sábado, 27 de febrero de 2016

UN IDIOMA SIEMPRE SUMA, NUNCA RESTA

Cuando nací, hace 28 años, nadie en mi casa hablaba euskara. Ni mi madre, ni mi padre. Tampoco mis familiares más allegados, muchos de los cuales habían llegado a tierras vascas en busca de trabajo y de un futuro mejor. A decir verdad, nunca tuvieron una especial vinculación con el euskara, pero si hay algo que les agradezco es el haberme dado la oportunidad de aprender esta lengua desde el primer día en que pisé un centro escolar.
Aunque lo he pensado a menudo, no alcanzo a imaginar cómo habría transcurrido mi vida si no me hubieran matriculado en el modelo D. Es imposible averiguarlo, obviamente, pero seguro que no hubiera conocido a la mayoría de mis amigos, tal vez frecuentaría otros lugares y quién sabe si me hubiera decantado por el periodismo.
No digo que mi vida en ese caso hubiera sido ni mejor ni peor, pero sí muy diferente. Las anteriormente citadas, lo sé, son simples circunstancias personales. Más allá de esas circunstancias, la verdadera grandeza del euskara –ojo, como la de cualquier otro idioma– es abrir una ventana a un nuevo mundo que nos ayuda a ser un poquito mejores.
Nadie me negará que tener la posibilidad y la capacidad de vivir, de relacionarse, de trabajar o de consumir libros, música, cine o teatro en el mayor número de idiomas posible, también por supuesto en euskara, es una riqueza, es un pequeño gran tesoro.
Es por eso que asisto no solo con asombro sino también con desazón a la polémica desatada por el hecho de que Iruñea vaya a contar el próximo curso con dos escuelas infantiles más en euskara, pasando así de dos a cuatro de las diecisiete que hay en la capital navarra. Cuatro de diecisiete, esa es la supuesta imposición por la que muchos han puesto el grito en el cielo. ¿Qué término tendrían entonces que haber utilizado las amatxos o aitatxos para quienes matricular a sus hijos en euskara era casi una misión imposible?
Admito que, aunque frecuento bastante Nafarroa, no conozco en profundidad la sociedad navarra. Creo que, en este caso, tampoco es necesario, ya que quien escribe estas líneas no pretende predicar ni sentar cátedra sobre nada. Tan solo quería explicar brevemente mi experiencia, en base a la cual me resulta difícilmente explicable que un padre o una madre niegue a sus descendientes la posibilidad de conocer un idioma, sea cual sea. Un idioma siempre suma y nunca resta.
Por ello, acabo con una humilde invitación a la reflexión para aquellas familias que sin saber euskara –de ahí la decisión de escribir este texto en castellano– estén ahora en la tesitura de matricular a sus txikis: no les cerréis las puertas de un mundo maravilloso. Os lo agradecerán.
Rubén Pascual, en GARA

viernes, 26 de febrero de 2016

EL GOBIERNO FORAL PRESENTA PARA TAFALLA Y OLITE EL PROGRAMA DE RETIRADA DE SIMBOLOGÍA FRANQUISTA

El pasado lunes 22 de febrero dio comienzo la ronda de contactos y reuniones de la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos del Gobierno de Navarra con representantes de los ayuntamientos cabecera de Merindad para presentar el programa de retirada de simbología franquista. La primera reunión tuvo lugar en el Ayuntamiento de Tafalla y a ella acudieron Álvaro Baraibar, Director General de Paz y Convivencia, y Josemi Gastón, Jefe de Sección de Memoria Histórica. En la reunión estuvieron presentes también los alcaldes de Tafalla y Olite y representantes de los grupos municipales de EH Bildu, Iniciativa por Tafalla, PSN e I-E. 

Desde la Dirección General se presentó el programa de retirada de simbología franquista, un proyecto para el que se ha buscado la colaboración de la Federación Navarra de Municipios y Concejos y del conjunto de las entidades locales de Navarra. El objetivo no es otro que la democratización del espacio público de Navarra, de sus calles y plazas, retirando los símbolos que representen una exaltación de la violencia y de valores antidemocráticos o contrarios a la libertad. “No estamos hablando de Historia, sino de Memoria”, afirmó Álvaro Baraibar, “y concretamente de una política pública de la memoria que conmemore y reivindique aquellos personajes y acontecimientos del pasado con los que nuestra sociedad, democrática y respetuosa con la paz y la convivencia, se sienta identificada”, añadió.

El programa de retirada de simbología franquista responde a una voluntad democrática y también a un mandato legal. Cabe recordar que, tras una declaración del Parlamento de Navarra de 2003 en la que se establecía la necesidad de “eliminar aquellos elementos simbólicos contrarios a la libertad”, finalmente se aprobó en 2013 la Ley Foral 33/2013 que tiene por objeto “recuperar la memoria histórica en relación con aquellas personas que fueron asesinadas o fueron víctimas de la represión franquista en Navarra”.

Dicha ley fija las “obligaciones públicas y de las entidades privadas en la retirada de los símbolos, leyendas y menciones franquistas”, así como en la “anulación de distinciones, nombramientos, títulos y honores institucionales”.  En concreto, el artículo 11 establece que “El Gobierno de Navarra en el ejercicio de sus competencias, tomará las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión franquista” que existieran todavía en Navarra. Este es el sentido del programa que el pasado 22 de febrero se presentó a los Ayuntamientos de Tafalla y Olite.

Servicio de Memoria y Convivencia del Gobieno de Navarra

miércoles, 24 de febrero de 2016

RELIQUIAS DEL GENERAL FASCISTA JOSÉ SOLCHAGA SALEN A SUBASTA PÚBLICA

Los herederos del general fascista José Solchaga Zala pretenden hacer caja subastando algunas de las condecoraciones y regalos que le concedieron tras su participación en el golpe militar y posterior guerra de 1936. Se trata de 16 lotes, por los que se pujará el 1 y 2 de marzo en la Sala de Subastas Bilbao, en Erandio, por los que se pide en total 59.350 euros. Los nostálgicos franquistas tienen ocasión de hacerse con alguna de esas reliquias si nadie toma cartas en el asunto y no se reclama la devolución de unos objetos que se les entregaron a raíz de los honores con los que fueron agasajados en plena dictadura.

Uno de los objetos que destaca en el catálogo es la medalla de oro de la Villa de Bilbao concedida el 8 de febrero de 1938 por la Corporación franquista que presidía José María Areilza por participar en la toma de la capital vizcaina. Fue una de las 18 condecoraciones, entre ellas la de Franco, que el Pleno municipal retiró en mayo de 2001.

En la información de la subasta se apunta a que «solo se concedieron seis de este tipo», por lo que establecen el precio de salida en 9.000 euros.

Al militar navarro, al mando de las tropas que tomaron Irun y Donostia para ocupar posteriormente todo Gipuzkoa, la Diputación franquista le regaló un bastón de mando realizado en oro, esmalte y carey, por el que la puja se establece a partir de 4.000 euros.

También salen a subasta un «recuerdo de la Legión Condor», distintos obsequios de altos mandos militares, una medalla en plata que le concedió Mussolini «por el valor militar» y otras del régimen fascista italiano; o sus diarios de operaciones durante la guerra de 1936 a 1939, por los que se piden 20.000 euros. En los lotes hay más medallas «al mérito en campaña» y una Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

Solchaga Zala destacó en la represión de las revueltas de 1934 en Asturias y luego en la toma de Gijón en 1937 al frente de las Brigadas de Navarra. Por esta última actuación, el Ayuntamiento gijonés le obsequió con un bastón de mando realizado en oro, brillantes, rubíes, esmalte y carey por el que se establece un precio de salida en la subasta en Erandio de 3.750 euros.

La salida a subasta pública de estos objetos personales de José Solchaga Zala en esta sala se produce después de que su único nieto, el también fascista Ladislao María Zabala Solchaga, falleciese el 30 de julio de 2015 en Madrid.

El único nieto del general Solchaga fue condenado junto a Ignacio Iturbide por siete atentados mortales en el conocido como Triángulo de la Muerte conformado por Urnieta, Hernani y Andoain, reivindicados el primero por la Triple A y los siguientes por el Batallón Vasco Español. Por aquellas acciones, la Audiencia Nacional les condenó a 231 años, de los que Ladislao María Zabala cumplió once.

Allí, en prisión con un trato preferente, conoció el descendiente del general fascista a quien es su viuda, Doris Tizona, una activa militante falangista, causa a la que se sumó con enturismo el nieto de Solchaga Zala, dejando colgada la chaqueta de carlista de la familia.

Agustín Goikoetxea, en GARA

martes, 23 de febrero de 2016

MEMORIAS DE UN NIÑO TRISTE

Pedro Iturralde, 86 años cumplidos, acaba de protagonizar una extenuante semana de conciertos en el madrileño Café Central. “Todas las noches volvía a casa al límite del agotamiento”, recuerda Paquita, esposa del artista y fiel asistente. “Pero al día siguiente y ahí estaba, al pie del cañón". El próximo jueves, el ilustre saxofonista nacido en la localidad navarra de Falces, recibirá la medalla de oro de la Sociedad General de Autores de España (SGAE), punto de partida de un extenso homenaje. “Hace poco vino a verme una señora que me había visto en el colegio mayor San Juan Evangelista de joven y aún lo recordaba. Son las cosas que te animan a seguir en la brecha”, dice el músico.

Sobre su mesa de trabajo, una partitura recién rescatada: “La compuse en 1948 mientras actuábamos en un pueblecito en Marruecos llamado Sidi Bel Abbes donde estaba la legión francesa”. La imagen del aspirante a jazzista imberbe reproduciendo los códigos ocultos del bebop en medio del desierto resulta desconcertante… “Pero es que yo conocía el jazz por uno de Falces criado en Argentina que tenía una habitación llena de discos americanos”.

Iturralde fue un niño triste: “Sufrí depresión, sólo que entonces nadie sabía lo que era”. Sus males terminaron el día en que escuchó un solo de saxofón. “Me di cuenta de que quería ser músico”. Profesional desde los 14, Iturralde necesitará permiso paterno para viajar a Lisboa y Tánger acompañando al vocalista Mario Rossi: “Llego a Tánger y veo mujeres en bikini, los comercios abiertos las 24 horas… ibas a las tres de la mañana al Zoco Chico y aquello estaba de bote en bote. Y aquí, con la cartilla de racionamiento”.

De regreso en la península, se sumerge de lleno en la efervescente noche madrileña: “Subías por la Gran Vía y tenías siete salas de fiesta con dos orquestas cada una. Sólo en el Hotel Plaza había tres conjuntos. Yo fui director del que actuaba en el piso 26, hasta que me salió un contrato para ir a Líbano”. El saxofonista, clarinetista, guitarrista y vocalista ocasional pasará los siguientes años recorriendo un Oriente Medio muy diferente del actual. “En Beirut, los dueños de los hoteles contrataban cantantes y ballets no les importaban de dónde… era otro mundo: los niños más pequeños hablaban tres idiomas”.

Ankara, Atenas y de vuelta en Madrid, donde le nombran director artístico del recién abierto Whisky & Jazz Club. Por el local de Marqués de Villamagna pasarán creadores de leyenda, como el saxofonista Dexter Gordon, junto a otros personajes menos recomendables, como el siniestro Jean Parvulesco, vinculado a la clandestina Organización del Ejército Secreto (OAS). También Ava Gardner: “La primera vez que vino se quedó mirándome fijamente. Por lo visto, me parecía mucho a su ex marido, Artie Shaw. Pero no me era simpática”.

Músico de sesión de día, jazzista de noche. La querencia del saxofonista por las músicas de raíz terminaría conduciéndole hacia el flamenco: “Venía trabajando en la idea de un andalucismo jazzístico cuando me llamaron para tocar en el Festival de Berlín con mi quinteto y un guitarrista flamenco. Probé con varios hasta que me hablaron de un joven llamado Paco de Lucía”. El éxito internacional por sus grabaciones de Flamenco Jazz coincidió con un más que alarmante deterioro de su estado físico: “Tras casi 10 años acudiendo cada noche al Whisky puedo decir que estaba vivo de milagro”. Medio siglo más tarde, el creador de la primera cátedra de saxofón en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid recoge los reconocimientos a su notable trayectoria.

El País

EDUCACIÓN Y CASTELLANIZACIÓN (SIGLOS XVI-XVIII)

Alguien ha ha dicho -con acierto, pienso yo- que la Historia no se repite, pero que algunos de sus versos riman. Este debe ser el caso de los conflictos de intereses, económicos y profesionales, en torno al dominio o no de la lengua vasca en Navarra. Conflictos que, por cierto, casi siempre se han dirimido en perjuicio del euskera y de las capas más humildes de la población navarra, que -tampoco es nuevo- siempre han sido las más numerosas.

LAS LUCES DEL RENACIMIENTO
Los últimos estudios históricos dejan claro que hasta el siglo XVIII Navarra fue un territorio esencialmente vascohablante. Así, a fines del siglo XVI, tres de cada cuatro navarros se expresaban en euskera, que era la lengua diaria en dos tercios del territorio. Es más, en 1570-1590 alrededor de un 40% de la población total del reino no era capaz ni de entender el castellano, porcentaje que se elevaba mucho entre las mujeres y las clases humildes. Pamplona misma -principal núcleo urbano del reino, sede de la Administración y residencia de las élites y del ejército- era una localidad vascohablante donde, como reconocía su propio Ayuntamiento en 1604, una tercera parte de sus habitantes no sabían castellano. Navarra era así el territorio con mayor número de vascohablantes y su capital el principal núcleo urbano de lengua vasca, muy por delante de Bilbao, Baiona, San Sebastián o Vitoria.
Por entonces, la Administración Pública navarra se reducía a los tribunales de justicia, que ejercían también poderes legislativos y gubernativos. Su relación con la masa de la población no era directa, sino a través de sus oficiales (secretarios, escribanos, notarios y receptores), que por disposición foral debían ser naturales del reino y, dado que las leyes navarras prohibían el uso de traductores (intérpretes), debían dominar tanto el castellano como el euskera. La mayoría tenía esta lengua como nativa, pero otros lo debieron aprender coincidiendo con su formación como escribanos. Sólo conocemos la excepción del secretario Jerónimo de Aragón (1581-1595), que en su trabajo tuvo que servirse de intérpretes.
Los más numerosos de esos funcionarios fueron los receptores, que eran 24 y que debían desplazarse a los pueblos para tomar declaración a los testigos. Los asuntos se repartían por turno único y, dado su conocimiento del euskera y del castellano, podían ser destinados tanto a la Montaña vascohablante (que empezaba en Tafalla) como a la Ribera castellanohablante, donde, por entonces, también se encontraban personas que sólo sabían euskera.
A mediados del siglo XVII las cosas comenzaron a cambiar. No sin resistencias: en 1655, Zirauki exigía y veía reconocidos en los tribunales sus derechos como localidad vascohablante. Pero, poco a poco, se aceptó que algunos funcionarios no supiesen euskera a condición de que se ocupasen de tomar declaraciones sólo a testigos que supiesen castellano. En 1697 eran ya la cuarta parte y se quejaban de la competencia de los receptores bilingües: mientras estos, gracias a su conocimiento de las dos lenguas, iban tanto a la Montaña como a la Ribera, ellos sólo podían ir a esta última. En suma, tenían mucho menos trabajo y ganaban mucho menos dinero. Por ello, exigían el establecimiento de dos turnos. Los receptores bilingües se opusieron reprochándoles el poco interés que habían tenido en aprender euskera y ofreciéndose a enseñárselo. “Es grave inconveniente -aducían- el que todos los comisarios de vuestros tribunales reales no entiendan las dos lenguas nativas que se hablan en este Reino, pues en alguna manera es contra la causa pública y buena administración de Justicia”. Y la sentencia del Real Consejo de Navarra de 14 de junio de 1698 les dio la razón: las cosas seguirían igual.


LAS SOMBRAS DE LA ILUSTRACIÓN
Casi un siglo más tarde, primero en los tribunales eclesiásticos y luego en los civiles, se plantea el mismo conflicto y se consuma el gran cambio. Y así, el Siglo de las Luces pasó a ser el de las sombras para el euskera.
En 1778, la Administración había crecido mucho en los campos tributario, militar y educativo, pero el judicial seguía siendo su núcleo. En este existían ya dos turnos: los 9 receptores que sabían euskera y castellano se ocupaban de los asuntos en los pueblos donde la gente no sabía castellano; los 15 receptores que sólo hablaban castellano en aquellos donde entendían esta lengua, a pesar de que en muchos casos vivieran en euskera.
Como en opinión de los receptores castellanos, los bilingües -menos en número y con más territorio- tenían mucho más trabajo e ingresos, solicitaron que ellos también pudieran ir a los pueblos que sólo hablaban euskera. Para ello se comprometían a pagar a traductores jurados. Así se hacía desde siempre en Gipuzkoa y Bizkaia y por eso, aseguraban, allí la población sabía más castellano que en Navarra. Por otro lado, aducían que en muchos pueblos de las cuencas de Pamplona y de Aoiz-Lumbier la mayoría de la población ya entendía el castellano, mérito de los maestros que lo habían difundido entre los niños “prohibiéndoles el hablar vascuence”. Y, efectivamente, un naciente sistema educativo que marginaba a la lengua vasca y que, en muchas zonas, imponía el castellano se estaba constituyendo en el principal instrumento de castellanización del territorio.
No conocemos cuál fue la decisión final, pero sí su resultado. El siglo XIX, al ritmo de las guerras, la extensión de la educación y el triunfo de la mentalidad burguesa, será el de máximo retroceso del euskera. La lengua vasca desaparecerá de toda la Zona Media y de gran parte de la Montaña refugiándose en los valles norteños donde, como decía un combatiente alemán hacia 1840, agonizaba. Afortunadamente, se equivocaba.

Peio Monteano, doctor en Historia y licenciado en Sociología. Técnico superior de Archivo Real y General de Navarra

RAFA DEL AMO, PRESIDENTE DEL FÚTBOL NAVARRO, TRAS 13 HORAS DE RECUENTO

 El fútbol navarro se ha volcado en las elecciones a la presidencia de la Federación Navarra de Fútbol y ha superado de largo la participación de los anteriores comicios de 2012, con una respuesta de 1.287 votos en las urnas. El tafallés Rafa Del Amo, ex presidente de la Peña Sport y al frente de la gestora de la federación en los últimos 9 meses, ha obtenido más apoyos (27 por 20) que el candidato tudelano Luis Virto y tiene asegurada la victoria en la votación a la presidencia del próximo 23 de marzo.

La alta participación ha hecho que el meticuloso recuento haya durado 12 horas y 40 minutos. Del Amo ha sido proclamado oficialmente ganador a las 10:20 de la mañana tras el recuento de los votos de los jugadores, 384 frente a 268 para Virto, tras dar un vuelco a los pronósticos de anoche. A las 6 de la mañana se alcanzaba el 50% del escrutinio, con una ventaja favorable a Del Amo de 178 votos por 124 de Virto en este apartado, voto joven que a la postre ha sido decisivo y que ha asegurado al ganador los 16 asambleístas.

A la una de la madrugada se habían recontado las urnas de clubes y entrenadores. Virto se impuso en clubes de categoría regional (10 asambleístas) y en entrenadores (5), mientras que Rafa del Amo se hizo con los ocho asambleístas de clubes de categoría nacional. En el resto de categorías, cada candidato se repartió tres asambleístas, gracias a un sorteo que tuvo que resolver un empate a tres y que dio el tercer miembro a Rafa del Amo.

La primera medida que se ha propuesto tomar Del Amo al llegar a la presidencia es hacer una auditoría de los diferentes estamentos: Escuela de entrenadores, Comité de Entrenadores y Comité de Árbitros.

El fútbol navarro ha elegido así presidente para los cuatro próximos años, en una votación en la que se han decidido los 50 asambleístas que el 23 de marzo deben elegir al sucesor de José Luis Díez, después de estos nueve meses de Junta Gestora presidida por Rafa del Amo.

Después de la campaña electoral más convulsa de la historia de la Federación Navarra, condicionada por la parte activa que ha tomado Osasuna a favor de Luis Virto, los estamentos de jugadores, entrenadores, árbitros y clubes estaban llamados a las urnas.

Los dos candidatos huyen del continuismo y presentaban un programa para modernizar la Federación y mejorar cada estamento. Una de las principales diferencias de programa se refería a los árbitros, donde Luis Virto les dejaba elegir a su presidente y Rafa del Amo apuesta por un presidente de consenso.

Las urnas se cerraron a las 20.45 horas, con cincuenta minutos de retraso debido a la cantidad de jugadores que llenaban los locales de la Federación, ya que las colas llegaban hasta la calle. Votaron casi el 100% de los clubes, el 48,55% de los entrenadores (302 de 622), el 57,61% de los árbitros (174 de 302) y el 20,65% de los jugadores (673 de 3.253), un estamento que se movilizó más que en 2012, ya que en las anteriores elecciones sólo había votado el 7% de los jugadores. Sin embargo, no fueron las de mayor participación. En el año 2000 votaron 1.348 jugadores.

En categoría nacional, Del Amo ganó los ocho asambleístas, con lo que Osasuna, que ha tomado parte activa toda la campaña, se queda fuera de la Asamblea. Fue una votación ajustada, con sólo dos votos de diferencia.

En Regional, clara victoria de Virto, con 45 votos a sus clubes, que doblaron los 21 que apoyaron a los de Del Amo. El Resto de categorías se saldó con empate. Virto logró tres asambleístas, Del Amo dos y el sexto asambleísta se tuvo que dilucidar por sorteo en un triple empate, que favoreció a Del Amo.

El recuento empezó a las 21.40 horas. En la sala estuvieron presentes representantes de las dos candidaturas. Hasta la 1.00 se había recontado la totalidad de los clubes y no se había terminado los entrenadores.

 Con la movilización de la tarde, se llegó al 100% de votos en Nacional (41 clubes), 95% de clubes de Regional (68 clubes, todos menos Avance, Aurrera KE y Huracán) y 93% de Resto de categorías (29 votos, todos menos Paz Ziganda y Plaza de la Cruz).

CLUBES

Nacional. Rafa Del Amo logró a los ocho asambleístas con una victoria ajustada de apenas dos votos de diferencia. Con Amigó (21 votos ), Cantolagua (21), Mutilvera (21), Orvina (21), Pamplona (20), Ribera (21), Txantrea (21) y Xota (21). Virto no logró asambleístas con Ardoi (19), Burladés (19), Erri-Berri (19), Gazte (19), Iruña (19), Lagunak (17), Osasuna (19) y Tudelano (19). Oberena sólo logró su voto y el resto votó a Del Amo. Hubo un voto en blanco. Osasuna se quedó fuera de la Asamblea.

Regional. Ganó Luis Virto con Alsasua (45 votos), Arenas (46), Beriáin (45), Cadreita (45), Corellano (46), Idoya (45), La Peña (45), Lourdes (44), Muskaria (45) y Zarramonza (45). No entraron Alesves (19), Aluvión (21), Beti Kozkor (21), Bidezarra (20), Ilumberri (21), Ondalán (21), S. Miguel (21), Zirauki (21), Funes (22) y Artajonés (21), que iban con Del Amo. Azkarrena, Beti Casedano, Olite, San Adrián y Valtierrano lograron un voto cada uno.

Otras categorías. Se saldó con empate y hubo un sorteo para decidir el sexto asambleísta. Fue la categoría en la que más igualdad existió y un resultado que muchos de los clubes colegiales querían. Salieron elegidos tres de Virto: Navarro Villoslada (22 votos), N.S. Huerto (21) y Ademar (20) y dos del Del Amo: Redín (16) e Irabia (16). Para el sexto asambleísta hubo un triple empate entre dos de Del Amo, M. Ribaforada y San Cernin y uno de Virto, Milagro. Se decidió por sorteo y ganó San Cernin. No salieron Irati Salazar (4), Zumadia (4), Santo Tomás (9) y Buñuel (13).

ENTRENADORES

Gana Virto. Luis Virto logró los cinco asambleístas con Félix Gárriz (170 votos), Txuma Martón (164), Martín Salazar (163), Iñaki Sádaba (165) y Kiko Moreno (164). No estarán Adolfo Echeverría (122), Alfredo Hualde (112), Jesús Corera (122), Igotz Garde (121) y Chelo González (114).

ÁRBITROS

Virto 2 (Vallano y Domingo Pradales) Del Amo 3 (Martínez Sáez, Murillo y Ganuza).

JUGADORES

Del Amo ha obtenido un pleno en los representantes de los jugadores al asegurarse los 16 asambleístas. Éste ha sido el voto decisivo.

EL RECUENTO

Media hora para cenar y recesos. La Federación preparó un catering al término de las votaciones para los miembros de la mesa electoral y los empleados de la Federación, en el que también estuvieron los miembros de la candidatura de Del Amo y los periodistas.

viernes, 19 de febrero de 2016

AYERDI DESTACA LAS OPORTUNIDADES DEL NUEVO MODELO ECONÓMICO PARA LA ZONA TAFALLA-OLITE

El vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, ha destacado a agentes económicos de la zona de Tafalla-Olite las oportunidades que para esa zona representa el nuevo modelo de desarrollo económico de Navarra que impulsa el Ejecutivo.
En concreto Ayerdi ha expuesto la relevancia que para este territorio, como para el resto de la comunidad, tiene la inminente definición y la implementación de la Estrategia de Especialización Inteligente de Navarra, el sistema para la transformación económica de un territorio y cuyo seguimiento será una condición previa para el acceso al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
En la casa de cultura de Tafalla, ante medio centenar de empresarios y con la presencia, entre otros, del alcalde de la ciudad, Arturo Goldaracena, el vicepresidente ha explicado que la estrategia - RSI3 en el argot europeo- permitirá identificar los sectores más relevantes para elevar la productividad y competitividad de Navarra y focalizar los recursos en su desarrollo.
En ese encuentro, según informa el Ejecutivo, Ayerdi ha pedido al empresariado que se adapte al nuevo escenario y ha vinculado la RSI3 a mayores oportunidades para la zona.
Tenemos que trabajar juntos para dar opciones empleo a la población del territorio y opciones de empleo de calidad", ha animado, en referencia a los datos de temporalidad.
En este sentido ha señalado que se observa una tendencia positiva en cuanto a desempleo: tasa media de paro en 2015 del 13,3 % en Tafalla-Olite y 14,9 % en la Ribera del Arga y Aragón, frente al 14,7% en Navarra, alejada del 20 % registrada a finales de 2014 en la zona.
No obstante, ha indicado la temporalidad caracteriza las contrataciones de la Zona Media. En el primer trimestre de 2015 se han firmado en la Zona Media 2.907 contratos, de los que un 93,6% son temporales (2.721) y el 6,4% restante (186) indefinidos.
Entre 2009 y 2015, el número de empresas ha pasado de 2.718 a 2.174 (544 empresas menos), aunque en el ultimo año se han creado en la zona 43.
Ayerdi ha trasladado que las especificidades de cada una de las zonas de Navarra serán tenidas en cuenta en la planificación del Gobierno foral.
En relación a esta zona en concreto ha destacado como fortalezas, la experiencia de redes de autoconsumo de agricultura ecológica y las energías renovables; la cooperación y un fuerte asociacionismo empresarial.
A ello ha unido los recursos turísticos, tanto naturales (con 8 hábitats destacados de la red Natura 2000; una reserva de la Biosfera, 3 parques naturales, 3 reservas integrales, 38 Reservas Naturales), como culturales y patrimoniales.
Desde la "máxima prudencia" exigida por el contexto mundial, ha trasladado su "optimismo" sobre la evolución económica de Navarra (crecimiento PIB en un 2,9 % en 2015 y misma previsión para 2016, con 6.000 nuevos empleos).
Diario de Noticias