miércoles, 8 de octubre de 2014

RADA TENDRÁ AGUA POTABLE EN ONCE MESES

Comienza la cuenta atrás para que los 550 vecinos de Rada puedan beber agua potable de sus grifos. Y es que si todo marcha según lo previsto, las redes de abastecimiento del municipio estarán totalmente renovadas en 11 meses. En 2015, por tanto, los radejos podrán abandonar definitivamente las garrafas y botellas de agua de las que llevan dependiendo décadas para lavarse los dientes o cocinar, por ejemplo. De ahí que no sea de extrañar que los vecinos se muestren entusiasmados con el inicio de unas obras que consideran “más que necesarias”.

El principal problema que existe en la localidad es que las redes de abastecimiento son de uralita, un material que a pesar de tener una vida útil de 20 años en Rada supera los 50, motivo por el cual las filtraciones son una constante. Tanto es así, que el exalcalde de Murillo el Cuende, Jesús María Mar (que incluye los concejos de Rada, Murillo el Cuende y Traibuenas), en mayo de 2013 dio un toque de atención al Gobierno de Navarra, llegando a advertir que los vecinos habían dejado de beber agua del grifo porque en algunos casos daba “índice de fecabilidad” ya que, al parecer, las aguas fecales se filtran con el agua que viene directamente del pantano de Yesa, convirtiéndola en no apta para el consumo humano.

Su sucesor en el cargo, Miguel Ángel Enciso, no oculta su satisfacción porque tras años de lucha el Ayuntamiento ha logrado, por fin, ver cumplida su “reivindicación”.

Volviendo a las obras, que los operarios de IC Construcción, Ingeniería y Gestión de obras SA comenzaron a ejecutar el pasado 24 de septiembre, cabe destacar que se dividen en tres grupos. Por un lado, se renovará la tubería maestra de abastecimiento desde el depósito de regulación a la red de distribución de Rada. Se cambiará su trazado, transcurriendo por parcelas particulares y un camino agrícola, donde se cavará una zanja para alojar la nueva tubería. También se renovarán las redes de abastecimiento, saneamiento y pluviales y se pavimentarán las calles del pueblo. Esta segunda actuación persigue, entre otros objetivos, eliminar las fugas en la red de abastecimiento y los atascos, fugas y filtraciones en la red de saneamiento o colocar contadores en los domicilios. Por último, se renovará el alumbrado público (esta última obra depende del Concejo de Rada, no del Ayuntamiento). Las únicas calles que no se verán afectadas por esta obra de envergadura serán la calle Ronda, que solo tiene red de saneamiento, y la calle El Chopo, que tiene las tuberías de polietileno.

Las tres actuaciones se han adjudicado por 1.875.638,58 euros, un 24,6% por debajo del precio establecido ( de 2,5 millones de euros).

Ainara Izko, en Diario de Noticias

VIOLENCIA SEXUAL EN LA UNIVERSIDAD

Una de cada cinco mujeres universitarias va a sufrir o ha sufrido una agresión sexual en el campus de su universidad.
Esta alarmante cifra no está sacada de ningún país tercermundista, ni en ninguno  anclado en costumbres medievales,  está sacada de un informe sobre violencia sexual en las universidades de Estados Unidos.  Aún más, no se está refiriendo solo a universidades de la América profunda ,  sino que engloba a las más prestigiosas universidades del mundo donde,  a modo de ejemplo, en 2013 Yale acordó con el Departamento de Justicia pagar 165.000 dólares como multa por no haber revelado el número  de violaciones cometidas en su campus.
Hasta ahora un verdadero complot de silencio  daba cobijo a este tipo de prácticas. En ocasiones las víctimas no denunciaban (nueve de cada diez conocían a su agresor e incluso habían mantenido algún tipo de relación con él); otras veces era la propia institución la que aconsejaba e incluso presionaba a las mujeres para no denunciar argumentando  el prestigio de la Universidad, o la necesidad de generar ingresos para la institución, o que la  fama entre su futuro alumnado podía verse seriamente comprometido, o la repercusión  que la denuncia  podía hacerle a un estudiante brillante o muy conocido, etc  
Tampoco eran mejor tratadas si la denuncia era fuera de la universidad.  El informe llama la atención sobre los prejuicios de la policía a la hora de admitir a trámite las escasas denuncias que se presentan. “Creen que la mayoría de las demandas son falsas o que solo dicen la verdad las víctimas que presentan heridas físicas”, constata el texto. La recriminación se eleva al ámbito judicial donde, de acuerdo con el estudio, los jueces y fiscales “se muestran reacios a asumir casos de violaciones en la universidad”.
La toma de conciencia de muchas de las víctimas de que no podían seguir callando y sufriendo en silencio las secuelas de las agresiones ha llevado a muchas de ellas a organizarse, a ofrecer un espacio de acogida y apoyo a otras víctimas, a dar información y a  sensibilizar a la comunidad universitaria sobre el problema y, por supuesto,  a denunciar.  El hecho de que  más del 55% del alumnado universitario sea ya femenino habrá tenido algo que ver en el cambio de perspectiva. También grupos de profesores han comprendido que el prestigio de una Universidad no solo está en la calidad de sus investigaciones sino en el respeto de los derechos humanos y que la impunidad de estas agresiones nos retrata y nos daña como sociedad y se han manifestado pidiendo tolerancia cero. 
La elaboración de este informe que,  además de reflejar datos y explicar algunos de los fenómenos y comportamientos  propone medidas a seguir en todos los estamentos,  puede suponer un punto de inflexión en la manera de entender y abordar esta lacra. Pero hace falta mucho más que un informe para cambiar la cultura política y social que subyace  y sustenta esta situación. Es necesaria una subversión de la escala de valores social, el replanteamiento de  la distribución y gestión del poder y la realización de una auténtica política de  igualdad.

Ana Ansa

martes, 7 de octubre de 2014

ÉBOLA: CRÓNICA DE UN DESPROPÓSITO ANUNCIADO

La Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad emitió un comunicado el 7de agosto pasado calificando de irresponsable la decisión del Ministerio y de la Consejería de Sanidad de Madrid de repatriar al primer enfermo de Ébola, porque suponía “importar de forma premeditada lo que era el primer caso en el Estado español y en Europa, y someter a un riesgo absolutamente injustificado a las trabajadoras y trabajadores del Hospital Carlos III y en general a toda la población”.

Ninguna otra organización, ni sindical, ni científica, cuestionó una medida inaceptable desde el punto de vista epidemiológico por cuanto implicaba introducir un foco de infección originado por una cepa – la Ébola-Zaire - altamente contagiosa, muy letal y para la que no se conoce tratamiento eficaz.

De ninguna manera - señalábamos – la repatriación de esos dos enfermos tenía la justificación de que aquí se les pudiera aportar otro tratamiento – el paliativo – que el que se les hubiera podido garantizar enviando hospitales o laboratorios de campaña, además de enviar recursos sanitarios a la zona afectada.

Así mismo destacábamos la “aberración sanitaria que había supuesto el cierre a principios de este año de las instalaciones que hacían del Hospital Carlos III el centro de referencia estatal para alertas epidémicas, sin que ningún otro se hubiera abierto en ninguna otra Comunidad Autónoma”. Tal medida tenía por objeto convertir al citado Hospital – así como al Hospital de la Princesa – en centro para el tratamiento de enfermos crónicos y asegurar así el negocio de la privada, descargándoles de los pacientes “no rentables.

Desgraciadamente la confirmación del contagio de la compañera Teresa, trabajadora sanitaria del H. Carlos III y que estuvo en contacto con el segundo paciente, y el aislamiento de otras personas, confirma punto por punto todo lo que hace dos meses denunciaba CAS Madrid. 

Ahora podemos añadir lo siguiente:

1º El desmantelamiento de la planta sexta, en la que se ubicaba el centro de referencia para emergencias epidémicas, supuso la dispersión de todo el personal sanitario debidamente formado y entrenado en la aplicación de protocolos para el adecuado tratamiento y aislamiento de enfermedades de alto riesgo de contagio. De todo el citado personal, sólo queda ahora una enfermera en turno de mañana y otra en el de tarde.

2º La planta sexta se abre para ingresar al primer paciente de Ébola tras impartir al personal sanitario un curso de menos de una hora en el que se explicaba como ponerse y quitarse el traje. Tras el ingreso del segundo enfermo se imparte otro curso de la misma duración en el que se añaden algunas nociones acerca del manejo de residuos.

3º Dado que se desconocen exactamente los mecanismos de transmisión – y, por ejemplo la distancia a la cual una gota de saliva puede ser o no contagiosa, los protocolos internacionales aconsejan las más altas medidas de aislamiento-.

Los trajes de aislamiento que está utilizando el personal sanitario son los de “riesgo biológico 3”, menos herméticos – porque están fabricados con material más poroso y en los que las gafas no están selladas con el gorro - que “los de riesgo biológico 4” usados en otros países.

4º Por las mismas razones, en otros países se han establecido protocolos para el seguimiento de las personas que han estado en contacto con los enfermos debe ser estricto durante los 21 días del periodo de incubación de la enfermedad, a quienes no se les permite, por ejemplo, irse de vacaciones.

5º Denunciamos que la Unión Europea, ante la epidemia de Ébola en países ricos en materias primas y pobrísimos en recursos sanitarios – lejos de enviar ayuda – a lo que se ha dedicado es a blindar aún más sus fronteras ante la población inmigrante.

Más vergonzosa aún, si cabe es la decisión de EE.UU. de enviar 3.000 soldados – sin experiencia sanitaria documentada- para “combatir la epidemia”.

Ante tanto cinismo y menosprecio de la vida de las personas por parte de las grandes potencias, destaca la decisión de Cuba – un país pobre de once millones de habitantes – de enviar 165 médicos a Sierra Leona.

6º Ante una epidemia de la gravedad de ésta y que ha saltado ya a Europa y a EE.UU., llama poderosamente la atención que no se hayan publicado estudios pormenorizados sobre el foco inicial de una infección tan virulenta y letal. Apuntamos al respecto la coincidencia de este brote epidémico con la existencia de un laboratorio en el hospital de Kenema, en Sierra Leona, que estaba trabajando sobre el virus del Ébola y que colabora con el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas de la Armada de EE.UU, sobre armas biológicas.

Desde CAS Madrid exigimos la depuración inmediata de responsabilidades entre todos los políticos y gestores que han tomado las decisiones de repatriar a los pacientes infectados, así como de gestión de la atención, hechos que han puesto en riesgo gravemente la salud de trabajadores y población, por lo que la única postura decente sería reconocer sus errores y presentar la dimisión.

Por otra parte, nos reafirmarnos en nuestra denuncia de que lo ocurrido es en parte resultado del proceso de deterioro, desmantelamiento y privatización de la sanidad, que se viene realizando ininterrumpidamente desde 2005 en esta comunidad autónoma, y que pese a informaciones interesadas, en ningún momento se ha paralizado.

Madrid, 7 de octubre de 2014

COORDINADORA ANTIPRIVATIZACIÓN DE LA SANIDAD DE MADRID

EL ARTE DE LA RETIRADA

Echarse para atrás no es fácil. La retirada es un arte. Las retiradas han de ser escalonadas, graduales y ordenadas, evitando en todo momento la precipitación, la desbandada y la confusión. Primero un escalón, después otro, con un correcto desplazamiento del puesto de mando, que en ningún momento debe quedar aislado de los que encabezan la retirada y de los que la protegen por detrás. Toda retirada ha de intentar realizarse con dignidad, en severo combate con la desmoralización. Las retiradas pueden ser la antesala de la rendición, o el movimiento necesario e inteligente para evitar la derrota, reagrupar fuerzas, reorientar la estrategia y preparar futuras victorias. La retirada es un arte.
El Gobierno -el Gobierno de España-, ha comenzado el curso político con una retirada y media. Hace quince días conocíamos la decisión del presidente Mariano Rajoy de retirar la contrarreforma de la ley del aborto, auspiciada con esmero y verdadera pasión biográfica por Alberto Ruiz Gallardón, ex alcalde de Madrid, ex presidente de la Comunidad de Madrid, personaje de gran relieve del centro derecha español, miembro del círculo fundacional de Alianza Popular, maquinador incansable y siempre posible candidato a la presidencia del escalón superior, No ha sido, la de la ley del aborto, una retirada cualquiera. Estamos hablando de una cuestión de principios.

La Iglesia católica ha criticado la decisión, la ha criticado con dureza, pero ha decidido no salir en persecución de los que se retiran. La Iglesia del Papa Francisco no quiere entrar en combate con el Partido Popular, ni desgastarle en exceso. Sabe que en un escenario político distinto al actual podría abrirse en España un serio debate político sobre la revisión de los acuerdos Estado-Santa Sede de 1979, que adaptaron el antiguo concordato a la nueva Constitución. La Iglesia de Roma siempre mide muy bien sus pasos. Dos mil años de cultura política nos contemplan. El PP ha sido flexible en una cuestión de principios. Y la Iglesia ha decidido ser flexible con el PP. ¿Quién ha dicho que en España no hay flexibilidad y pragmatismo? Hay flexibilidad, y mucha, cuando conviene.

El Partido Popular suele comenzar los cursos con un gran ejercicio de ‘arriolismo’. El grupo dirigente se reúne con Pedro Arriola, sociólogo de cabecera del partido desde mediados los noventa, y escucha atentamente su carta astral: la sociedad se mueve por aquí, estas son las tendencias, la economía será decisiva, pero no es todo; cuidado, mucho cuidado, con movilizar al electorado de la izquierda. Compactad, compactad, compactad y sembrad la contradicción en el campo adversario.
El pragmatismo arriolista, modulado en Sevilla (lugar de nacimiento del sociólogo), una ciudad con ciclos festivos largos que hacen del paso del tiempo una elipsis perfecta, se basa en un principio sociológico inmutable como la Semana Santa: el centroderecha español –la unión del centro y la derecha, con clara preponderancia de la derecha- no tiene ‘mayoría natural’ en la sociedad española, lo cual obliga a dar la máxima prioridad a su compactación y a desarrollar constantes estrategias de división y desmovilización del campo contrario. Esta es la receta básica. Arriola detecta ahora que el gran enfado de fondo en la sociedad, como consecuencia de las tres crisis que asolan el país (crisis económica, Catalunya y desconfianza en las instituciones), repercute de manera muy directa sobre el área PSOE, fragmentándola con la fortísima proyección de Podemos en los sondeos. Lo cual puede dar lugar a un paisaje nuevo. Radicalmente nuevo. Un PP erosionado, ganador y solitario. Un PP cuyo problema no será ganar, sino disponer de las alianzas necesarias para poder gobernar.
Rajoy pensaba primero en una retirada gradual, silenciosa y escalonada de la ley Gallardón, como es su estilo, pero tuvo que acelerar al tener noticias del “golpe de efecto” que preparaba su ministro de Justicia, herido en su orgullo. Gallardón quería anunciar su dimisión en el Congreso de los Diputados, estando el presidente en China y a cinco días de la convocatoria en Barcelona de la consulta soberanista. Rajoy fulminó el proyecto de ley, se llevó por delante a Gallardón y se fue a China con un humor de mil demonios. No fue una bella retirada.

Ahora se prepara una segunda retirada, con mayor prudencia y sigilo. El PP también comenzó el curso con el firme propósito de modificar la ley electoral municipal con vistas a introducir un sesgo mayoritario en las elecciones locales del 2015, que vienen envenenadas. En realidad, esta decisión comenzó a madurarse entre los meses de junio y julio. Inmediatamente después de las europeas, con un descalabro más que notable de los dos partidos principales, los denominados ‘barones regionales’ del PP -expresión horrenda que nos ilustra sobre la visión feudal que aún perdura en la política española-, comenzaron a transmitir mensajes de gran preocupación a la Moncloa. Nervios. Nervios. Hay qué hacer algo.
Comenzó a idearse entonces una reforma de la ley electoral local para otorgar un premio de mayoría al partido o coalición más votada, con el sugerente y engañoso título de “elección directa del alcalde”. ¿Queréis más democracia? Pues aquí la tenéis. Corrección mayoritaria del sistema electoral local, para evitar que los ayuntamientos sean gobernados por “pactos de perdedores”. Se cotejaron las encuestas, se repasaron los mapas y se llegó a la conclusión de que un premio de mayoría para el partido que alcanzase el 40% de los votos, con más de cinco puntos de ventaja sobre el segundo, era un buen corte para Madrid, Valencia y la gran mayoría de las capitales de provincia, dada la notable fragmentación del voto de la izquierda con la impetuosa entrada en escena de Podemos. El curso comenzó con esta idea, expresada en algún momento con aires de “trágala”: si al PSOE no le gusta, da igual, tenemos mayoría absoluta para aprobarlo.

A lo largo del verano, sin embargo, algunas de las coordenadas de fondo se han modificado. Las perspectivas de recuperación económica siguen ahí, en las previsiones del Ministerio de Economía y en el anteproyecto de los Presupuestos Generales del Estado, pero el cuadro de estancamiento europeo y las derivadas de la tensión occidental con Rusia y el recrudecimiento de la guerra en Mesopotamia no invitan a un exagerado optimismo. Las cosas se pueden complicar en los próximos meses. Y las corrientes de malestar en la sociedad española son cada vez más profundas, quizá más profundas de lo que indicaron las elecciones europeas. Sólo faltaba el Ébola.
El PP comenzó el curso con el firme propósito de cambiar la ley electoral municipal –las leyes electorales regionales son más difíciles de tocar, puesto que en su mayoría se hallan vinculadas a los estatutos de autonomía, cuya modificación suele requerir mayorías cualificadas-, pero topó con el rechazo frontal del PSOE: no, no, no y de ninguna manera. Rechazo total del PSOE y dificultad de encontrar aliados. CiU estaba casi disponible, pensando en la alcaldía de Barcelona. Inicialmente estaba más disponible la U que la C, pero la cuestión catalana está que arde y no se va enfriar antes de Navidades. El Partido Nacionalista Vasco también estaba algo disponible, siempre que los catalanes fuesen por delante. La modificación de las reglas electorales ocho meses antes de unas elecciones es un asunto muy delicado en un país en el que la desconfianza en la esfera pública está alcanzando cotas escalofriantes. Un “trágala” sería ahora muy temerario.

Desde mayo, la confianza en los grandes partidos no ha cesado de descender. En estos momentos, ninguna encuesta sitúa al PP con el 40% de los votos en ninguna capital de provincia relevante, por muy fragmentado que pueda estar el espacio electoral socialista. El 40% es hoy un listón demasiado alto para el premio de mayoría. Es probable que ese umbral no lo supere nadie en las grandes ciudades. En Barcelona, con toda seguridad, no. Para tener efectos reales sobre el mapa político, el premio de mayoría debería otorgarse ahora a la lista que obtuviese el 35%. Y ese es un porcentaje mucho más difícil de justificar, sin un pacto político amplio . Un ‘trágala’ con el listón rebajado al 35% sería un escándalo.

La alternativa al premio de mayoría es la introducción de una segunda vuelta, abierta a más de dos partidos, según el modelo municipal francés, en el que pasan al ‘ballotage’ los partidos que logran superar el 11% del voto sobre el censo. Esa era hace unas semanas una alternativa plausible, que provocaba recelos entre algunos dirigentes territoriales del PP, especialmente en Galicia, donde la dinámica de “todos contra el PP” ha sido muy interiorizada por las izquierdas. Una segunda vuelta con el PP en primer lugar, el PSOE debilitado y un dinámico Podemos pisándole los talones, no era una mala perspectiva para el combate electoral en las grandes ciudades. Pero este escenario también ha cambiado. Podemos tiene prácticamente decidido no concurrir con su nombre en las elecciones locales. Su grupo dirigente se quiere reservar para las generales de noviembre. No quieren líos internos, ni entrar en el complicado obrador de los pactos. El grupo dirigente de Podemos tiene miedo a verse en medio del pasteleo de los pactos municipales, con los socialistas e Izquierda Unida reclamando la convergencia de toda la izquierda. Podemos quiere llegar a las generales sin mácula ‘partidista’.
Tomando como patrón el resultado de las elecciones europeas, Podemos ha superado el listón municipal del 5% en 3.247 municipios españoles. Ello significa que el grupo encabezado por Pablo Iglesias podría tener concejales en más de 3.000 de los 8.000 municipios que hay en toda España. Tendría asegurada representación municipal en casi todas las 63 ciudades con más de 100.000 habitantes. ¿Tiene capacidad el grupo propulsor de Podemos para gestionar una tarea de tal envergadura? Las europeas, con circunscripción única, son fáciles de organizar. Las municipales exigen un aparato político fuerte, experimentado y habituado a la complejidad humana.

Podemos no quiere ir a las municipales, pero la “corriente social Podemos” querrá expresarse cuando en mayo se abran los colegios electorales. Por ello han empezado a surgir otro tipo de fórmulas como la candidatura ‘Guanyem Barcelona’ que se está gestando en la capital catalana, con Ada Colau previsiblemente al frente. Podemos podría indicar a sus potenciales votantes que esa es la candidatura adecuada: ni Izquierda Unida, ni Podemos, algo nuevo con el timbre de todas las izquierdas alternativas. Una fórmula que exige la selección de buenos candidatos, con verdaderas dotes taumatúrgicas: poner de acuerdo a las diversas izquierdas alternativas no está al alcance de todos los humanos. La izquierda, cuanto más izquierda es más razón cree tener. Y la razón pura, auténtica pieza de porcelana, no admite mercadeos y componendas.

Estos próximos meses veremos grandes maniobras para incrustar el espíritu rebelde de Podemos en las más variadas candidaturas de izquierda. Incluso, el PSOE se está iniciando en esta caligrafía. Aires de asamblea, camisas blancas con las mangas arremangadas, rebeldías mediáticas, ingenios publicitarios, asesores posmodernos, oh yea..., propuestas, más o menos informales, como la de eliminar el ministerio de la Defensa. Podemos habita ya entre nosotros, sin que conozcamos su verdadera dimensión física. Está y no está. Nos hallamos ante un gran acontecimiento metafísico.
Sin un Podemos orgánico y multiplicado por tres mil municipios, una segunda vuelta electoral favorece claramente al PSOE o a los ‘Guanyem’ o ‘Ganemos’ que tengan éxito. En tales circunstancias, una segunda vuelta podría favorecer, por norma general, la unidad electoral de las izquierdas. “Todos contra el PP”.
Por todo lo anteriormente expuesto, la reforma de la ley electoral municipal es en estos momentos especialmente problemática para el Gobierno de Mariano Rajoy. La ilusión de principios de septiembre se ha desvanecido. El PP la ha puesto a enfriar en la nevera y no debiera extrañarnos que de la primera bandeja pase pronto al congelador. A menos que surja una inesperada posibilidad de pacto.
La arte de la retirada, efectivamente, requiere gracia, talento y un manejo adecuado del tiempo. Así en Madrid, como en Barcelona.

Enric Juliana, en La Vanguardia



BRASIL: DOS PROYECTOS ANTAGÓNICOS DE PAÍS

El primer turno de las elecciones presidenciales brasileñas del domingo 5 de octubre dio un resultado “lógico”: la presidenta Dilma Roussef (Partido de los Trabajadores) candidata a la reelección enfrentará al ex-gobernador de Minas Gerais Aécio Neves (Partido de la Social Democracia Brasileña) en la segunda vuelta el 26 de octubre. Fue 42% del electorado (más 43 millones de votos) contra 34% (casi 35 millones), respectivamente. Son los dos partidos que se enfrentan desde 1994 (con victorias del PSDB ese año y 1998, y del PT en 2002, 2006 y 2010).

Dicho de esa manera, después de que ya ocurrió, es fácil, pero no era lo previsible durante los intensos 45 días de campaña que antecedieron a ese domingo. En ese período, la ambientalista Marina Silva, ex-ministra del gobierno Lula y militante del PT de 1980 a 2008 (candidata por el Partido Socialista Brasileño) primero lideró las intenciones de voto (para una segunda vuelta) y después se mantuvo en el segundo lugar. Hasta la última semana todo indicaba que ella iba a enfrentar a Dilma. 

Se presentó como “la nueva política” rechazando la “vieja polarización” PT vs. PSDB que, según ella, habría paralizado al país después de 20 años. Buscaba presentarse como una “Tercera vía” (“ni PT, ni PSDB”) y expresión de las gigantescas protestas que sacudieron al país en junio del 2013. Pero para ser viable electoralmente se alineó programáticamente con las fuerzas conservadoras que querían su victoria porque consideraban que el PSDB no conseguiría derrotar al PT. Su imagen se deshizo en contradicciones, bajo el bombardeo del PT y del PSDB que le cobraban facturas cada uno por su lado.

Marina obtuvo 21%, 22 millones de votos (un caudal semejante al que alcanzó en el 2010). Aritméticamente hablando son votos decisivos para el 26 de octubre. Pero su destino final es incierto. Porque la candidatura de Marina fue expresión tanto del anti-petismo derechista como de un juvenil y popular anti-elitismo psdebista. 

Aecio se recuperó en los últimos días, después que resistió a una presión para que abandonara la contienda y apoyara a Marina y despuntó el domingo. Pero comienza mal el segundo tramo de la campaña porque perdió en su estado natal, Minas Gerais, segundo colegio electoral, después de gobernarlo por 12 años consecutivos. Dilma retoma la disputa con una avería seria en Sao Paulo, el mayor colegio electoral, donde el PT hizo una de las peores campañas en 20 años (allí, Aécio tuvo 10 millones de votos contra 6 millones de Dilma). Será la segunda vuelta más disputada desde 1989, la primera elección post dictadura, cuando finalmente el neoliberal Collor le ganó al sindicalista Lula, por estrecho margen.

Antes del domingo pasado, Lula habría declarado que sería más fácil enfrentar a Aécio que a Marina en la segunda vuelta. Porque ella sería muy parecida al PT (una suerte de “Lula de polleras”) que al mismo tiempo expresa un antipetismo. Con Aecio sería una confrontación de proyectos antagónicos, el neoliberalismo de los 90 que quiere volver y el post neoliberalismo de los 2000 que debe mostrar su viabilidad política en un momento que está cuestionado económicamente (a pesar de sus buenos resultados sociales).

Serán tres semanas de lucha ideológica y electoral encarnizada.

Gustavo Codas, en Alainet

ESTRASBURGO CONDENA A ESPAÑA POR NO INVESTIGAR DOS CASOS DE TORTURA

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha condenado hoy a España por no investigar las denuncias de tortura Beatriz Etxebarria y Oihan Ataun. El tribunal señala que en ambos casos "las investigaciones efectivas que se imponían por la situación de vulnerabilidad de los demandantes en detención incomunicada no tuvieron lugar". Según el fallo, aprobado hoy por unanimidad, España infringe el tercer artículo del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
Los jueces europeos recuerdan a España la importancia de adoptar las medidas recomendadas por el Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa, como la mejora del examen médico-legal y mantener una vigilancia apropiada "para evitar abusos y proteger la integridad física de los detenidos".
La condena a España incluye una indemnización de 25.000 euros por daños morales y 4.000 por honorarios para Etxebarria. Ataun deberá recibir 20.000  euros por daños morales y 4.000 euros por costes.
Etxebarria fue detenida en Bilbao en 2011 en una operación contra un comando de ETA, y trasladada a la Dirección General de la Guardia Civil.  Su denuncia de malos tratos y abusos sexuales fue archivada por el juzgado de Instrucción número 1 de Bilbao. Etxeberria cumple condena en la cárcel de Soto de Real.
Por su parte, Ataun fue detenido en Navarra el 10 de noviembre de 2008, en el marco de una investigación judicial contra Segi, y trasladado a Madrid en detención incomunicada. Denunció los malos tratos de los que dijo haber sido objeto, pero el juez de Instrucción de Pamplona decidió que no había el "menor indicio de criminalidad".
eitb.com

"JOSITO" IRIBAS

Acaba de celebrarse en Ciudad del Cabo el encuentro de la Alianza Internacional de Editores Independientes, que agrupa a más de 300 editoriales de todo el mundo. A instancias de los editores árabes, se aprobó una resolución, que será elevada a la Unesco, condenando todo tipo de censura a los libros, incluso bajo la excusa de la lucha antiterrorista. Al regreso, uno se encuentra con la noticia de que José Iribas, Josito para sus vecinos, acaba de anunciar la retirada de 22 libros escolares de seis editoriales, por incluir el mapa de Euskal Herria. Hombre pragmático él, propone que se corten las páginas que no le gustan y santas pascuas. De haberlo sabido antes, me hubiera gustado haber citado a mi paisano en el encuentro sudafricano de editores.

Josito es un fenómeno raro, aunque muy común en Navarra. Su familia logró en 1655 la ejecutoria de hidalguía, como originaria de la casa Unayarena, en el lugar de Iribas, corazón del solar bascongado. Ajeno al origen vasco del que blasonaba su abolengo, Josito descubrió muy joven que precisamente el antivasquismo sería su modus vivendi, y así ha sido: jamás trabajó en otro menester. Y nunca ocultó sus ideas. Recuerdo que cuando, todavía imberbe, se presentó como concejal de Tafalla, dijo tener tres objetivos: cerrar la revista Merindad, quitar la ikurriña del grupo de dantzas y sacar la barraca de la ikastola de su espacio festivo. Y en vez de condicionar su voto en los presupuestos municipales a las demandas típicas de la derecha (planes urbanísticos, impuestos), él siempre puso sobre la mesa de negociación sus fobias identitarias. Y a fe que lo consiguió en parte, merced a la pusilanimidad del PSOE: la revista fue cerrada, aunque se reabrió años después, y los dantzaris dejaron de ser municipales, aunque siguieron con la ikurriña. Solo la barraca de la ikastola siguió en su sitio.

Forjado ya como ariete del navarrerismo, pasó al Ayuntamiento de Iruñea, donde continuó su labor obsesiva contra el euskera, fiestas populares, olentzeros, publicaciones… Josito, caballero templario del nacionalcatolicismo, continuó su misión desde la Consejería de Educación. Entretanto, cobró dietas opacas de Can (que tuvo que devolver) y otras pequeñeces materiales, porque no solo de hostias viven los buenos cristianos.

Pese a su familia carlista, Josito es poco tradicionalista y nada respetuoso con sus abalorios. Un pariente suyo, Demetrio Iribas, abogado y diputado como él, fue en 1866 uno de los impulsores del Laurak Bat, con el fin de “impulsar el patriótico sentimiento de reunir en estrecho abrazo a las cuatro provincias hermanas… símbolo de unión de cuatro pueblos gemelos”. Y a tal fin propuso a las otras tres diputaciones la creación de una universidad vasco navarra; un manicomio vasco-navarro (que todavía existe); un establecimiento de beneficencia y un banco vasco navarro. “No debe ocultarse a nadie que conozca la índole, naturaleza y circunstancias del País Vasco navarro -afirmaba Demetrio en aquella Diputación- que los intereses morales y económicos de las Provincias Vascongadas y Navarra, dentro de sus respectivas condiciones forales, pueden desarrollarse ampliamente a favor de una unión patriótica y generosa”. Tres años más tarde, Demetrio y su hermano Jesús María tuvieron que exiliarse en Iparralde. A la vista está que Josito heredó de sus familiares el apellido y el palacio de Sosierra tafallés, pero no las ideas. Y hablando de ideas, terminaré dándole a mi paisano unas cuantas, para que no se limite a esos 22 míseros libros y continúe a lo grande con su labor reeducadora de la ciudadanía navarra.

En primer lugar, debe retirar de las bibliotecas todos los diccionarios, enciclopedias y geografías existentes, desde el Diccionario Geográfico-Histórico de España, editado por la Academia de la Historia en 1802, hasta la Enciclopedia Larousse (1972) o la Espasa-Calpe (1994), ya que todas, sin excepción, incluyen mapas o definiciones de Euskal Herria incluyendo a Navarra.

Debe asimismo expurgar de los archivos todas las guías de Navarra que nos incluyen dentro del País Vasco, País Vasco navarro o Euskal Herria. Por ejemplo, la Guía de Navarra que en 1922 patrocinaron las Excelentísimas Diputaciones de Álava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya y la Ilustre Sociedad de Estudios Vascos; la que editó Joaquín Ilundain, alcalde de Pamplona, en 1926, llamando a Navarra “tierra de los vascos”; la que patrocinó la Diputación en 1927 y que decía que “en el siglo VIII y en la abruptas montañas de Euskalerria, tuvo su origen la monarquía navarra”. O la que en los años 30 editó el Comité de Turismo de Navarra, con el mapa de las siete provincias. Al fuego con ellas.

Del mismo modo, debe apartar de las estanterías navarras miles de libros, cuyos autores, de todas las ideologías, incluyen a Navarra en el conjunto del País Bascongado, o Euskal Herria. Al fuego con Moret, Navarro Villoslada, Olóriz, Unamuno, Baroja, Iribarren, Lacarra, Iturralde y Suit, Etayo, Urabayen… y así con la casi totalidad de nuestros literatos y ensayistas.

Josito, Nerón de la bibliografía navarra, ánimo, que todavía te queda tajo.

Jose Mari Esparza, editor