenes profesores que por aquel entonces se iniciaban en la docencia. Entre ellos figuraba Adela Asua, que se encargó de enseñarnos, precisamente, el primer bloque de la parte general; el que incluye el alcance y contenido del principio de legalidad en el ámbito punitivo.  Junto a ella, el cuadro docente lo completaban Juan Etxano y José María Lidón. El primero sigue impartiendo clases en la Universidad de Deusto. Continúa siendo un excelente profesor; serio, concienzudo y ponderado. El segundo saltó dramáticamente a las portadas de los medios de comunicación porque, años después, ya integrado en la judicatura por el cuarto turno, fue asesinado por ETA en Getxo.
Conservo un excelente recuerdo de aquél grupo de profesores. Probablemente porque veníamos de un período en el que la idea de las garantías no había pasado de constituir un enunciado vacío -tan pomposamente citado como fieramente pisoteado- los docentes que nos abrieron las puertas a las interioridades del Derecho Penal pusieron especial empeño en inculcarnos un sentido jurídico de sólida inspiración garantista. Y las garantías -principalmente las asociadas al derecho punitivo y al ámbito procesal penal- pasaron a formar parte de ese trasfondo de valores que, más allá de la técnica jurídica, permanece firme con el paso de los años. Por ello -lo digo sin ambages- me ha producido una enorme satisfacción comprobar que, casi treinta años después, Adela Asua sigue creyendo en el compromiso del jurista con las garantías que salvaguardan la libertad del ciudadano frente a los eventuales excesos del ius puniendi. Sus votos particulares -insisto en ello- me parecen espléndidos. Sencillamente, soberbios. En primer lugar, porque descansan sobre un razonamiento impecable. Y en segundo término, porque ese consistente esfuerzo argumental se orienta hacia un horizonte francamente loable: poner coto a la arbitrariedad de los poderes públicos. Su lectura ha debido ser sonrojante para los magistrados que suscriben la sentencia principal.
La tesis central de la resolución sostiene que el cambio jurisprudencial impulsado por el Tribunal Supremo al esbozar la conocida como doctrina Parot, ni vulnera ni puede vulnerar el principio de legalidad penal, porque no constituye una reforma legal. En el peor de los casos, tan sólo puede dar pie a la vulneración del derecho a la intangibilidad de las sentencias -incluido en el derecho a la tutela judicial efectiva ex artículo 24.1 CE- así como, en su caso, a la del derecho a la libertad (artículo 17.1 CE), en la medida en que la aplicación del nuevo criterio por parte de la Audiencia Nacional haya podido hacer que el recluso se viera obligado a pasar un excesivo tiempo en prisión. No hay más. El giro jurisprudencial, en sí mismo, no entraña vulneración de derecho alguno.
Pero el voto particular de Adela Asua arranca de un planteamiento más ambicioso y, por ende, más comprometido. Defiende que, además de esa doble violación, el cambio de criterio jurisprudencial impulsado por el Tribunal Supremo con la doctrina Parot, entraña, también, una vulneración del derecho fundamental a la legalidad penal ex artículo 25.1 CE. Y lo hace con una solvencia y un poder de convicción que, a mi juicio, son claramente superiores a los que acompañan a la exigüa argumentación sobre la que descansa la sentencia principal.  Según su tesis, una interpretación desfavorable del artículo 70.2 del Código Penal de 1973 que quiebra “el pacífico entendimento mantenido hasta entonces” con tan graves consecuencias en la libertad de las personas, remueve la situación jurídica previamente conformada y las fundadas expectativas jurídicas acordes al entendimiento incontrovertido de la normatia aplicable, suponiendo “un cambio de las reglas de juego en la contabilización del cumplimiento de la condena que difícilmente podrá superar el test de previsibilidad sobre el alcance de las consecuencias punitivas previstas en la ley en relación a un elemento tan importante como la efectiva duración de la privación de libertad que comporta la condena”.
El voto particular desarrolla un análisis exhaustivo de lo que supuso la redención de penas por el trabajo en el marco regulatorio del Código Penal de 1973 y reflexiona en los siguientes términos:
“La cuestión aquí debatida, la constitucionalidad de un cambio de criterio sobre los parámetros que marcan la contabilidad del cumplimiento de las penas, debe analizarse atendiendo al fundamento material del derecho consagrado en el artículo 25.1 CE porque tal cambio de criterio altera de forma sustancial la previsión racionalmente fundada sobre la duración efectiva de la pena que la persona condenada pudo establecer al comenzar su ejecución. El acceso al conocimiento seguro de la duración de la pena, su previsibilidad conforme a las pautas vigentes no sólo en el momento de aplicación de la ley sino en el de los hechos enjuiciados, son elementos que pertenecen al núcleo del derecho fundamental a la ley previa, cierta, precisa, tanto respecto de los delitos como respecto a las consecuencias punitivas correspondientes. Y en el contexto de las singularidades del Código Penal de 1973 este conocimiento cierto debe abarcar no sólo el límite nominal del quantum de dicho cumplimento sino también su traducción correspondiente en un límite efectivo de menor duración por el acortamiento derivado del abono del tiempo redimido por trabajo”.
Desde ese presupuesto, Adela Asua alcanza la conclusión de que “la interpretación aplicada por remisión a la doctrina [Parot] puede calificarse de imprevisible porque adiciona al tenor literal de la ley una exigencia no incluida en ella, como es la de que el cumplimiento de la condena deba realizarse en toda su extensión “en un centro penitenciario”, excluyendo con ello la regla general del Código Penal de 1973 de redención de penas por trabajo”. El corolario de todo ello es inevitable: el giro jurisprudencial dado por el Tribunal Supremo al alumbrar la doctrina Parot y pretender su aplicación retroactiva, vulnera el principio de legalidad penal recogido en el artículo 25.1CE.
Basta un leve contraste de la argumentación utilizada por el voto particular con la que sirve de sustento a la sentencia matriz, para darse cuenta de que aquélla está mejor trabajada y es bastante más sólida a la hora de abordar las implicaciones de la redención de penas por el trabajo -según el Código Penal de 1973- con el principio de legalidad penal. Una mayor solidez argumental que, además, está puesta al servicio de la cultura de las garantías.
Y siendo eso así, se preguntará más de uno, ¿por qué razón no se impuso la tesis de Adela Asua en el seno del Tribunal Constitucional? ¿Acaso el alto tribunal no tiene encomendado el papel de de supremo garante en la salvaguarda de los derechos fundamentales y las libertades públicas? ¿Es que no está moral -y hasta jurídicamente- obligado a acogerse a las interpretaciones más compremetidas con la defensa de esos derechos y libertades?
No tengo respuesta para estas preguntas. Pero seguro que al lector se le ocurre más de una razón que pueda explicar lo sucedido.
Josu Erkoreka, en su blog

sábado, 5 de mayo de 2012

SERGIO IRIBARREN EN OLITE: "EN 1512 NO HUBO NINGUNA GUERRA CIVIL"



El portavoz de la plataforma Nafarroa Bizirik aseguró en Olite/Erriberri que en el momento de producirse la invasión de Navarra en 1512 no había un duelo generalizado entre dos bandos irreconciliables, agramonteses-beamonteses. “No había una guerra civil entre navarros, sino un  enfrentamiento lejano entre linajes que no justificaban el caos civil con que se ha vestido por algunas fuentes la Conquista”, aseguró Iribarren en una conferencia organizada el viernes por el grupo local Erriberri Bizirik.
         La charla, la segunda del ciclo preparado en Olite/Erriberri para conmemorar el 500 aniversario de la pérdida de la soberanía del reino, reunió a una treintena de personas que previamente visionaron un audiovisual producido por Nabarralde.
         Después Sergio Iribarren intervino para destacar la importancia de “recuperar la historia desde los propios pueblos” ante un auditorio formado por vecinos de Olite/Erriberri y de otras localidades de su merindad, como Tafalla, Pueyo, Miranda de Arga, Ujué/Uxue o Beire.
         “La historia de los pueblos pequeños la cuentan siempre los poderosos”, advirtió el miembro de Nafarroa Bizirik, que recalcó que en estos momentos, más que nunca, “es importante rescribir la historia desde la propia Navarra”.
         El invitado de Erriberri Bizirik repasó las fechas más señaladas de la conquista, desmitificó algunos bulos propagados por los anexionistas, explicó el papel jugado por el Vaticano a la hora de avalar la usurpación e insistió en que la guerra de Navarra fue cruenta y el sometimiento nunca voluntario.
         Iribarren respondió las preguntas  de los asistentes, a la vez que avanzó los proyectos previstos por la iniciativa para congregar en Pamplona/Iruña a los navarros soberanistas en una marcha que partirá de diferentes pueblos y barrios para confluir el día 16 de junio en un “gran acto de masas” que demuestre que “Navarra sigue todavía viva”.

ACABAR CON LA UNIVERSIDAD PÚBLICA A BASE DE MENTIRAS


Después de conocer las medidas adoptadas por el gobiernos para “racionalizar” el gasto educativo en la universidad no sé bien qué es peor, el ataque a la universidad pública que suponen o las mentiras que el Ministro y los dirigentes del PP están diciendo para justificarlas.
La universidad española tiene problemas objetivos que son muy bien conocidos porque han sido puestos de manifiesto por muchos estudios empíricos realizados desde todos los enfoques ideológicos.
Sabemos que está mal financiada. No solo porque recibe menos recursos que la media de los países de nuestro entorno y mucho menos que los sistemas universitarios de vanguardia a los que siempre nos comparan (las práctica totalidad de las 100 mejores universidades a las que refiere el Ministro para decir que ninguna española está entre ellas, están en países en donde se invierte en I+D el doble que en España). También lo está porque la financiación que reciben las universidades no se dirige suficientemente bien y porque no hay suficientes mecanismos de evaluación de su impacto, de su equidad, eficacia y rendimiento.
En casi la totalidad de nuestras universidades hay un claro desacople entre demanda y oferta de titulaciones, y por supuesto también a nivel global. Tanto las autoridades académicas como las políticas han asumido el ineficaz e insensato criterio de que una universidad es mejor si dispone de un completo abanico de titulaciones, lo que ha dado lugar a duplicidades muy caras e inútiles y ha dificultado la especialización que hubiera permitido utilizar mucho mejor los recursos.
La universidad española tiene también un problema grande porque no está inserta en un auténtico sistema de enseñanza superior. En la práctica no existe la formación profesional de máximo nivel, o la enseñanza superior solo consagrada a la docencia más orientada a la formación laboral de excelencia, y eso ha masificado también inútilmente los centros universitarios con alumnos y profesores que deberían encontrarse realmente en la enseñanza superior no universitaria.
Los intentos de acercar los estudios superiores a las demandas del mercado laboral incidiendo solo en la actividad universitaria sin desarrollar la enseñanza superior no universitaria es una barbaridad porque desnaturalizan a la primera que, por definición, no debe funcionar solo para satisfacer a las demandas de los mercados o las empresas sino, precisamente, para proporcionar la inteligencia colectiva que permita el progreso, que no es otra cosa que el cambio constante de las inercias dominantes.
En gran parte, estos problemas subsisten porque el sistema de control social ideado a través de los consejos sociales no ha funcionado. Y no se puede decir que eso haya ocurrido por culpa de los universitarios. Entre las presidencias y secretarías que ocupan dirigentes de partidos gobernantes que estaban en el dique seco (por cierto con sueldos desorbitados que se deberían hacer públicos) y que son muy poco operativas y las personalidades que los conforman en otros casos sin apenas capacidad ejecutiva sobre el funcionamiento de la universidad, solo se ha conseguido que los consejos se dediquen a dar unos cuantos premios, a ponerle unas algunas trabas sin importancia a los presupuestos para hacerse notar y a muy poco más.
Para proponer soluciones a problemas como estos y a otros más que puedan ponerse sobre la mesa, el Ministerio ha creado una comisión de expertos formada por personas todas ellas de indudable mérito y capacidad y del más alto nivel profesional o académico, pero de una gran homogeneidad ideológica. Es fácil prever que si se dejan fuera del análisis y de la posibilidad de hacer propuestas a quienes representan sensibilidades y preferencias diferentes y que responden también a los intereses de una buena parte de la población, las conclusiones a las que se llegue estarán sesgadas y nunca responderán a las necesidades del conjunto de la sociedad.
En cualquier caso, el gobierno no ha esperado a disponer de propuestas para dar el hachazo y ha adoptado medidas que llama de racionalización pero que simplemente representan un ataque sin precedentes a la universidad pública española.
Ha modificado la dedicación docente del profesorado en virtud de un supuesto criterio de dedicación a la investigación que no lo es y que lo que va a conseguir es un doble efecto perverso: que sea todavía más difícil que los profesores compaginen la docencia y la investigación y que se puedan atender con eficacia las nuevas necesidades que plantea el sistema de Bolonia que así va a perder lo único bueno que podía haber traído consigo. Paralelamente el Ministerio ha dado un tajo brutal en los Presupuestos Generales del Estado a los recursos destinados a financiar la investigación, lo que se va a traducir en docenas de proyectos paralizados, en mucha menos movilidad y en una menor presencia de los investigadores españoles en la vanguardia de la ciencia internacional.
Y la disminución en el número y variedad de becas va a impedir que los mejores talentos se dediquen a la actividad investigadora si no disponen de recursos propios. Más o menos lo que va a ocurrir si la subida de tasas no se hace racionalmente, con mayores criterios de equidad y con más becas o sistemas alternativos de financiación de las matrículas.
Y, como decía al principio, el Ministerio ha tomado estas medidas difundiendo una serie de datos erróneos, que realmente entran en la categoría de mentiras cuando se repiten conscientemente, y que solo se orientan a desprestigiar a la universidad pública española con el fin de justificar el daño que se le hace.
El Ministro Wert ha hecho referencia, por ejemplo, a que en España hay un excesivo número de universidades, cuando lo cierto es que hay menos por habitante que en los países que están en la vanguardia del conocimiento (en España hay casi el doble de alumnos por universidad pública que en el Reino Unido y casi seis veces más que en Estados Unidos; y prácticamente la mitad de universidades de las que hay en California, en donde se inventó que había solo 10); ha hecho mención erróneamente a los datos de abandono de estudios (confundiendo la salida de la universidad con el cambio de titulación) y ha exagerado sin fundamento el supuesto coste de ello; utiliza los datos de desempleo de universitarios para afirmar la ineficacia de las universidades públicas pero no los compara con la tasa de paro general; y no tiene en cuenta que otros indicadores de eficacia y rendimiento académico muestran que la universidad pública española prácticamente está a la altura de las demás de nuestro entorno aunque dispone de muchos menos recursos para la docencia y la investigación o cuando gastamos la tercera parte en becas (Ver José Antonio Pérez García y Juan Hernández Armenteros en Reforma universitaria: preguntas erróneas, respuestas incorrectas. El País, 16 de abril de 2012).
No puede ser casualidad que se estén difundiendo tantos datos falsos y opiniones negativas sobre la universidad española justo cuando, en lugar de abordar los problemas que tiene de verdad, se adoptan recortes que son los que realmente van a impedir que cumpla con eficacia sus funciones. Yo creo que no es ni mucho menos casualidad, porque desde hace tiempo sabemos que lo que está haciendo el Partido Popular en política universitaria y educativa en general es lo que mismo que hace en el conjunto de los servicios públicos: disminuir sus recursos, dejar así que empeore su gestión y funcionamiento y propiciar de esa manera que se vaya consolidando la provisión privada.
Si lo dijeran claro, al menos podríamos pensar que quienes lo están haciendo son políticos transparentes y honrados.
Juan Torres López, catedrático de Economía Aplicada (en Sistema Digital)

viernes, 4 de mayo de 2012

EN RECONOCIMIENTO A LAS CAMPEONAS DEL MARCILLA AURORA

Como presidente del Marcilla Aurora quisiera aprovechar estas líneas para dar las gracias en mi nombre y en el de toda la junta a todos los equipos del club, pero muy especial al grupo de las chicas que este año han participado en la 2ª división femenina; no hemos ganado ningún partido, no hemos empatado ningún partido, hemos perdido todos los partidos con todos los colores, derrotas por la mínima y derrotas abultadas, pero en lo que sí hemos quedado campeonas ha sido en lucha, entrega y en compañerismo, no he conocido un equipo en el que habiendo perdido todos los partidos no haya habido una riña, un solo reproche a la compañera y que hayamos sido un equipo, nadie se ha borrado un partido, solamente erais 14 jugadoras y habéis terminado las 14. Oír cómo en partidos fuera de nuestra provincia vengan a felicitarnos por cómo se luchaba por cada balón, cada minuto de juego aún perdiendo todos los partidos es muy gratificante, por todo ello sois nuestras campeonas. Quiero dar las gracias también al equipo técnico que en realidad son los que han creado a estas campeonas, a los padres que sin ninguna ayuda se han hecho esta temporada 4.300 kilómetros cada uno y a su fiel público que día tras día han acudido a verlas y animarlas.
Qusiera haberles dado las gracias personalmente el día del partido contra el San Juan, pero estaba fuera de Marcilla y no pude hacerlo, pero lo hago desde estas líneas porque me siento muy orgulloso de estas chicas que para mí siempre son y serán unas campeonas.
Francisco Villanueva, presidente del Marcilla Aurora

LA MORALEJA HIPOTECA EL FUTURO DE OLITE


La actuación fallida de la urbanización de “La Moraleja”  puede “hipotecar durante varios años la capacidad financiera” del Ayuntamiento de Olite, cuyos problemas de tesorería son serios, según el informe fiscalizador que sobre la economía municipal acaba de emitir la Cámara de Comptos de Navarra.
         El presidente del organismo de fiscalización, Helio Robleda, firmó este miércoles el trabajo que fue encargado por unanimidad por el propio consistorio el pasado 14 de julio, a los pocos meses de que tomara posesión el nuevo alcalde de UPN, Francisco Legaz, y que tenía como objeto analizar las cuentas correspondientes al ejercicio 2010, cuando la mandataria municipal era la actual parlamentaria del PSN Mari Carmen Ochoa.

En las conclusiones, el informe se detiene en el capítulo de urbanismo y  destaca la actuación del anterior ayuntamiento en la parcela UER-3, conocida como “La Moraleja”, una ejecución urbanística que, según Comptos, “ha adolecido de errores, como lo prueba el número de recursos planteados y la aprobación de siete rectificaciones...”, lo que ocasionó una demora que afectó a su valor.
         “Este retraso ha coincidido con la crisis económica y del sector de la construcción, por lo que ahora los propietarios no abonan al Ayuntamiento la parte correspondiente de las cargas de urbanización”, que a fecha del informe ascendían a 1,8 millones de euros.

Este importe pendiente de cobro es el que origina “el remanente de tesorería negativo” de las arcas locales. En 2010, el Ayuntamiento intentó rescatar el dinero a través del embargo, pero los tribunales fallaron en contra de esta práctica municipal y a favor de los propietarios.
         “Si tenemos en cuenta que el TAN se ha pronunciado en el sentido de que las parcelas constituyen la primera garantía para cobrar la deuda, podemos concluir que las consecuencias financieras de esta actuación urbanística puede hipotecar durante carios años la capacidad financiera del Ayuntamiento”, sentencia el auditor Jesús Muruzábal, responsable del trabajo.
El informe recoge que la polémica urbanización se hizo por el sistema de cooperación, en el que el Ayuntamiento asume la obra y repercute después su coste a los propietarios. Recuerda que se aprobó definitivamente en enero de 2008, que ha habido siete recursos en los tribunales, la mayoría sobre la titularidad de las parcelas, y que en unos casos el fallo ha sido favorable al Ayuntamiento y en otros a los recurrentes. “De entre estos últimos podemos citar uno que incrementa la indemnización por una demolición en 87.796 euros, que por lo tanto debe repercutir a los propietarios”, precisa el trabajo.
         Comptos también advierte que a fecha de cierre de su informe (31 de diciembre de 2010)  la deuda de Olite era de 6.141.809 millones de euros, un 161% de los ingresos corrientes, “muy por encima del tope legal del 75%”  que permite acudir al endeudamiento a través del crédito. 
  “La difícil situación de la tesorería se debe, principalmente, a los ingresos reconocidos por el ayuntamiento que se encuentran en la agencia ejecutiva”, los 1,9 millones de euros pendientes de la urbanización de La Moraleja, sin los cuales el año 2010 el consistorio tuvo que acudir a un nuevo crédito de 2,1 millones para financiar las obras de regadío del común hasta recibir una subvención del Gobierno de Navarra.
Ordago

jueves, 3 de mayo de 2012

LA COFRADÍA DEL VINO DE NAVARRA CELEBRARÁ SU CAPÍTULO ANUAL EL DOMINGO EN ARTAJONA



Día 5 de mayo, sábado
20:00 En la Sociedad El Círculo de Artajona, Cata de Vinos de las bodegas de la zona: Olimpia, Macaya Ozalder, La casa de Lúculo, Hacienda Uvanis, Nekeas y Orvalaiz dirigida por miembros de la Cofradía.
Día 6 de mayo, domingo
11:00 Reunión de Cofrades e invitados en el Ayuntamiento de Artajona. Aperitivo ofrecido por el Ayuntamiento.
11:30 Saludo de bienvenida por parte de la alcaldesa de Artajona, Doña Beatriz Mendía Velaz y palabras de agradecimiento por parte del Presidente de la Cofradía del Vino de Navarra, D. David Palacios Algarra.
11:45 Procesión cívica: Salida en comitiva por las calles de la localidad hacia el Cerco de Artajona: Pendón de la Cofradía y aspirantes a cofrades de número. Cofrades de Número. Cofradías invitadas. Gran Consejo, Cofrades de Honor y Autoridades, acompañados por la Comparsa de Gigantes, Gaiteros y Banda de Música de Artajona.
12:15 Solemne Acto del Gran Capítulo de Investidura de nuevos Cofrades. Los Gaiteros abrirán el acto con el Himno de las Cortes de Navarra. D. Ignacio Buzunáriz Zabalza hablará de: Historia y presencia del vino en Artajona.
14:30 Comida de Hermandad en el Restaurante Túbal, de Tafalla.

Precio por persona: 50 €




Aperitivo de bienvenida
Espárragos en tempura
Brick de ave y piñones
Cremita de espárragos con crujiente de jamón
Para continuar en la mesa
Menestra de verduras de primavera
Alcachofas de Tudela y espárragos a la plancha con avellanas tostadas
Salteado de patatas a la sartén, yema de huevo, bacalao y espuma de trufa
Tournedó de rabo y morro de ternera al vino tinto D.O. Navarra
Sopa fría de piña con frutas y helado de pasión
VINOS Premiados en el XXII Concurso de la Cofradía del Vino de Navarra
Inurrieta Orchidea – Sauvignon Blanc 2011
Castillo de Monjardín - Chardonnay  fermentado en barrica 2009
Las Campanas – Garnacha 2011
Lezaun - Tempranillo 2011
Laderas de Inurrieta 2009
Lezaun Crianza 2009
Lezaun Reserva 2007
Señorío de Andión – Moscatel 2006
Café y licores


Cofrades de Número
Dª Elena Arraiza Armendáriz
Dª Anabel Hernández Manso
Dª Roser Girbau Solá
Cofrades de Honor
D. Juan Manuel Fernández Martínez
D. Juan Martínez de Irujo

EL INJERTO DICE ADIÓS A SIETE AÑOS DE PREFERENTE


Último partido disputado en El Sotico, en un campo que se presumía que iba a encontrarse  embarrado y no fue así. De hecho, aunque el balón no corría por tener la hierba alta, no fue un impedimento para ver un partido serio y disputado por dos conjuntos que en el envite no se jugaban nada en la clasificación.
Comenzó el encuentro con un toma y daca en el centro del campo por ambos bandos bien posicionados en la medular. Parecía que el Cabanillas llegaba  más a la línea de definición y en un desajuste de la defensa del Injerto, le cae el balón a Vailo que con la portería libre marca a placer.

En la reanudación el Injerto controló más el centro del campo, tocando bien la pelota y llegando con más claridad. Así, llegó el momento de Xabi Pérez, uno de los jugadores que han vivido toda la trayectoria del equipo en Preferente, que bate de vaselina a Martínez tras recoger un balón dividido en el punto de penalti.
Parecía que el partido acabaría con empate, pero el Injerto terminó más entero al final del duelo y  en una contra Borja dribla  a Martínez y mete el segundo gol, haciendo justicia en el marcador por primera vez esta temporada en el Sotico. Bien es cierto que Ruiz tuvo un mano a mano con Edu en el que no acertó. Al final ganó el partido quien mejor se aclimató el terreno de juego y quien más ganas le echó.

  • INJERTO: Edu, Xabi Pérez, Xabi Cambronero, Iñaki, Óscar, Joseba, Alberto (David) , Mikel (Poli), Borja y  Andoni.
  • CABANILLAS: Martínez, Iranzu, Blanco, A. Rosano,  J. Rodríguez, P. Rodríguez, E. Rodríguez, Sanjuán, Ruiz (Lázaro),  J. Rosano, Bailo.
  • ÁRBITRO: Guillermo Reclusa. Amonestó por el Injerto a Óscar, Iñaki y Joseba; y por el Cabanillas a Bailo.
  • GOLES: 0-1, minuto 35: Bailo. 1-1, minuto 71: Xabi Pérez. 2-1, minuto 89: Borja.
  • INCIDENCIAS; Partido disputado ayer martes, al suspenderse el pasado domingo, ya que el campo estaba anegado por la riada del Arga.

  • Después de siete temporadas en Preferente, el conjunto de Berbinzana baja a Primera Regional, pero dentro de la filosofía del club de jugar con gente del pueblo, tiene un mérito enorme el haberse mantenido tanto tiempo en la categoría. Esperemos que el año que viene, con incorporaciones de nuevos jóvenes de la localidad, se haga una temporada digna y volveremos a vivir  esos derbis con Castillo , San Miguel, etc.  ¡AUPA INJERTO!
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