jueves, 30 de diciembre de 2021

EL ALCALDE DE PERALTA SALE AL PASO DE LOS PANFLETOS DE NAVARRA SUMA

 Lleva ya Na+ repartidos dos panfletos propagandísticos en pocos días, por cierto, con argumentos muy forzados, criticándome, a mi y a mi grupo y elogiándose ellos mismos.

No hay motivos para semejante campaña, en contra de UPeI, ni los hay para tratar de exagerar con lo que Na+ dice hacer, máxime cuando no quisieron coger el área de agricultura y ganadería a pesar de que se les ofreció, ( la lleva el Alcalde al que tanto critican desde Na+), y sobre todo cuando han votado en contra de la partida de 130.000€ en los presupuestos de Navarra, para arreglar la acequia principal, (rio caracol), que alimenta parte de los terrenos de concentración de riego a manto.

Si tanto querían trabajar podían haber empezado por coger este área y no andar buscando excusas con ciertos recortes de partidas que no negaré, de la misma manera que a nivel general en las áreas que presiden mantienen e incluso mejoran la financiación salvo en Salud, donde la exigencia de recursos para la Covid no es la misma.

Pero seguiremos leyendo en Facebook a quienes, desde su falsa apariencia de “apolíticos”, les cuesta poco criticar lo que hacemos desde UPeI para desde la incoherencia más absoluta, defender o recomendar lo que hacen Na+, aunque en ocasiones sean similares ambas.

Me genera una decepción importante ver cómo para Na+ lo importante es que hay de lo mío, es decir de poder gastar más desde las concejalías que presiden, pero no decir cómo se va a financiar ese gasto, plantearon para presupuestos gastos añadidos por valor de 1M€ sin decir con qué ingresos se pagaban.

Se han aprobado reducciones fiscales en la contribución y en el Impuesto sobre vehículos, que votaron en contra, porque lo importante es que quieren gastar más. 

Cuando digo que los argumentos son forzados, es porque por ejemplo tenemos un polígono con 50.000 m2 de suelo industrial urbanizado, la mitad público, y nos están diciendo que hay que invertir 500000€ en compra de más suelo, y no decimos que no, pero prepararemos partida cuando haya acuerdo al respecto y se avale con informes técnicos. No les vale.

Hablan de la mota del paseo, plantean 300.000€, aunque saben que estamos con la iluminación que va antes del asfalto. Tampoco les vale.

Plantean 100.000€ para pobreza energética aunque los 10.000€ que ya existen no se acaban gastando. Ni les vale y votan en contra de los beneficios fiscales para familias vulnerables.

Hablan de la vía verde, plantean 43000€, sin ningún tipo de proyecto ni estudio, cuando además saben que el proyecto nos lo esta haciendo NASUVINSA, y cuando lo redacten sabremos la partida que hay que destinar. Tampoco les vale.

No les vale nada ni dicen la verdad.

La cuestión es si los presupuestos son buenos para el pueblo o no, pensamos que sí y los hemos aprobado para tratar de mejorar la vida de la ciudadanía, no obstante el tiempo dirá y cada ciudadano/a lo verá de una manera.

En definitiva pensaba que estas fechas eran para apartar los temas políticos, aunque sólo fuera por unos días pero veo que eso no es posible, y eso que sólo hacemos política los de UPeI!! 

Que acabéis bien el año y empecéis mejor el 2022, os deseo lo mejor, feliz año!! Urte berri on!!

Juan Carlos Castillo Ezpeleta, alcalde de Peralta

miércoles, 29 de diciembre de 2021

LA EMPRESA QUE GESTIONA EL PALACIO DE OLITE LAMENTA EL RESULTADO DE LA NUEVA LICITACIÓN

 La empresa navarra Guiarte, que gestiona la explotación turística del palacio de Olite, ha remitido un escrito al consejero de Desarrollo Económico y Empresarial del Gobierno de Navarra, Mikel Irujo, a la consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola, y a la directora general de Turismo, Maitena Ezkutari, para expresar su queja por el resultado de la licitación del contrato de concesión para la explotación turística del palacio de Olite, la ciudad romana de Andelos, la villa romana de las Musas y el recinto amurallado de Rada.

Guiarte ha lamentado en un comunicado remitido a los medios que «la empresa adjudicataria ha resultado ser una empresa catalana cuya propuesta técnica superaba por sólo cuatro puntos la nota de corte y su propuesta económica superaba en un 420% el precio de canon de base fijado en pliegos».

Además, Guiarte ha señalado que, «revisado el expediente administrativo de la licitación, es triste comprobar cómo trabajan estas grandes empresas sus propuestas técnicas, que no son más que un copia-pega de otros proyectos».

En concreto, según ha afirmado la compañía navarra, la adjudicataria, en su propuesta técnica, habla de «vocación pedagógica hacia las nuevas generaciones de alicantinos», el «fomento del sector turístico alicantino» o «recogida de propuestas de mejora en relación con el Parque de las Ciencias». «¿Es esta la atención que van a prestar en su gestión a las necesidades de nuestro patrimonio y de sus profesionales?», ha planteado Guiarte.

En el escrito dirigido a los citados miembros del Gobierno, la empresa navarra traslada la situación y hace constar que todavía no se ha producido la firma de la adjudicación.

Guiarte, con 26 personas en plantilla, explica que el pliego regulador «no expresa la obligatoriedad de tener que subrogar al personal tal como contempla la ley foral 2/2018, de contratos públicos». «A este respecto, señalar que esta incertidumbre va a derivar en un potencial conflicto laboral», advierte en su escrito.

Navarra Sur

DE OHIO A ARKANSAS EL DERECHO AL ABORTO EN PELIGRO

 Sólo en 2021, se han promulgado hasta ahora 106 restricciones al acceso al aborto por parte de los estados norteamericanos gobernados por los republicanos: la cifra más elevada, según el Instituto Guttmacher, desde la sentencia Roe versus Wade de 1973, que convirtió el aborto en un derecho garantizado por la Constitución. Se sabe que la supermayoría conservadora del Tribunal Supremo es la máxima impulsora de la legislación provida, y está previsto que se pronuncie sobre Roe v. Wade, muy probablemente en verano, para cuando, según numerosas predicciones, lo revocará, señalando así el final del derecho al aborto.

Hasta la sentencia del viernes, que parecía una victoria parcial contra la ley de Tejas que prohíbe el aborto a partir del momento en que sea detectable el latido del feto (unas seis semanas), "casi invita a otros estados a imitar el enfoque de Tejas, creando la posibilidad de un mayor caos constitucional", según Mary Ziegler, de The Atlantic,. Y eso es exactamente lo que están haciendo los estados gobernados por el Partido Republicano.

En Ohio, un proyecto de ley -el SB13- sigue el mecanismo del SB8 de Tejas, que otorga a los ciudadanos particulares el papel de cazarrecompensas y que va mucho más allá del límite de 6 semanas de la otra ley: prohíbe el aborto desde el momento en que se fecunda el óvulo, y lo permite sólo si la vida de la madre está en peligro. Y como muchos otros estados, Ohio también está preparando su propia prohibición “con gatillo”: una ley estatal que entraría automáticamente en vigor, prohibiendo cualquier forma de aborto, si el Tribunal Supremo dictaminara que el aborto ya no es un derecho constitucionalmente garantizado, autorizando a los estados a legislar sobre la materia como consideren oportuno. Y esto a pesar de que el 55% de los habitantes de Ohio, según una encuesta de la Universidad de Quinnipiac de 2019, afirma que el aborto debería ser legal en "todos" o en "la mayoría" de los casos. Sin embargo, sus representantes, debido a la manipulación electoral republicana, son “provida” en una proporción de dos tercios, como declaró Kellie Copeland, directora de NARAL (National Abortion and Reproductive Rights Action League) Ohio, al Washington Post.

En Arkansas, los legisladores republicanos están impulsando un proyecto de ley que también pretende prohibir todas las formas de aborto, y que incluye una escandalosa comparación de la condición de persona de un feto con la de los afroamericanos: el Tribunal Supremo, escriben los legisladores de Arkansas, debe rectificar las injusticias cometidas con los fetos, tal como ha hecho con los ciudadanos negros de los Estados Unidos en el pasado.

Tejas, a la vanguardia de los ataques al derecho al aborto, además de haber promulgado la "Ley del Latido", ha restringido a partir del 2 de diciembre los fármacos inductores del aborto: precisamente los más utilizados para interrumpir los embarazos antes de las seis semanas.

El escenario distópico que se vislumbra en el horizonte de los Estados Unidos se manifiesta, en una de sus múltiples encarnaciones, en la batalla sobre el aborto, potencialmente dañina para el funcionamiento mismo de la democracia estadounidense y sus instituciones, empezando por el Tribunal Supremo, tal como señaló la juez Sonia Sotomayor durante la audiencia sobre la ley de Misisipi que pretende anular Roe versus Wade: "¿Sobrevivirá esta institución al hedor que esto levanta en la opinión pública...de que la Constitución y su lectura no son más que actuaciones políticas?"

Giovanna Branca, en il Manifesto Global (traducido por Sin Permiso)

lunes, 27 de diciembre de 2021

GABRIEL BORIC, ¿ÚLTIMO PRESIDENTE DE LO VIEJO O PRIMER PRESIDENTE DE LO NUEVO?

 La noche del 21 de noviembre fue una de las más dolorosas de los últimos años en Chile. Los resultados de la primera vuelta presidencial daban la primera mayoría a José Antonio Kast, el candidato del pinochetismo y vocero de la contrarrevuelta, de esa derecha golpeada por la revuelta de octubre del 2019 y que no soportó la insubordinación de los pobres, las feministas y los indígenas.

En segundo lugar llegaba Gabriel Boric, un dirigente estudiantil devenido parlamentario, representante del Frente Amplio, una alianza política que había roto al mismo tiempo con los partidos de la Transición neoliberal y con la izquierda radical estancada en una costosa marginalidad. Se trataba del mismo Boric que había firmado a nombre personal, sin el respaldo de su partido, el Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución en noviembre de 2019, dando paso a un proceso constitucional restringido, y por lo mismo, foco de grandes críticas por parte del movimiento popular en su conjunto.

La elección presidencial más significativa desde 1970 parecía llevarnos hacia una barbarie demasiado imaginable para cualquiera que tenga memoria. Los sectores movilizados de Chile, abiertamente críticos de la orientación más bien moderada de Boric, tomaron la rápida decisión de sumarse a la campaña para asegurar su triunfo, y sobre todo, una aplastante derrota de la candidatura pinochetista. Esto se hizo realidad la noche del pasado domingo 19, con un resultado electoral inédito en muchos aspectos. En primer lugar, Boric (55,9%) fue electo con una ventaja de más de 11 puntos sobre Kast (44,1%). Segundo, la participación aumentó significativamente con respecto a la primera vuelta (55,7% del padrón, versus un 47,3% en la primera vuelta), superando todas las tasas de participación desde que se implementó el voto voluntario en 2012. Finalmente, Boric es el presidente electo con la mayor cantidad de votos en la historia de Chile (4.620.671). Se trata de una combinación inédita en un país que llevaba un largo periodo de alta abstención, con la excepción del Plebiscito por la Nueva Constitución de octubre del 2020. Aun así, este domingo participó casi un millón más de personas que para aquEl referéndum (7.562.173, un 50,9% del padrón).

En un contraste hermoso, la sensación de victoria inunda la noche del domingo 19 de diciembre de este 2021 demasiado largo para los pueblos de Chile. Cientos de miles de personas recorren las calles de todo Chile para celebrar cara a cara lo que sienten como un triunfo propio: haber derrotado al pinochetismo y poder mantener abierto el ciclo de transformaciones que impulsó la revuelta popular de octubre del 2019. Pero no es solo alegría, sino sobre todo alivio. La amenaza del neofascista Kast, materializada ya en los gobiernos de Trump, Bolsonaro y Orbán, fue percibida muy claramente por el movimiento feminista y la comunidad LGBTQI+, que aun teniendo pocas ilusiones en Boric, fueron los sectores que más rápidamente se convocaron a trabajar por un triunfo suyo en la segunda vuelta. Algunos análisis iniciales ya apuntan a la tremenda importancia del voto femenino y joven en ese triunfo.

De la revuelta a la contrarrevuelta

¿Cómo fue que llegamos a este escenario tan riesgoso? No hay respuestas sencillas, pero sí algunos elementos insoslayables. Al igual que otros países de la región y el mundo, Chile está transitando un largo periodo de politización polarizada, que se asienta sobre una inestabilidad social y política causada por múltiples crisis ecológicas, económicas y sociales. La administración neoliberal de la transición a la democracia se sostuvo con estabilidad durante un ciclo de crecimiento económico entre los 90 y el fin de los 2000. Pero con el precio de las materias primas a la baja hacia 2009, esa certeza se diluye para los sectores populares, que comienzan a ver cómo su vida se va precarizando de manera implacable. Chile es un país sin acceso garantizado y universal a salud, pensiones, educación y vivienda, donde el ámbito de la reproducción de la vida está privatizado, ya sea en manos de empresas privadas o cargado simplemente sobre los hombros de la esfera privada familiar, particularmente de niñas, jóvenes y mujeres responsables de los cuidados. En el marco de esa estructura, los cambios en las condiciones macroeconómicas se dejan sentir muy rápido en las vidas cotidianas de los sectores populares.

Ese proceso de precarización creciente se complementa con una democracia tremendamente restringida, delineada por la Constitución aprobada fraudulentamente por la dictadura en 1980. Se trata de un marco normativo que concentra el poder político en el Ejecutivo y el Congreso, sin lugar alguno para las comunidades y territorios, y que pone altísimas exigencias para los cambios, muchos de ellos bloqueados por quórums supra-mayoritarios en el parlamento. Se trata de una democracia excluyente, hecha a medida de los grandes partidos burgueses, y que incluye mecanismos que tienden a dejar fuera a mujeres, pueblos originarios e independientes.

Esta explosiva combinación llevó a la revuelta de 2019, en la que una chispa de insurgencia estudiantil contra el aumento del precio del transporte incendió una pradera plagada de resentimiento, deuda y desesperanza. La revuelta fue un portal hacia lo nuevo, cargado de la violencia política que caracteriza a los despertares del pueblo. Pero también fue un remezón para la clase dominante, que activó rápidamente sus dispositivos autoritarios y de combate ideológico para frenar ese despertar popular. El presidente Sebastián Piñera declaró la guerra al pueblo, sacando a los militares a aplacar la revuelta. Política y mediáticamente, se articuló un relato que contraponía la violencia destructiva de la calle a un nuevo pacto social digitado al interior del Congreso. El primer momento de la revuelta concluyó en el Acuerdo del 15N. Allí se inició la consolidación institucional de la impugnación antineoliberal de la revuelta, que se tradujo en la habilitación de un espacio político para la contrarrevuelta, organizada ahora en la campaña de la opción Rechazo para el Plebiscito por una Nueva Constitución, y en la introducción de una tensión en el campo popular: a favor o en contra de aquel Acuerdo y su institucionalización. Son escenas conocidas para el movimiento popular en el mundo: largos y encendidos debates sobre los riesgos y oportunidades que abre el paso de lo instituyente a lo instituido.

A dos años de la revuelta, es evidente que el proceso de politización que experimenta la sociedad chilena no es simplemente un escenario de izquierdización. La integración de miles de personas a la actividad política se da por la izquierda y por la derecha. Esto no significa que el país esté dividido simplemente en dos. Los sectores populares han adoptado una actividad político-social siguiendo orientaciones feministas y de izquierdas, participando en asambleas territoriales para organizar la defensa de los Derechos Humanos o debatir los contenidos de una nueva Constitución, o involucrándose en las campañas para elegir representantes para la Convención Constitucional, o ingresando a organizaciones sociales y políticas para asumir roles activos en los procesos de cambio. Por su parte, la derecha ha organizado su base en comunidades de contrainformación conservadora y anticomunista, en iglesias evangélicas reaccionarias con presencia territorial, en grupos de choque neofascista que retoman la calle con una presencia no vista desde la Unidad Popular, ya sea para atacar los símbolos de la revuelta o llevar a cabo acciones de amedrentamiento. La actividad de los sectores populares es masiva, abierta, autogestionaria, participativa y constructiva, con una voz múltiple, mientras que la politización de derecha es reaccionaria, de grupos pequeños financiados por empresarios, y con vocerías políticas más tradicionales. Una de ellas es la de José Antonio Kast, antiguo militante y parlamentario de la derecha católica, conservadora, autoritaria y nacionalista, devenido líder del nuevo Partido Republicano, que reúne hoy a lo más granado del pinochetismo y el neofascismo, y que existe por fuera de la coalición derechista Chile Vamos.

Kast ya había sido candidato presidencial en 2017, con un pobre desempeño electoral. Desde entonces se consolidó como la voz de la reacción ante las aspiraciones refundacionales de la izquierda, apuntando sus dardos principalmente contra el Partido Comunista y el Frente Amplio, pero también contra el movimiento feminista y de la disidencia sexo-genérica, las organizaciones mapuche y socioambientales. La revuelta, y en particular el ciclo electoral 2020-2021, le dio la oportunidad de consolidar su liderazgo como vocero del Rechazo y articulador de una alternativa electoral para los sectores de la contrarrevuelta. La pandemia ratificó su posición anti-científica y anti-globalista, aunque de una manera más solapada que otros liderazgos ultraderechistas del mundo.

Estas oportunidades coyunturales, sumadas a la debilidad de las candidaturas de Chile Vamos, pusieron a Kast a la cabeza de la apuesta electoral de la derecha para estas elecciones presidenciales. Entonces, ¿cómo llegamos a esto? Las múltiples crisis del capitalismo en Chile no solo han dado lugar a una alternativa transformadora, de base antineoliberal, feminista y plurinacional, sino que también abrieron un portal a los monstruos del pinochetismo y el autoritarismo, que ofrecen una alternativa de mano dura anti-migrante, nostalgia por el disciplinamiento patriarcal de la dictadura y presunta certeza económica para el gran empresariado.

Los dos polos del campo transformador: Boric y el proceso constituyente

En esta rearticulación del terreno político en Chile, donde las fuerzas tradicionales de la derecha y la centroizquierda han mostrado su máximo agotamiento y falta de proyecto, se ha abierto un espacio para la transformación, en el que conviven dos sectores: por un lado Boric y la coalición Apruebo Dignidad (que incluye al Frente Amplio y el Partido Comunista), y por otro las fuerzas de movimientos sociales y pueblos originarios que lograron un espacio inédito en la Convención Constitucional, en torno a las listas de Movimientos Sociales Constituyentes, la Lista del Pueblo y constituyentes de Pueblos Originarios. Es una coexistencia que no carece de tensiones, pero que al menos discute sobre el terreno común de las aspiraciones de cambio estructural al régimen de 1980.

Mientras que Boric logra el heterogéneo respaldo masivo que reseñé al comienzo, el sector popular constituyente tiene su fuerza en el hecho de que la disputa por una nueva Constitución aparece hoy como el centro del ciclo político chileno actual. Las elecciones recientes son un indicador de este fenómeno, en la medida en que cada vez que ha estado en juego el proceso constituyente, la participación ha sido alta y se ha inclinado mayoritariamente hacia el polo transformador. Esto ocurrió con la votación en el plebiscito, con un 80% por el Apruebo, en la elección de convencionales, donde las fuerzas abiertamente anti-neoliberales alcanzaron la mayoría de la Convención Constitucional, y en la segunda vuelta presidencial, donde se hizo inminente la amenaza de un gobierno de Kast que destruyera avances en derechos y bloqueara el momento constituyente abierto por la revuelta. No fue así con la elección parlamentaria, donde no se dieron las mismas garantías democráticas para la participación de independientes, luchadores sociales y pueblos originarios. Es posible afirmar hoy que los sectores populares, principales garantes del proceso constituyente, eligen sabiamente sus batallas electorales en el marco de una democracia restringida.

Con un gobierno de Boric se presenta un escenario favorable para el proceso constituyente, lo que dará protagonismo a las fuerzas populares constituyentes que mantengan su independencia política del gobierno, pero compartan algunos aspectos programáticos claves. Lo que está en juego para las fuerzas populares dentro y fuera de la Convención es aprovechar la oportunidad de un gobierno favorable para desplegar al máximo el potencial del proceso constituyente y abrir un largo ciclo de transformaciones estructurales en el modelo económico, el sistema político y la garantía de derechos sociales.

Por su parte, el principal desafío que enfrentará el gobierno de Boric será administrar el impasse que representa un Congreso sin mayorías claras y una crisis económica que arrecia. En ese contexto difícil pero no inédito, Boric tiene la oportunidad de no ser un nuevo gobierno de la Concertación. El éxito de su gobierno depende claramente de cumplir la promesa de cambio al pueblo que celebró en las calles la noche del domingo, y no a los mandarines renovados que afilan los dientes esperando sus errores para salir a decir que ellos lo hubiesen hecho mejor.

En el corto plazo veremos la reorganización de la derecha: los partidos de Chile Vamos y el Partido Republicano buscarán capitalizar la votación, disputando el liderazgo del sector para el nuevo ciclo. Estando en minoría en la Convención Constitucional, buscarán darle el máximo poder posible a su bloque en el Congreso, y seguirán insistiendo en su relato de que en esta elección «ganó el Boric moderado», como una manera de tensionarlo hacia el centro. También veremos a la vieja y agotada Concertación abriéndose lugar en el gobierno de Boric con una mezcla de falsa adulación y amenazas solapadas. Se ofrecerán como garantía de gobernabilidad, pero seguirán siendo la penúltima trinchera de la Transición. Compartirán con la derecha la tarea de tentar a Boric hacia el centro, teniendo como antecedente su conocida trayectoria de conciliación y acuerdos en momentos cruciales.

El primer desafío que tendrán Boric y Apruebo Dignidad será definir si aprovecharán el triunfo electoral para afirmar su programa de reformas estructurales, o si el miedo a ser rechazados por el duopolio transicional les hará moderarse y alejarse de la base social que les dio un triunfo que no lograron por sí mismos en primera vuelta.

Nuevas tareas para la izquierda anticapitalista

En contra de la tesis de que el gobierno de Boric solo puede ser un gobierno moderado y conciliador, los resultados electorales muestran que hay un pueblo dispuesto a defender el momento constituyente con toda su creatividad y su deseo de ruptura con el régimen actual. En el relato de la moderación instalado por la derecha, que hará eco en los sectores liberales de Apruebo Dignidad, busca transmitir un mensaje disciplinador: más le vale mantener silencio a la izquierda radical y a los movimientos sociales, no vaya a ser que terminen siendo responsables de una nueva derrota para su sector, o aún peor, de un nuevo golpe de estado. Se nos llama a dejar que Boric haga lo suyo, sin críticas que abran flancos.

Pero el énfasis en el cumplimiento efectivo del programa no es, como podrían creer algunos, un obstáculo para la realización de las transformaciones, sino su mejor garantía. Esas transformaciones solo serán posibles si cuentan con el impulso de una amplia coalición de movimientos sociales y políticos que mantenga sobre la mesa los aspectos irrenunciables del programa, lo inaceptable de la represión y la urgencia de superar desde hoy mismo el guion transicional de cambios “en la medida de lo posible”. Frente a un gobierno susceptible a la presión popular, será clave mantener la independencia política de los movimientos sociales y la izquierda anticapitalista con respecto al gobierno, su disposición a respaldar los avances y criticar los retrocesos, para no enredarse en la siempre presente tentación vacía de tener poder en los pasillos del palacio a cambio de abandonar el horizonte de transformación.

¿Cuáles son esos puntos irrenunciables del programa? En lo inmediato, una reforma tributaria que permita la contención de la crisis económica de los hogares de la clase trabajadora mediante la condonación de la deuda educativa y un ingreso de emergencia universal. En el mediano plazo, la reducción de la jornada laboral, un nuevo sistema de pensiones sin AFP, un fondo universal de salud y un sistema nacional de cuidados, además de modificar las condiciones para la negociación colectiva de los sindicatos y garantizar el derecho a huelga. En una mirada de largo plazo, sentar las bases para una transición ecológica donde la renacionalización de las materias primas se complemente con una reorientación de la matriz productiva en un marco de solidaridad e integración regional.

Pero junto con ello, el nuevo gobierno tendrá que responder a dos demandas urgentes de los sectores que no son de su coalición, pero que sí lo respaldaron en la segunda vuelta. La libertad de los presos políticos mapuche y de la revuelta, y el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito. Ambas demandas cuentan con iniciativas parlamentarias que han sido bloqueadas por la derecha y la centroizquierda. Pesa sobre el gobierno de Boric la responsabilidad histórica de reparar las violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos en el presente y el pasado, y establecer un marco de libertad sexual y justicia reproductiva que represente avances claros para el movimiento feminista y las comunidades LGBTQI+.

Se vuelve una necesidad inevitable, entonces, que las diversas fuerzas políticas y sociales dentro y fuera de la Convención Constitucional se encuentren en una alianza que reúna a los movimientos que han sostenido las movilizaciones feministas, estudiantiles, territoriales y sindicales de las últimas décadas, y que integre el archipiélago de la izquierda radical a una actividad de masas que convierta su potencial militante, que tanto ha contribuido a esos mismos movimientos sociales, en capacidad política del pueblo y no solo de pequeños grupos.

Esta alianza popular tendrá una tarea difícil: confrontar a la nueva derecha radicalizada y sus ansias de revancha antipopular. Esa confrontación tendrá lugar en las calles y aprovechará las lecciones de autodefensa aprendidas décadas, y más recientemente durante la revuelta. Pero la manera más duradera de frenar a la ultraderecha es ganar a su potencial base popular para un proyecto de transformación anticapitalista y feminista, y eso se logra conquistando mejores condiciones de vida y de lucha, cerrándole el paso a la oferta de una salida conservadora a la crisis. Al fascismo también se le combate en el terreno de la vida cotidiana de la clase trabajadora plurinacional de Chile.

Pero, sobre todo, una confluencia política y social como esa tiene la oportunidad de convertirse en la fuerza que le dé soporte territorial a la redacción y aprobación de la nueva Constitución en el plebiscito de salida en 2022, y que pueda corregir las vacilaciones del nuevo gobierno en los momentos cruciales del cumplimiento del programa. Con un Congreso bloqueado, sin una mayoría clara, lo que inclinará la balanza en esos momentos será, como el domingo recién pasado, la movilización popular. La independencia política y la orientación programática de esa movilización será la clave de este nuevo ciclo.

Pablo Abufom, militante de Solidaridad y editor de Revista Posiciones.

sábado, 25 de diciembre de 2021

LA ERMITA DE UXUE, OTRO ESCÁNDALO

 Estuve en el juicio del Arzobispado contra el Ayuntamiento de Ujué, reclamándole la ermita de la Blanca, una de las pocas que se había librado de las inmatriculaciones masivas de inicios del milenio. El abogado Juan María Zuza y el historiador Luis Javier Fortún fueron una vez más los defensores del Arzobispado en su impúdico afán de arramplar bienes públicos.

Los argumentos del Ayuntamiento ujuetarro eran simples: la ermita está en terreno comunal, fue construida y mantenida desde la antigüedad por el Ayuntamiento, que siempre guardó la llave de la misma. Abundan acuerdos y facturas en las actas municipales, como las de la gran reconstrucción de 1873.

Los defensores del Arzobispado echaron mano a la confusión catastral que aparece en muchos pueblos; a que las últimas obras las hicieron los vecinos "creyentes" (olvidando que en los auzolanes participan todo tipo de gente) y que el uso era "exclusivo y excluyente" para la celebración de actos religiosos. Dijeron que todas las ermitas de Navarra pertenecían a la Iglesia y mintieron como solo pueden mentir los pecadores que están seguros que no habrá un juicio final para ellos. Precisamente, Uxue está rodeado de ermitas (Olite, Tafalla, San Martín, Garinoain) que quedaron en manos de ayuntamientos diligentes.

Fortún nos pasó a todos por el morro su currículum académico, pero de sobra sabe, o debiera saber si sus títulos no los compró en un rastrillo, que las ermitas e iglesias de Navarra se construyeron con dineros públicos y auzolanes populares, en muchos casos obligatorios. El Ayuntamiento, Concejo o batzarre abierto decidía las obras y las derramas vecinales; entrampaban los presupuestos (6 años sin corridas de toros estuvo Pamplona para construir la capilla de San Fermín); elegían los curas, coadjutores, campaneros, ermitaños y almosneros; ordenaban a los campaneros los toques a realizar; compraban los retablos, ornamentos y patenas, y de todo ello se hacía inventario anual, por medio del concejal síndico que enviaba el Ayuntamiento a "sus" iglesias, inventario donde anotaban hasta los ropajes, velas, cabos de vela y formas consagradas y sin consagrar, con una minuciosidad que sorprende. Y eso se puede comprobar en cualquier archivo municipal, no hace falta ser doctor en Historia para ello.

También insisten con descaro en el uso religioso "exclusivo y excluyente" de esos bienes. Sabido es que esos edificios han sido dotacionales para infinidad de cosas: unas veces eran fortalezas defensivas (Uxue, Artajona); habitualmente eran lugar de reunión de cambras, ayuntamientos y asambleas vecinales; archivo y tesorería municipal; cementerio; escuela y parvulario; conciertos y aulas de música. Todas ermitas se han usado alguna vez para lazaretos, cobijos o reuniones. La historia de nuestra tierra se ha fraguado en esos lugares públicos. ¿No lo sabe el señor Fortún?

Conforme los pueblos (grandes) fueron construyendo nuevas zonas dotacionales (consistorios, escuelas, cementerios, casas de cultura, etc.) se fueron relegando los templos al uso religioso, si bien nunca de forma "exclusiva y excluyente", como se puede comprobar todavía por todo Navarra. Pero ese uso no da ningún derecho a la Iglesia para quedarse con ellos, de la misma manera que los médicos no pueden inmatricular a su nombre los hospitales, ni los maestros las escuelas.

Lo que más me llamó la atención fue la amenaza subliminal que lanzaron a la jovencísima jueza recordándole que no hiciera como han hecho ya varios jueces jóvenes, que en primera instancia dieron la razón a los pueblos y que luego sus sentencias fueron revocadas por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra. "Señorita jueza –le dijeron entre líneas– no cometa el error de sus inexpertos compañeros porque le revocarán su sentencia perjudicándole en su carrera, pues todos los juicios los ha ganado la Iglesia".

Nueva mentira, pues de sobra conocen las sentencias favorables a los ayuntamientos de Huesca o el caso de Artá que se ganó en el Supremo. Y sobre todo, conocen la demoledora sentencia del Tribunal Europeo que calificó las inmatriculaciones como una "violación continuada y masiva" de los derechos garantizados por la Convención Europea de los Derechos Humanos. Basta ver el agravio comparativo de Portugal y Francia para entender la magnitud del latrocinio realizado por la Iglesia española y vasconavarra.

Pero el Arzobispado de Pamplona lo tiene claro: incide en la vía judicial porque sabe que tiene en el Tribunal Superior de Justicia de Navarra un aliado, que revoca las sentencias de jueces de inferiores instancias y así pretende disuadir a cientos de concejos y pueblos pequeños de Navarra que no pueden permitirse el esfuerzo de pleitear hasta el Supremo, Constitucional y finalmente, Europa. La imparcialidad del TSJN, demostrada en sus sentencias sobre la Manada, la ikurriña o el euskera, es el mejor aliado que tienen para quedarse con los más de 3.000 bienes inmatriculados, cuatro millones de metros cuadrados, que se dice pronto. Patética imagen del Jesús de los pobres, representado por el mayor propietario urbano y el mayor terrateniente de la historia de Navarra.

Pero los pueblos tienen todavía muchas armas por utilizar. El talón de Aquiles de la Iglesia son los cientos de ruinas que se están produciendo en nuestro patrimonio, que ni arreglan ni piensan arreglar si no es con dineros públicos, como siempre ocurrió. El procedimiento es sencillo: expediente municipal de ruina, plazos para el arreglo y procedimiento sancionador. No es el alma, ni la conciencia, ni la razón, ni el corazón, ni siquiera los dídimos: es el bolsillo el único órgano sensible de la Jerarquía Eclesiástica. Démosles donde más les duele.

Jose Mari Esparza Zabalegi, editor



RESPECTO A LA ÚLTIMA INUNDACIÓN DEL TRAMO BAJO DEL ARGA"

 Tras la última inundación del río Arga, quiero exponer mi punto de vista del porqué, a pesar de haber sido una de las mayores de las últimas que hemos sufrido, ha contribuido a hacerla más dañina y extensa, anegando zonas que ni la gente mayor edad había conocido.

No soy experto en estos temas y siempre he confiado en los que más saben y se dedican a la restauración de ríos y obras hidráulicas. Pero el sentido común por parte de los que no somos expertos también cuenta.

Soy aficionado a pasear en bicicleta de MTB y uno de los recorridos que más frecuento es a través de la mota que, para defensa del río y eliminación de meandros, se levantó a lo largo de Falces, Peralta y Funes entre los años 70-80 del siglo pasado. Normalmente cada vez que había una inundación y, una vez ya podía salir a andar, me iba a ver los destrozos que la fuerza del río ocasionaba a lo largo de los 20 kilómetros de mota. Siempre había dos puntos en la margen izquierda en los que el río saltaba la mota socavando parte de ella, pero sin llegar a la rotura total. La situada en Falces era la que más deteriorada quedaba. De hecho, se cerraba el tráfico de vehículos. Al tiempo se reparaba aportando materia de zahorras de gravas. Cualquier persona podía pensar que estos puntos por donde el río intentaba salir suponía un peligro potencial inminente. Y así ha sido, esta vez la fuerza del río hizo una rotura total. Calculo que el boquete puede tener 10 metros de largo por unos 3 de alto. No quiero imaginarme la potencia que tuvo que producir en caudal y velocidad tal brecha dando paso a un nuevo río repentino, dirigiéndolo hacia la margen izquierda del río con gran fuerza destructiva.

Esto ha ocasionado dos efectos. Uno, que al romper la mota el río en la margen izquierda se alivió de caudal de la derecha, desde ese punto hacia abajo. Caudal, que en teoría debía de pasar por el puente de Peralta. Da la circunstancia de que todo el casco urbano de Peralta queda en la margen derecha del río, por lo que se benefició de menor inundación. Pero debe ser sabido que en los ríos, lo que a unos beneficia, a los otros, los de más abajo, generalmente les perjudica. Tal desvío de agua provocó que la margen izquierda tuviese una doble inundación con el nuevo torrente de río, con los consabidos destrozos que ha ocasionado en la margen izquierda del casco urbano de Funes, tanto en sus viviendas como también en industrias, cultivos, infraestructuras, casetas de campo, etcétera, de Peralta y Funes. 

Yo me pregunto, ¿pero la CHE, con sus medios de todo tipo humano, técnico y económico, no es capaz de dar solución perdurable a aquellos lugares en el que río nos avisa de los puntos débiles? Entiendo que la forma de corregir esas anomalías sería mediante la fábrica de badenes reforzados de hormigón en los lugares indicados, de forma que si tiene que pasar agua lo haga de forma controlada y sin tal efecto destructivo por rotura que en tal caso tiene efectos devastadores.

Ni que decir que los tres ayuntamientos y el Gobierno de Navarra tienen la obligación de comunicar oficialmente a la CHE si esta hace dejación de su función en estas reparaciones de suma importancia.

Jorge Guinduláin Guerendiáin, en Diario de Noticias

"LOS CASTIGOS POR HABLAR EUSKERA VIENEN DEL 1500"

 Las burlas y castigos por hablar en euskera no vienen de la época de Franco, y de cerca, tampoco. El machaque que sufrió el euskera comienza mucho antes, concretamente en el s.XVI, tras la conquista castellana, como analiza en su nuevo libro el escritor y editor Fernando Maiora. El artajonés acaba de publicar Navarra, reino del euskera, una obra donde analiza la persecución histórica que sufrió el euskera en el reino.

"La gente que vivía de Artajona para arriba no sabía ni una palabra de Castellano", explica Maiora, y, tras la conquista, "se forzó a los navarros a estudiar en castellano cuando no entendían nada".

El libro se compone de cinco capítulos con datos acompañados por su correspondiente signatura, fecha y localidad "con objeto de su posible estudio o verificación", dice Maiora.

Uno de esos capítulos trata sobre el alcalde de Valcarlos, que fue encarcelado junto al maestro del pueblo. "Les encerraron por no contestar en tiempo al Alcalde Mayor del Consejo Real en castellano, el alcalde no sabía el idioma foráneo y el maestro estaba muy ocupado con la enseñanza", denuncia el escritor.


LA ENSEÑANZA Otro de los aspectos que trata el artajonés es la imposición del castellano en las escuelas, "una enseñanza que tuvo que ser muy curiosa", dice. "Les enseñaban en idioma castellano cuando los chavales no entendían nada, incluso hubo en ciertos lugares castigos físicos por hablar el idioma propio de los navarros, además de los desprecios efectuados con el 'palito' y el 'anillo', estos ya se realizaban por lo menos desde hace dos siglos. Incluso buscaban delatores para que denunciasen a los chavales que hablaban euskera en la calle".

Como explica en el libro, en la capital del reino en el siglo XVI reinaba el euskera y, tras la conquista militar del reino, el castellano se impuso en todos los ámbitos, a pesar de que la población no conocía otro idioma "que el propio o nativo vascongado". Esa imposición fue tan dura que la escritura pasó a estar prohibida. "Sólo se permitía el castellano, idioma advenedizo, extranjero, como lo afirma la Diputación en un escrito contestando a un mal educado y desvergonzado que vino al Pirineo a llevarse la madera de sus montes".

Además, a partir de la conquista, los nombramientos se hacían a cargo del Virrey, tales como "escribanos, alcaldes, o los cargos de la justicia".

Además de esta zona, Maiora aporta datos sobre el euskera en la zona de la Ribera como Lerín, Falces y Tudela. "Hay constancia sobre el conocimiento de la lengua vasca en la citada capital ribera finalizando el S. XVI".

Para Maiora, el libro es clave para conocer la historia de Navarra, ya que "es importante que un pueblo sepa de dónde viene para que sepa a dónde quiere llegar en el futuro".

Con este trabajo, Maiora acumula 17 publicaciones desde sus comienzos en 2004. Una colección con investigaciones relacionadas con la existencia del euskera en diferentes zonas de Navarra así como costumbres, léxico o festejos y curiosidades rescatadas de archivos históricos. Este último puede adquirirse en librerías de Estella, Tafalla, Puente la Reina, Barañain, Zizur y en Pamplona (librería Walden).

Miriam Pascal, en Diario de Noticias