martes, 12 de abril de 2016

BERNARDO ATXAGA EXPONE MAÑANA MIÉRCOLES LAS CLAVES PARA LA CONVIVENCIA EN EUSKADI Y NAVARRA

El escritor Bernardo Atxaga protagoniza este miércoles 13 la segunda de las jornadas de Paz y Convivencia organizadas por el Gobierno de Navarra, con la conferencia “Euskal hiria. La ciudad vasca” en la que, con la mirada puesta en el pasado y en el presente, mostrará las claves para la convivencia en Euskadi y Navarra.
La cita tendrá lugar en el Planetario de Pamplona, a las 19,30 horas, con entrada gratuita hasta completar el aforo. El escritor será presentado por el periodista Javier Pagola.
Bernardo Atxaga explicará su concepto de ciudad vasca (“Euskal hiria”), a través del cual ahonda en la necesidad de afrontar la nueva realidad vasca con otra mirada capaz, según sus propias palabras, de “crear, de inventar, una utopía que tenga por objeto, por sueño, la mejor convivencia de todos cuantos vivimos aquí”.
Joseba Irazu Garmendia (Asteasu – Guipúzcoa, 1951), conocido por el seudónimo Bernardo Atxaga, es el escritor en euskera más leído y traducido y con mayor proyección internacional. Es autor, entre otros, de Obabakoak, (1989, Premio Euskadi, Premio Nacional de Narrativa, finalista en el European Literary Award, IMPAC), El hombre solo (1994), El hijo del acordeonista (2004, Premio Grinzane Cavour, Premio Mondello, Premio Times Literary Supplement Translation Prize), Siete casas en Francia (2009, finalista en el Independent Foreign Fiction Prize 2012, finalista en el Oxford Weidenfeld Translation Prize 2012) y Días de Nevada (2013). Su obra puede leerse en 32 lenguas, y ha sido llevada al cine por Montxo Armendáriz (Obaba, 2005), Aizpea Goenaga (Zeru horiek, 2006) e Imanol Rayo (Bi anai, 2011). Es miembro de la Academia de la Lengua Vasca y director de la Revista Erlea.


Las jornadas, que llevan como lema “Sembrando convivencia / una mirada desde el arte”, tienen como objetivo promover una reflexión sobre el respeto a la dignidad humana y la necesidad de una cultura de paz. La primera sesión tuvo lugar el pasado día 7, con una conferencia del fotógrafo y periodista Gervasio Sánchez.
Los otros dos encuentros programados tendrán lugar el sábado 16, a cargo del grupo Proyecto 43-2 que presentará “La mirada del otro”, una iniciativa artística y pedagógica sobre el dolor causado por la violencia; y el miércoles 20, en que la fundación para la transformación personal Baketik ofrecerá el miércoles 20 una sesión de teatro forum “¿Y tú qué? / Eta hik zer?”, con el fin de impulsar los valores de la cultura y la educación como ejes estratégicos para la resolución de conflictos.

sábado, 9 de abril de 2016

EL PREOCUPANTE PROYECTO DE MINA DE GEOALCALI

Geoalcali, la filial española de la multinacional australiana Highfield, proyecta implantar una mina de potasa en los términos Sangüesa, Javier (ambos en Navarra), Undués de Lerda y Urriés (Aragón). Este proyecto de mina es competencia de tres administraciones, al afectar a tres permisos de investigación (PI), cada uno competencia de una de ellas: "Goyo" (Navarra) "Muga" (Aragón) "Fronterizo" (Ministerio de Industria). Por cada PI se da una Concesión de Explotación (CE) por la administración competente. Al pedir los tres permisos de explotación en un único proyecto de mina, la tramitación se ha complicado y las tres Administraciones han decidido que Madrid tramite la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) conjunta y luego cada administración otorga la CE de su parte.
El proyecto de mina en nuestra Comunidad tiene unos impactos ambientales, económicos y sociales impresionantes, ya que no se trata solamente de la zona de Sangüesa. La mina “Muga” es solo uno de los cinco proyectos mineros que Geocaldi tienen en marcha, todos ellos en la parte alta de la cuenca del Ebro y en territorio fronterizo navarro aragonés.  En abril de 2015 Geoalcali solicitó permiso para el proyecto Izaga, una mina que afectaría un área de 100 kilómetros cuadrados entre Lumbier y Monreal. A su vez, la empresa consiguió otros permisos de investigación para el proyecto Vipasca, que aglutina tres espacios que sumarían 120 kilómetros cuadrados y que se solaparían con los proyectos Muga e Izaga. El área potencial de exploración para éste  proyecto comprende el área de Rocaforte, el cual cubre aproximadamente 60km2; y la zona de Oskia, la cual cubre un área de aproximadamente 31km2. Todos estos proyectos estarían conectados entre sí. Algo más alejado estaría el proyecto de la Sierra del Perdón, entre Noaín y Puente la Reina de Navarra. En Zaragoza en toda la zona sur del Pantano de Yesa, Undués, Lobera, Pintanos, hasta Bailo. Unos 70 km de largo y 550 km2 de superficie afectada. Más de 40.000 habitantes potencialmente afectados en casi un centenar de pueblos. 
Naturalmente ante la envergadura de desemejante proyecto minero, todo tipo de medidas y precauciones previas serían pocas, dada su potencial capacidad destructiva. Además ya que se están generando muchas expectativas de puestos de trabajo y otros negocios especulativos colaterales en la zona. Lo que en principio se puede contemplar como algo económicamente deseable, pudiera terminar ocasionando grandes problemas imprevisibles de todo tipo al conjunto de la sociedad navarra.
De entrada el Gobierno de UPN hizo dejación de sus competencias al delegar en el Ministerio de Industria por medio de  la "Encomienda de Gestión" sus atribuciones para que desde Navarra se tramitara la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Creemos que todavía se puede recuperar esa competencia, que sería sin duda mucho más objetiva que la que venga de Madrid. De haberse gestionado la DIA desde Navarra, naturalmente habría contado con un proceso de participación e información ciudadana, con los informes preceptivos del Consejo Navarro de Medio Ambiente, al ser un proyecto de amplias afecciones medioambientales y territoriales. Este proceso se nos ha hurtado.
Sobre los problemas que la instalación de la mina puede provocar están: el aumento de la sismicidad. Riesgos de hundimientos del terreno que afectan a las localidades, vías de comunicación y amplias zonas rústicas. Contaminación salina de cauces y acuíferos. Desmedida carga de transporte, cifrada anualmente en 102.500 (205.000 ida y vuelta) camiones pesados en las carreteras hasta el puerto de Bilbao, puesto que no se ha conseguido transporte por ferrocarril. Excesivo consumo de agua, casi 1 Hm3 anual (819.784 m3 en concreto equivalente al suministro de una ciudad de 16.500 habitantes). La actividad planteada puede suponer la generación de terremotos inducidos o anticipados. Las vibraciones por la actividad, el uso de explosivos y el cambio de los niveles freáticos de la zona puede generar terremotos en las proximidades de una falla de actividad sísmica conocida como es la Falla de Loiti o la actividad sísmica registrada en el entorno de Undués de Lerda y Javier. No podemos olvidar que el embalse de Yesa también podría ser afectado por su proximidad con la mina.
Resulta enternecedora la propuesta de la Consejera Isabel Elizalde de pedir a la empresa Geoalcali un proceso de participación ciudadana. Esta empresa minera tiene muy claros cuáles son sus objetivos, que no son otros que el beneficio económico y si le dejásemos hacer, pasaría por encima de los intereses colectivos referidos al medio ambiente, sostenibilidad, impactos de todo tipo, etc. 
Estamos en un momento en que la ciudadanía mayoritariamente no se ha enterado de lo que nos viene encima y generalmente cuando se entera está "todo el pescado vendido". Por tanto, exigimos al Departamento de Medio Ambiente un proceso de información y participación ciudadana ¡ya! que nos clarifique el verdadero impacto que la mina de Geoalcali tendría en nuestras vidas y las de nuestros descendientes. 
Los supuestos puestos de trabajo nunca deberían justificar los graves deterioros ambientales y sociales.
Juan del Barrio, miembro del Consejo Navarro de Medio Ambiente

jueves, 7 de abril de 2016

PITILLAS RECOPILA SU HISTORIA RECIENTE

Labrit Patrimonio ha recopilado en un vídeo la historia reciente de Pitillas. Para ello, ha entrevistado a trece vecinos y vecinas de la localidad, quienes a lo largo de 24 horas de grabación han narrado hasta 568 recuerdos a través de los cuales explican cómo era la vida en este municipio de la Zona Media a principios del siglo XX, qué oficios había, con qué soñaban los y las pitillesas de la época, las diferentes formas de vida, festividades, alimentos, etc.
En concreto, los entrevistados hablan sobre la laboriosa elaboración del pan; sobre el companaje típico de los agricultores consistente en dos huevos con tocino; sobre los cataplasmas y ungüentos naturales que se elaboraban a partir de grasa de culebra o aceites; o sobre cómo un señor ayudado por un burro que cargaba seis cántaros repartía agua, recogida previamente del pozo Plácido, por las casas del pueblo.
Inés Sagardoy Aguirre (1931), por su parte, recuerda la figura de Ángel Aisa, que trabajaba de comadrona, practicante y peluquero.
Juana María Agúndez Tanco (1934) repasa los colegios que había en el pueblo, “las gratuitas y las vigiladas”, en los que se podía estudiar hasta los 14 y los 18 años, respectivamente.
Pedro María Salinas Arizpeleta (1933) habla de los bailes que la juventud organizaba los domingos en Casa Carmelo, “la casa del abuelo de Roberto Jiménez”, ex secretario general del PSN, mientras que Ángela Sagardoy Elduayen (1923), que fue actriz de comedias con ayuda de las catequistas y que conserva una memoria prodigiosa, recita en el vídeo parte de un guión representado hace décadas.
Pedro Jaurrieta Arizpeleta, de 89 años, aplaude esta iniciativa porque “aunque siempre hay jóvenes interesados en su historia, muchos no conocían las cosas que hemos contado y esto les ayudará a entender mejor la vida a principios del siglo XX”, subraya. En el vídeo, Jaurrieta habla de las 54 viviendas del patronato que llevaba el nombre del dictador Francisco Franco construidas en 1954 y por las que sus propietarios tuvieron que abonar “126 pesetas al mes durante 20 años”.
TRECE ENTREVISTAS En concreto, han participado en este proyecto Carmelo Sagardoy Aguirre, Pedro Mártir Jaurrieta Arizpeleta, José Belza Jaurrieta, Inés Sagardoy Aguirre, Antonio Bravo Indurain, Pedro Mª Salinas Arizpeleta, Antonia Erdociain Garayoa, Ascensión Ayerdi Iribicu, Isidro Martínez de Azagra San Martín, Juana María Agundez Tanco, Juana Ruiz Rodríguez, Valentín Erdociain Buñuales y Ángela Sagardoy Elduayen. A todos ellos se les ha entregado un vídeo resumen de todas las entrevistas, de media hora de duración. El Consistorio, por su parte, guardará en los archivos municipales el contenido íntegro de las mismas.
ARCHIVO MULTIMEDIA Cabe destacar que este proyecto forma parte de ww.navarchivo.com, que busca crear un archivo multimedia que aglutine todo el patrimonio oral e inmaterial de Navarra y Baja Navarra. Y es que la recopilación de este patrimonio supone un factor decisivo a la hora de mantener la diversidad cultural de los pueblos “frente a la globalización”, reconoce la Unesco. En esta iniciativa colaboran también Labrit Patrimonio y la Universidad Pública de Navarra (UPNA).
PROTAGONISTAS
13 entrevistados. Carmelo Sagardoy Aguirre, Pedro Mártir Jaurrieta Arizpeleta, José Belza Jaurrieta, Inés Sagardoy Aguirre, Antonio Bravo Indurain, Pedro Mª Salinas Arizpeleta, Antonia Erdociain Garayoa, Ascensión Ayerdi Iribicu, Isidro Martínez de Azagra San Martín, Juana María Agúndez Tanco, Juana Ruiz Rodríguez, Valentín Erdociain Buñuales y Ángela Sagardoy Elduayen.
Diario de Noticias

EZKAROZE: SIN ESCUELA INFANTIL, SE APAGA LA VIDA DEL PUEBLO

La vida ha vuelto a las escuelas infantiles tras las recientes vacaciones de Semana Santa, pero en Landagutia, la escuela infantil de Ezcároz, reina el silencio. El edificio construido en el curso 2012-2013 con dos módulos permanece cerrado temporalmente desde septiembre porque no alcanza la ratio legal establecida en la legislación, que en su caso es de cuatro, razón por la que el Departamento de Educación no ha permitido su apertura.
Mientras tanto, a escasos metros de la escuela, el Ayuntamiento alberga a los tres niños con edades comprendidas entre los 0 y 3 años, en una bajera adaptada por sus progenitores, con material de la moderna escuela cerrada, ya que tampoco les dieron la opción de utilizarla como ludoteca. La abrieron con el apoyo económico de la Mancomunidad de Servicios Sociales del valle y el Almiradío de Navascués, y al frente de ella está Maitane Iturralde, técnica superior en Educación Infantil .
Antes de llegar a esta situación, obligados por el departamento, cargos municipales y afectados matizan que llevaron a cabo múltiples reuniones sin éxito con técnicas de Educación, y con su director general, Estebe Petrizan. Ni obtuvieron el permiso para su puesta en marcha, ni financiación administrativa. Landaguti fue la única escuela de las 81 que se quedó fuera en el reparto de los 5,74 millones que el Gobierno foral destinó a los centros municipales de 0 a 3 años. “Los técnicos sólo entienden de cifras y ratios, y nosotros creemos que el departamento tiene que ser más flexible y adecuar el nuevo decreto a nuestra realidad y, en general, a la diversidad”, expresa Zelaida Biurrun, concejala de Ezcároz, quien opina, que se trata de “una absurda situación de costes excesivos para todos,”.
TRANSVERSAL La decepción es mayor si cabe, porque la decisión viene del llamado Gobierno del cambio, que reconoció en su diagnóstico la limitada capacidad económica de los ayuntamientos, y ahora carga sobre ellos, dicen, y sobre las familias. “Educación se ciñe a la ratio de 4, pero tiene que adecuar la ley a nuestra realidad demográfica, con una discriminación positiva y criterios razonables,” recalcan.
Son conscientes de que la despoblación enciende la alarma social en el Pirineo y que las previsiones de nacimientos en el valle para el próximo curso es de cuatro niños, por lo que de seguir, con esta normativa, las familias no tienen alternativa, lo que les genera una situación de desamparo. Las escuelas más cercanas están a 50 kilómetros: Roncal, Espinal o Lumbier.
Entienden en Ezcároz que el cierre de la escuela vulnera el derecho a la atención a la infancia, también a los de sus padres, que se ven obligados a buscar otros recursos para poder trabajar. “Nosotros tendríamos que llevarle a Roncal, con los abuelos”, apunta Ignacio Sanz, a su vez concejal de Ezcároz, que no lo ve como alternativa. Igualmente desamparados se ven el edil Javier Udi, y su pareja, Ana Soria, madre gestante que dará a luz próximamente. “¿Cómo podremos conciliar la vida laboral y familiar si la Administración nos deja sin recursos?”, se preguntan.
A su juicio, el cierre de la escuela toca la familia, la educación, el sector servicios, pero también el desarrollo rural. “Si no tenemos este servicio, habrá otros que no se podrán dar. El valle y la vida se mantiene con la gente de todo el año. Aquí no podemos perder ni una familia”, apunta Tasio Sanz.
Esta es, a su juicio, una cuestión de voluntad política, y por eso se reunieron el día 22 con los portavoces de la Comisión de Educación.
Gustavo Goiena, presidente de la Junta del Valle de Salazar, cree también que “la situación es absurda, y que no se tienen en cuenta los factores diferenciadores.” No se puede medir a todos con tabla rasa. Esto afecta al desarrollo rural y grava a familias y a ayuntamientos”. Para Goiena, las normas tienen que ser flexibles y equitativas “Tenemos que tener el mismo derecho a los servicios básicos que cualquier lugar” .
Saben que el tema está sobre la mesa del Departamento, y su intención es seguir insistiendo hasta conseguirlo. “A veces parece que no hemos avanzado nada. Es un desgaste tremendo. A estas alturas, nos encontramos con la dificultad de conciliar trabajo y familia”, lamenta Biurrun.
El día 11 se reunirán con representantes de la Mancomunidad Auñamendi, gestora de la Escuela Infantil de Aezkoa, y junto con Roncal pelearán por la reapertura de Landagutia.
AEZKOA Y RONCAL Haurtxoen Txokoa, la escuela infantil de Aurizberri/Espinal ubicada en una casa de la localidad, cuenta con 11 niños y niñas, que completan un módulo mixto procedentes del Valle de Aezkoa, Valle de Erro y de Auritz/Burguete. El centro acoge también matrícula de Luzaide/Valcarlos. Están atendidos por la directora y una educadora a jornada completa, con modelo D, y una cocinera/limpiadora a media jornada.
De su gestión se encarga la Mancomunidad de Servicios Sociales Auñamendi, y se sufraga con subvenciones del Gobierno de Navarra, los ayuntamientos y las familias. Su matrícula desciende con respecto a años anteriores. Han llegado a tener 20 niños y niñas, y la previsión para el próximo curso es de 9 inscripciones, según la prematrícula, cifra que puede elevarse con dos nuevos nacimientos.
“Desgraciadamente, de aquí a varios años, nos podemos ver en la misma situación que Ezcároz, y entendemos que tenemos los mismos derechos como contribuyentes que cualquier otro ciudadano”, expresa la trabajadora Amaia Ubau, y usuaria de la escuela infantil como madre de una niña de 2 años. “El servicio es primordial para conciliar la vida laboral y familiar. ¿Cómo pretendemos que se quede la gente joven a vivir en los pueblos si no tenemos servicios? Sin la escuela, tendría que llevar a mi hija con mi madre, o contratar a alguien. Lo primero sería un apaño, y no siempre se puede pagar. El tema económico y el tema laboral están muy unidos”, concluye.
EL RIESGO DEL CIERRE TEMPORAL Luis de Potestad, presidente de la Mancomunidad Auñamendi y miembro del grupo motor que trabaja el tema del 0 a 3 años en la FNMC, alerta del peligro que supone el cierre temporal. “El problema de cerrar una escuela es que no se vuelva a abrir”, y reivindica asimismo la identidad de cada comarca y la diversidad, y por lo tanto la adecuación de la norma. “No nos podemos organizar de la misma forma en la Montaña que en la Ribera. La ley tiene que contemplar la diferencia, y vamos a trabajar juntos para lograrlo”.
La otra escuela infantil pirenaica, la de Roncal se ubica en la planta baja de la Casa del Valle, es también pública y de modelo D. Cuenta este curso con 5 niños y 3 niñas; 8 matrículas, y la sustentan entre el Gobierno, la Junta del Valle y las familias.
Este curso ha mantenido la matrícula con respecto al anterior, pero el año que viene se van 4, y la previsión es de 5 matrículas fijas. “Aquí lograr la ratio es complicado. En todo caso, el servicio es imprescindible para la conciliación de la vida laboral y familiar, y aunque existe la despoblación, las familias pagan sus impuestos como las demás, por lo que tienen que tener los mismos derechos”, argumenta Íñigo Irurita, uno de sus cuidadores.
Marian Zozaya, en Diario de Noticias

sábado, 2 de abril de 2016

TODAS LAS "CIUDADES" DE UPN Y PSN HAN ACABADO EN UNA RUINA

Estamos en el año 2008. Hace un año que la crisis ha estallado y todo el mundo habla de hipotecas basura y de aquellos famosos «ninjas». La debacle económica pilla a UPN y PSN viviendo los días más felices de su idilio, aquel que llevará a Miguel Sanz a romper 17 años de alianza con el PP en octubre de ese mismo año. Ante la alarma de recesión global, la decisión de los dos partidos del régimen navarro será combatir la crisis llevando a la máxima expresión el modelo desarrollista a través de «ciudades» sectoriales por todo el territorio. Es decir, se comprometen a modernizar el tejido productivo navarro levantando de la nada polos económicos por sectores mediante enormes inversiones inmobiliarias.
El acuerdo para el desarrollo de estas ciudades es el Plan Navarra 2012. Lo firman el presidente, Miguel Sanz, y Elena Torres, vicesecretaria general del PSN, el 4 de abril de 2008. Roberto Jiménez dejó a Torres rubricar el pacto para darle aun más pompa, puesto que en aquel momento era la presidenta del Parlamento. A fin de cuentas, el plan era lo que iba a sacar a Nafarroa de la crisis, ya que se iban a invertir en grandes infraestructuras 4.508,9 millones, «el mayor esfuerzo inversor y de transformación social de la historia de Navarra», según Sanz.
El aeropuerto y el «puerto seco»
Quizá la más popular de las «ciudades» navarras sea la Ciudad del Transporte. La Primera y la Segunda Fase, en líneas generales, funcionaron según lo previsto (aunque en la práctica el Gobierno perdió casi 20 millones). Se trata de un puerto seco, un gran complejo destinado a la logística y a la carga y descarga, pensado para tráileres y ubicado a nueve kilómetros de Iruñea. Tras firmar el Plan Navarra, el Gobierno se hizo con el 100% de la sociedad, comprando las acciones a grupos de transportistas, para duplicar el tamaño de las instalaciones, añadiéndole una Tercera y una Cuarta Fase.
El Gobierno recurrió a la expropiación y al peaje en la sombra para la ampliación. De este modo, adquirió más de un millón de metros cuadrados. El problema es que se expropió mal y los propietarios recurrieron, descontentos con el precio. A espera de la sentencia definitiva, Nafarroa ha sido condenada hace unos meses a pagar un mínimo de 48,3 millones de euros, gran parte de ellos intereses por no haber acordado con los propietarios en su momento. La consejera de Presidencia, María José Beaumont, lo calificó como «un nuevo marrón de UPN».
En total, el dinero público perdido en la Ciudad del Transporte asciende a 81,9 millones. La mitad de la Tercera Fase está sin venderse y las naves serán imposibles de vender si se les repercute la subida del precio del metro cuadrado que ha dictaminado el Supremo al dar la razón a los propietarios de los terrenos. Lo más escandaloso es que 31,74 millones de pérdidas corresponden a la Cuarta Fase, pese a que no se ha puesto un solo ladrillo y jamás se pondrá. No se desarrollará nunca, porque se diseñó para descargar trenes sin tener en cuenta el ancho europeo y que ahora los trenes de mercancías son demasiado largos para descargar ahí. Tampoco podría hacerlo el TAV.
UPN y PSN pensaron rematar la logística con otra «ciudad»: la Ciudad Aeroportuaria. El presupuesto para su desarrollo en el Plan Navarra ascendía a 37.303.000 euros. Sorprende lo concreto de la cifra, porque el proyecto no salió del armario. Mientras tanto, el Aeropuerto de Noain ha seguido en franca decadencia. En 2007, recibió a más de medio millón de personas, mientras que en 2014 solo hubo 138.316 viajeros, un 72% menos. Por el camino, el Estado invirtió en el aeródromo otros 33 millones en unas obras que tuvieron un sobrecoste del 19%.
Las ciudades de la alimentación
A UPN y PSN también se les ocurrió que la solución a la crisis en los sectores alimentarios vendría de un pelotazo urbanístico. Así, por una parte se apoyó la llamada Ciudad de la Carne y, por otro, se implantó la Ciudad Agroalimentaria de Tudela (CAT). La primera de ellas, de iniciativa privada, falló antes de nacer. La CAT, por desgracia, sí que salió adelante. La idea de una Ciudad de la Carne surge porque las instalaciones del mayor matadero de Nafarroa se quedaron obsoletas y, además, estaban en una zona de Iruñerria que se había revalorizado. No obstante, la idea de tener en un polígono todo el sector cárnico de Nafarroa desató la oposición vecinal por miedo a vertidos y olores, sobre todo en Izarbeibar, que fue la ubicación que más sonó. Tras años de polémica, la idea de un único polígono cárnico se descartó.
UPN intentó salvar la Ciudad de la Carne llevándola al nuevo complejo agroalimentario de Tutera. Pero ahí poco o nada logra fructificar, pese a que el polígono de la CAT tiene 1,2 millones de metros cuadrados. A día de hoy, la Ciudad Agroalimentaria tiene una deuda de unos 40 millones de euros que el Gobierno ha tenido que renegociar y, todos los años, arroja unas pérdidas de en torno a los 2,5 millones. Para colmo, el Gobierno tendrá que liquidar lo que quede de deuda antes del 31 de diciembre de 2017 y el gestor de la planta de biomasa ha resultado ser una de las empresas de la red Púnica.
La Ciudad de las TIC y de la Seguridad
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) también tienen su propia «ciudad», aunque pocos saben donde está. El coste del proyecto es de 13,75 millones de euros y los terrenos de ese Silicon Valley foral están anejos a los de la UPNA. La idea se completaba con otra ocurrencia que se denominó Cubos de la Innovación y que iba a instalar en el parque central de Sarriguren. Cada uno tendría fachadas con 35.000 leds multicolores para realizar imágenes. Iban a costar otros 13 millones. El diseño se pagó y los curiosos pueden visitar las cuadrículas valladas y con el césped sin cortar para instalar los 15 edificios diseñados por el estudio de arquitectura Urban Networks.
Tampoco Aranguren ha acogido una Ciudad de la Seguridad con policías, bomberos, academias de seguridad, de escoltas y de vigilancia y toda la Agencia Navarra de Emergencias. El proyecto se abortó en una fase avanzada y en él se pensaban invertir, solo en la primera fase, 40 millones de euros.
En definitiva, el Plan Navarra fue, como bien dijo Sanz, el mayor esfuerzo inversor de la historia de Nafarroa. Y fracasó, convirtiéndose, en consecuencia, en el mayor fiasco económico de la historia navarra. Todas sus «ciudades» son hoy una ruina.
765.000 euros tirados a la basura en homenaje al matemático Voronói
«La mesa de contratación valoró especialmente la originalidad de la propuesta, que crea una malla flexible, basada en un concepto inspirado en los diagrama de Voronói». Con estas líneas el Gobierno de UPN informaba de cuál había sido la empresa adjudicataria del diseño de la Ciudad de la Seguridad. La ocurrencia de recordar al matemático ruso Gueorgui Feodósievich Voronói (1868-1908) al construir la Ciudad de la Seguridad fue de la UTE compuesta por Herce Lahoz y Vaillo-Irigaray y Asociados. Para los poco duchos en geometría computacional, Voronói diseñó unos polígonos que dividen el espacio euclidiano y que tienen muchas aplicaciones. El resultado de mezclar a Voronói con el conocido como paraje de Sanquín, en Aranguren, costó nada menos que 765.000 euros. Esta es tan solo una de las facturas de los varios millones gastados en el proyecto fallido de la Ciudad de la Seguridad (solo en los presupuestos de 2011 el proyecto de la Ciudad de la Seguridad contaba con una partida de 1.648.303,49 euros). Fue el consejero Javier Morrás quien asumió en 2012 que «no tiene sentido abordar a corto o medio plazo un proyecto millonario de un difícil retorno económico». Entre las dos fases, la «ciudad» iba a ocupar más de dos millones de metros. UPN llegó a estar dispuesto a gastar hasta 85 millones a mayor gloria de Voronói.   Aritz Intxusta, en GARA

MARIO VARGAS LLOSA ENCUBRIÓ LA MASACRE DE UCHURACCAY

El 26 de enero de 1983 ocho periodistas y un guía andino fueron brutalmente masacrados por campesinos al servicio de las fuerzas armadas. Este brutal crimen fue perpetrado en la comunidad de Uchuraccay (Ayacucho) por campesinos adiestrados y dirigidos por la Marina de guerra del Perú. Con este crimen, el gobierno y las fuerzas armadas ponen en evidencia la utilización de rondas campesinas en la lucha contrainsurgente contra la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso. Con este crimen el gobierno inaugura “las aldeas estratégicas” (rondas) contra la subversión. Ello ocurrió durante el gobierno de Fernando Belaúnde Terry (1980-1985) un personaje del derechista partido Acción Popular (AP) que en la década del 90 colaboraría estrechamente con el régimen de Alberto Fujimori.

Los periodistas habían llegado hasta esa localidad para investigar la muerte de presuntos miembros del Partido Comunista del Perú, entre ellos algunos menores de edad, por pobladores de la vecina comunidad de Huaychao. Las Fuerzas Armadas habían empezado con su táctica de organizar comunidades campesinas contra las guerrillas como lo hicieron norteamericanos en Vietnam y que después se haría de uso corriente en Guatemala, El Salvador y Colombia.

Los periodistas fueron asesinados a golpes con palos, piedras y hachas. Tras la masacre se creó una comisión investigadora presidida por el escritor Mario Vargas Llosa, hoy premio Nóbel de Literatura. La comisión investigadora determinó que los comuneros de Uchuraccay habían creído que los periodistas eran miembros de Sendero Luminoso confundiendo sus cámaras fotográficas con fusiles. Esta comisión investigadora presidida por Vargas Llosa concluyó que la masacre era producto de la existencia de “diferencias culturales entre los campesinos quechuahablantes y los periodistas provenientes de un mundo urbano” y que las “Fuerzas Armadas no habían tenido ninguna responsabilidad en el hecho”. “Todos somos culpables”, dijo Vargas Llosa en su conclusión final.

Estas conclusiones contradecían todas las evidencias. En esta época las Fuerzas Armadas ejercían el control militar del campo. Uchuraccay estaba controlada por la Marina. Los militares intentaban organizar comunidades campesinas contra Sendero Luminoso y estaban en contacto directo con los campesinos, controlándolos y organizándolos para lucha antiguerrillera. La versión oficial decía que los campesinos de Uchuraccay habían confundido las cámaras fotográficas de los periodistas con armas. Pero se sabía que muchos campesinos de la zona habían hecho el servicio militar obligatorio y no podian confundir un fúsil con un aparato de fotografia

De esta manera, la comisión Vargas Llosa exculpó la política de violación sistemática de derechos humanos como pilar de la estrategia contrainsurgente del Estado peruano y eximió a militares asesinos, encubrió una masacre y, de esta manera, muchas otras y legitimó la militarización del campo peruano.

Al exculpar a los militares, Vargas Llosa se convirtió en complice de la matanza de Uchuraccay.

El escritor peruano, para encubrir este crimen, pretendió dar un tono literario a la masacre. En una entrevista concedida posteriormente Vargas Llosa afirmó que la masacre había sido producto de la existencia de “dos Perús”, uno compuesto por hombres que viven en el siglo veinte y otros, como los pobladores de Uchuraccay, que vivían en el siglo XIX o incluso en el siglo XVIII.

Los hechos posteriores fueron confirmando las sospechas en torno a la responsabilidad de las Fuerzas Armadas. 135 de los comuneros de Uchuraccay fueron muertos en los años posteriores, la mayoría de ellos desaparecidos por militares quienes pretendían de tal manera desaparecer cualquier vestigio de responsabilidad en la masacre de los periodistas. Los familiares de las víctimas han denunciado en repetidas oportunidades que han sido amenazados y presionados para que no hagan denuncias para el esclarecimiento de la masacre.

A pesar de esto, la Comisión de la Verdad y Reconciliación, creada para investigar los crímenes cometidos en el marco de la guerra interna entre 1980 y 2000, avaló la tesis de la comisión Vargas Llosa y exculpó a las Fuerzas Armadas. Es este uno de los casos más claros en los cuales se evidencia que esta Comisión de la Verdad ha servido a escribir una Historia Oficial de la guerra interna exculpando a militares, policías o paramilitares o para minimizar su responsabilidad en los asesinatos, masacres, desapariciones y torturas cometidas contra ciudadanos y ciudadanas peruanos.

Posteriores investigaciones no sólo han traído más luces y demuestran la coautoría de las Fuerzas Armadas en la masacre. Fernando Fuchs Valdez ha investigado el caso y ha revelado detalles de la coautoría de los militares. Según las investigaciones Fuchs Valdez, los militares no sólo alentaron la masacre sino que tendieron la celada a los periodistas y su guía. La región estaba llena de agentes de inteligencia que avisaron a los comuneros de Uchuraccay de la llegada de los periodistas y les dieron las órdenes de asesinarlos. Los responsables de la masacre fueron el Presidente Fernando Belaúnde en tanto Jefe de las Fuerzas Armadas, el General Clemente Noel como Jefe del Comando Militar de Huamanga, capital de Ayacucho, el oficial de la Marina Duffo, mando militar de la provincia de Huanta y su lugarteniente el marino Artaza Adrianzén. (Ver entrevista a Fuchs Valdez en: http://www.puntodevistaypropuesta.com/2013/01/por-fin-la-verdad-estos-son-los-que.html). La comisión Vargas Llosa y la Comisión de la Verdad y Reconciliación son responsables de encubrir la masacre.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en San José de Costa Rica ha declarado en el 2010 admisible la demanda interpuesta por los familiares de la masacre para que lleve acciones para que el Estado peruano corrija las irregularidades en las investigaciones de la masacre de Uchuraccay por parte del Poder Judicial peruano. Esta demanda fue interpuesta por los familiares de las víctimas.

Se han cumplido 30 años de mentiras, amedrentamiento sistemático a los familiares de las víctimas para intentar ocultar a los verdaderos responsables y asesinato selectivo de los testigos. Esta historia de infamia empezó con el informe de la Comisión Vargas Llosa que se esmero en tergiversar y ocultar informaciones, acallar a los familiares, exculpar a los militares y al gobierno de Belaúnde de toda culpa. El 26 de enero, aniversario de la masacre de Uchuraccay, quedara marcada con sangre en la copiosa biografía de Mario Vargas Llosa cuya pluma sivió y renombre ha servido para encubrir a militares asesinos.

Gabriel Adrián, en El Diario Internacional

viernes, 1 de abril de 2016

NO MUERDAS LA MANO QUE TE DA DE COMER

En los últimos días hemos podido constatar el desproporcionado reparto de publicidad institucional que desplegó la anterior alcaldesa de Madrid, Ana Botella, beneficiando a los medios afines al PP. Una lluvia de dinero público –más de 21 millones en 3 años– empleada a la postre en exaltar su gestión. Y, tal vez, algo más. Con el eufemismo Publicidad Institucional se ha gestado en España un opaco engendro, fuera de control, que actúa como subvención de distintos medios informativos. Un maná discrecional que premia y castiga. Al que, por tanto, se le suponen ciertas contrapartidas. Y que puede tener efectos devastadores sobre el derecho a la información. Y, por tanto, sobre otros derechos ciudadanos.
La publicidad institucional es una cadena masiva que, partiendo de la administración central con todos sus ministerios, organismos y ramificaciones, se expande por autonomías, ayuntamientos y todo tipo de corporaciones locales y hasta internacionales. Si precisan explicarse, publicitar sus actuaciones, debe estar regulado y ser diáfano. En muchos casos sirve como medio de supervivencia de algunos periódicos. A menudo se convierte en loa al político que paga. Los hechos demuestran cómo se minimizan también decisiones políticas controvertidas.
Los datos –publicados por infolibre y eldiarioes- hablan claro. Medios minoritarios recibieron mucho más dinero de las arcas municipales de los madrileños que otros que, por su tirada o audiencia, tenían más repercusión. Curiosamente, durante el mandato de Botella y de su predecesor Alberto Ruiz Gallardón la deuda del consistorio aumentó un 780% según dice y se propone investigar el Ayuntamiento que dirige Manuela Carmena, a propuesta de Ahora Madrid y PSOE. En 12 años de PP, el endeudamiento pasó de 990 millones de euros a 7.733 millones en 2012.
Fueron los años de las megaobras. El soterramiento de la M30 o la sede de la propia corporación en la Plaza de Cibeles. Y del sueño olímpico que enterró no menos de 500 millones de euros en complejos deportivos que no se han usado, al margen de promociones y viajes. Un puro dislate. A Ana Botella le corresponde además la venta de viviendas sociales a fondos buitre, adjudicaciones inmobiliarias, el descontrol de la contaminación, los contratos a la baja  de las basuras, el abandono de parques y jardines que (con la caída de árboles) ocasionó hasta víctimas mortales, o la tragedia del Madrid Arena. Ahora, háganme el favor de valorar el tratamiento informativo que mereció su gestión. Y compárenlo con el que se dispensa al nuevo Ayuntamiento. 
Revisemos también cómo trata la prensa a Ada Colau, alcaldesa de Barcelona. Por ella supimos que, por ejemplo, el diario La Vanguardia recibía una subvención extra de 5 millones de euros anuales del Ayuntamiento, que Colau le retiró. ¿Por qué se la daban? ¿En qué concepto? Era al margen de la publicidad institucional que Colau le mantuvo junto al resto de los medios.  Hasta “terrorista” le llamaron en las tertulias. De la Generalitat de Pujol algo supimos. Tarde, para pringar buena parte de aquel periodismo. De lo posterior poco.
Esperanza Aguirre se gastó en publicidad de su Gobierno en la Comunidad de Madrid 220,6 millones de euros entre 2008 y 2011, según se publicó ya hace tiempo. En el mismo período, el gobierno del PSOE, invirtió en publicidad de todo el Estado 378,1 millones. Ignacio González, sucesor de Aguirre, siguió en la misma senda a ritmo más moderado. Y esto sucedía mientras se practicaban durísimos recortes a la población. Y se hacía propaganda de lo contrario. Por ejemplo, se gastaron 1,5 millones para promocionar la sanidad pública madrileña.
El gobierno de María Dolores de Cospedal en Castilla La Mancha se saldó con un claro uso de la publicidad institucional que gratificaba a los medios que encumbraban su labor y sancionaba a los que no le rendían pleitesía. Cada paso que daba la también secretaria general del PP nacional era seguido por una pléyade de periodistas. Es realmente llamativo su periplo por romerías y actos religiosos que recoge Internet. Y siempre con un tratamiento reverencial. Basta teclear "Cospedal" y "Virgen". La orgía de prebendas de la televisión pública castellano-manchega, presidida por el tertuliano de ultraderecha Nacho Villa que ella misma eligió, entra en los anales de la ignominia. Acaba de saberse, que Cospedal benefició con regalías a medios de los obispos casi hasta el mismo día de marcharse. 
La cadena episcopal, 13TV, por cierto, también recibió publicidad institucional desproporcionada del ayuntamiento de Madrid y ha gozado un trato preferente por parte del gobierno central que le concedió una licencia de emisión (antes la tenía alquilada). 10 millones de lo recaudado a través del IRPF destinó a 13TV la Conferencia Episcopal. A pesar de que es deficitaria y solo tiene un 2% de audiencia. A Cáritas, le dedica 6 millones. La línea editorial tiene objetivos muy definidos en sus ataques políticos, sin demasiados escrúpulos en faltar a la verdad. En pura paradoja sobre el carácter de la Institución dueña de la empresa. 
¿Sabían ustedes que el gobierno del PP invirtió 7 millones de euros en publicitar la deuda pública? Sí, ésa que ha llegado a superar con creces el billón de euros en escalada de récord histórico con Rajoy. No leemos editoriales indignados, ni es tema preferente en los debates cuando nos supone una hipoteca letal. Muchos de los casos, los conocemos a través de la plataforma ciudadana CIVIO y su esforzado expurgue del BOE. Porque, conviene insistir, la publicidad institucional no goza de la más elemental transparencia. Buceando se puede encontrar que Galicia triplicó su presupuesto para generar confianza en su economía. Y cabe pensar que no habrá sido la única comunidad autónoma. O que Ana Mato tampoco distribuyó la publicidad de Sanidad, Igualdad y Asuntos Sociales guiada por criterios de audiencia. La Gaceta de Intereconomía (que llegó a cerrar por falta de ventas) y La Razón, el periódico menos leído de los nacionales, obtuvieron hasta 27 veces más publicidad que 20 Minutos y El País, que eran los de mayor tirada.
No es sino la punta de un iceberg. Y llega en un momento crítico de los grandes emporios periodísticos sumidos en una intensa crisis económica.  Cuando vemos portadas, titulares, editoriales y artículos con sesgos que entran en lo radicalmente injusto ¿podemos estar seguros de que responden a criterios objetivos? ¿Sabemos qué dinero les entra por publicidad institucional u otras vías? Son datos esenciales. Un país serio no se puede permitir ni la más pequeña sombra sobre las motivaciones de las líneas editoriales.
Siembran dudas las noticias que no se publican o las que sí; las que dejan de seguirse o las que se incrustan cada día en el temario. Esas encuestas que parecen inducir el voto, tanto a favor como en contra y con cálculos poco ajustados. Destaca la serie de un año completo de Metroscopia en El País que, apenas un mes antes del 20D, llegó a dar casi el doble de porcentaje a Ciudadanos del que obtuvo: 22,6%. Luego consiguió un 13,9%. Ante tan abultados errores ¿se puede confiar en las actuales subidas y bajadas en la intención de voto para unas eventuales nuevas elecciones? Lo cierto es que terminan influyendo por el eco amplificador que le presta, sin más preguntas, la repetición de periodistas y medios ¿De buena fe todos? 
La arbitrariedad en el reparto de dinero público en la llamada Publicidad Institucional, la opacidad de su distribución, cuantía y criterios, da un trato de favor a unos medios sobre otros. Se suele primar a los que ayudan a los gobiernos en el poder. Todo trato de favor implica y amplifica la desigualdad: no se participa con los mismos recursos. Termina, pues, beneficiando a unas ideas sobre otras. Los resultados no son justos. Y atentan contra nuestros derechos. Por evitar informaciones críticas, por apoyos y rechazos con sombras, se desvirtúa el papel de ese periodismo. Es la mano que les da de comer la que muerde a toda una sociedad.

Rosa María Artal, en eldiario.es